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Martes Septiembre 23, 2014

 

Cecilia López Montaño nació el 18 de Abril de 1943 en la ciudad de Bogotá. Creció en Barranquilla y allí recibió su educación primaria y secundaria. Es economista de la Universidad de los Andes, e hizo dos postgrados – en Demografia y Economía de la Educación- en el Centro de Estudios Educativos de México.

López perteneció al Partido Liberal desde el inicio de su carrera política, pero antes de lanzarse al ruedo electoral comenzó como funcionaria en el sector público. Arrancó primero en el Gobierno de Julio César Turbay en el 78 como Jefe de la Unidad de Estudios Sociales del Departamento de Planeación Nacional, cuyo director era Eduardo Wiesner. En ese cargo López trabajó cerca de la Primera Dama, Nydia Quintero, en temas de niñez y participó en el diseño de la política Social de Turbay, el Plan de Integración Nacional.

En 1981 Turbay la nombró directora de Fonade, el fondo encargado de proyectos de desarrollo. Desde ese cargo, López impulsó la autonomía regional y la descentralización, al permitir que los estudios previos para los proyectos se hicieran en las regiones.

Con el cambio de gobierno y la llega de Belisario Betancur a la presidencia, López siguió avanzando. Fue Viceministra de Agricultura entre 1982 y 1985, cuando los ministros fueron el economista conservador Roberto Junguito y, desde 1983, el liberal cesarense Gustavo Castro Guerrero.

Cuando salió del ministerio en 1985, Betancur la envió como Embajadora en Países Bajo, donde se quedó durante los primeros dos años del gobierno de Virgilio Barco. Y en 1988 pasó a dirigir el Programa Regional de Empleo para América Latina y el Caribe de la Organización Internacional del Trabajo, ubicado en Chile y cercano a la Cepal. Allí, López dirigió una misión que Barco le pidió a esa entidad para evaluar la incidencia de las políticas públicas sobre la deuda social en el país. Estuvo en ese cargo hasta 1990.

Con la llegada de César Gaviria a la Presidencia, pasó a ser directora del Instituto de Seguros Sociales, cargo en el que se posesionó en octubre de 1990. Empezó sacando varios directivos de regionales del ISS, dentro de una política de lucha contra la corrupción en la entidad, que marco su administración.

Renunció en octubre de 1992, en medio del cisma que se dio entre los funcionarios que estaban de acuerdo con una apertura de la economía muy rápida y con reformas neoliberales más profundas, encabezados por el entonces ministro de Hacienda Rudolf Hommes, y por los que preferían unos cambios más graduales y moderados, encabezados por el ministro de Desarrollo Ernesto Samper. López, en concreto, renunció por estar en desacuerdo con la reforma pensional que creó los fondos privados de pensiones, cuya existencia no criticaba, pues defendía un sistema mixto en el que podían coexistir con una cotización simultánea para el ISS.

Su salida motivó un paro de los trabajadores del ISS y la renuncia de otros 14 directivos de la entidad. De hecho, López intentó mantener a su lado a sus colaboradores más cercanos en el ISS, para mantener una voz en el debate del proyecto de reforma pensional. Efectivamente, montó una fundación, Consenso, y con financiación del Pnud publicó un estudio sobre el asunto.

Mientras, López empezó a trabajar en la precandidatura presidencial de Samper, con quien tenía una clara sintonía ideológica. Pero también sonó en 1993 como posible candidata a la Alcaldía de Bogotá.

En 1994 sonó como posible candidata a la vicepresidencia de Samper, pero junto con Guillermo Perry y Luis Bernardo Flórez era uno de los asesores clave de la campaña en los asuntos económicos y uno de los personales más cercanos al candidato. y uno de los principales redactores del programa de gobierno de Samper, el “Salto Social”. Por eso, luego se le vio como uno de los posibles ministros de Samper en caso de ganar.

Finalmente, cuando llegó a la Presidencia Samper la nombró Ministra del Medio Ambiente, una cartera recientemente creada y que sólo había tenido un ministro hasta ese momento. Eso le permitió dar pasos claves para la política ambiental, como las primeras leyes en la materia o la creación del Sistema Nacional Ambiental.

