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Martes Septiembre 01, 2015

El próximo 8 de febrero termina el contrato de Mónica de Greiff, gerente de la Empresa de Energía de Bogotá y, a través de dos fuentes, La Silla estableció que el alcalde Gustavo Petro no quiere que repita periodo. El sentir del mandatario tendría que ver con que no habría recibido el apoyo esperado por parte de De Greiff en su propósito de fusionar las empresas de servicios públicos de la ciudad. La candidata que en varios círculos se ha señalado como la opción de Petro para reemplazar a De Greiff es Catalina Velasco, actual vicepresidenta de Servicios Públicos y Participación Ciudadana de la Empresa de Energía. Velasco es la esposa del exsecretario general de la Alcaldía Eduardo Noriega y fue secretaria de Hábitat de la administración Samuel Moreno. El gerente de la Empresa de Energía es escogido por la junta directiva de esa empresa, pero la mayoría de sus miembros los pone el Distrito. Es decir, escoge el alcalde.

Otros confidenciales recientes

Martes, Septiembre 1, 2015 - 14:29
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La semana pasada la Corte Constitucional finalmente resolvió un complejo caso que llevaba 4 años en su despacho. Su fallo es un duro golpe para la empresa minera que intentaba tumbar el Parque Nacional Yaigojé-Apaporis, el segundo mayor del país, para explotar un título minero dentro de una de las regiones más importantes de la Amazonía.

El futuro de este parque nacional estaba en entredicho desde que -como contó La Silla- una de las dos asociaciones indígenas que viven dentro del parque en la esquina sur del Vaupés demandara su creación con el argumento de que ellos no habían sido consultados por el Gobierno.

El caso era tan complejo que hace un año y medio la Corte Constitucional hizo una audiencia pública en plena selva amazónica, en el que -para sorpresa de los magistrados Gabriel Mendoza, Nilson Pinilla y Jorge Iván Palacio- el líder de la comunidad indígena que había interpuesto la demanda hizo una confesión que ninguno anticipaba.

Benigno Perilla, el líder de la Asociación de Capitanes Indígenas de Taraira-Vaupés (Acitava) que se había declarado en disidencia de la organización que lideró la creación del parque nacional (el primero creado a iniciativa de las comunidades locales en el país), admitió públicamente que su estrategia legal había sido organizada y pagada por la minera de oro canadiense Cosigo Resources.

Ahora, el fallo tumba la denuncia y deja claro que hubo una "injerencia indebida" por parte de Cosigo y termina dejando en firme el parque nacional. De hecho, le pide al Gobierno que "evalúe la actuación de la empresa Cosigo Frontier Mining Corporation dentro del proceso de consulta previa revisado en esta sentencia y, de encontrarlo pertinente, inicien las acciones legales correspondientes".

El problema es que Ingeominas le otorgó un título minero de 2 mil hectáreas en medio del parque a Andrés Rendle (presidente para América Latina de Cosigo) tan sólo dos días después de que el Yaigojé-Apaporis fuera creado. Ese era uno de los 38 concedidos dentro de parques nacionales durante el gobierno de Álvaro Uribe, cuando la institucionalidad minera poco consultaba a la ambiental antes de tomar decisiones.

La Constitución le prohíbe a Cosigo explotar este título mientras el área permanezca protegida, por lo que el temor en el sector ambiental era que se pudiera caer el parque nacional y que el título (que la Agencia Nacional de Minería demandó) se volviera válido legalmente. Incluso, suponiendo que el parque se caía y volvía a crear, el título de Cosigo ya lo precedería en el tiempo. Por eso el caso era visto como la prueba ácida de la política minera en la Amazonía.

Y aunque el rumbo de la audiencia en febrero de 2014 hacía presagiar que el caso sería contrario a los intereses de la minera, la demora de año y medio para que saliera la sentencia -que curiosamente salió con fecha del 2014- tenía angustiados a muchos en el sector ambiental.

