Por Carlos Hernández Osorio · 01 de Septiembre de 2017

648

3

En medio del debate que abrió el proyecto de ley uribista que propone crear salas de consumo regulado de drogas, en Bogotá quedaron en evidencia dos visiones encontradas sobre el tema dentro del gobierno de Enrique Peñalosa: la del Secretario de Seguridad, Daniel Mejía, y la del Secretario de Salud, Luis Gonzalo Morales.

Ambos, por aparte, se han referido al tema en las últimas semanas, centrados en el bazuco, una droga que consumen 11 mil personas en Bogotá, de las que 8 mil son adictas, en su mayoría habitantes de calle. Y aunque hubo medios que dieron a entender que ambas posturas hacen parte de una misma propuesta del Distrito, La Silla Cachaca habló con los dos funcionarios y retomó sus declaraciones anteriores y constató que no es así.

 

Daniel Mejía

Luis Gonzalo Morales

 

Las propuestas 

En estricto sentido, Mejía no ha hecho una propuesta.

Sus declaraciones las retomaron los medios hace dos semanas porque en un foro en la Universidad de los Andes se mostró de acuerdo con cambios legislativos, como el que propone el proyecto del representante a la Cámara Samuel Hoyos, del Centro Democrático, que permitan implementar salas reguladas de uso de drogas, particularmente para casos crónicos de adicción al bazuco, como en habitantes de calle.

“Una restricción es que a los habitantes de calle les quitan el bazuco al entrar a los albergues. Podemos dar un paso adicional al dejarles entrar el bazuco o, mejor aún, darles bazuco de manera temporal, de mejor calidad y de manera supervisada para que salgan de ese problema”, dijo Mejía en el foro.

El Secretario de Salud sí tiene una propuesta que plasmó en una carta que le envió a la Corte Constitucional a comienzos de año y no se relaciona con las salas reguladas de consumo, pues está enfocada en el tratamiento médico a los adictos al bazuco.

Él le dijo a La Silla Cachaca que no comparte la implementación de esas salas si no están enganchadas con el tratamiento, pues a su juicio pueden volverse incontrolables y generar dinámicas como el turismo por drogas, “como ha pasado en los coffee shops de marihuana en Holanda, donde hay cada vez más restricciones”.

“Lo que proponemos es ampliar las posibilidades de tratamiento a los albergues a donde van los habitantes de calle, y que eso incluya el suministro controlado de bazuco bajo supervisión médica. Hoy el tratamiento solo puede hacerse en hospitales, pero el volumen de consumidores es muy grande”.

 

 

Daniel Mejía

Luis Gonzalo Morales

 

El tratamiento 

En el foro de Los Andes el Secretario de Seguridad dijo que las salas de consumo pueden servir para que los habitantes de calle adictos al bazuco “que quieran entrar a programas de tratamiento de manera voluntaria puedan hacerlo”.

En diálogo con La Silla dejó claro que la forma como se instalen las salas y como se desarrolle el tratamiento le corresponde a la Secretaría de Salud.

Las salas de consumo hacen parte de estrategias de reducción del daño que se han usado en otros países con el fin de hacer más seguro el consumo de drogas, por ejemplo porque dan instrumentos limpios para hacerlo.

No están atadas al tratamiento médico de los usuarios, pues este es voluntario, como lo plantea el Secretario. Como plantea Julián Wilches, de la Fundación Ideas para la Paz: “si la puerta de salida de una sala de esas es someterse a un tratamiento, la gente no va”.

Inés Elvira Mejía, especialista en prevención que hizo parte de la Comisión Asesora que hace dos años le entregó recomendaciones al Gobierno Nacional para que cambie la política de drogas (en la que también estuvo el Secretario de Seguridad) considera que las salas pueden acercar los usuarios al tratamiento, así este no sea obligatorio. En cambio, una norma más rígida puede alejarlos de cualquier servicio estatal.

A comienzos de este año le pidió a la Corte que le permita al Distrito retener a los adictos contra su voluntad, al menos en una primera fase, en la que pueden hacerse daño a sí mismos o a los demás.

Inés Elvira Mejía dice que el tratamiento no puede ser un condicionamiento porque la gente es libre de consumir mientras así lo decida y a veces no está lista para dejar de hacerlo.

Morales responde: “Los adictos al bazuco generan una adicción física que no es controlable por su voluntad. Por eso le proponemos a la Corte que en la fase de intoxicación aguda de estas personas las consideremos enfermas y las podamos retener hasta que se les quite el síndrome de abstinencia. Ese es el punto de discusión con la Corte, además porque consideramos que en la fase de intoxicación aguda no existe libre ejercicio de la personalidad para decidir si consume o no, sino adicción física”.

La desintoxicación consistiría en quitar la dependencia a partir del suministro de dosis cada vez más bajas, pero falta definir las condiciones y los protocolos médicos.

Aquí el reto es mostrar evidencia de que eso puede funcionar. Inés Mejía considera que esa propuesta “va en contravía de los principios de reducción de daños y no es complementario con las salas de consumo supervisado. Tampoco existe evidencia alguna en el mundo que indique que los tratamientos obligatorios son efectivos”.

 

 

Daniel Mejía

Luis Gonzalo Morales

 

De qué depende que se aplique 

Las implementación de salas de consumo regulado depende de un cambio en la legislación que está en curso en el Congreso con le proyecto del representante uribista Samuel Hoyos. Ya pasó dos debates en Cámara y le faltan dos en Senado.

“Tenemos que tener una Ley 30 (Estatuto Nacional de Estupefacientes) menos restrictiva y que le dé espacio a otras cosas”, dijo Mejía en Los Andes.

La idea es que en el Código Penal se saque la restricción para suministrar drogas en determinados inmuebles, con la idea de que puedan ponerse a funcionar las salas.

La propuesta del Secretario de Salud no solo depende de que cambie la legislación para permitir que en los albergues se suministre bazuco, sino de que la Corte cambie su jurisprudencia, que impide que el Estado obligue a cualquier persona a someterse a un tratamiento contra la adicción a las drogas.

 

 

Comentarios (3)

GMolano

01 de Septiembre

0 Seguidores

El secretario de salud en este tema se la fumo verde. La taimada percepción de que el habitante de calle tiene derechos desechables es una constante ...+ ver más

El secretario de salud en este tema se la fumo verde. La taimada percepción de que el habitante de calle tiene derechos desechables es una constante en esta administración. Lo otro es el enfoque pragmático de una desintoxicación a la brava. El distrito aduras penas puede con los criminales, ahora corretear drogadictos crónicos pa' "curarlos" lo veo como grave.

Christian Hernandez Amaya

03 de Septiembre

0 Seguidores

Errado el secretario de seguridad creer que se puede dar  el lujo de ponerse en posicion de academico en la situacion que esta precisamente la al...+ ver más

Errado el secretario de seguridad creer que se puede dar  el lujo de ponerse en posicion de academico en la situacion que esta precisamente la alcaldia actual. Si no entiende eso que se devuelva a los andes a dar clase.

J_Saldarriaga

04 de Septiembre

0 Seguidores

Creo que el secretario de salud suena centrado sobre el tema, suministrar la droga pero tambien el tratamiento y de paso retener a los adictos en la e...+ ver más

Creo que el secretario de salud suena centrado sobre el tema, suministrar la droga pero tambien el tratamiento y de paso retener a los adictos en la etapa de desintoxicacion me suena bastante coherente, pero no creo que la corte constitucional apruebe algo que atenta contra uno de los derechos fundamentales de los ciudadanos.

Contexto

Las historias más vistas en La Silla Vacia