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Miércoles Julio 30, 2014

Álvaro Uribe Vélez

Álvaro Uribe Vélez fue Presidente de la República durante dos periodos, 2002 a 2006 y 2006 a 2010. Nació en Medellín en 1954, y es hijo del ganadero y terrateniente Alberto Uribe Sierra y de la Laura Vélez Uribe, quien fue concejal de Salgar (Antioquia). Estudió derecho y ciencias políticas en la Universidad de Antioquia en 1977, al mismo tiempo que se vinculó a las Juventudes del Partido Liberal.

Uno de sus profesores fue Carlos Gaviria, quien luego sería uno de los políticos en oposición a Uribe durante su presidencia.

Antes de participar en elecciones, Uribe Vélez se vinculó al Estado como militante del Partido Liberal. Primero fue Jefe de Bienes de las Empresas Públicas de Medellín en 1976, Secretario General del Ministerio del Trabajo en 1977 y Director de la Aeronáutica Civil entre 1980 y 1982.

En 1982, Uribe fue nombrado Alcalde de Medellín por el entonces presidente Belisario Betancur, pero solo duró cinco meses en el cargo. En 1983 su padre fue asesinado por las FARC, y según ha dicho Uribe, este evento le reafirmó su decisión de acabar con las Farc fortaleciendo a las Fuerzas Militares.

Una vez terminado su período en la alcaldía, Uribe fue concejal en 1984 y 1986, año en el que saltó al Senado. Allí estuvo hasta 1994, siempre representando diferentes fuerzas liberales y con un creciente caudal electoral que ya para 1990 era uno de los más grandes de Antioquia. Inicialmente, a través de su movimiento en Antioquia llamado Sector Democrático, participó del movimiento que lideraba Ernesto Samper, llamado Poder Popular. En 1990, Semana lo eligió como congresistas del año. Entre otros proyectos, fue uno de los ponentes de la reforma a la seguridad social (ley 100 de 1993).

En 1994 fue elegido Gobernador de Antioquia en unas reñidas elecciones. Empezó su campaña, como precandidato, con el sector de parte del liberalismo antioqueño: tenía de su lado a Luis Guillermo Vélez, Armando Estrada Villa y William Ortega, Guillermo Gaviria, César Pérez, William Jaramillo y Piedad Córdoba, entre otros. Del otro lado estaban Bernardo Guerra Serna, Orlando Vásquez Velásquez y Jorge Mesa, ex alcalde de Envigado. Finalmente, y a regañadientes, Uribe logró reunir al liberalimso alrededor suyo.

Pero se enfrentaba a un difíciul rival. El concejal de Medellín Alfonso Núñez era el candidato del conservatismo y de otros grupos políticos, como la Alianza Social Indígena y la AD M-19. Además, era miembro de Coraje, el grupo conservador que lideraba el entonces senador Fabio Valencia Cossio y al que pertenecía el gobernador Ramiro Valencia Cossio, hermano de Fabio.

A pesar de eso las elecciones fueron muy reñidas y la noche de la elección los escrutinios avanzaban muy lentamente. Por la noche, cuando Núñez iba ganado, Uribe acusó al gobernador, a Fabio Valencia y al representante Gabriel Zapata de estar haciendo fraude, y la situación terminó a golpes. Finalmente Uribe ganó y Valencia Cossio sufrió una dolorosa derrota.

Como gobernador, fortaleció la educación del departamento, realizó una fuerte inversión en vías e infraestructura y promovió la implementación local de las Convivir, cooperativas de seguridad privada que operarían en coordinación con la Fuerza Pública y que a la postre varias de ellas terminaron convertidas en grupos de autodefensas ilegales.

Esa posición de mano dura le sirvió para convertirse en una figura nacional, al punto de que en mayo de 1997 se pensaba que iba a renunciar a la gobernación para lanzarse a la Presidencia, pero el mismo Uribe dio una rueda de prensa para explicar que debía cumplir con su compromiso en la Gobernación.

En 1998 prefirió irse del país a tomar cursos en la Universidad de Oxford en Inglaterra, pero desde la distancia apoyó la candidatura presidencial de Horacio Serpa. Regresó a finales de ese año sin hacer mucho ruido, pero desde 1999 se barajaba su nombre.

