Por Natalia Arbeláez Jaramillo · 17 de Noviembre de 2017

3112

8

En vísperas del arranque de la Comisión de la Verdad y de la polémica que ha generado en sectores militares el nombramiento del padre Pacho de Roux para liderarla, la investigación de Ana María Forero, profesora del Departamento de Antropología de la Facultad de Ciencias Sociales de los Andes, es un buen punto de partida para entender las narrativas que han servido de “telón de fondo” de las acciones de los militares, su forma de entender y ordenar el mundo y los hechos nacionales y la forma como explican sus aciertos y justifican sus errores.

Entre 1996 y 2005, Forero entrevistó a altos mandos militares como los generales Álvaro Valencia Tovar, Fernando Landazábal y Gabriel Puyana y revisó los ejemplares de la revista de ACORE (Asociación Colombiana de Oficiales Retirados) desde 1957 hasta 2005.

Esto le permitió entender cómo sus interpretaciones sobre hechos de la historia nacional como las guerras posindependentistas,la Guerra de los Mil Días, la pérdida de Panamá, el primer conflicto en contra del Perú (1911), el Bogotazo, la Violencia, entre otros, han sido apropiadas por diferentes generaciones de altos mandos.

También entrevistó a 67 soldados en 2015 y 2016, que dan cuenta de su experiencia en terreno.

 
 

A partir de esas narrativas militares que están recogidas en su libro “El Coronel no tiene quien le escuche” y en el artículo académico “El Ejército Nacional de Colombia y sus heridas”, es posible conocer la visión que tienen ellos mismos del mundo militar colombiano, así como, de las élites gubernamentales, el pueblo y el enemigo.

Acá están algunas de esas narrativas militares sobre los siguientes temas:

Su percepción es que desde el inicio de la República, las élites gubernamentales han sido incapaces de hacer lo que se necesita para consolidar un proyecto de Nación, incluyendo apoyar a las fuerzas militares para que sean partícipes del mismo y no se limiten a apagar brotes de violencia.

“Es erróneo llamar este periodo Patria Boba, se trató de un periodo de inmadurez política… Lamentablemente, ese momento determinaría la identidad del estamento político: proclive a olvidar los intereses colectivos para enfrascarse en luchas internas...Por otra parte, en … 1811, … como aspecto positivo… se determinó el carácter de apoliticidad de la misma (a la fuerza pública)”.
(General Valencia Tovar, comunicación personal, 1996)

Resienten, además, que el ejército haya terminado siendo usado como herramienta de las disputas partidistas.

“En su historia, el Ejército Nacional ha conocido excelentes presidentes, desafortunadamente han sido la excepción. Las élites civiles no han sabido respetar las funciones de la institución y han querido servirse de ella como fuerza de partido o como fuerza apagafuegos, lo que ha terminado por generar distancia con la población civil…”
(General Puyana, comunicación personal, 1996)

Y que por el mal manejo de los gobiernos, haya tenido que asumir funciones que no le corresponden como las de fuerza represiva dentro del territorio.

“Durante los años de la Violencia las instituciones armadas enfrentában grandes crisis. El mal manejo que se había hecho de las mismas hacía que la Policía sirviera a los partidos y que el Ejército tuviera que reemplazarla en sus funciones. Durante los sucesos del 9 de abril, la Policía no supo conservar su identidad y se unió a la turbamulta enfurecida. El Ejército tuvo que salir a las calles, … contener a la muchedumbre enloquecida”.
(General V, comunicación personal, 2005)

El general Valencia agrega:

“El Ejército Nacional ha cometido muchos errores en la historia colombiana; es imposible no cometerlos… (la élite civil) lo ha usado muchas veces como fuerza de policía, como fuerza de represión. Es obvio que en este contexto se cometan errores … Cuando un soldado yerra, siempre hay víctimas … a más niveles porque son víctimas de guerra, de una guerra que los políticos, o mejor los gobernantes, nunca han entendido… ”.
(Comunicación personal, 1996)

Pero, la mayor crítica que le hacen a las élites gubernamentales es la incapacidad de entender la importancia de que el Estado esté presente a lo largo del territorio y en esto coinciden los altos mandos como los soldados.

Las élites civiles han sido incapaces de aprender de las lecciones pasadas. No bastó haber perdido a Panamá, los gobernantes seguían despreocupándose de las regiones de frontera. A estas no llegaba el Estado y cuando lo hacía, se manifestaba con su estamento armado empobrecido, mal entrenado, incapaz de responder a las dificultades de su misión. Sus únicas armas: el coraje deb hombres.

Estas últimas (las zonas de frontera) son dejadas “a merced de su propio destino, lo que trajo y trae que a estas llegue lo peor de la nación colombiana, de las naciones vecinas y vivan sumidas en la barbarie”
(Coronel S, comunicación personal, 2005)

Dice Ana María Forero que el ciclo descrito por los soldados profesionales consiste en recuperar el territorio, ganarse la confianza de los que habitan ahí para luego abandonar la zona que, desprotegida, queda a disposición del enemigo.

