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Miércoles Julio 30, 2014

Querido diario

Lunes, Julio 28, 2014 - 11:50
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A finales de junio Rey Ariel Borbón terminó de sacar a los altos funcionarios que no llegaron con él al Incoder. Un mes después, el gerente de la entidad de tierras -que es clave en la transformación del campo que quiere impulsar el proceso de paz- sigue no sólo sin llenar esos cuatro cargos, sino que tiene un total de seis de sus puestos claves vacantes.

El día después de la reelección de Juan Manuel Santos, cuando se acabó la ley de garantías que tenía congelada la contratación, el gerente del Incoder le pidió -como contó La Silla- la carta de renuncia a dos subgerentes -el de adecuación y el de asuntos étnicos- y a dos directores técnicos, el de informática y la de promoción y seguimiento de asuntos étnicos.

Hoy, un mes después, ninguno de esos cuatro puestos ha sido llenado. En solo uno de ellos se ha nombrado una persona encargada: en la de adecuación de tierras donde está el abogado huilense César Patarroyo, que es asesor del despacho de Borbón y fue subgerente encargado de tierras. Patarroyo fue asesor y secretario general del Supersociedades Hernando Ruiz López, también huilense y tan cercano al senador conservador Hernán Andrade -el padrino de Borbón- que el senador conservador intentó colocarlo en el Incoder a finales del año pasado, y también trabajó con Borbón en la CAM huilense.

Esos no son, sin embargo, los únicos cargos que Borbón tiene vacantes: dos de los funcionarios a quienes le pedió la renuncia en enero, justo antes de que comenzara la ley de garantías, siguen sin un reemplazo en propiedad.

En la dirección de procesos agrarios -que estuvo en cabeza de Andrés Ocampo- lleva seis meses encargado Andrés Parra Cristancho. En la de baldíos -que es clave en todos los procesos de acumulación irregular de baldíos y que dirigía Alejandra Vega- lleva cuatro meses encargada Ruth Mireya Núñez. A eso se suma que otro cargo clave, la dirección de asuntos étnicos, lleva dos años vacante.

Todos son cargos claves en la transformación del campo que plantea el acuerdo agrario en La Habana.

¿Por qué el afán entonces de Borbón en dejar las vacantes, si no iba a nombrar a nadie?

Viernes, Julio 25, 2014 - 16:13
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El senador Roosvelt Rodríguez, cuya jefa política es la ex senadora del Valle Dilian Francisca Toro, quiere entrar a la que será la comisión más mediática de los próximos cuatro años en el Congreso: la Comisión Primera y para ello está empujando para que saquen de ahí a Carlos Enrique Soto, quien estuvo en esa célula el cuatrienio pasado pero obtuvo la última votación del Partido de La U y además fue señalado de ser uribista.

Una persona que está cerca al proceso de organización de las comisiones en la coalición santista le contó a La Silla que uno de los principales argumentos del senador Roosvelt Rodríguez son sus cien mil votos, que le heredó a la baronesa, actualmente investigada por presunto lavado de activos.

Por eso lo más probable es que el lunes a las 6 de la tarde, cuando se vuelvan a reunir los compromisarios para terminar de concretar lo de las comisiones, él entre a ocupar una de las cuatro sillas a las que tiene derecho La U en la Comisión Primera.

Los otros tres cupos de ese partido en la Comisión Primera serán para Armando Benedetti, Roy Barreras y Manuel Mesías Enríquez Rosero, que vienen de estar ahí.

Carlos Enrique Soto fue señalado de ser uribista porque participó en un homenaje al entonces candidato uribista a la Presidencia Óscar Iván Zuluaga, aunque después declaró que estaba de lleno en la campaña de Juan Manuel Santos.

Si lo sacan de la Primera, probablemente terminará en la Comisión Séptima en la que también estará el expresidente Álvaro Uribe.

Curiosamente, Dilian Francisca Toro siempre estuvo en la Séptima, trabajando en los temas de la salud, pero hoy su pupilo prefiere una célula legislativa que genere mayor exposición en los medios.

Viernes, Julio 25, 2014 - 12:17
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Alberto Rojas tiene toda una estrategia judicial para volver a la Corte Constitucional. No solo con una tutela en el Consejo de Estado, como reveló Semana.com, sino con otra movida en Consejo Superior de la Judicatura. Si Rojas gana en alguno de los dos escenarios, podría volver a la Constitucional.

La cosa es así. Después de que una sala de tres conjueces y una magistrada del Consejo de Estado tumbó su elección, Rojas puso una tutela ante la Sección Primera de ese mismo tribunal, en la que alega que le violaron el derecho al debido proceso porque quien podía anular su elección era la Corte Suprema y no el Consejo de Estado.

Esa tutela tiene la dificultad de que los magistrados tienen que declararse impedidos, porque ellos ternaron a Rojas hace un año, y por eso seguramente también va a terminar en manos de conjueces.

En paralelo, Rojas elevó una solicitud al Consejo Superior de la Judicatura para que dirima la pregunta de quién podía anular su elección, si el Consejo de Estado o la Corte Suprema. Eso es insuual por dos motivos.

Primero porque esas discusiones, que se llaman conflictos de competencia, normalmente llegan al Consejo de Estado porque dos jueces dicen que son quienes deben conocer un caso (como los debates entre los jueces penales y los jueces penales militares por los “falsos positivos”) o porque ninguno quiere hacerlo y se tiran la pelota. Esta vez no la plantean los jueces (la Corte y el Consejo de Estado) sino un afectado por una decisión.

