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Martes Septiembre 02, 2014

Uno de los temas gruesos este año es qué va a pasar con el período del Fiscal General, que está pendiente de una decisión del Consejo de Estado. La decisión sobre si el período de Montealegre es personal o institucional (17 meses o cuatro años en total) estaba pendiente de ser fallado por la Sección Quinta pero cada uno de los tres magistrados que la componen tenían una posición diferente. Ante este triple empate (dado que el cuarto puesto está vacante desde hace más de un año) la decisión quedaba en manos de un conjuez. Pero como era tan trascendental a finales del año pasado decidieron que el caso fuera decidido por la Sala Plena. Aunque en la Fiscalía hay rumores de que el fallo favorecerá a Montealegre y lo dejarán cuatro años, hasta ahora no se ha escogido ni siquiera ponente.

Otros confidenciales recientes

Martes, Septiembre 2, 2014 - 10:19
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El nuevo ministro del Trabajo Lucho Garzón escogió a un viejo amigo y aliado suyo, Enrique Borda Villegas, como su viceministro. Con eso, el Ministerio queda definitivamente en manos de personas que vienen de la izquierda pero que buena parte de las organizaciones sindicales ya no consideran de los suyos.

Borda es uno de los asesores más cercanos a Lucho desde hace años: fue su mano derecha en la Alcaldía de Bogotá, primero como su secretario general y luego Secretario de Gobierno. Tanto que fue uno de los pocos funcionarios que lo acompañó durante los cuatro años y era una de las piezas centrales de lo que se bautizó como el 'kínder' de Lucho. También lo acompañó, como contó La Silla, durante los acercamientos entre los 'quíntuples' que terminaron en la alianza de Lucho con Antanas Mockus y Enrique Peñalosa que dio pie a la ola verde en 2010.

Como Lucho, el nuevo vice ha estado cerca del mundo sindical. Es abogado de la Universidad Nacional, con una especialización en derecho laboral de la misma universidad y otra en contratación pública del Externado. Y ha hecho casi toda su carrera en temas laborales, siendo presidente de la Asociación de Abogados Laboralistas, asesor de la Confederación Unitaria de Trabajadores (CUT) y delegado de Colombia ante las conferencias de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Viene de ser asesor del último ministro Rafael Pardo. 

Sin embargo, igual que el Ministro, Borda, se ha alejado de la izquierda. Una persona curtida en ese mundo le explicó a La Silla que Borda “se distanció del mundo laboral sindical” en su paso por la Alcaldía, donde tuvo diferencias con líderes de los sindicatos. “Decían que no los recibía en su despacho. Hoy es un abogado vinculado a las lógicas del Ministerio y de las entidades (no de los sindicatos)” dijo también esta fuente, quien agregó: “tanto se distanció que se volvió un abogado administrativista”.

Efectivamente, las ocupaciones más recientes de Borda, aparte de la asesoría a Pardo, son más de abogado experto en gestión pública que de laboralista. Por ejemplo, viene de ser consultor del Ministerio de Transporte para apoyar la planeación de la Dirección de Infraestructura en 2013, de asesorar a la Esap en el uso de las Alianzas Público Privadas o ser director de un programa de fortalecimiento institucional el Incoder en 2011.

Aunque su hoja de vida sólo apareció ayer en Presidencia, Borda ya ha venido acompañando al recién posesionado Lucho, como en esta reunión con la cúpula de la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC), la tercera de las centrales sindicales. En esa cita también estaba el vice de empleo y pensiones Juan Carlos Cortés, por lo que todo parece indicar que Borda reemplazaría a José Noé Ríos.

Lunes, Septiembre 1, 2014 - 15:13
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Cuando la Corte Constitucional falló la semana pasada a favor del derecho de las dos mamás lesbianas a adoptar, el magistrado Mauricio González le dijo a los magistrados conservadores de la Sala Plena que ellos estaban dejando a los jueces liberales sin agenda para avanzar. Por lo menos en el caso de la agenda de los derechos de los homosexuales esto es cierto.