“Yo he llegado a lugares donde me han dicho: “No, es que usted es un soldado, y como es soldado no le puedo vender una gaseosa”, ... “Váyase de mi pueblo porque no lo queremos ver acá”. Por la misma ausencia del mismo Estado. Porque uno no le puede echar la culpa ni a una persona ni a otra persona, ni a un grupo ni a otro grupo, el problema ha sido del mismo Estado que ha abandonado muchos territorios […]. Y apenas uno se va, no llegan las escuelas, ni las palas para trabajar la tierra. Llega otra vez la guerrilla, y el resentimiento en contra del militar vuelve”.
(Soldado J, comunicación personal, 2016)

El llamado a que ese círculo vicioso no se repita, se mantiene para este proceso de paz:

“¿La paz? … la firma de los acuerdos es un paso para que los poderosos de los grupos guerrilleros peleen limpiamente en las urnas y que los pobres combatientes busquen otras formas de empleo, muy segura y desafortunadamente en la ilegalidad… Si se quiere la paz y no que la violencia perdure con otros nombres, se deben emplear las famosas estrategias cívico-militares que el Ejército ha propuesto desde los años sesenta y no abandonar a las fuerzas del orden en su misión”
(Coronel E., comunicación personal, 2014)

Comentarios (8)

coronado

17 de Noviembre

0 Seguidores

El "odio" del "pueblo" al ejército es falso --asi lo digan los generales. En las encuestas sale siempre como una de las instituciones en las que más confían los colombianos (ciertamente mas que casi todas las otras instituciones del estado). Además: cientos de miles de colombianos de todos los estratos están o han estado vinculados al ejercito y no lo odian para nada...

El "odio" del "pueblo" al ejército es falso --asi lo digan los generales. En las encuestas sale siempre como una de las instituciones en las que más confían los colombianos (ciertamente mas que casi todas las otras instituciones del estado). Además: cientos de miles de colombianos de todos los estratos están o han estado vinculados al ejercito y no lo odian para nada...

AlvaroH

17 de Noviembre

0 Seguidores

Las encuestas no hablan por todo el país, objetivamente, sino por la muestra....+ ver más

Las encuestas no hablan por todo el país, objetivamente, sino por la muestra. Refleja más a los estratos altos y medios que a los bajos, y a los urbanos que a los rurales. Pregunte en los lugares perdidos de Colombia si el campesino ama siempre al soldado. Como que no, eso no es tan sencillo como dice.

AlvaroH

17 de Noviembre

0 Seguidores

Hasta la teoria contrainsurgente seria de EEUUU (no la retórica)&nb...+ ver más

Hasta la teoria contrainsurgente seria de EEUUU (no la retórica) parte de que la guerrilla tiene familiares, ayudantes y amigos entre la población del campo. Eso lo tapa el sencillo discurso uribista pero la realidad es otra y más compleja. Igual, si la gente amara ciegamente a las FFMM, no evadiría el servicio.

chjarami

21 de Noviembre

1 Seguidores

El general no parece decir que odien al ejército. Dice que no les venden cosas por ser del ejército, tras explicar que lo que pasa es que el ejército luego se va. La cuestión no es odio, sino miedo a que los que sí se quedan (guerrillas, paras) luego los castiguen por venderles cosas. 

El general no parece decir que odien al ejército. Dice que no les venden cosas por ser del ejército, tras explicar que lo que pasa es que el ejército luego se va. La cuestión no es odio, sino miedo a que los que sí se quedan (guerrillas, paras) luego los castiguen por venderles cosas. 

Carlos Polanco

20 de Noviembre

0 Seguidores

Aunque la historia es muy importante, considero que es más importante lo que ...+ ver más

Aunque la historia es muy importante, considero que es más importante lo que tengan que decir los actuales generales, claramente la situación ahora es otra y las generaciones al interior del Ejército pueden tener un opinión mas aterrizada a la actualidad. 

dokholord

20 de Noviembre

0 Seguidores

Yo respeto esta labor, para muchos por convicción o por necesidad es la ...+ ver más

Yo respeto esta labor, para muchos por convicción o por necesidad es la única opción, el Estado se resguarda en el supuesto monopolio de las armas poniendo compatriotas como carne de cañon, resulta inevitable. Las malas decisiones, el narcotráfico y la corrupción no pueden escapar a esta institución de ahi el desprecio de muchos, pues sus errores derivan en perdida de vidas

chjarami

21 de Noviembre

1 Seguidores

Interesante. Más que de costumbre, los comentarios parecen reflejar más los sesgos de cada comentarista frente al ejército, que observaciones o aportes frente a lo que trata la columna. Eso también tenemos que superarlo en el posconflicto...
chjh

Interesante. Más que de costumbre, los comentarios parecen reflejar más los sesgos de cada comentarista frente al ejército, que observaciones o aportes frente a lo que trata la columna. Eso también tenemos que superarlo en el posconflicto...
chjh

edgar montenegro

27 de Noviembre

388 Seguidores

El Ejercito tiene deberes con la patria (territorios y gentes) que no cum...+ ver más

El Ejercito tiene deberes con la patria (territorios y gentes) que no cumple. Tiene derechos que esgrime para ostentar privilegios delirantes. Esta inmersa en la crisis etica y politica que corroe a Colombia. Los falsos positivos no estan aislados de una larga historia de rodillas ante la oligarquia voraz que sabe usar la mediocridad de los mandos militares. Terrible.

Contexto

Las historias más vistas en La Silla Vacia