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Domingo Septiembre 21, 2014

Viernes, Septiembre 19, 2014 - 15:00
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El ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas se reunió con los empresarios de la Andi en el Club el Nogal para discutir con ellos la reforma tributaria.

Los reclamos de los empresarios fueron múltiples: le pidieron que hiciera algo con la evasión, que haga una reforma tributaria integral, que acabe el 4 x 1000, que más bien aumente el Iva o incluso la renta y sobre todo, que no se le ocurra cobrar nuevamente el impuesto al patrimonio. Dijeron que los inversionistas extranjeros están pensando que Colombia ya no es tan atractiva.

Cárdenas dijo que desde que se graduó de la universidad en 1985 y empezó a hacerle seguimiento a las reformas tributarias, es muy escéptico de las reformas que llaman estructurales porque cuando son tan ambiciosas todo el mundo termina colgándole cosas y al final no se puede hacer nada.

Al principio, el ambiente general de los empresarios es que no se iban a dejar cobrar un impuesto extraordinario para tapar el hueco que tiene el Gobierno en los gastos ordinarios de la Nación. Al final, la sensación fue que había sido muy bueno haber tenido un canal directo con el Ministro para expresar su posición frente a la reforma pero que, igual, los iban a "clavar", según dijo una persona que estuvo allí.

Actualización: esta nota fue inicialmente publicada cuando la reunión estaba todavía teniendo lugar. Ya terminada la reunión, la actualizamos con las percepciones finales de personas que estuvieron allí y ajustamos el título a esa foto completa.

Viernes, Septiembre 19, 2014 - 11:15
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Durante el debate sobre el paramilitarismo el miércoles, Álvaro Uribe dijo -para refutar una de las acusaciones que le hizo el senador Iván Cepeda- que había tenido una “gran amistad” con Guillermo Cano.

Sin embargo, uno de los hijos del asesinado director de El Espectador le negó a La Silla que hubiese existido una amistad cierta entre Uribe y él. Según uno de ellos, “alguna vez escribió que Uribe era buen parlamentario y nada más”.

De hecho, durante una reciente ampliación de indagatoria ante la Fiscalía por el caso del asesinato, uno de los hijos de Cano solicitó que se llamara a declarar a Uribe por todas las últimas informaciones que se han ido aportando y en las cuales se habla de amistad y sociedades entre el condenado Luis Carlos Molina Yepes, los Uribe Vélez y los parientes del senador uribista José Obdulio Gaviria.

Es decir, las mismas de las que habló Cepeda en el debate. Con certificado de Cámara de Comercio en mano, el senador polista aseguró que en marzo de 1983 Uribe estuvo en la junta directiva de una empresa financiera vinculada a Pablo Escobar: Comfirmesa, que pertenecía a Molina Yepes, un lavador de plata del Cartel de Medellín que fue condenado a 6 años por el magnicidio del reconocido periodista.

El senador del Polo también recordó que Carlos Alberto Gaviria, hermano de José Obdulio Gaviria, había sido uno de los fundadores y miembro de la junta directiva de esa misma empresa. (La noticia de que Carlos Alberto Gaviria y Molina Yepes tenían una cuenta bancaria conjunta, que salió a la luz pública en 2007, motivó la renuncia del ex ministro y entonces embajador en Londres Carlos Medellín, que está casado con una hija de Cano).

Esa acusación fue la que motivó la airada respuesta de Uribe. "Yo tuve una gran amistad con Guillermo Cano ¡Respeten!", le contestó, mostrando una carta de 1983 en la que consta que no aceptaba la designación en la junta directiva (y que Cepeda insiste nunca fue radicada oficialmente).

Tal parece que la amistad no era totalmente recíproca.

Nota de la Editora: Después de hablar con el ex presidente Uribe, cambiamos el título original de la historia porque él se ratificó en que con Cano tuvo una amistad "institucional" y que incluso cuando los Santodomingo compraron El Espectador él fue a la junta. Nos pareció que era más preciso decir que no era recíproca.

Jueves, Septiembre 18, 2014 - 12:34
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Este martes cundió el pánico en la Vicepresidencia: le pidieron la renuncia al centenar de funcionarios que venían trabajando con Angelino Garzón y que no sabían si se iban a quedar trabajando con Germán Vargas Lleras o se iban a otras áreas del gobierno.

