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Lunes Septiembre 22, 2014

Con 73 años, Rodrigo Guerrero es el actual Alcalde de Cali.. Es médico de la Universidad del Valle y allí mismo se especializó en Salud Pública. Obtuvo además un doctorado en epidemiología en la Universidad de Harvard. A su regreso al país fue profesor y decano de su alma máter y luego llegó a dirigir el Hospital Universitario del Valle. 

Fue en ese cargo, al frente del principal hospital de Cali, donde decidió incursionar en la vida pública. Aceptó el cargo de Secretario de Salud de Cali del liberal Rodrigo Escobar Navia, y fue director de la Fundación Carvajal durante veinte años. Su trabajo allí estuvo destinado a buscar la mejoría en la calidad de vida de los caleños más pobres, especialmente en el Distrito de Aguablanca, en Cali. 

Guerrero ya fue Alcalde entre 1992 y 1994, y regresó a la política como concejal de esa ciduad en 2008. La gestión de Guerrero al frente de la administración municipal fue considerada eficiente, la última que tuvo Cali sin que sus alcaldes tuvieran líos judiciales o cuestionamientos. Su metodología de epidemiología para aproximarse al problema de la violencia fue luego recogida por Antanas Mockus en Bogotá para bajar los homicidios y por otras ciudades.

Durante la Alcaldía de Guerrero se creó el programa Parces –sigla que traduce Participación, Convivencia, Educación y Superación- que buscaba la resocialización de los pandilleros de las comunas de Cali. La experiencia fue calificada de exitosa y permitió que más de 300 jóvenes en situación de riesgo fueran atendidos en varias comunas de la ciudad. Sin embargo, después se ha sabido que varios de los jóvenes del Distrito de Aguablanca que se resocializaron y entregaron sus armas fueron posteriormente asesinados. Uno de los líderes del sector dijo a La Silla Vacía que en parte eso ocurrió porque el programa los expuso pero luego fue incapaz de protegerlos.

Para su elección como Concejal, a la que se lanzó por el Partido Conservador, Rodrigo Guerrero logró votos especialmente en los estratos más altos. Su votación para ser elegido concejal en 2007 fue de 12.833 votos, la mayoría en la comuna 19 donde logró 2.814 votos, pero también tuvo una votación significativa en las comunas 2, 3, 7 y 17, todas de estratos altos. En cambio, la votación en los sectores populares fue mínima. Particularmente en el Distrito de Aguablanca, donde están ubicadas las comunas 13, 14 y 15, Guerrero apenas obtuvo 338 votos. Esto a pesar de su trabajo al frente de la Fundación Vallenpaz, con un amplio trabajo social, y cuya junta directiva presidió hasta que lanzó su aspiración a la Alcaldía.

Renunció a su cargo como concejal el 14 de marzo de 2011. La razón fue la oferta que le hizo el presidente Juan Manuel Santos para manejar el programa de reinserción de familias campesinas al agro, a través de un programa similar a Vallenpaz. 

Sin embargo, también abandonó ese requerimiento y aceptó la solicitud de varios amigos para lanzarse a la Alcaldía. Inicialmente lo intentaron incluir en la lista de precandidatos del Partido Conservador que se someterían a una votación interna, pero ya los plazos habían expirado. Entonces, terminó saliéndose de su partido de siempre para buscar firmas que avalaran su aspiración, aunque cuando fue Alcalde ganó por un movimiento cívico de coalición de varios partidos, liderado por el ex ministro Rodrigo Lloreda. 

En cuanto comenzó con su campaña, se conoció de una inhabilidad que tiene Guerrero en la Procuraduría para contratar con el Estado hasta 2014, es decir la mitad de la que sería su gestión.

Esa inhabilidad que es de primera instancia nació porque Guerrero era representante legal de una mina que es propiedad de su familia y que tiene el permiso de explotación. Sin embargo, Ingeominas no recibió los pagos por el arrendamiento de esa mina desde el 2008 y por eso Ingeominas declaró la caducidad del contrato y la Procuraduría lo sancionó con la inhabilidad contractual.

Guerrero se defendió diciendo que esa sanción fue producto del descuido de su apoderada, pero que no se configura ninguna clase de inhabilidad y es solo parte de la guerra sucia que hay contra él en Cali. Además dijo que la sanción no está en firme y en la segunda instancia podría ser revocada y argumentó que aunque la inhabilidad contractual existe no lo cobija para ser Alcalde. 

En efecto, la sanción que fue impuesta el 29 de septiembre de 2009 no configura un impedimento para que Guerrero sea elegido en un cargo público, pero si se ratifica en segunda instancia es un problema porque la lectura de algunos juristas es que no podría firmar directamente las contrataciones de las transferencias de la Nación y por lo tanto tendría que delegar todo lo relacionado con las inversiones en salud y educación que son contrataciones que se hacen directamente con el Gobierno nacional. 

Guerrero es cercano a los sectores gremiales y productivos, y desde ese grupo vino la insistencia para que se lanzara como Candidato a la Alcaldía. Aunque defiende su popularidad en los estratos bajos, Guerrero es visto como el candidato de las élites caleñas, especialmente por el apoyo poco discreto que le hacen desde el periódico El País, especialmente sus editorialistas. 

Con el grupo Cali con Guerrero, el candidato entregó 120 mil firmas pero en primera instancia la Registraduría no encontró que las firmas fueran suficientes y por eso no avaló la candidatura. De ahí surgió un gran escándalo que se llevó la cabeza del director de Censo Electoral, Hollman Ibáñez.

Las firmas fueron avaladas después cuando el Registrador decidió contarlas todas, aunque también encontró miles de firmas de muertos en los listados de apoyo a Guerrero. Aunque su campaña tuvo luz verde, el mismo Guerrero sembró sobre la Registraduría un manto de duda porque aseguró al presidente Juan Manuel Santos que había recibido una oferta de 'ayuda' para supuestamente completar la cifra de firmas que necesitaba en la Registraduría, a cambio de 200 millones de pesos, según lo dijo el Presidente.

La investigación la adelanta un grupo élite de la Dijin. Pero hasta ahora se ha sabido que posiblemente el ruido de pedido de ayudas habría surgido del médico Jimeno Rojas, asesor de Guerrero, quien está casado con Elizabeth Garcés, una prima lejana del Registrador Carlos Ariel Sánchez. Esas averiguaciones dejaron dudas sobre la versión de Guerrero, quien dijo que no conocía de ese parentesco cuando aparentemente sí lo sabía. 

De su lado está gran parte de la gente del actual alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, y la militancia oficial de los Verdes. Otros seguidores de los verdes que son de la Ola Verde pero no pertenecen oficialmente al Partido protestaron enérgicamente con la adhesión a Guerrero y decidieron abstenerse. Lo apoya también el sector de Ubeimar Delgado, la corriente de la U de Roy Barreras, e igualmente el senador Carlos Fernando Motoa, de Cambio Radical y los militantes de ASI.

Finalmente, Guerrero ganó las elecciones con casi 250 mil votos y el 42 por ciento de la votación.