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Sábado Julio 26, 2014

Querido diario

Mireya Durán, la secretaria durante décadas de Felipe López, el dueño de la Revista Semana, murió hoy de cáncer. Su muerte es un golpe duro para todos los periodistas que han pasado por la revista que la querían y la admiraban porque, entre otras cosas, era la única persona que tenía verdadera influencia sobre López. Los de La Silla Vacía que pasamos por Semana sentimos mucho su muerte.

Otros confidenciales recientes

Viernes, Julio 25, 2014 - 16:13
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El senador Roosvelt Rodríguez, cuya jefa política es la ex senadora del Valle Dilian Francisca Toro, quiere entrar a la que será la comisión más mediática de los próximos cuatro años en el Congreso: la Comisión Primera y para ello está empujando para que saquen de ahí a Carlos Enrique Soto, quien estuvo en esa célula el cuatrienio pasado pero obtuvo la última votación del Partido de La U y además fue señalado de ser uribista.

Una persona que está cerca al proceso de organización de las comisiones en la coalición santista le contó a La Silla que uno de los principales argumentos del senador Roosvelt Rodríguez son sus cien mil votos, que le heredó a la baronesa, actualmente investigada por presunto lavado de activos.

Por eso lo más probable es que el lunes a las 6 de la tarde, cuando se vuelvan a reunir los compromisarios para terminar de concretar lo de las comisiones, él entre a ocupar una de las cuatro sillas a las que tiene derecho La U en la Comisión Primera.

Los otros tres cupos de ese partido en la Comisión Primera serán para Armando Benedetti, Roy Barreras y Manuel Mesías Enríquez Rosero, que vienen de estar ahí.

Carlos Enrique Soto fue señalado de ser uribista porque participó en un homenaje al entonces candidato uribista a la Presidencia Óscar Iván Zuluaga, aunque después declaró que estaba de lleno en la campaña de Juan Manuel Santos.

Si lo sacan de la Primera, probablemente terminará en la Comisión Séptima en la que también estará el expresidente Álvaro Uribe.

Curiosamente, Dilian Francisca Toro siempre estuvo en la Séptima, trabajando en los temas de la salud, pero hoy su pupilo prefiere una célula legislativa que genere mayor exposición en los medios.

Viernes, Julio 25, 2014 - 12:17
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Alberto Rojas tiene toda una estrategia judicial para volver a la Corte Constitucional. No solo con una tutela en el Consejo de Estado, como reveló Semana.com, sino con otra movida en Consejo Superior de la Judicatura. Si Rojas gana en alguno de los dos escenarios, podría volver a la Constitucional.

La cosa es así. Después de que una sala de tres conjueces y una magistrada del Consejo de Estado tumbó su elección, Rojas puso una tutela ante la Sección Primera de ese mismo tribunal, en la que alega que le violaron el derecho al debido proceso porque quien podía anular su elección era la Corte Suprema y no el Consejo de Estado.

Esa tutela tiene la dificultad de que los magistrados tienen que declararse impedidos, porque ellos ternaron a Rojas hace un año, y por eso seguramente también va a terminar en manos de conjueces.

En paralelo, Rojas elevó una solicitud al Consejo Superior de la Judicatura para que dirima la pregunta de quién podía anular su elección, si el Consejo de Estado o la Corte Suprema. Eso es insuual por dos motivos.

Primero porque esas discusiones, que se llaman conflictos de competencia, normalmente llegan al Consejo de Estado porque dos jueces dicen que son quienes deben conocer un caso (como los debates entre los jueces penales y los jueces penales militares por los “falsos positivos”) o porque ninguno quiere hacerlo y se tiran la pelota. Esta vez no la plantean los jueces (la Corte y el Consejo de Estado) sino un afectado por una decisión.

Segundo, normalmente esos conflictos se dan cuando los procesos están andando pero en este caso ya hubo fallo.

Además, esta decisión también se estrelló con un problema. El caso le tocó al magistrado Néstor Osuna para preparar la ponencia, pero éste se declaró impedido porque su elección como magistrado está demandada en el Consejo de Estado, y la decisión podría afectarlo.

Así que por ahora los impedimentos tienen demorada la estrategia de Rojas. Pero con amigos en el Congreso y en las Altas Cortes, esta historia no se ha acabado.

Jueves, Julio 24, 2014 - 14:37
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Varios días duró el pulso en Cambio Radical para ver quiénes lograban entrar a la apetecida Comisión Primera del Senado, en donde se harán varios de los debates más mediáticos de los próximos cuatro años en el Congreso. Al final, los dos cupos a los que tiene derecho ese partido ahí serán para Germán Varón y Carlos Fernando Motoa.

Varón y Motoa siempre estuvieron como nombres casi fijos, pero Carlos Fernando Galán -cabeza de lista y jefe de la colectividad- siempre estuvo esperanzado en que le dejaran a él una de esas dos sillas.

De hecho dentro del partido varios daban por descontado que Galán llegaría a la Primera, no solo por ser el director de Cambio sino por ser la segunda votación y haber invertido todo su capital político en ayudar a la reelección del presidente Juan Manuel Santos.

Como lo contó La Silla, a Galán le tocó tragarse sapos como hacer campaña al lado de partidos con estructuras que él ha criticado, como el viejo PIN, y ver cómo su jefe político Germán Vargas Lleras hizo correrías en Magangué con la representante de la casa de Enilce López ‘La Gata’, llamada Karen Cure, a quien Galán había querido sacar del partido.

Una fuente que conoce bien el partido por dentro le dijo a La Silla que Vargas Lleras no se metió a defenderle su cupo en la Comisión Primera y la decisión de la colectividad fue que Galán llegue a la Comisión Segunda, una de las menos peleadas por algunos congresistas que consideran que ahí no se consigue mayor exposición mediática.

Como premio por eso, Galán será el vocero del partido los cuatro años para todos los temas, un asunto que de todas maneras lo dejó satisfecho.

Varón, consentido de Vargas Lleras y tercera votación de Cambio, llegará a la Primera junto a Motoa, quien venía de estar cuatro años en la Segunda por lo que su cupo ahora en la Primera tuvo el respaldo de sus colegas.

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