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Lunes Abril 27, 2015

A menos de dos semanas de que se venzan los contratos de aseo con los operadores privados en Bogotá, el Distrito pone el acelerador. Esta tarde la Alcaldía Local de La Candelaria, por ejemplo, publicó en su página de Facebook las convocatorias del servicio civil del Distrito para conseguir operarios, conductores, supervisores y mecánicos.

La publicación está titulada "URGENTE: VINCULACION LABORAL CON AGUAS DE BOGOTÁ. ATENCIÓN: SE REQUIERE URGENTE PERSONAL", y termina con el hipervínculo a esta página en la que la EAAB espera conformar una base de datos de los interesados.

Esa publicación muestra hasta dónde se la está jugando el alcalde Gustavo Petro en el cambio de modelo de aseo de la ciudad.

Otros confidenciales recientes

Lunes, Abril 27, 2015 - 14:23
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Horacio Serpa, el Senador más votado y codirector del Partido Liberal, es uno de los encargados de generar consensos en su partido para escoger candidatos que den la pelea en las elecciones regionales de octubre y ha jugado un rol visible en varias esquinas del país, pero en su propia casa no ha logrado acuerdos. Al contrario: en el colegio electoral de Santander que se reunió el sábado en Bucaramanga, quedó claro que el trapo rojo está roto.

A la reunión, que encabezaron Serpa y el representante a la Cámara Miguel Ángel Pinto, no asistieron los congresistas ni las fichas clave del grupo político liberal que más votos recogió en las elecciones de 2014, el del senador Jaime Durán y el representante Edgar Gómez Román. Eso a pesar de la importancia del encuentro, pues los colegios son pequeñas convenciones para elegir a los Comités de Acción Liberal, directivas que, aunque no otorgarán avales para octubre, si incidirán en ese proceso que concretará la Dirección Nacional Liberal (de la que forma parte Serpa).

Una alta fuente de esa vertiente le confirmó a La Silla que Durán y Gómez están buscando alternativas a los candidatos de Serpa y Pinto. El Senador impulsa al exalcalde de Bucaramanga por la Anapo y exsenador liberal Honorio Galvis, que quiere repetir Alcaldía, y respalda al excongresista del viejo PIN, Didier Tavera, que ahora aspira a la Gobernación.

Según pudo verificar La Silla, en el grupo de Durán y Gómez no ven con bueno ojos a los concejales rojos de Bucaramanga, que serían el principal sostén de la candidatura de Galvis, y ven con preocupación el problema jurídico que afronta Tavera, quien tiene abierta una investigación en la Fiscalía por determinador de un homicidio. Una grabación revelada por La W muestra el tamaño de la pelea: el senador Durán dijo en una reunión que si tratan de darle el aval a Honorio Galvis, “se dividió esta joda”. 

Con esa distancia frente a Serpa, Durán y Gómez han buscado acercarse a una porción importante de los “cacaos” empresariales de Bucaramanga, que también tienen reservas frente a Tavera. La Silla pudo confirmar con tres fuentes independientes que, en una reunión con empresarios la semana pasada a la que asistió Serpa, Alejandro Galvis (principal accionista de Vanguardia Liberal, compañero de colegio y amigo de Serpa y uno de los Súper poderosos de Santander) dijo que si Tavera era candidato él se saldría del Partido.

Ante este panorama, Serpa, de lejos el santandereano más influyente en la Dirección Nacional Liberal, tendrá que decidir si se la juega por sus candidatos o acuerda alguna fórmula con los congresistas santandereanos más votados, para que el Partido no se rompa en uno de sus principales fortines.

En La W, Serpa dijo que buscar ser factor de unidad. Pero un congresista liberal del departamento le dijo a La Silla que el problema con Serpa es que éste pretende mantener la unidad mientras toma partida. “Eso no se puede lograr si usted, en esa condición (directivo nacional), tiene candidatos”, dijo.

Fotografía de portada tomada de Observatorio Solitario
Lunes, Abril 27, 2015 - 11:26
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Los 10.108 votos que sacó el Centro Democrático en su consulta interna de la semana pasada en Bogotá le están pasando la cuenta de cobro a sus cabezas. El jueves pasado, como se sabe, Miguel Uribe Londoño presentó su renuncia al directorio distrital. Detrás de esta pelea no solo está quién tiene más y mejores puestos en la lista al Concejo, también hay acusaciones por plata.

