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Lunes Mayo 25, 2015

Sábado, Mayo 16, 2015 - 16:47
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El congreso del Polo Democrático, que terminó esta tarde en el Hotel Tequendama bogotano, consagró la reconciliación de los dos sectores liderados por la excandidata presidencial Clara López y el senador Jorge Robledo, que estaban enfrascados en una álgida disputa por el control del mayor partido de izquierda del país desde las presidenciales del año pasado.

Esa distensión fue evidente cuando se cumplió uno de los acuerdos simbólicos a los que, como contó La Silla, llegaron en los últimos días tras dos semanas de acercamientos y un desayuno este lunes entre las dos figuras más visibles del partido.

El sector de Robledo -que integran el Moir y el grupo de independientes bautizado 'Nueva Tendencia'- votaron para mantener a Clara en la presidencia del partido por otros dos años, mientras que el sector que lideran López y el senador Iván Cepeda votaron para que Gustavo Triana -que viene del Moir - se mantenga como secretario general por el mismo período.

Ese acuerdo, que le da a cada uno de los bloques uno de los puestos claves en el partido, fue uno de los puntales para lograr que el Polo no se vuelva a romper, como sucedió cuando se fueron los progresistas de Gustavo Petro o se expulsó al Partido Comunista. Tan sólido parece el pacto que incluso acordaron que, si Clara gana la Alcaldía de Bogotá en octubre, un aliado suyo la remplazará.

Adicionalmente, los dos grupos llegaron a acuerdos en tres temas medulares, que quedaron reafirmados cuando los 766 delegados los votaron por unanimidad al cierre del Congreso (con una única disidencia del senador vallecaucano Alexander López): el respaldo sobre el proceso de paz, la oposición frente al gobierno deJuan Manuel Santos y la política de alianzas para las elecciones de octubre. En todos tres, ambos grupos cedieron y encontraron un punto medio en sus posiciones que evitó un enfrentamiento más duro.

En el tema de la paz, acordaron que el Polo mantiene al proceso de paz como una de sus prioridades pero no la única, algo que suavizó el malestar entre el sector de Clara y Cepeda -que ha venido impulsando el Frente Amplio por la Paz- de que a los robledistas el tema no les importa y el de éstos últimos de que les acusen de ser 'anti-paz'.

Con la oposición a Santos llegaron a un acuerdo parecido: el grupo clarista se comprometió a mantenerse alineado en la oposición al modelo neoliberal y a enarbolar banderas tradicionales del sector de Robledo como la lucha contra los TLC y la privatización de empresas como Isagen.

Como resume un líder polista, “la paz no es lo principal, pero tampoco es secundario. Y el modelo económico no es lo único, pero también debe quedar arriba”.

Finalmente, acordaron que las alianzas para las elecciones de octubre no serán nacionales sino que se evaluarán caso por caso y prioritariamente con partidos afines como la Alianza Verde, la Unión Patriótica o el Mais indígena. Y que esas decisiones, así como las de los avales, las tomará un comisión nacional de avales en la que las regiones estarán representadas (otro de los temas álgidos en los últimos meses).

Con esos acuerdos, el mayor partido de izquierda evitó una nueva ruptura y cierra el capítulo de once meses de escaramuzas y peleas públicas. Pero, sobre todo, lima las asperezas de cara a las elecciones locales en las que la candidatura de Clara en Bogotá es una de sus cartas más importantes para volver al poder.

Viernes, Mayo 15, 2015 - 15:53
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Esta mañana el senador de Cambio Radical Arturo Char entregó en Riohacha el aval de ese partido a Oneida Pinto, para que aspire a la Gobernación de La Guajira. Según el director de la colectividad, Carlos Fernando Galán, la movida no fue consultada con la dirección nacional, lo que generó su molestia y estos trinos:

Desde la orilla de la Casa Char, le dijeron a La Silla que el aval sí fue consultado, tanto que quien lo firma es el representante legal del partido: Antonio Álvarez Lleras.

Se trata de un roce entre dos partes del corazón del vicepresidente Germán Vargas Lleras (jefe natural de Cambio): la casa Char y Galán.

Resulta que, como lo contó La Silla, un sector del partido tenía dudas sobre avalar a la llamada princesa negra guajira Oneida Pinto, debido a las antiguas alianzas políticas entre ésta y el detenido exgobernador guajiro Juan Francisco ‘Kiko’ Gómez.

Pinto no tiene ninguna investigación en contra, pero La Silla supo que antes de avalarla Galán quería estar seguro de que Kiko no tuviera hoy ninguna injerencia en su campaña. Eso sobre todo teniendo en cuenta el trago amargo y la responsabilidad política que le tocó a Cambio Radical, al haber avalado a un gobernador acusado de homicidio y relación con las bacrim.