Fallo Corte Constitucional sobre Cosigo y Yaigoje-Apaporis

Martes, Septiembre 1, 2015 - 13:44
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En Santa Marta se modernizó el clientelismo para las elecciones de octubre. El candidato a la Alcaldía por el partido Conservador, Rubén Jiménez, no está ofreciendo el tradicional tamal para comprar votos sino que se inventó un programa de becas para que jóvenes de la ciudad puedan estudiar supuestamente gratis carreras técnicas. Solo que, en realidad, no son tan gratis.

En la página web del candidato se encuentra el formulario para inscribirse en el concurso por 60 becas para cursos por tres meses para los jóvenes a los que les haya ido bien en el Icfes. La beca incluye el pago de la matrícula (50 mil pesos) y el valor de la inscripción (20 mil).

Sin embargo “el becado” tendrá que pagar 5 mil pesos para recibir un carnet y “un aporte” de 9 mil pesos semanales (es decir un poco más de 100 mil pesos por los tres meses) para “mantenimiento de la planta física”, treinta mil pesos más que la “beca”.  Las inscripciones arrancan el 30 de septiembre, convenientemente casi un mes antes de las elecciones.

Aunque por ahora Jiménez está lejos de ser el favorito para quedarse con la Alcaldía, (sólo tiene el 7 por ciento en la intención de voto según una encuesta local revelada hoy), en la Santa Marta política se rumora que podría retirarse de la contienda para adherirse a la campaña del que encabeza, Rafael Martínez.

Martínez es el candidato del actual alcalde Carlos Caicedo a quien Jiménez, un empresario reconocido en Santa Marta, dueño de una constructora, apoyó hace cuatro años.

Entonces, aunque Jiménez está haciendo campaña duro, los frutos de su estrategia del tamal moderno los puede terminar recogiendo otro.

Martes, Septiembre 1, 2015 - 12:16
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En la puerta de oro de Santander, Barbosa, al sur del departamento, el caso de la ex alcaldesa y nuevamente candidata Deyanira Ardila evidencia que para muchos en Colombia los partidos son ‘hogares de paso’.

Ardila, alcaldesa del pueblo entre 2003 y 2007, aspira otra vez al cargo por el Partido Conservador pero ella no es Conservadora de vieja data.

Hasta mayo fue pre-candidata a la Alcaldía por el Partido Liberal. Sin embargo, el trapo rojo la despachó para poner de candidato a José Domingo Cortés; hermano del cacique electoral de Barbosa, el ex congresista y ex alcalde Marcos Cortés, quien es el esposo de la Alcaldesa en ejercicio y un súper poderoso de la región.

El año pasado, también por el liberalismo, Ardila aspiró a la Cámara de Representantes pero se quemó. No obstante, Ardila no es sólo una liberal convertida al conservatismo por la coyuntura. Antes, tampoco era liberal.

En 2011, la ex alcaldesa también quiso recuperar el poder municipal y no lo hizo ni por los rojos ni por los azules. En esa ocasión fue candidata de la Alianza Social Independiente ASI (la antigua Alianza Social Indígena) y perdió por poco más de 1500 votos con la esposa de Marcos Cortés, Maryury Galeano. 

Cuando sí ganó la Alcaldía, en 2003, Ardila no se presentó ni por el liberalismo, ni por el conservatismo, tampoco por la ASI. En ese entonces su colectividad fue Colombia Siempre; el movimiento político que fundó el ex senador Juan Lozano, por el que el vice presidente German Vargas Lleras fue elegido Senador en 2002 y que finalmente se fusionó con Cambio Radical en 2004 (cuando Deyanira ejercía de Alcaldesa de Barbosa a su nombre).

Falta ver si ahora de conservadora corre con la misma suerte de hace 12 años. Por ahora, según fuentes locales independientes, pinta como la segunda más fuerte detrás de Cortés. Esto en un pueblo clave como Barbosa, poderoso porque controla el tercer distrito de Policía de Santander y porque, atado a esto, allí confluyen vías clave que conectan la cordillera con el Magdalena Medio. 

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