Segundo, normalmente esos conflictos se dan cuando los procesos están andando pero en este caso ya hubo fallo.

Además, esta decisión también se estrelló con un problema. El caso le tocó al magistrado Néstor Osuna para preparar la ponencia, pero éste se declaró impedido porque su elección como magistrado está demandada en el Consejo de Estado, y la decisión podría afectarlo.

Así que por ahora los impedimentos tienen demorada la estrategia de Rojas. Pero con amigos en el Congreso y en las Altas Cortes, esta historia no se ha acabado.

Jueves, Julio 24, 2014 - 14:37
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Varios días duró el pulso en Cambio Radical para ver quiénes lograban entrar a la apetecida Comisión Primera del Senado, en donde se harán varios de los debates más mediáticos de los próximos cuatro años en el Congreso. Al final, los dos cupos a los que tiene derecho ese partido ahí serán para Germán Varón y Carlos Fernando Motoa.

Varón y Motoa siempre estuvieron como nombres casi fijos, pero Carlos Fernando Galán -cabeza de lista y jefe de la colectividad- siempre estuvo esperanzado en que le dejaran a él una de esas dos sillas.

De hecho dentro del partido varios daban por descontado que Galán llegaría a la Primera, no solo por ser el director de Cambio sino por ser la segunda votación y haber invertido todo su capital político en ayudar a la reelección del presidente Juan Manuel Santos.

Como lo contó La Silla, a Galán le tocó tragarse sapos como hacer campaña al lado de partidos con estructuras que él ha criticado, como el viejo PIN, y ver cómo su jefe político Germán Vargas Lleras hizo correrías en Magangué con la representante de la casa de Enilce López ‘La Gata’, llamada Karen Cure, a quien Galán había querido sacar del partido.

Una fuente que conoce bien el partido por dentro le dijo a La Silla que Vargas Lleras no se metió a defenderle su cupo en la Comisión Primera y la decisión de la colectividad fue que Galán llegue a la Comisión Segunda, una de las menos peleadas por algunos congresistas que consideran que ahí no se consigue mayor exposición mediática.

Como premio por eso, Galán será el vocero del partido los cuatro años para todos los temas, un asunto que de todas maneras lo dejó satisfecho.

Varón, consentido de Vargas Lleras y tercera votación de Cambio, llegará a la Primera junto a Motoa, quien venía de estar cuatro años en la Segunda por lo que su cupo ahora en la Primera tuvo el respaldo de sus colegas.

Jueves, Julio 24, 2014 - 11:51
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En las últimas dos semanas el ICA ha vivido una verdadera tempestad, y aunque parecería que ya pasó, su director no tiene el puesto asegurado.

La Silla supo que el Ministro de Agricultura, Rubén DaríLizarralde, convocó a una junta extraordinaria del ICA para este lunes en el Ministerio, en la que el director Luis Humberto Martínez deberá hacer un informe de lo que sucedió la semana pasada, contar qué medidas ha tomado para corregir la crisis y explicar si ya reintegró a todos los funcionarios que salieron. Mejor dicho, pasar al paredón. 

Como contó La Silla, en los últimos días Martínez estaba de vacaciones, y su subgerente Luis Alberto McCausland, que estaba encargado de la entidad, aprovechó para forzar la salida de varios altos funcionarios técnicos. Con eso, disparó las alarmas de que el equipo cercano al gerente -y al senador conservador Efraín Cepeda- esté manejando la entidad encargada de la sanidad vegetal y animal con criterios más políticos que técnicos.

Ayer las cosas comenzaron a volver a su cauce normal. Tras un evento con Lizarralde en Barranquilla, Martínez anunció que le había pedido la renuncia a McCausland por “el impacto negativo de [sus] actuaciones” y que salió de la entidad ayer mismo.

Aunque Martínez prometió que echará para atrás las insubsistencias y salidas forzadas que ocurrieron la semana pasada, dos de los subgerentes técnicos -Carlos Soto de protección vegetal y Leonardo Berrocal de regulación sanitaria- aún no han regresado a la entidad y al menos otra persona vio reversar su insubsistencia pero quedó con una renuncia aceptada.

En la junta del lunes, además de explicar lo ocurrido y qué ha hecho para solucionarlo, Martínez deberá presentarle el manual de funciones de la entidad, ya que -como también contó La Silla ayer- su equipo cercano estaba intentando modificar los perfiles profesionales de las subgerencias más técnicas, para permitir que postulen abogados y administradores públicos.

Además, Martínez envió ayer un parte de tranquilidad a los gremios, prometiéndoles que "el ICA seguirá siendo una entidad técnica" y tratando de salirle al paso a su preocupación de que la autoridad sanitaria -que el presidente Juan Manuel Santos entregó a finales del año pasado a un protegido de Cepeda- está politizada.

Hace dos semanas, otra de las tres entidades del campo entregadas a caciques azules en vísperas de la reelección vio a su cabeza salir. Sin Álvaro Navas Patrón -el sobrino político y protegido del quince veces senador Roberto Gerlein- al frente del Banco Agrario, sólo quedaron el Incoder en manos de un recomendado del huilense Hernán Andrade y el ICA en manos del amigo de Cepeda ¿Será que los días del ICA en manos de 'Fincho' y los conservadores están contados?

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