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Domingo Octubre 19, 2014

Viernes, Septiembre 26, 2014 - 13:21
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Mientras el Consejo Nacional Electoral discute si deja la personería a su partido de bolsillo, que no pasó el umbral en las pasadas legislativas, el polémico representante Yahir Acuña aboga por más plata en el presupuesto para ese tribunal.

Acuña hoy vivió un revés por el fallo de tutela del Consejo Superior de la Judicatura que decidió no permitir la posesión de los dos representantes no afro que él impulsó para las curules de las negritudes, y ahora se enfrenta a un nuevo pulso en el CNE.

Resulta que el representante sucreño, investigado por parapolítica, es uno de los coordinadores ponentes de la ley del presupuesto y en esa labor, en una reunión de ponentes el lunes pasado, tomó la palabra para recordar que el Consejo Nacional Electoral, la entidad que define el futuro de su partido 100% por Colombia, necesita 25 mil millones de pesos.

Este es un audio de lo dicho por Yahir:

Minutos antes, Acuña se quejó de que esa petición de recursos, que “son solicitudes formales de las instituciones ante el Gobierno”, no haya quedado reflejada en el trabajo de los ponentes.

“Vamos a dejar que el Consejo Nacional Electoral, la máxima autoridad electoral de este país, siga funcionando donde (urbanísticamente) no puede”, dice el Representante, quien agrega enseguida que se habló que el CNE necesita alquilar o comprar una sede por 10 mil millones de pesos.

Lo que no dice es su conflicto de interés al abogar por los recursos de un tribunal que, si lo deja sin personería jurídica, podría embolatarle sus apuestas en las elecciones regionales del año entrante.

En la misma intervención, Acuña también abogó por recursos para la Fiscalía y vivienda.

Viernes, Septiembre 26, 2014 - 11:44
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Un mes después de llegar al Ministerio de Minas, Tomás González decidió cambiar a la plana mayor de su equipo. Saldrán sus dos viceministros, con lo que -sumado al cambio al frente de la Agencia Nacional de Minería- el revolcón en el sector minero-energético es casi completo.

Al viceministerio de hidrocarburos y energía llegará el nariñense Carlos Eraso Calero, que ha sido desde hace seis años uno de los ocho comisionados de la Comisión de Regulación de Energía y Gas -que regula el sector- y antes de eso fue el subdirector de minas y energía en Planeación Nacional. Es ingeniero civil de la Universidad de los Andes, con maestría en economía de NYU.

La vice de minas ser la vallecaucana María Isabel Ulloa, que viene coordinando el grupo de regalías dentro del Ministerio de Hacienda, que antes de eso fue la secretaria privada de Federico Renjifo cuando fue ministro de Minas (y también de Interior) y que había arrancado su carrera en Hacienda como asesora de Óscar Iván Zuluaga. Ulloa -una abogada de la Universidad de los Andes con maestría en administración pública de NYU- reemplaza a César Díaz, que venía de liderar el gremio de empresas exploradoras y medianas (juniors) extranjeras -Cámara Colombiana de Minería- que se acaba de fusionar en un nuevo súper gremio.

Mientras tanto, el vice saliente de hidrocarburos Orlando Cabrales suena para uno de los puestos más atractivos del sector petrolero. Su nombre se baraja para ser el nuevo presidente de Cenit, la filial de Ecopetrol que tiene bajo su ala todos los oleoductos y poliductos que usa la petrolera, como el Oleoducto Central (Ocensa) y el Bicentenario (un puesto que está vacante desde hace cuatro meses, cuando Camilo Marulanda pasó a ser jefe de la nueva súper oficina de operaciones de Ecopetrol, y que está en manos de head hunters). Cabrales lleva casi todo el gobierno Santos en temas de hidrocarburos, primero como presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos y luego como viceministro, cargo en el que precisamente reemplazó a Tomás González.

A ese cambio se suma que, como contó La Silla, hace una semana llegó Natalia Gutiérrez -la ex vice de Minas y de Interior- a dirigir la ANM, la entidad técnica a cargo de minas. Eso quiere decir que los únicos altos cargos de Minas que por ahora no se mueven son Javier Betancourt en la ANH, Oscar Paredes en el Servicio Geológico Colombiano y Ángela Cadena en la Unidad de Planeación Minero-Energética.

Jueves, Septiembre 25, 2014 - 17:12
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El director de La U Sergio Díaz-Granados fue uno de los sostenes de la reelección pero salió blanqueado después de las elecciones. Por lo menos hasta ahora que uno de sus asesores más cercanos (y quien es el del grupo político de la ex senadora Zulema Jattin y su heredero el senador Martín Morales) va a quedar con un cargo clave en Palacio.

Aunque Néstor Humberto Martínez va a manejar el computador de Palacio, Luis Miguel Pico, de la entraña de Díaz-Granados y de la ex senadora Zulema Jattin, va a ser el director de asuntos políticos de Presidencia, un cargo que depende de Martínez y que se encarga de las relaciones con el Congreso y los partidos. Mejor dicho, de la política.

Pico, que estuvo en el comité de giras de la reelección de Santos como ficha de Díaz Granados, tiene una trayectoria ya larga en la política, especialmente en el Congreso.

