Por Carlos Hernández Osorio · 12 de Septiembre de 2017

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El Consejo Nacional Electoral anunció ayer que en 2019 les prohibirá a los partidos Liberal, La U, Opción Ciudadana y Conservador presentar listas a asambleas, concejos y juntas administradoras locales en varios departamentos y municipios, incluido Bogotá, porque en 2015 avalaron en esas regiones a candidatos que estaban inhabilitados.

La misma sanción le impuso a los verdes a comienzos de año, y aunque el caso posiblemente termine en nada, esta drástica medida le da al CNE otra carta para negociar su supervivencia en el Congreso justo cuando se discute si eliminar ese organismo electoral para que exista uno nuevo con menos injerencia política.

El ejemplo de Bogotá

Para entender lo que pasa sirve el ejemplo de Bogotá.

 

Para Concejo, las sanciones del CNE vinculan a los verdes, desde abril, y a liberales, La U y Opción Ciudadana desde ahora. Entre los candidatos de todos sumaron en las elecciones cerca de 800 mil votos, poco menos de lo que se requiere para ser alcalde.

Sin embargo, a cada uno lo sancionan por haber metido en la lista a un candidato, de 45, que estaba inhabilitado. (Personas que, a propósito, fueron metidas en la lista con pocas probabilidades de ganar una curul).

El senador Ángel Custodio Cabrera, que armó la lista al Concejo de La U, le dijo a La Silla que ni siquiera recuerda al candidato cuestionado (Jaime Humberto García, un zapatero que tenía pocas posibilidades de obtener la curul).

Antonio Sanguino, el presidente de los verdes, dice que en su caso el candidato, Alfonso Rodríguez Ortiz, se inscribió por una plataforma que habilitaron para quienes quisieran aspirar, “presentó todos sus antecedentes y una declaración extrajuicio ante notario. Su inhabilidad apareció luego”. También se trata de alguien poco reconocido en el partido, según constató La Silla con varias fuentes verdes.

Y los liberales avalaron al candidato Luis Miguel Gallo, que tampoco tenía posibilidades de llegar, después de un filtro en el que miraron sus antecedentes, pero solo fue después de inscrito que el mismo CNE les dijo que estaba inhabilitado y por eso le revocaron el aval antes de las elecciones.

Para el CNE, los partidos tienen la responsabilidad de verificar los antecedentes de sus aspirantes, y los sanciona por no haber puesto los filtros suficientes. Pero en los partidos consideran que se trata de casos aislados, como dice el senador Cabrera, que por eso mismo es desproporcionado que les quiten el derecho a presentar listas por eso, como ha argumentado Sanguino.

En todo caso, los políticos no creen que las sanciones prosperen, al menos no como se las están pintando en la primera instancia de la decisión del CNE, que será apelada.

Lo que está en juego

La prohibición de presentar listas a asambleas, concejos y juntas administradoras locales en 2019 implicaría que los partidos se queden sin representantes de base en las regiones donde aplicaría la sanción, lo que después les puede pasar factura para unas elecciones de Congreso, en las que diputados, concejales y ediles son clave para mover los votos de senadores y representantes.

Por ejemplo, además del Concejo de Bogotá, el Partido de La U no podría presentar listas en otras capitales como Medellín y Popayán. Y de JAL en Medellín, Arauca, Quibdó, Armenia, Bucaramanga y Cali.

Los liberales no podrían presentarse a JAL en Medellín, Manizales, Neiva, Florencia, Sincelejo, Riohacha, Bucaramanga y Cali. Y los conservadores no podrían presentar lista a Concejo de Montería ni a JAL en Cúcuta, Barranquilla, Manizales, Cali, Medellín.

El impacto político sería tan alto que la medida no es creíble dado que el CNE está conformado por magistrados que representan precisamente a esos partidos. Por eso, varios políticos entrevistados por La Silla creen que el CNE lo que quiere es enviarles el mensaje de "hagámonos pasito" justo cuando el Congreso discute la posibilidad de eliminar ese organismo electoral.

Ya lo había hecho a mitad de año, como lo contó La Silla, al tratar de cambiar las reglas del juego de las revocatorias y demostrar que tiene capacidad de incidencia y no es tan ineficiente como lo pintan, después de que el Gobierno presentó la propuesta de reforma electoral que incluía la reforma a ese organismo.

“Esto es puro show. Usted no le puede pedir a la mitad de los partidos que no pongan candidatos. Puede que el CNE esté aplicando la norma como es, pero algún concepto se inventarán los abogados para que eso se caiga”, le dijo a La Silla un concejal de La U que prefirió no ser citado y piensa aspirar a la reelección en 2019.

Para un directivo del Partido Liberal, lo que hace esta decisión es juntar a “todos los partidos para pelear su derecho, y se salven”.

Sanguino, en esa línea, agrega: “el CNE puede terminar igualando a todos en sanciones o exoneraciones”, y lo que posiblemente ocurra es que al final a todos les dé algo de garrote, pero no de manera tan drástica.

La pregunta es si con este anuncio el CNE ganó el oxígeno suficiente para llegar hasta el próximo gobierno.

CONTEXTO

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