Por Carlos Hernández Osorio · 27 de Diciembre de 2017

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A punta de terminar el año, La Silla Cachaca presenta las movidas de poder que en esta región marcaron un antes y un después.

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Quedó en duda que Peñalosa vaya a ser la catapulta de Vargas Lleras

El aval que le dio Cambio Radical a Enrique Peñalosa en su campaña a la Alcaldía en 2015 implicaba que Germán Vargas Lleras, el máximo jefe de ese partido, pudiera cobrar luego los logros del Alcalde para apalancar su campaña política en Bogotá.

Este año, sin embargo, eso quedó en duda por al menos dos razones: una es que Peñalosa sigue manteniendo unos niveles de impopularidad muy altos y para los candidatos al Congreso de Cambio Radical que comenzaron a hacer campaña en Bogotá es más rentable sacarle jugo a la figura de Vargas por su pasado como ejecutor que a la de Peñalosa.

La otra es que el propio Vargas, como lo contamos en La Silla Cachaca, está insatisfecho con la que considera lenta ejecución de Peñalosa, sobre todo en obras de infraestructura y en vivienda, y se lo dijo públicamente a sus bases de líderes en Bogotá.

Hasta ahora, cuando el exvicepresidente apenas comienza abiertamente a hacer campaña, no se ha preocupado por incluir en su narrativa la defensa de la Alcaldía de Bogotá.

 
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La revocatoria se desinfló, pero fue el calentamiento de la campaña de la izquierda

A pesar de que los promotores de la revocatoria de Peñalosa no lograron su cometido de tumbarlo a él este año, ese proceso les sirvió a varios políticos de izquierda para calentar motores en Bogotá para la campaña de 2018.

Los casos más evidentes son el senador del Polo Jorge Robledo y el exalcalde Gustavo Petro, que este año se lanzaron como candidatos presidenciales y metieron a sus partidos en la revocatoria.

Y al menos cuatro integrantes de los comités promotores son ahora candidatos a la Cámara: José Cuesta y Leonardo Puentes van en la "Lista de la decencia" que respaldan Gustavo Petro y Clara López; Andrés Camacho, de Marcha Patriótica, aspira en la lista de la Farc, y Sergio Fernández va por el Polo

Como le dijo a La Silla uno de los líderes del movimiento para tumbar a Peñalosa en enero de este año, cuando apenas arrancaba la campaña: "hay muchas formas de ganar con la revocatoria. Y no todas son tumbar al Alcalde".

 
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Comenzó a organizarse la oposición a la expansión en la Sabana

Este año nacieron comités ciudadanos en Tabio, Chía, Cajicá, Cota y Mosquera para oponerse a la expansión urbana desordenada en esos municipios.

Esto es importante porque no deja esa bandera en manos de una sola persona claramente identificada con un partido como el senador Carlos Fernando Galán, de Cambio Radical, que en 2016 levantó una polvareda con sus denuncias sobre las irregularidades en los cambios de uso del suelo en esta región.

Por eso mismo, esos movimientos comienzan a darle forma a un descontento más amplio, de sectores políticos y sociales de la Sabana de Bogotá, con el boom de la construcción que no sólo ha favorecido a grandes constructores, sino que se ha prestado para casos de corrupción como el volteo de tierras. Y esos grupos no sólo tienen planeado hacer presión política, sino jurídica por medio de demandas a los planes de ordenamiento territorial.

La organización de esos grupos la ha liderado José Antonio Parrado, un exconcejal de Chía.

Ha habido decisiones que les han dado combustible, como el pleito que le ganó en primera instancia la Alcaldía de Cajicá a Camacol luego de que este gremio demandó a esa administración por suspender la expedición de licencias de construcción. O la imputación de cargos contra el exalcalde de Mosquera Álvaro Rincón, por su presunta vinculación con el volteo de tierras.

 
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El eje de la casa Serpa ahora es Bogotá

A tan sólo dos días de que cerraran las inscripciones de las listas al Congreso, el senador liberal santandereano Horacio Serpa declinó su aspiración a la reelección por sus diferencias con el presidente del partido, César Gaviria. Eso dio pie a que el hijo de Serpa, Horacio José, renunciara a su curul en el Concejo de Bogotá para lanzarse en remplazo de su padre.

Esa movida también significó un cambio de mando en esa casa política, que ahora quedará en manos de Horacio José, quien a pesar de haber nacido en Santander ha crecido políticamente en Bogotá, donde en 2015 se convirtió en el concejal más votado de la ciudad con 37 mil votos.

Y es el capital político que tiene aquí su base para hacerse senador, además porque Horacio padre venía de capa caída en Santander.

 
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La Farc, el nuevo jugador en la política cachaca

La exguerrilla decidió que uno de los cinco cupos que tiene asegurados en la Cámara de Representantes sea por Bogotá, para lo que inscribió una lista encabezada por Byron Yepes (cuyo nombre real es Jairo González), exguerrillero e integrante de la Dirección nacional del nuevo partido.

En esa lista también hay exmilitantes del Partido Comunista Clandestino, de Marcha Patriótica, sindicalistas, ambientalistas y defensores de derechos humanos.

La llegada de la Farc a hacer política abiertamente a Bogotá significará que una parte de la izquierda que se ha incubado en la ciudad en el pasado reciente se vaya con ellos y no con el Polo ni Progresistas. Además, se convertirá en otro actor, además de las universidades, organizaciones de víctimas y gremios, que presione por la aplicación de los acuerdos en la ciudad.

 
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El Contralor, un poderoso cuestionado

Hasta hace cerca de tres meses, el contralor de Bogotá, Juan Carlos Granados, había tenido un año tranquilo, en el que había dado muestras de su poder con decisiones que afectaban, por un lado, al exalcalde Gustavo Petro (ratificó una sanción por el lío de las basuras y le formuló cargos por la recompra de TGI), que han generado dudas por la posibles inhabilidad que eso le pueda representar al hoy aspirante presidencial para ejercer en caso de ganar las elecciones. Y por otro, al alcalde Enrique Peñalosa, a quien le abrió una investigación por el posible detrimento patrimonial por haber cambiado los estudios de un metro subterráneo a uno elevado.

Sin embargo, terminó cuestionado porque Federico Gaviria, testigo del caso Odebrecht, dijo en la Fiscalía que esa corrupta multinacional había financiado la exitosa campaña de Granados a la Gobernación de Boyacá en 2011. Hace unos días el ente investigador anunció que lo citará a rendir indagatoria.

Granados ha negado esos hechos, pero se suman otros como la investigación que le abrió la Contraloría General por presuntas irregularidades en contratación cuando fue Gobernador.

La ventaja que tiene, por ahora, es que en el Concejo ha mantenido su teflón con los concejales que lo eligieron en el cargo.

 

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