En la reunión del directorio del jueves, en la que no estuvo Miguel Uribe porque estaba renunciando, también salió cuestionado otro de los sus 23 miembros. Se trata de Juan Gabriel Castaño, el ex gerente de la campaña al Congreso en Bogotá que ahora aspira a ser candidato al Concejo y que, como se ha denunciado dentro del partido, sería el candidato de Miguel Uribe Londoño. 

En la reunión salió a flote que Castaño, que recibió en diciembre 1.398 millones de pesos por la reposición de votos de la campaña al congreso, no había entregado cuentas de esa plata. Algunos lo acusaron de comprar líderes para que sus fichas ganaran en las consultas en la localidad de Kennedy, algo que él niega.

Eso muestra que el problema del Centro Democrático no se agota con la renuncia de Uribe, que por ahora no ha sido aceptada. El ex presidente Álvaro Uribe dijo que tenía que reunirse con el presidente del partido, Óscar Iván Zuluaga, y el candidato a la alcaldía, Pacho Santos, para definir si dejan ir a Uribe o lo atornillan.

Mientras tanto la veedora del partido Zaida Barrero (quien estaba en el renglón 25 de la lista el Senado el año pasado y es esposa de Rodrigo Noguera Calderón, rector de la universidad Sergio Arboleda), recibió otras denuncias contra Uribe y contra Castaño, que ahora tendrá que tramitar por el Comité de Ética.

La rendición de cuentas del partido está agendada para esta semana, y en ella Castaño presentará el informe sobre la plata de la reposición.

Falta ver si la pelea pasa cuando se arme la lista al Concejo y se sepa quién quedó en un buen puesto y quién no, o si la fractura se profundiza.

Viernes, Abril 24, 2015 - 11:30
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Relatar el dolor, una y otra vez, ayuda a sentirlo con menos intensidad. Recontar las historias de los ausentes ayuda a que no se nos vayan del todo. Tratar de explicarse qué pasó, encontrar alguna lógica en la tragedia, ayuda a mantener cierta cordura. Esto lo sabemos todos los que hemos pasado por un duelo. Cualquier duelo.

En un país con tantos muertos sin enterrar hace falta un duelo colectivo y hay poco espacio público para hacerlo. Los victimarios ya coparon la atención que había para escuchar la narración del terror. Las víctimas llegaron tarde a esa cita con la historia. Sus historias ya no formaron parte de la historia.

El libro que lanza esta semana La Silla -su cuarto 'hijo de papel' en seis años de vida- es, si se quiere, una pequeña resistencia del lado de los vencidos. Es una grieta en los relatos de los que ganaron esta guerra.

Es también una mirada microscópica a los procesos desatados por la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, presentada en 2011 por el gobierno de Juan Manuel Santos.

A través de estas historias, contadas por los periodistas de La Silla Vacía desde que fue aprobada la Ley –y gracias a la financiación de la National Endowment for Democracy, Oxfam, la Unión Europea y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo- ha habido una evolución entre las personas que han padecido la guerra: ganaron una identidad como víctimas, un reconocimiento a la injusticia de su sufrimiento. Después vino su empoderamiento para obtener los beneficios creados por la Ley. Ahora comienzan a verse los primeros esfuerzos de varios líderes de víctimas por ganar una voz en el escenario electoral.

A pesar de lo positivo de esta evolución, las historias que aparecen en este libro muestran que –aún en los casos más exitosos– la institucionalidad creada para reparar a las víctimas es todavía precaria y frágil. Las expectativas creadas por el bombo con el que se anunció esta ley no han sido satisfechas todavía.

Quizás el proceso de paz en La Habana le dará a las víctimas una segunda oportunidad para obtener lo que más desean: la verdad sobre lo que ocurrió.

Mientras esto ocurre viviremos con los relatos parciales, pero poderosos, de quienes sobrevivieron y resistieron un conflicto armado que con suerte será pronto un hecho del pasado. Este libro es un homenaje de La Silla a estos colombianos como Pastora Mira, Rosa Amelia HernándezCarmen Palencia, Rugero y Olis Ruiz, Darío y María Doris Morales, Hernando Chindoy o Constanza Turbay.

De vidas se hizo el conflicto by lasillavacia

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