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Miércoles Octubre 01, 2014

Pequeño empresario de las basuras en el país, militó en el M-19, grupo del que salió amnistiado para dedicarse al negocio de la recolección de los residuos sólidos. En 1993, fue uno de los primeros operadores privados que se presentó a una licitación en asocio con recicladores. Lo hizo para el proceso contractual que abrió la administración de Bogotá ese año con el fin de concesionar la operación del aseo por siete años.

Beltrán resultó ganador de esa licitación, entregada por el exalcalde Jaime Castro, como socio de la empresa Corpoaseo Total, en el que también estaba el empresario Óscar Salazar. Antes había trabajado como supervisor en la empresa Aseo Capital de los hermanos Alberto y Javier Velilla, con quienes peleó por lo que terminó despedido de esa firma que también ganó la operación del aseo en la capital.

En 2003, terminada la primera concesión de las basuras en Bogotá, Beltrán se volvió a presentar a licitación, esta vez asociado con las Empresas Varias de Medellín. Sin embargo, esa oferta no resultó ganadora y, en aquella ocasión, quedaron con el negocio las empresas Aseo Capital, Ciudad Limpia, Lime, que ya estaban, y entró a operar Atesa, del empresario William Vélez.

Beltrán se dedicó a la recolección de las basuras en ciudades más pequeñas, en algunas en asocio con la empresa Proactiva, como es el caso de Bucaramanga. También ha sido operador privado en Tuluá, Pradera y Palmira, por lo que es considerado como el más grande entre los pequeños empresarios de las basuras.

En 2010, fue una figura clave detrás de las acciones de tutela que interpusieron los recicladores y que buscaban boicotear la licitación para la operación del relleno Doña Juana en Bogotá, que hasta entonces había estado en manos de Proactiva firma a la que Beltrán asesoraba.

En 2012, luego de que el alcalde Gustavo Petro anunciara que a partir del 18 de diciembre cambiará el modelo del aseo en Bogotá -que saldrán los actuales operadores privados y el Acueducto se encargará de la operación-, Beltrán, a través de la empresa Gestión Integral del Medio Ambiente Ltda., GIMA Ltda, recibió un contrato en el Acueducto. El objetivo: diseñar e implementar un sistema óptimo para la prestación del servicio público domiciliario de aseo para la ciudad de Bogotá. Además, el empresario presentó al Distrito una oferta para entrar a operar. Es decir que por un lado Beltrán está involucrado en el diseño del sistema de aseo y al mismo tiempo está proponiendo ser una de las empresas que lo ejecutan.