En ese proceso, para el tema de los avales Cambio decidió dividir el país por zonas y encargar a varios de sus líderes la decisión de otorgarlos o no en cada una de ellas. Así, el encargado de los avales en el Caribe es el exalcalde de Barranquilla Álex Char, los ojos de Vargas Lleras en la región.

Aunque fuentes cercanas al exmandatario Char niegan que él esté decidiendo los avales, La Silla supo que formalmente quien entregó el aval a Oneida fue el senador Arturo, hermano de Álex, pero es bien sabido que el líder de ese grupo político hoy es el exalcalde. La Silla supo incluso que en el Cesar ya han llamado a Álex para que ayude a resolver el tema del aval para la Alcaldía de Valledupar.

Los Char debían esperar saber primero si había inquietudes del comité central de Cambio Radical, que según los estatutos es la máxima autoridad en el tema de avales allí.

Por eso la molestia de Galán.

El martes habrá reunión de bancada, Arturo Char y Carlos Fernando Galán se encontrarán, y con seguridad el tema saldrá a relucir.

Actualización: después de publicado este confidencial se comunicó con nosotros una fuente cercana a Char para decirnos que no es cierto que el exmandatario esté entregando los avales de Cambio Radical en el Caribe y que, en cualquier caso, el aval a Oneida Pinto sí fue consultado con las directivas nacionales de la colectividad. Agregamos esa información, aunque quien dijo que el aval no fue otorgado por la dirección nacional de Cambio fue Galán. Y también tenemos fuentes que nos confirman que Álex Char sí está definiendo temas de avales en la región, como lo evidencia que lo estén llamando para definir el de la Alcaldía de Valledupar. 

Viernes, Mayo 15, 2015 - 14:46
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Los sindicatos del Concejo de Bogotá han crecido recientemente por un motivo muy curioso: los asesores de los concejales que pierden su curul por el escándalo del carrusel de la contratación engrosan sus filas de afán, para hacer más difícil que los retiren de sus cargos. Y con eso los que llegan a ocupar la curul se quedan sin la posibilidad de nombrar sus propios asesores.

El caso más reciente es el de los asesores del concejal conservador Omar Mejía, quien está detenido en su casa desde el pasado 18 de abril, luego de que la Fiscalía le imputara cargos por supuestamente haber recibido 120 millones de pesos de Héctor Zambrano, entonces secretario de Salud de Samuel Moreno, a cambio de que el Concejo no debatiera el contrato de ambulancias distritales.

Justo antes de que se tomara esa decisión, el 16 de abril, los nueve miembros de su Unidad de Apoyo Normativo se afiliaron a uno de los tres sindicatos del Concejo, Sintraconcejo.

Eso hace más difícil que los saquen: los sindicalistas tienen un fuero especial que incluye la estabilidad reforzada, para que los empleadores no puedan desarmar los sindicatos simplemente echando a sus miembros. Si los echan, éstos pueden demandar el reintegro, y en muchos casos han ganado.

El caso de los asesores de Mejía copia el del ex concejal verde José Juan Rodríguez, cuyos asesores siguieron siendo empleados del Concejo (y devengando sus salarios que suman casi 28 millones de pesos mensuales) durante más de seis meses después de que su jefe estuviera preso detenido por su participación en el carrusel.

Por eso su reemplazo, la concejal Lucía Bastidas, incluso duró más de dos meses despachando desde cualquier rincón del Concejo porque no podía usar su oficina que estaba ocupada por los empleados de Rodríguez.

En el caso de Mejía, aunque el reemplazo tiene la curul, está maniatado. A pesar de que el 7 de mayo se expidió la resolución que declaró en firme la vacancia de la curul y se reconoció el derecho para que se posesionara el cuarto en la lista conservadora, el ex edil de Usme Fernando Vásquez Bustos, el nuevo concejal no ha podido nombrar a ninguna persona en su equipo de trabajo y su oficina sigue vacía a pesar de que él ya está posesionado.

“La mesa directiva (del Concejo) me dijo que los declarara insubsistentes yo, pero como yo no los nominé no tengo la facultad de hacerlo. Ni siquiera tengo conductor porque no puedo nombrarlo. Como la ley de garantías empieza el próximo 25 de junio, se van a quedar ahí todo el tiempo (el 31 de diciembre se le acaba el período a los concejales actuales)”, le dijo Vásquez a La Silla.

Nota de la editora:

Después de publicada esta nota, Sintraconcejo envió a La Silla Vacía esta solicitud de rectificación. La Silla Vacía no la concedió por los argumentos expuestos aquí. Publicamos ambos argumentos para que los usuarios puedan armarse su propio criterio.

