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Lunes Abril 27, 2015

La decisión del Ministerio de Hacienda de prorrogar el cuatro por mil un año más como fuente de nuevos recursos para el agro es un claro incumplimiento de una promesa de campaña del hoy presidente Juan Manuel Santos. Si se cumplieran sus promesas, hoy el impuesto debería estar en el tres por mil y en 2014 bajar al dos por mil.

Estas fueron las veces que se comprometió en público a desmontarlo:

Primer anuncio del desmonte (6 de mayo de 2010)

Antes de la primera vuelta Santos dijo que si llegaba a ser presidente lo iba a desmontar. Según El Tiempo, Santos dijo que su plan era que entre 2011 y 2012 fuera del 3 por mil; del 2013 al 2014 del 2 por mil; a partir de 2015 en 1 por mil; y en 2016 quedaría en cero. Además, dijo que era "antitécnico” y dijo que afecta más “a los pobres que a los ricos".

Santos reitera su plan (7 de mayo de 2010)

Noticias RCN le preguntó a todos los candidatos cuál era su posición frente al cuatro por mil, que se había convertido en uno de los puntos de debate. Esto fue lo que dijo Santos  “El 4 por mil lo vamos a ir desmontando gradualmente, ese es el plan que tenemos para llevarlo a cero”.

En La Silla, Santos repite su plan (12 de mayo de 2010)

En la preparación de La Silla para el Gran Debate con NTN 24 de RCN, le preguntamos a los candidatos por varios asuntos económicos que estaban calientes, incluyendo el cuatro por mil.

Esto fue lo que respondió Santos: “El cuatro por mil se creó como una medida extraordinaria para financiar la crisis financiera y, como tal, debe ser desmontada gradualmente. Así se buscará marchitar en tres tramos periódicos: 2011 y 2012, 3 por mil; 2013 y 2014, 2 por mil; a partir de 2015, 1 por mil; y en 2016, tarifa cero."

En el Gran Debate de NTN 24 y la Silla, Santos se comprometió de nuevo (19 de mayo de 2010)

En el debate les preguntamos a los candidatos si eliminaría el cuatro por mil. Mientras Petro dijo que lo mantendría para transacciones de más de 100 millones de pesos, y Pardo y Mockus dijeron que lo eliminarían si hubiera con qué sustituir el dinero que produce, Noemí y Vargas Lleras dijeron que sí lo acabarían. Santos reiteró su propuesta: "Eliminarlo gradualmente, un por ciento cada dos años", dijo.

Santos y Mockus se enfrentan por el 4 por mil (3 de junio de 2010)

Ya después de la primera vuelta, el cuatro por mil seguía candente. En un foro sobre gestión pública eficaz, Santos reiteró su postura contra el cuatro por mil, aunque esta vez no hizo explícito su programa para desmontarlo, mientras que Mockus lo defendió por su fácil administración.

 

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mié, 2013-09-11 22:47
El mármol donde Santos firmó, era de mala calidad. recuerden que Santos dijo: "Lo puedo firmar sobre piedra o mármol que no voy a incrementar las tarifas durante mi gobierno" http://www.elmundo.es/america/2010/06/04/colombia/1275684838.html
Mié, 2013-09-11 14:44
Este articulo meramente enunciativo, solo nos recuerda lo que fueron, son y serán nuestros dirigentes, fieles a sus "promesas".
Mié, 2013-09-11 14:29
:D ¿Necesitan una manito para el mural, escultura y casa cultural Las Promesas de JuanMa? ¡Acá se les ayuda con el arte, diiiiiga no más! XD http://www.youtube.com/watch?v=f1qnHZtZaY4 ¿Ven? Esto les pasó por no irse con Mockus. Santos era peor. Bueeeeno... acá estamos. :)
Mié, 2013-09-11 14:00
No es la única promesa incumplida por Juan Manuel Santos. Es mas sencillo preguntar ¿que promesas ha cumplido Santos?, pues ya sabemos en que terminan las promesas de Santos. - desmontare el 4x1000, nunca haré una reforma tributaria, mejorare la educación, jamas desmontare los parafiscales, reconstruiré Gramalote, acabare con las CAR, presentare un proyecto para la igualdad para los afrodescendientes, en fin, la lista es larga, sus locomotoras no arrancan, ''solo promesas'' como dice una canción, palabrería, mentiras y populismo a la orden del día, Santos solo llena de ilusiones a la gente --
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Otros confidenciales recientes

Lunes, Abril 27, 2015 - 11:26
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Los 10.108 votos que sacó el Centro Democrático en su consulta interna de la semana pasada en Bogotá le están pasando la cuenta de cobro a sus cabezas. El jueves pasado, como se sabe, Miguel Uribe Londoño presentó su renuncia al directorio distrital. Detrás de esta pelea no solo está quién tiene más y mejores puestos en la lista al Concejo, también hay acusaciones por plata.

En la reunión del directorio del jueves, en la que no estuvo Miguel Uribe porque estaba renunciando, también salió cuestionado otro de los sus 23 miembros. Se trata de Juan Gabriel Castaño, el ex gerente de la campaña al Congreso en Bogotá que ahora aspira a ser candidato al Concejo y que, como se ha denunciado dentro del partido, sería el candidato de Miguel Uribe Londoño. 