En enero de 1996 pasó a ser Ministra de Agricultura, en reemplazo de quien había sido su jefe en esa misma cartera más de diez años antes, Gustavo Castro. Pero apenas un año después los congresistas liberales costeños, liderados por Julio César Guerra, pidieron la cabeza de López. Querían otro costeño en el cargo; según López, no le perdonaron que les sacara cuotas políticas y que liquidara el Idema.

Pero entre Samper, los congresistas y la misma López lograron resolver el problema: López dejó el ministerio para pasar a ser directora de Planeación Nacional, un cambio que no le molestó para nada y dejó contentos a los congresistas.

López cerró el gobierno de Samper en ese cargo, convertida en una de las más files y cercanas al polémico presidente. Al dejar su cargo se fue al Banco Interamericano de Desarrollo como consultora externa, mientras mantenía una columna en El Tiempo. Luego regresó a Bogotá para trabajar como investigadora de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras, cuyo director era Armando Montenegro.

A mediados de 2001 reapareció en el escenario político al intentar ser precandidatura presidencial liberal. Sin embargo, la Dirección Liberal anunció que no habría presentado su aspiración durante los plazos establecidos, lo que motivó una airada reacción de López, que acusó a la dirección de privilegiar a Horacio Serpa. Decidió fundar un movimiento propio, que llamó Nuevo proyecto País, y anunció que iría directamente a la primera vuelta.

Finalmente no lo hizo y se retiró, de nuevo, para dedicarse a la consultoría y las investigaciones económicas. Creó la Fundación Agenda Colombia, que presidió, como un espacio para el debate de las políticas públicas

Pero siguió en contacto con la política. Sonó como candidata liberal a la Alcaldía de Bogotá en 2003, pero desde ese momento eligió tener como meta la Presidencia en 2006. Mientras tanto, se mantuvo vigente con Agenda Colombia y mediante columnas de prensa.

Solo decidió volver a la política para intentar obtener la candidatura del partido, pero retiró su precandidatura ante la oferta del director del partido, el ex presidente César Gaviria, de tener el primer renglón de la lista liberal al Senado, que era abierta.

Obtuvo 32.500 votos en las elecciones y llegó, por primera vez, al Congreso. Aunque es experta en economía y en temas ambientales, agrarios y sociales, por no ser parte de la coalición mayoritaria y ser novata terminó formando parte de la Comisión Segunda del Senado encargada de los asuntos de política exterior y seguridad. En el Congreso, la tierra y el comercio se volvieron sus caballitos de batalla. No sólo planteo duros cuestionamientos sobre las desventajas del TLC para campesinos y agricultores, sino que también fue una de las primeras en denunciar el escándalo de Carimagua (cuando tierras de desplazados iban a ser entregadas por el Ministerio de Agricultura a empresas privadas).

Como Senadora, López abanderó iniciativas en favor de las mujeres, como la creación de una Comisión Legal para la Equidad de la Mujer en el Congreso, o la Ley de Economía del Cuidado que reconoce económicamente el trabajo de las mujeres al cuidado de sus hijos, los enfermos o los ancianos.  Por sus denuncias e iniciativas, terminó recibiendo en 2008 el título de “Mejor Senador de 2008” otorgado por el canal RCN, y de “Mejor Congresista del año” otorgado por la revista Semana.

En 2006 formó parte de la Dirección Nacional colegiada del Partido Liberal. Y en 2008 la bancada liberal del Senado la nombró como su vocera oficial.

En 2009, Cecilia López decidió lanzarse a la presidencia, pero se quemó en la consulta liberal en Septiembre: obtuvo 81 mil votos, frente a 398 mil de Rafael Pardo. Decidió entonces volver a lanzarse por una curul al Senado en el 2010, pero por diferencias por los directivos del partido frente a la conformación de las listas, decidió retirarse del ruedo político y no se lanzó.

Aunque actualmente no tiene un cargo público, no ha dejado de ser visible ante la opinión pública. López sigue escribiendo en distintos periódicos nacionales y locales, lo que hizo que miembros del Partido Verde le ofrecieran ser su candidata a la alcaldía de Barranquilla, y miembros del Polo Democrático le ofrecieran ser su candidata a la alcaldía de Bogotá. Pero López aseguró a la Silla Vacía que la Presidencia de la República sería el único cargo público que le interesa ocupar.