Viernes, Mayo 15, 2015 - 14:10
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Hoy, en el día del maestro, lanzamos La Silla de la Educación. La idea con esta red es que el debate sobre la educación no se limite a las coyunturas en las que hay paros o reformas, sino que haya un espacio para debatirla de manera constante y con visión de largo plazo.

Mediante una alianza con Empresarios por la Educación, reunimos a los principales actores del sector educativo: los mejores maestros, que cambian vidas y saben qué se juega en el aula; los académicos e intelectuales, que aportan visiones macro; empresarios convencidos de que su aporte es fundamental; innovadores que buscan superar los clichés y lugares comunes; estudiantes organizados que aportan una voz fuerza necesaria; sindicatos que tienen su propia visión sobre la educación.

Con todos ellos esperamos que La Silla de la Educación sea el espacio privilegiado para encontrar las conversaciones más informadas sobre educación, con diversidad de posturas y sin filtros editoriales.

Desde ya encuentre en La Silla de la Educación contenidos compartidos por Francisco Cajiao –experto colombiano-, Hugo Ñopo -economista jefe de la División de Educación del BID-, María Victoria Angulo -directora ejecutiva de Empresarios por la Educación- y Sandra García –de la Escuela de Gobierno de los Andes, quienes ya abriron la discusión.

Puede conversar también sobre qué significa celebrar el día del maestro más allá de los clichés, o qué hacer para que los mejores profesionales del país se decidan a ser maestros.

¡Bienvenidos, y que empiece la conversación!

Haga clic acá para ir a La Silla de la Educación.

Viernes, Mayo 15, 2015 - 11:59
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Hace tres meses la Silla reveló que Luz María Zapata, esposa del vicepresidente Germán Vargas Lleras, renunció a su cargo como presidente del gremio de las licoreras. Antier fue elegido en su reemplazo Juan Alberto Castro, quien es tan cercano a Vargas que fue el gerente de su campaña presidencial de 2010.

La decisión la tomó ayer la junta directiva en la que tienen asiento las seis empresas de licores que quedan en el país (las de Caldas, Antioquia, Cundinamarca, Valle, Cauca y Huila), que escogió entre una terna de candidatos.

Una era la política cundinamarquesa Clara Isabel Pinillos, que fue diputada y representante liberal. Se quemó tratando de llegar al senado por el liberalismo en 2010 y estuvo en la lista preliminar al Senado de Cambio Radical en 2014, pero finalmente no llegó a la elección.

Aunque con esa trayectoria política inicialmente parecía una carta fuerte y podía tener el apoyo de la Empresa de Licores de Cundinamarca (más dado que tanto ella como el gobernador Álvaro Cruz se hicieron políticamente al lado del ex ministro y ex gobernador Julio César Sánchez, de quien Pinillos es viuda), al final no se movió.

El apoyo de Cundinamarca lo tuvo Juan Alfredo Pinto, ex embajador en la India de los gobiernos de Álvaro Uribe y de Juan Manuel Santos y quien fue presidente de Acopi, el gremio de los pequeños industriales, desde su fundación a principios de los años ochenta y hasta que se fue a la India, en 2007.

Pinto es de Girardot (Cundinamarca) y también fue muy cercano a Sánchez (fue representante a la Cámara y en 1991 renunció al gremio para reemplazar a Sánchez en la cabeza de su grupo político) y se convirtió en la carta de Cruz.

Pero se le atravesó el tercero, que era Castro. Este abogado javeriano tiene una importante trayectoria empresarial. Hizo carrera en Carvajal, fue gerente de Sodexho en Colombia, trabajó en la Casa Editorial El Tiempo y de ahí pasó a ser presidente de Legis, la principal empresa de información jurídica del país.

Luego lo fue de D’Vinni, una empresa de soluciones de marketing, venta y logística, en la que era socio de Felipe López, dueño de Publicaciones Semana, y de Eduardo Robayo, dueño de Kokoriko y Mimo’s. También manejó la franquicia del diario deportivo Marca en Colombia, en el que invirtió el fondo Palm Fund, del que Castro es socio gerente.

Según supo La Silla, esa trayectoria empresarial era la carta de presentación de Castro, que le aseguró inicialmente el voto de la Fábrica de Licores de Antioquia, y luego el apoyo de la del Valle. Además, dada su cercanía con Vargas Lleras, era visto como el candidato del Vicepresidente y del Ministro de la Presidencia, Néstor Humberto Martínez.

Esos apoyos, más el mal momento de Cruz por cuenta de su revelado vínculo con una empresa que está señalada de haber pagado coimas como parte del cartel de la contratación de Bogotá, le dieron la victoria a Castro. Y es clave pues Cruz ha sido el opositor más grande a la intención del gobierno de modificar la estructura de licores (que mostró en el Plan de Desarrollo, y que quedó postergada pero no hundida) porque es un compromiso exigido por varios TLC y por la Ocde.

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