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Domingo Marzo 01, 2015

Mucho se ha hablado de la pelea por la curul de José Juan Rodríguez en el Concejo de Bogotá, quien ya lleva tres meses y medio con detención preventiva en la cárcel dentro del proceso del cartel de la contratación en Bogotá sin que se defina la entrada de la aspirante que le sigue en la lista del Partido Verde.

Lo que no se ha dicho es que está por venirse la definición de otros reemplazos a concejales, también involucrados con el mismo escándalo: Orlando Parada y Andrés Camacho Casado, ambos del Partido de La U, a quienes la Fiscalía llamó a imputación de cargos y muy seguramente también pedirá para ellos medida de aseguramiento.

Para que su curul no quedara vacante, y por lo tanto no se tuviera que llamar al segundo renglón en caso de que lo cobije la medida de aseguramiento, Parada pidió hace poco una licencia de seis meses al Concejo a partir de octubre. Pero el Concejo no se la ha autorizado y, de no hacerlo y caer Parada preso, se tendría que llamar a quien le sigue en la lista de La U al Concejo.

Por su parte Camacho Casado no ha pedido licencia aún y se rumora en medios que incluso podría renunciar al Concejo para dedicarse a su defensa. Él le dijo a La Silla que no ha tomado ninguna decisión. En cualquier caso, también se podría terminar llamando al aspirante que le sigue.

Como los dos son del mismo partido, es decir, aspiraron por la misma lista, los nombres que les siguen son los mismos. Todos han sido mencionados o son cercanos a algún escándalo.

La primera aspirante que les sigue es la exconcejal Liliana de Diago, quien heredó en el Concejo el puesto de su esposo, el exconcejal Leo César Diago, quien fue acusado en su momento de haber plagiado un proyecto de acuerdo de una página de internet y hoy es cercano al Centro Democrático del expresidente Uribe. Según la revista Semana, el condenado excontratista Julio Gómez la habría mencionado a ella dentro del escándalo del cartel de la contratación.

Luego sigue en la lista el también exconcejal Orlando Castañeda, que pertenece al grupo político del pastor cristiano César Castellanos y su esposa la ex congresista Claudia Rodríguez de Castellanos, al que también pertenecen la senadora Claudia Wilches y la concejal Clara Lucía Sandoval. Castañeda se vio involucrado en un escándalo menor cuando era concejal y -junto con los concejales Carlos Fernando Galán y Henry Castro- presentó un proyecto de acuerdo en el que se encontraron apartes textuales sin cita de un libro del ex ministro Juan Camilo Restrepo.

Castañeda estaría pensando en lanzarse a la Cámara y por eso no aceptaría la curul. Lo que no se sabe es si lo haría por La U o por el Centro Democrático, pues su grupo es más cercano a Uribe.

Luego de Castañeda sigue Lucy Toro, hermana de Dilian Francisca Toro, la excongresista que enfrenta un proceso por lavado de activos y quedó en libertad recientemente pues se decretó la nulidad parcial del mismo. Lucy Toro, al igual que Castañeda, tampoco aceptaría la curul pues estaría preparando su aspiración al Congreso para heredar los votos de su hermana.

Y si ninguno de los anteriores entra al Concejo de Bogotá, llegaría Sandra Jaramillo, la exalcaldesa de Teusaquillo y exasesora en el Fondo de Vigilancia y Seguridad que fue denunciada por una edil de Teusaquillo por, supuestamente, haber contratado desde la Alcaldía de esa localidad sistemáticamente con una ONG de bolsillo de Andrés Camacho Casado.  Jaramillo tuvo en las pasadas elecciones el apoyo de los hermanos Torrado (el senador Efraín Torrado y el ex concejal Edgar Torrado), mencionados por Petro en relación con el Cartel de la Contración.