Curiosamente, la mayoría de sentencias que han permitido una mayor igualdad de derechos de los homosexuales han tenido como ponentes a magistrados conservadores.

El último fallo, por ejemplo, tuvo como ponente a Luis Guillermo Guerrero, magistrado pastuso y conservador a quien varios liberales vieron con sospecha cuando llegó a la Corte porque consideraban que bloquearía la agenda progresista que ha liderado la Constitucional. Sin embargo, como lo dijo La Silla cuando fue elegido, Guerrero venía de ser magistrado auxiliar y se ha caracterizado siempre por ser respetuoso del precedente jurisprudencial y de anteponer esto por encima de su ideología conservadora.

Antes de esta histórica sentencia, hubo otros conservadores que terminaron sorprendiendo. Seis años después de la primera sentencia de la Corte que tumbó la posibilidad de que las parejas homosexuales pudieran inscribir a sus cónyuges (con el voto de dos magistrados liberales Alfredo Beltrán y Clara Inés Vargas) en 2001, en 2007 el ponente Rodrigo Escobar, un conservador de pura cepa, esgrimió la teoría que ha servido de fundamento para todos los triunfos de los derechos gay en la corte.

En dicha oportunidad, Escobar en su ponencia extendió la unión marital de hecho a las parejas homosexuales con el argumento que no hacerlo implicaba “un déficit de protección de la dignidad humana”. Escobar dijo que esto no implicaba reconocer que una pareja homosexual era familia, y logró el voto unánime de la Corte.

Luego de varias demandas a las normas que usaban el lenguaje heterosexual, en 2011, ocurrió el fallo sobre matrimonio igualitario, que con el mismo argumento de déficit de protección, aceptó que una pareja homosexual sí podía constituir familia. En esa ocasión, la ponencia también estuvo a cargo de otro magistrado conservador, Gabriel Eduardo Mendoza.

Por esta vía, y sin nunca esgrimir el argumento de la igualdad de las parejas del mismo sexo –que para los conservadores es inaceptable- los magistrados conservadores van llegando al ideal de la igualdad.

 

Lunes, Septiembre 1, 2014 - 12:40
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Aunque el presidente Juan Manuel Santos aún no ha terminado de llenar las vacantes de su segundo gobierno, ya es evidente que hubo una reducción de los altos cargos en manos de vallecaucanos, que además tienen menos senadores que antes.

En el gobierno Santos I, el Valle tuvo una nutrida representación en el gabinete, comenzando por el vicepresidente Angelino Garzón y mínimo dos ministros al tiempo: Mariana Garcés y María Fernanda Campo (que duraron los cuatro años), Federico Renjifo y Rubén Darío Lizarralde.

Todos ellos salieron el gobierno, a excepción de la Ministra de Cultura, y la misma suerte corrieron otros altos funcionarios como Francisco 'Kiko' Lloreda de la Alta Consejería para Seguridad Ciudadana (recién nombrado presidente del gremio petrolero), Miriam Villegas del Incoder, Santiago Castro de la Aerocivil, Óscar Gamboa del Programa Presidencial Afro y Juan Carlos Mira de la Alta Consejería para las Regiones.

En cambio, en el gobierno Santos II son pocos los 'altos' vallecaucanos: la ministra Mariana Garcés, el director de la Agencia para la Reintegración Alejandro Éder -que por ahora se mantiene en su cargo-, el nuevo gerente de la Aerocivil Gustavo Lenis y el nuevo gerente del Fondo de Adaptación Germán Arce.

Esa noticia coincide con otra pérdida de poder político para el Valle: si en el Congreso pasado tenía once senadores (el 10 por ciento del total) y estaba 'sobrerreprestado' si se mira su población, esta vez tiene nueve senadores. Y de ellos, cuatro no están con el Gobierno (la uribista Susana Correa, el conservador no santista Mauricio Delgado, el verde Jorge Iván Ospina y el polista Alexander López). 

¿Será que Santos II usa todos los cargos que aún tiene por definir para compensar al Valle?

Nota de la editora: Después de publicada esta historia añadimos el nombre de Gustavo Lenis.

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