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Sábado Agosto 29, 2015

Lunes, Agosto 10, 2015 - 17:08
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Hace cinco años uno de los gremios de empresas de medicamentos impidió que Claudia Vaca fuera nombrada como directora del Invima. Hoy el Ministro de Salud, Alejandro Gaviria, quiere intentar de nuevo.

Vaca es una química farmacéutica, profesora de la Universidad Nacional, que en 2010 fue anunciada como directora del Invima -el instituto encargado de regular el ingreso de medicamentos y alimentos al mercado- del entonces recién posesionado Juan Manuel Santos. Esa designación recibió elogios de diferentes lados y tenía el apoyo de la entonces viceministra de Salud Beatriz Londoño y del ministro Mauricio Santa María, pero la presión de la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos (Afidro) la tumbó y Vaca nunca se posesionó.

Sin embargo, entró al ministerio a asesorar a Londoño, quien luego pasó a ser ministra de Salud. Y cuando Gaviria llegó a reemplazar a Londoño, mantuvo a Vaca.

Desde allí, la química ha sido una gran impulsora de la política de medicamentos de Gaviria, que incluye crear un verdadero control de precios de medicamentos o permitir la entrada de medicamentos biotecnológicos (algo así como los genéricos de nueva generación).

Como contó La Silla la semana pasada, hay una puja entre políticos liberales y Gaviria para poner el director del instituto encargado de regular el ingreso de medicamentos y alimentos al mercado. Y en ese pulso, Vaca es una carta técnica que le aseguraría al Ministro tener una mayor coordinación con el Invima, que hasta ahora manejó Blanca Elvira Cajigas, la única funcionaria del sector que venía desde el gobierno Uribe y con quien Londoño y Gaviria tuvieron una interacción difícil.

Lunes, Agosto 10, 2015 - 15:05
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Con el nombramiento de Carlos Medina Ramírez como viceministro, el Ministro de Justicia Yesid Reyes se la juega por un ex funcionario que fue piedra en el zapato durante el gobierno de Álvaro Uribe.

Medina es un abogado de la Universidad del Rosario que ha trabajado sobre todo en temas de drogas y seguridad ciudadana, justamente los que ahora tendrá bajo su ala como vice de política criminal. (En el tercer tema que liderará, la justicia transicional, no tiene experiencia). 

Como subdirector de la Dirección Nacional de Estupefacientes durante el segundo período de Uribe, Medina dio -y perdió- varias fuertes peleas en temas de política de drogas.

Primero, fue quien redactó una estrategia antidrogas con un enfoque similar al que se ha venido recomendando en los últimos años, que nunca fue adoptada por el Consejo Nacional de Estupefacientes que Uribe presidía (y donde Juan Manuel Santos tenía asiento como ministro de Defensa). Entre otras, proponía concentrar los operativos en los eslabones más rentables de la cadena del narcotráfico, invertir en programas de desarrollo alternativo para los más débiles como los cocaleros y enfocarse en controlar el negocio de los insumos y precursores químicos usados para producir cocaína.

En esa misma época fue uno de los críticos de la estrategia de la directriz de Uribe de procesar penalmente a mil campesinos cocaleros al año, una tarea que resultó contraproducente porque la mayoría eran liberados después y, sobre todo, porque las fuerzas armadas perdían toda legitimidad en zonas cocaleras. Esa política se mantuvo hasta que el general Óscar Naranjo la abandonó en la práctica al final del gobierno Uribe.

Pero sobre todo, Medina fue uno de los que denunció la red de corrupción dentro de Estupefacientes, donde los bienes incautados a los narcos terminaron administrados por familiares de congresistas, y recomendó cambiar la manera como se entregaban. El político conservador Carlos Albornoz, que era su jefe y quien lo despidió argumentando que había perdido su confianza, terminó destituido por ese escándalo. (Medina demandó a Albornoz por eso, pero terminó perdiendo por tratarse de un cargo de libre nombramiento y remoción).

Después del DNE, trabajó como jefe del área de justicia y seguridad en la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito, que monitorea los cultivos de coca y es uno de los operadores más grandes de programas de sustitución de cultivos. Allí se dedicó a investigar en terreno las redes criminales y fue uno de los que recomendó usar otras mediciones en la lucha antidrogas distintas al número de hectáreas cultivadas y fumigadas, como los precios de la hoja de coca o el nivel de pureza de la cocaína.

Ahora Medina regresará al Ministerio de Justicia, al que llegó en épocas de Rómulo González (durante la era Pastrana) y donde fue director de acceso a la justicia hasta el 2005, en momentos en que el Gobierno deberá comenzar a pensar en los retos para el aterrizaje de La Habana -si se firma un Acuerdo final- como la erradicación de la coca (de la mano del programa de transformación del campo) o el control de los grupos criminales que no se desmovilicen.

Su nombramiento demuestra que Yesid Reyes sigue apostándole a los técnicos, pese a que -como ha contado La Silla- ha tenido muchas presiones de los congresistas liberales para que les dé juego burocrático.

Jueves, Agosto 6, 2015 - 16:31
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En el municipio de Susa, Cundinamarca, ya hay un virtual ganador de las elecciones de octubre: Óscar Eduardo Rocha Ramírez, que fue el único candidato que se inscribió a la Alcaldía con el aval del Partido Conservador. Pero ni por eso la tiene segura, pues el voto en blanco ya le ganó una vez.

Resulta que Rocha, abogado de la universidad La Gran Colombia y ex personero de Susa, era uno de los tres candidatos inscritos en las elecciones a la Alcaldía de 2003. Pero el favorito era un ex alcalde y ex director de una orquesta llamado Guillermo Almanza Vanegas.