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Mié, 2013-09-11 06:49
Sin ir tan lejos como Zeitgeist, sí me interesa leer un artículo de Laura Ardila Arrieta acerca de esta situación.
Jue, 2013-09-12 12:52
Te invito a leer entonces. Las notas que le enlazo abajo a zeigeist, por ejemplo
Mar, 2013-09-10 19:43
Cuanto lo siento por Laura Ardilla, debe estar muy triste, pues despues de todo el esfuerzo que ha hecho atacando al alcalde Petro y defendiendo esta gentuza del concejo desde LSV, finalmente le tocara aceptar que la justicia, asi sea lentamente, le esta dando la razon a Petro, y que el alcalde si ha obrado y obra con honestidad, con razon y con muhco esfuerzo esta librando una batalla contra el hampa de cuello blanco que desbarato a Bogota, cuanto lo siento por ella y su amigo el Troll, el tal gato-nosequemiercoles.
Jue, 2013-09-12 12:51
Te parece que estás notas que te enlazo son "defender al Concejo"? A veces es bueno bajarle al fanatismo ciego para leer: 'JJ Rodríguez: preso por el cartel, pero con su poder intacto en el Concejo', 'Los reemplazos para Parada y Camacho Casado: tan dudosos como los originales', 'La larga espera por dos curules' http://www.lasillavacia.com/historia/jj-rodriguez-preso-por-el-cartel-pero-con-su-poder-intacto-en-el-concejo-45383 http://www.lasillavacia.com/queridodiario/los-reemplazos-para-parada-y-camacho-casado-tan-dudosos-como-los-originales-45603 http://www.lasillavacia.com/queridodiario/la-larga-espera-por-dos-curules-45500
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Otros confidenciales recientes

Viernes, Febrero 27, 2015 - 13:42
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El nuevo viceministro de desarrollo rural de Aurelio Iragorri, que tendrá bajo su ala todos los programas sociales para transformar el campo y aterrizar los acuerdos de La Habana, será un político sin experiencia agraria. Se trata de Juan Pablo Díaz Granados Pinedo, el ex alcalde de Santa Marta que gerenció la campaña reeleccionista en el Magdalena.

El nuevo vice no solo es cercano al presidente Juan Manuel Santos, sino que es primo hermano de Sergio Díaz Granados, su ex ministro de Comercio que hasta hace poco presidió La U, el partido del ministro Iragorri.

Díaz Granados, que es abogado de la Universidad Externado, ha hecho casi toda su carrera como político local: fue concejal liberal de Santa Marta, candidato a la alcaldía en 2003 (perdiendo con Juan Francisco 'Chico' Zúñiga, luego condenado por parapolítica), secretario de hacienda del gobernador Trino Luna (condenado por parapolítica) y luego alcalde liberal de la ciudad entre 2008 y 2011, con el apoyo de La U, Cambio Radical, un sector conservador y también -según la Misión de Observación Electoral (MOE)- del grupo político de los 'Conejos' y de Chico Zúñiga.

Su única experiencia laboral en el agro fue su paso, en 2006 y 2007, como director financiero de C.I. Tequendama, una empresa palmicultora de la familia Dávila Abondano. Los Dávila fueron unos de los grandes beneficiarios de Agro Ingreso Seguro (iniciando en 2007) y aportantes al referendo que buscaba un tercer período de Álvaro Uribe.

Una de las propiedades que tenía por esa época C.I. Tequendama era la hacienda Las Pavas, que es uno de los casos más emblemáticos y complejos de los conflictos por la propiedad de la tierra en el país y cuyos reclamantes campesinos se ganaron el Premio Nacional de Paz en 2013.

Díaz Granados le contó a La Silla que, aparte de su experiencia con el grupo Daabon, ha estado vinculado toda su vida a las actividades bananeras, palmicultoras y ganaderas de su familia en Aracataca. Fue allí, en 1992 -cuando tenía 16 años- fue secuestrado durante 17 días por una disidencia del EPL en la época en que se estaba negociando en Tlaxcala con el gobierno de César Gaviria.