En 2006, año en que se graduó de administrador en el Politécnico Grancolombiano, llegó al Congreso como asesor de Zulema Jattin en la Cámara de Representantes. Cuando, en 2006, Jattin saltó al Senado, se lo llevó como su asesor, cargo en el que estuvo hasta que ésta renunció a su curul tras haber sido capturada por parapolítica, en mayo de 2009.

Un año después, cuando Juan Manuel Santos llegó al gobierno y nombró a Díaz -Granados como ministro, éste se llevó a Pico a asesorarlo. Pico era uno de los enlaces del ministerio con el Congreso, encargado de los asuntos políticos (había otros enlaces para las cuestiones técnicas), y también coordinaba las relaciones entre Díaz-Granados y los alcaldes y gobernadores.

Como con Jattin antes, Díaz-Granados se lo llevó a su siguiente encargo, de nuevo totalmente político: Pico lo asesoró en la dirección del partido de La U para conformar las listas al Congreso, hacer la convención nacional y acompañar al partido en la conformación de las comisiones del Congreso.

Jueves, Septiembre 25, 2014 - 12:08
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El Quién es quién, uno de los hijos más queridos de La Silla, acaba de ser escogido como uno de los tres finalistas al Premio Gabriel García Márquez, el más importante de periodismo latinoamericano, en la categoría de innovación.

Desde que nació, La Silla comenzó a construir una enciclopedia con los perfiles de los personajes que hacen parte de los círculos de poder que definen el presente y futuro del país, rastreando no sólo sus trayectorias políticas y públicas sino tejiendo también sus redes de contactos políticos y entendiendo cómo se articulan entre sí.

Hace un año tomamos la decisión de transformar esa enciclopedia en una gran base de datos relacional y graficar todas las relaciones de poder de manera dinámica, con lo que se pueden cruzar las relaciones de poder de 479 personajes que tenemos en este momento (una lista que seguirá creciendo), desde ministros hasta congresistas, pasando por magistrados de las altas cortes, líderes sindicales, comandantes de las Fuerzas Armadas y llegando a líderes de víctimas.

Ese mapa gráfico de los poderosos está de finalista en los premios que entregará el próximo miércoles en Medellín la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano, junto con Radio Ambulante -un proyecto de periodismo narrativo en radio liderado por varios latinos en San Francisco, incluidas las colombianas Carolina Guerrero y Camila Segura- y el especial multimedia del periódico brasilero Folha de Sao Paulo sobre la batalla en torno a la construcción de la represa amazónica de Belo Monte.

Otro hijo de La Silla -La Silla Minera- estuvo entre los diez proyectos de la selección oficial en esa misma categoría de innovación, que La Silla ganó el año pasado -en la edición inaugural del premio- con el Proyecto Rosa en torno a la líder de víctimas y restitución de tierras Rosa Amelia Hernández. El año pasado también tuvimos otras dos nominaciones en la selección oficial.

Miércoles, Septiembre 24, 2014 - 12:15
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El lunes, en el concejo de Bogotá se despertó una polvareda por cuenta de una denuncia del concejal de La U Javier Palacio, quien afirmó que la contratación directa -o a dedo, como él mismo la llamó- pasó del 20 por ciento en la Alcaldía de Samuel Moreno al 80 por ciento durante la era Petro. Sin embargo, el concejal cometió un error en la comparación, lo que explica que la cifra sea más escandalosa que precisa.

En el 2010, en pleno escándalo del carrusel de la contratación en Bogotá, Petro, el ex senador Luis Carlos Avellaneda y el concejal Carlos Vicente de Roux presentaron un informe en el que, después de comparar la contratación de la administración de Samuel Moreno con la de Lucho Garzón, concluyeron que “la contratación directa de menor cuantía se cuadruplicó, al subir de 5,85 por ciento al 20,75 por ciento” del presupuesto y que las licitaciones públicas disminuyeron del 45,3 por ciento al 30,8 por ciento. En el informe, éste es el cuadro que deja ver esa conclusión.

Ahora, Palacio, que fue embargado por la Fiscalía en medio de la investigación por el “carrusel de contratación" presenta un informe similar, que usa información oficial de las 13 secretarías, el IDU y Canal Capital, mira cuántos contratos fueron resultado de un proceso de selección (como un concurso de méritos o una licitación) y cuántos no. De ahí saca que 80 por ciento de los contratos fueron por vía directa, cifra que dice que es “escalofriante” y que es cierta. 

El error fue comparar ese dato con el del informe de la comisión de Petro, pues este último no se refería a la cantidad de contratos sino al monto. Es decir, se está comparando el número de contratos con la plata que costaron los contratos directos en las alcaldías de Petro y Moreno. Y como hay contratos de valores muy distintos y una sola licitación puede tener un monto mayor que miles de contratos directos, los porcentajes no son comparables. 

Esto al final le da la razón a Petro, quien desde Nueva York, le contestó por Twitter al concejal: “la trampa del concejal Palacio está en usar el número de contratos y no la suma de dinero”. Y aunque la contratación directa pudo aumentar, como dijeron la Personería y la Contraloría de Bogotá, aún no se sabe con exactitud cuánto.  

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