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Martes Enero 27, 2015

Este domingo, el Concejo de Bogotá aprobó el presupuesto para 2013 por 13 billones de pesos, pero, más allá de la noticia oficial, en la sesión plenaria quedó en evidencia un resquebrajamiento de las relaciones entre parte de la bancada progresista y la administración del alcalde Gustavo Petro.

Resulta que cuando todo indicaba que el presupuesto sería aprobado sin cinco artículos clave para Petro -entre ellos uno que le iba a permitir crear el banco para los pobres y otro que le otorgaba facultades extraordinarias en caso de declaratoria de estado de excepción- la bancada progresista comenzó a salirse del recinto. Para el momento de la votación, la concejal progresista Diana Alejandra Rodríguez dijo en micrófonos que ella se quedaba porque no estaba dispuesta a aceptar la orden de retirada que les estaban dando y afirmó que el secretario de Gobierno, Guillermo Asprilla, estaba empleando una "mala estrategia", por lo que todo el mundo interpretó que ese funcionario les estaba ordenando que se fueran. Al final, cinco de los ocho progresistas se retiraron y apenas quedaron Rodríguez, Carlos Vicente de Roux y Angélica Lozano. Varias fuentes le contaron a La Silla que la idea de la administración era desbaratar el quórum para que se hundiera el presupuesto y que el alcalde pudiera sacarlo vía decreto con los artículos que él quería, pero que tres de sus concejales no le hicieron caso.

Durante la sesión, también se notó la distancia que hay entre el secretario de Hacienda Ricardo Bonilla y la concejal Angélica Lozano, quien desde mayo pasado viene haciendo fuertes críticas a la gestión de Bonilla. Esta vez, ella votó en contra del presupuesto porque no estuvo de acuerdo con varias de las modificaciones que propuso Bonilla al proyecto y, además, criticó que éste y Asprilla hubieran actuado a espaldas del alcalde al supuestamente haber adquirido unos compromisos con la concejal de oposición Clara Lucía Sandoval, quien pidió que unos recursos destinados a la población LGBTI se ampliaran a todas las poblaciones vulnerables, un asunto que finalmente no se concretó. "Los secretarios actúan de espaldas al alcalde y yo, en cambio, todo lo que digo en privado lo sostengo en público", dijo Lozano, quien añadió que durante la votación a ella nadie le ordenó que se saliera del recinto.

Otros confidenciales recientes

Martes, Enero 27, 2015 - 13:22
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En medio de la discusión entre el Polo Democrático, que pide que el Gobierno firme ya la ley estatutaria de salud que fue aprobada hace casi dos años y fue a revisión de la Corte, y la posición del Gobierno de que antes hay que debatirla en el Congreso, hoy el Senado parece darle la razón al segundo.

Por lo menos eso es lo que se desprende de una carta que le envió el secretario del Senado, Gregorio Eljach, al Ministro de Salud Alejandro Gaviria, en la que lo cita al Congreso el 24 de marzo, apenas empiecen las sesiones ordinarias.

El problema es uno de esos enredos jurídicos en los que termina metida muchas veces la política colombiana.

Resulta que cuando la Corte Constitucional revisó la ley, como tiene que hacerlo antes de que la firme el presidente por tratarse de una estatutaria, decidió que solo era parcialmente constitucional.

Ahí empezó el enredo. Para el Gobierno, eso tenía como consecuencia que se debía volver a debatir en el Congreso los puntos declarados inexequibles, después de escuchar a Gaviria. Eso es, por lo menos, lo que dice el decreto que regalmenta el funcionamiento de la Corte.

Sin embargo, el senador del Polo Jorge Robledo (quien paradójicamente votó contra la ley) dijo el primero de enero que, al no firmarla ni objetarla, Juan Manuel Santos estaba violando la Constitución, y que el plan del gobierno era meter un mico para sacarla como quería hacerlo el gobierno.

Luego dijo que la sentencia se iba a hundir porque se había pasado el plazo para objetarla y que el plan del Gobierno era dejar que se hundiera para reformar la salud vía decretos, que a su juicio serían menos favorables que la ley.

El problema creció ayer, cuando Pedro Santana, vocero de la comisión de seguimiento a la reforma estructural a la salud, dijo que  le iba a pedir al Congreso que sacara directamente la ley debido al silencio de Santos.

Pero hoy una carta de Eljach pone al Congreso del lado del Gobierno: aplicando el mismo decreto que argumenta el Gobierno, citó a Gaviria para oírlo antes de ajustar la ley y volverla a mandar a la Corte. Como quien dice, seguramente la estatutaria sí la va a firmar Santos, pero en varios meses.

Lunes, Enero 26, 2015 - 13:59
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El ex director del Icbf Diego Molano Aponte está de moda. No solo suena como posible cabeza de lista del Centro Democrático al Concejo de Bogotá, como contó La Silla, sino que está detrás de la parte programática de la campaña de Pacho Santos.

El candidato uribista le dijo a La Silla que su equipo de campaña está conformado por personas “que tienen megaexperiencia en el sector público y Bogotá”, pero que aún no puede dar sus nombres porque aún mantienen sus trabajos en otros lugares.

Ese es el caso de Molano, quien es director de la Fundación Bavaria desde abril de 2013. Fue asesor del entonces senador Luis Alfonso Hoyos entre 1994 y 1998, de Astrid Álvarez en el Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, coordinador del componente social del Plan Colombia y de Acción Social de Álvaro Uribe y director del Icbf de Juan Manuel Santos.

Lunes, Enero 26, 2015 - 12:48
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Aunque las elecciones locales pintan como una pelea entre el uribismo y la Unidad Nacional por el poder local, ya empiezan a surgir las pruebas de que no siempre va a ser así.

Sigifredo Salazar, un político conservador que lideró la campaña presidencial de Marta Lucía Ramírez en Risaralda, es un ejemplo claro.

Por el partido Conservador, Salazar fue alcalde de Pueblo Rico, ex concejal de Dosquebradas, ex diputado y candidato a la gobernación en 2011. Y desde octubre, está de nuevo en campaña a la gobernación con el apoyo del senador Juan Sammy Merheg y el representante Juan Carlos Rivera.

Fuera de los apoyos  de buena parte del conservatismo risaraldense, Salazar también se ha acercado a los uribistas, con los que es tan afín que en 2012 se alcanzó a rumorar que sería candidato al Senado del Centro Democrático. Además, en las presidenciales terminó apoyando al candidato uribista Óscar Iván Zuluaga, como buena parte de los cuadros de Ramírez.

Ahora, está a punto de quedarse con el apoyo liberal. Una fuente conservadora le contó a La Silla que hay un acuerdo para cruzar apoyos: los azules apoyarían a los liberales para quedarse con la alcaldía de Pereira en manos de Juan Manuel Arango (quien en 2011 perdió por pocos votos con Enrique Vásquez, de La U), y a cambio, los rojos apoyarían a Salazar.

Si logra el apoyo de los rojos Salazar podría quitarle la gobernación a La U. En 2011, sacó 97 mil votos contra 127 mil del actual gobernador, Carlos Alberto Botero, quien tenía el apoyo del senador de La U Carlos Enrique Soto. En esa ocasión, el liberalismo y Cambio Radical tuvieron su propio candidato, Alberto Arias, que sacó 30 mil votos, justo los que le faltaron a Salazar para ganarle a Botero.

Con esos votos ahora de su lado, más un impulso del uribismo, Salazar podría convertirse en el primer candidato santi-uribista victorioso del 2015.

 

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