El viceministerio al que llega es el que se encarga de todos los temas que tienen que ver con la calidad de vida de los campesinos, como el manejo de tierras, la restitución, la vivienda rural, los distritos de riego o la educación. Es decir, el centro del acuerdo rural del proceso de paz.

Actualización: Después de conversar con Díaz Granados ampliamos esta nota con más datos de su biografía. 

Viernes, Febrero 27, 2015 - 09:44
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En el foro del miércoles sobre el proceso de paz en el que Kofi Annan era el invitado central, el Alto Comisionado de Paz Sergio Jaramillo echó un discurso en el que, sin mencionarla directamente, se refirió a propuesta de "justicia transicional para todos" de César Gaviria. Jaramillo dejó el mensaje de que lo que viene no implicará "un intercambio de impunidades", como se ha interpretado la propuesta del ex presidente.

El Alto Comisionado dijo que la paz dependerá de que haya acuerdos razonables en materia de justicia y víctimas, y de armas, verificación y condiciones de seguridad, y de que exista una voluntad compartida por todos de aterrizar lo acordado en los territorios.

Dijo, además, que el ex secretario general de la ONU Kofi Annan les recomendó un tribunal para la terminación del conflicto que administre la justicia transicional, que -para Jaramillo- dará seguridad jurídica pero también responderá a las víctimas.

Es una propuesta similar a la que planteó en una entrevista con La Silla Rodrigo Uprimny, director de Dejusticia y asesor de la oficina de Jaramillo en temas de justicia transicional; y que es central para que el proceso no termine en el intercambio de impunidades.

Por último, Jaramillo especificó los requisitos que ve él en una eventual Comisión de la Verdad, que no van en la línea de quienes abogan por más verdad y menos justicia. "No puede ser ejercicio automático y mecánico, donde fin de conflicto igual a comisión de la verdad. Muchos países han hecho ese ejercicio, con frecuencia de forma impecable, pero -cuando uno mira la realidad- no es evidente que hayan tenido un verdadero efecto sobre la vida política", dijo.

Que todo esto tenga impacto para toda la sociedad dependería, para Jaramillo, de dos cosas que, de nuevo, evitarían un simple punto final para los dos lados.

Primero, que haya una participación amplia que incluya a las víctimas en una manera que las dignifique, de la sociedad civil para que no sea discusión entre sabios y engrane con la vida social del país, y de los combatientes (para que respondan a las víctimas y den su versión de los hechos, pero también en una forma que los dignifique). Porque, según el Alto Comisionado, "sin dignidad no es posible llegar a un acuerdo y una terminación del conflicto, ya que ante todo este es un acuerdo político".

Y segundo, el reconocimiento de responsabilidades dado que -según Jaramillo- "en Colombia tenemos mucho conocimiento, pero muy poco reconocimiento". De modo que se necesitan espacios donde ganaderos en Córdoba puedan admitir que apoyaron a los paras, que los comerciantes en Caquetá cuenten que apoyaron a las Farc, que los funcionarios del Estado reconozcan cuando fallaron.

Jaramillo, que se inventó el concepto de 'la paz territorial' que atraviesa el proceso, cree que "si esos ejercicios los hacemos en territorios, se encuentran en esos espacios donde están dispuestos a reconocer y a contribuir a la verdad, habrá un fundamento crucial para construir paz".

Es decir, sí a una justicia transicional pero no en los términos en que Gaviria la planteó.

Jueves, Febrero 26, 2015 - 14:25
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En cuestión de días, el abanico de aspirantes a la alcaldía de Medellín va a pasar de 13 a cinco nombres, lo que empieza a aclarar el panorama. Todo indica que la campaña va a arrancar en forma entre el ex senador uribista Juan Carlos Vélez, el ex alcalde Alonso Salazar, el ex concejal fajardista Federico Gutiérrez, el ex gobernador liberal Eugenio Prieto (o eventualmente el concejal Bernardo Alejandro Guerra) y el ex concejal Gabriel Jaime Rico.