Tres días antes de las elecciones Almanza fue inhabilitado, pues fue hallado culpable de peculado cuando como alcalde, por irregularidades en la celebración de un convenio interadministrativo con la entonces Cooperativa Nacional de Desarrollo Territorial, Codeter,  por un valor de casi 250 millones de pesos, sin autorización del Concejo.

Aunque ya no podía ser candidato, Almanza siguió haciendo campaña pero ahora por el voto en blanco. La estrategia dio resultado: el voto en blanco triplicó la votación de Rocha,  y quintuplicó la del otro candidato y Susa tuvo que volver a tener elecciones sin ellos en el tarjetón.

Ahora es uno de los cuatro candidatos sin rivales en todo el país. Los otros son Reynaldo Emel Chaparro en La Salina, Casanare; José Emiro Mora en La Jagua del Pilar, Guajira; y Víctor Julio Claro en La Playa, Norte de Santander.

Jueves, Agosto 6, 2015 - 14:27
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Tras la renuncia esta semana de Blanca Elvira Cajigas al Invima se está calentando la pelea por su reemplazo.

Por un lado, porque como el Ministerio de Salud está en el papel en manos de los liberales, algunos congresistas de ese partido están reclamando que el reemplazo de Cajigas debería ser liberal. El que más ha hecho presión, según supo La Silla, es el representante a la Cámara por Boyacá Rafael Romero, quien fue director del Instituto Nacional de Salud entre 2004 y 2006 y es cercano a la saliente directora.

Con un presupuesto de casi 150 mil millones de pesos para el próximo año y una nómina de más de mil personas, el puesto es apetitoso para un político, y más a semanas de las elecciones locales.

Pero eso no es lo único que está en juego.

Romero está apoyando al secretario general del instituto, el vallenato Jesús Allberto Namen (secretario general del congresista cuando éste estuvo encargado de la gobernación de Boyacá en 2003 e hijo de uno ex congresista liberal, Jesús Namén Rapallino), para que mantenga al instituto en la línea de Cajigas. Y, aparentemente, para ello tiene el apoyo de Afidro y Asinfar, los dos gremios de productores de medicamentos, muy interesados en el nombramiento dado que el Invima hace las pruebas que permiten o impiden que las drogas puedan ser vendidas.

Precisamente esa función es el segundo motivo para que se caliente la pelea por el puesto.

El Ministro Gaviria ha implementado una agresiva política de medicamentos que ha permitido, entre otras cosas, la entrada de los biotecnológicos y ha creado un verdadero control de precios.

Para ambas cosas, el control del Invima es fundamental y hasta ahora Gaviria no lo ha tenido: Cajigas llegó a la dirección del Invima desde antes de que Gaviria fuera nombrado, y venía de ser viceministra de Diego Palacio, el ministro de protección Social de Álvaro Uribe que tuvo una política muy favorable a los productores de medicamentos.

Las diferencias públicas de Cajigas con Gaviria fueron notorias, como cuando hace un año decidió exigirle fórmula médica a decenas de productos naturistas y el Ministro mostró públicamente su desacuerdo.

De hecho, esas diferencias con el Ministro parecen haber influido en su renuncia, aunque oficialmente dijo que se iba porque cumplió su ciclo y está en dos procesos laborales para irse al sector privado.

La salida de Cajigas es una oportunidad para que Gaviria refuerce su política de medicamentos. Y para ello tiene como carta al director de medicamentos del Ministerio, Javier Guzmán Cruz, quien va a quedar encargado mientras Juan Manuel Santos decide a quién nombrará definitivamente para manejar el Invima.

Miércoles, Agosto 5, 2015 - 12:48
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Una delfín y un ex presidente de la Cámara de Comercio de Ibagué, ambos tolimenses, quedaron inscritos en la listas para competir por una de las 45 curules del Concejo de Bogotá.

La delfín es Sandra Salazar Martínez, hija de la senadora Rosmery Martínez y sobrina del ex congresista Emilio Martínez Rosales, quien es la cabeza de ese grupo político y de Cambio Radical en el Tolima.

Martínez, quien fue condenado por peculado en el 2008 pues permitió que se perdieran 102 millones de pesos en contratos para adquirir papelería cuando era el presidente de la Cámara en 1999, fue inhabilitado de por vida para ejercer cargos públicos. En ese momento Rosmery lo reemplazó en el Capitolio.

Salazar ya arrancó campaña con el número 8 de la lista de Cambio Radical y está usando la misma sede política que usó el ahora presidente del partido, Rodrigo Lara, en la campaña del 2014.

Salazar, abogada de la corporación universitaria Ideas, ha trabajado en la alta consejería para asuntos políticos de Santos, en el Ministerio del Interior cuando lo lideraba Fernando Carrillo y en la oficina de leyes del Congreso.

El otro tolimense es Silverio Gómez Carmona, economista y periodista durante muchos años en la Casa Editorial El Tiempo. Gómez resultó ser “la súper estrella” que La U estaba buscando para que fuera su cabeza de lista.

La idea para meterlo a él fue de Mario Hernández, el presidente de la campaña a la Alcaldía de Rafael Pardo, que avala La U.  

El empresario marroquinero se los recomendó a los miembros del directorio distrital del partido que habían deshojado la margarita de varias figuras fuerte de opinión para jalonar la lista y estaban desesperados porque no habían logrado que ninguna les diera el sí. Pardo avaló la idea de Hernández y llamó al periodista, quien aceptó y quedó inscrito antes de que se cerrara el plazo para modificar la lista, el pasado viernes.

Gómez salió sorpresivamente de la presidencia de la Cámara de Comercio de Ibagué en diciembre pasado, tras una pelea por las elecciones de la nueva junta directiva con el entonces presidente de la junta.

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