En total, cien funcionarios de cuatro áreas distintas recibieron la noticia: además de 20 empleados de planta de la vicepresidencia, saldrán 60 del programa de derechos humanos que dirigía Alma Viviana Pérez, 10 del programa afro que lideraba Óscar Gamboa y 10 del programa indígena bajo el mando de Gabriel Muyuy.

Todos ellos formaban parte del Departamento Administrativo de la Presidencia, que desde la reforma a la Casa de Nariño de principios de mes está en manos de Néstor Humberto Martínez. Él es quien administrativamente controla la contratación y desvinculación de funcionarios en la Vicepresidencia.

Aunque Vargas Lleras anunció que eliminaría esos tres programas, según le dijeron dos personas de la Vicepresidencia a La Silla los empleados confiaban en que el proceso sería gradual dado que el decreto de reestructuración de la Presidencia dice que los funcionarios se quedarían hasta que fueran reemplazados. 

También esperaban que sus hojas de vidas fueran tenidas en cuenta para las direcciones afro, indígena, derechos humanos y de consulta previa en el Ministerio de Interior, que cumplen misiones similares y que heredarán las funciones que tenía Vicepresidencia (lo que evitará que sigan duplicadas).

Los únicos que se salvan por ahora son los 50 empleados del programa para luchar contra las minas antipersonal, que pasará al ministerio del posconflicto que dirigirá el general Óscar Naranjo -con quien ya están conversando- y que se quedará en Presidencia mientras nace esa entidad.

Nota de la editora: Esta nota fue modificada a las 4.15 pm para dejar claro que la barrida no la hizo Vargas, quien no tiene las atribuciones para hacerlo.

Lunes, Septiembre 15, 2014 - 15:46
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Hace una semana la Andi -en alianza con las principales empresas y medios del país- lanzó la campaña Soy Capaz para promover la reconciliación y apoyar el proceso de paz desde el sector privado. La campaña ha sido muy exitosa y ha redoblado el número de empresas que se han unido con estrategias simbólicas (y costosas) que apuntan a crear una mayor conciencia sobre la idea de que la paz depende de todos.

Sin embargo, les salió competencia: #NoComproSoyCapaz. Es el hashtag que los uribistas crearon para boicotear la campaña y que se convirtió en tendencia en redes sociales la semana pasada.

Muchos de trinos contra el Soy Capaz han apuntando a boicotear las marcas que se han vestido de blanco para apoyar la campaña, que perciben como santista aunque en realidad es una iniciativa empresarial.

Incluso hay una lista de empresas para boicotear

y de sus alternativas

Muchas de las figuras del uribismo más activos en redes sociales se han encargado de moverlo.

Pero ninguno más que Juan Carlos Pastrana, el hermano del ex presidente Andrés Pastrana y uno de los críticos más ácidos de Santos en redes sociales, que ha usado el 'contra #SoyCapaz' 62 veces en una semana.

E incluso Tomás Uribe, el hijo del ex presidente Álvaro y sobrino de Carlos Enrique Moreno, quien -como presidente del Grupo Corona- ha sido uno de los principales impulsores de la campaña. Por lo que la empresa, pese a ser dirigida por el ex primer cuñado de la Nación, aparece en el grupo de empresas que el uribismo recomienda boicotear.

Lunes, Septiembre 15, 2014 - 12:43
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El efecto James duró dos meses, como lo anticipó La Silla Vacía con base en los estudios sobre el impacto de los resultados deportivos en la favorabilidad de los mandatarios. Eso es lo que muestra la más reciente encuesta Gallup en la que se cayó el optimismo y la imagen de Juan Manuel Santos a niveles semejantes a los que tenía antes de la euforia del Mundial.

“Si a la Selección le va tan bien como esperan los colombianos el más feliz será Santos. Será una ola de felicidad que lo podrá empujar hasta su posesión en agosto. De ahí en adelante, ya le tocará solito”, anticipamos en junio.

Solito no le ha ido tan bien: para la segunda vuelta el 37 por ciento de los encuestados creían que la situación estaba empeorando, un empate técnico con el 35 por ciento que creía que estaba mejorando, pero ahora la cifra es del 51 contra 27; la aprobación de Santos, que estaba en el 53 por ciento en junio y había superado la desaprobación por primera vez desde principios de 2013, cayó al 44 y volvió a quedar por debajo de la desaprobación.

Mejor dicho, la popularidad de Santos se ha desinflado a la par de la suerte de James Rodríguez, que pasó de ser el goleador del mundial a ser objeto de críticas en el Real Madrid.

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