En el Centro Democrático, está a un pelo de cocinarse el acuerdo para que Vélez, el más conocido de los tres aspirantes, sea el candidato único. Anoche, en un foro en la zona de Castilla, el aspirante Juan Fernando Jaramillo anunció que entre ayer y hoy se iban a poner de acuerdo él, Vélez y Francisco Javier Galvis (el tercer interesado) para definir el candidato.

La Silla supo que después de la reunión los tres cenaron juntos y que hoy están reunidos, definiendo el acuerdo que consiste en que que Jaramillo va a quedar en un buen puesto en la lista al Concejo (lo fijo es que estará entre los cinco primeros). Eso sacaría dos aspirantes de la carrera.

El fajardismo sigue dividido: Federico Gutiérrez sigue armando campaña y el ex alcalde Alonso Salazar continúa en la suya. El concejal de la ASI Luis Bernardo Vélez renunció con evidente molestia a su aspiración hace dos semanas, después de que su partido decidió quitarle su apoyo para avalar a Salazar. Ahí salió otro aspirante. Y Claudia Restrepo, a quien Alonso había convencido de que se lanzara, también renunció cuando Salazar prefirió ir él mismo.

Por el lado liberal, de los cuatro precandidatos (el ex senador y ex gobernador Eugenio Prieto, los concejales Aura Marleny Arcila y Bernardo Alejandro Guerra, y el ex concejal Libardo Álvarez)  va a quedar solo uno en los próximos días.

Ayer, los cuatro acordaron que el ungido se va a definir a través de un estudio de opinión que mida reconocimiento, favorabilidad e intención de voto. Solo falta que la Dirección Nacional Liberal, que está reunida hoy precisamente para definir ese tema por solicitud de los cuatro, le de la bendición a esa decisión.

Si finalmente se concreta ese preacuerdo, las opciones quedan entre Prieto y Guerra, aunque con ventaja para el ex senador, que ha ido mejorando en las encuestas y en la más reciente  tiene la misma imagen positiva y menos imagen negativa que la de Guerra, y empata con el concejal en intención de voto.

En el resto de la Unidad Nacional, el concejal de La U Juan Felipe Campuzano mantiene su aspiración. Pero no parece fácil que obtenga el aval, no solo porque es visto por muchos como uribista (a pesar de que él no quiso irse al Centro Cemocrático, lo que molestó a algunos uribistas), sino porque hace dos semanas el también concejal de La U Jesús Aníbal Echeverri, el más votado en 2011, renunció a su aspiración para apoyar al ex gerente de Plaza Mayor Gabriel Jaime Rico, quien está recogiendo firmas a la vez que tiende puentes con todos los partidos de la Unidad Nacional.

De hecho, esta semana circuló una foto que muestra la cercanía de Rico con la mayoría de la bancada de congresistas antioqueños de la Unidad Nacional

(de izquierda a derecha, arriba: el representante de La U Juan Felipe Lemos, el representante conservador Nicolás Albeiro Echeverri, el representante liberal John Jairo Roldán, el representante liberal Óscar Hurtado, el estratega político Augusto Reyes, el senador liberal Luis Fernando Duque, el asesor político Ángel Becassino, el ex gerente de la campaña de Santos Roberto Prieto, el estratega Antonio Solá, el representante liberal Julián Bedoya, el representante conservador Horacio Gallón y el representante de Cambio Radical José Ignacio Mesa. Abajo: la esposa del aspirante, Rico, la senadora conservadora Olga Suárez Mira y la representante conservadora Nidia Marcela Osorio.)

En la foto también aparecen Antonio Solá y Roberto Prieto, quienes como estratega y gerente fueron piezas claves de la campaña reeleccionista de Juan Manuel Santos en el país. Es decir, Rico está dando pruebas de que tiene un apoyo amplio en la Unidad Nacional y sintonía con la cúpula del santismo, lo que deja a Campuzano solo y plantea la duda de cómo se va a  definir quién queda como candidato de la Unidad Nacional, si el liberal que gane la encuesta o él.

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