En la reunión salió a flote que Castaño, que recibió en diciembre 1.398 millones de pesos por la reposición de votos de la campaña al congreso, no había entregado cuentas de esa plata. Algunos lo acusaron de comprar líderes para que sus fichas ganaran en las consultas en la localidad de Kennedy, algo que él niega.

Eso muestra que el problema del Centro Democrático no se agota con la renuncia de Uribe, que por ahora no ha sido aceptada. El ex presidente Álvaro Uribe dijo que tenía que reunirse con el presidente del partido, Óscar Iván Zuluaga, y el candidato a la alcaldía, Pacho Santos, para definir si dejan ir a Uribe o lo atornillan.

Mientras tanto la veedora del partido Zaida Barrero (quien estaba en el renglón 25 de la lista el Senado el año pasado y es esposa de Rodrigo Noguera Calderón, rector de la universidad Sergio Arboleda), recibió otras denuncias contra Uribe y contra Castaño, que ahora tendrá que tramitar por el Comité de Ética.

La rendición de cuentas del partido está agendada para esta semana, y en ella Castaño presentará el informe sobre la plata de la reposición.

Falta ver si la pelea pasa cuando se arme la lista al Concejo y se sepa quién quedó en un buen puesto y quién no, o si la fractura se profundiza.

Viernes, Abril 24, 2015 - 11:30
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Relatar el dolor, una y otra vez, ayuda a sentirlo con menos intensidad. Recontar las historias de los ausentes ayuda a que no se nos vayan del todo. Tratar de explicarse qué pasó, encontrar alguna lógica en la tragedia, ayuda a mantener cierta cordura. Esto lo sabemos todos los que hemos pasado por un duelo. Cualquier duelo.

En un país con tantos muertos sin enterrar hace falta un duelo colectivo y hay poco espacio público para hacerlo. Los victimarios ya coparon la atención que había para escuchar la narración del terror. Las víctimas llegaron tarde a esa cita con la historia. Sus historias ya no formaron parte de la historia.

El libro que lanza esta semana La Silla -su cuarto 'hijo de papel' en seis años de vida- es, si se quiere, una pequeña resistencia del lado de los vencidos. Es una grieta en los relatos de los que ganaron esta guerra.

Es también una mirada microscópica a los procesos desatados por la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, presentada en 2011 por el gobierno de Juan Manuel Santos.

A través de estas historias, contadas por los periodistas de La Silla Vacía desde que fue aprobada la Ley –y gracias a la financiación de la National Endowment for Democracy, Oxfam, la Unión Europea y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo- ha habido una evolución entre las personas que han padecido la guerra: ganaron una identidad como víctimas, un reconocimiento a la injusticia de su sufrimiento. Después vino su empoderamiento para obtener los beneficios creados por la Ley. Ahora comienzan a verse los primeros esfuerzos de varios líderes de víctimas por ganar una voz en el escenario electoral.

A pesar de lo positivo de esta evolución, las historias que aparecen en este libro muestran que –aún en los casos más exitosos– la institucionalidad creada para reparar a las víctimas es todavía precaria y frágil. Las expectativas creadas por el bombo con el que se anunció esta ley no han sido satisfechas todavía.

Quizás el proceso de paz en La Habana le dará a las víctimas una segunda oportunidad para obtener lo que más desean: la verdad sobre lo que ocurrió.

Mientras esto ocurre viviremos con los relatos parciales, pero poderosos, de quienes sobrevivieron y resistieron un conflicto armado que con suerte será pronto un hecho del pasado. Este libro es un homenaje de La Silla a estos colombianos como Pastora Mira, Rosa Amelia HernándezCarmen Palencia, Rugero y Olis Ruiz, Darío y María Doris Morales, Hernando Chindoy o Constanza Turbay.

De vidas se hizo el conflicto by lasillavacia

Jueves, Abril 23, 2015 - 14:59
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Como ya se sabe, hoy se levantó, por falta de quórum la sesión en la que se iba a discutir en sexto debate la reforma al equilibrio de poderes. Lo que no se ha dicho sin embargo, es que quién pidió revisar el quórum fue uno de los senadores costeños de La U, Martín Morales.

Es inusual que esta movida, que se hace sólo para levantar una sesión en el Congreso, venga de un congresista de La U, el partido del Presidente Juan Manuel Santos cuando lo que se debate de un proyecto que promueve el Gobierno. Más porque Morales lo pidió antes de que empezara la discusión, cuando es usual que los congresistas se demoren en llegar y empiece la sesión cuando falta gente.

Esta vez se sumaron varias cosas. Por un lado, hoy es jueves y muchos congresistas aprovechan para irse temprano a sus regiones y alargar el fin de semana - especialmente ahora que se calientan las campañas y tienen que arreglar asuntos políticos.

Por otro, algunos congresistas de la Unidad Nacional tenían permiso para faltar de la plenaria. Y, además, desde la plenaria de ayer la bancada del Centro Democrático se retiró del debate.

Al aprovechar ese papayazo Morales se puso del lado de la oposición uribista. Y le metió presión al Gobierno y al Ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, a quienes les quedan ocho semanas para que el equilibrio de poderes pase por la plenaria del Senado y por comisión y plenaria de la Cámara.

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