Regresó al escenario político en el 2000 para respaldar la candidatura presidencial del liberal Horacio Serpa para el 2002. Sin embargo, se desligó de éste y del Partido Liberal porque respaldaban las negociaciones de paz en el Caguán. En este momento quedó en evidencia que Uribe representaba un sector más de derecha en el partido, mientras que Serpa representaba al sector social-demócrata. Uribe decidió, entonces, lanzar su candidatura presidencial independiente del Partido Liberal, y su postura frente a las FARC fue bien recibida por muchos sectores de la opinión pública frustrados con el fracaso de las negociaciones con la guerrilla.

En el 2002 fue elegido Presidente de Colombia en primera vuelta, con el 53,1 por ciento de los votos. Su candidatura fue apoyada por grupos diversos, como Cambio Radical, Equipo Colombia, Colombia Siempre, Somos Colombia, Conservatismo Independiente, el Movimiento de Salvación Nacional y el Movimiento de Integración Popular (Mipol). El Partido Conservador, que no participó en la contienda presidencial ese año, también apoyó la candidatura de Uribe.

El Presidente Uribe terminó su mandato con índices de popularidad superiores al 70 por ciento y marchas de agradecimiento por haber reducido los índices de violencia, debilitado a la guerrilla de las Farc y prácticamente aniquilado al ELN, y por haber desmovilizado a los paramilitares, aunque estos han retoñado con menor intensidad como bandas emergentes. También aumentó las tasas de inversión y recuperó la confianza de los inversionistas en el país.

Consolidó su política de 'Seguridad Democrática' mediante el fortalecimiento de las fuerzas militares, una mayor presencia en el territorio nacional de la Fuerza Pública pero también mediante tácticas cuestionadas como la captura masiva de personas en zonas bajo influencia guerrilla. En el 2003 el gobierno comenzó negociaciones de paz con los grupos paramilitares en Santa Fe de Ralito (Tierra Alta). A cambio de desmovilizarse y confesar los delitos cometidos, los paramilitares podrían obtener penas máximas de 5 a 8 años, una oferta que condujo a la desmovilización oficial de toda la estructura paramilitar y a la posterior extradición de los jefes paramilitares.

En noviembre del 2005, tras la aprobación del Congreso y la Corte Constitucional, Uribe anunció que sería de nuevo candidato para las elecciones del 2006. En esta contienda, no solo contaba con el respaldo del recientemente creado partido de La U por parte de Juan Manuel Santos, sino también del Partido Conservador, Cambio Radical, Alas Equipo Colombia, Convergencia Ciudadana, Colombia Democrática y Colombia Viva. Uribe ganó de nuevo en primera vuelta, con el 62,2 por ciento de los votos (7.360.000 votos), y consolidó una amplia mayoría en el Congreso (90 representantes y 70 senadores se identificaban como uribistas).

Después de su victoria electoral, en noviembre del 2006, se reveló que varios congresistas de la coalición uribista entablaron vínculos con grupos paramilitares para obtener respaldos electorales. En ese momento se desató el escándalo de la 'parapolítica', que salpicó incluso al Senador Mario Uribe, jefe de Colombia Democrática y primo del presidente.

En abril del 2008, la congresista Yidis Medina declaró haber negociado su voto a favor de la reelección a cambio de nombramientos en notarias y aportes económicos que le habrían ofrecido Bernardo Moreno (Secretario General de la Presidencia), Sabas Pretelt de la Vega (ex Ministro del Interior y Embajador en Italia) y Diego Palacio (Ministro de Protección Social). Yidis Medina fue condenada por la Corte Suprema. En agosto de 2010, el Procurador Alejandro Ordoñez destituyó e inhabilitó a Pretelt de la Vega por su responsabilidad en estos hechos.

A los escándalos de la yidispolítica y la parapolítica, se sumaron las investigaciones por los seguimientos ilegales realizados durante su gobierno a magistrados y miembros de la oposición y el escándalo por las ejecuciones extrajudiciales de civiles presentados como guerrilleros por militares para mostrar resultados y que provocó la salida de 27 oficiales del Ejército.

En el 2009, distintos grupos que apoyaban una segunda reelección de Álvaro Uribe decidieron pasar de nuevo un proyecto de ley para convocar un referendo que permitiera que el presidente fuera candidato en el 2010. El proyecto fue criticado por violar las reglas electorales y en febrero del 2010 la Corte Constitucional hundió la iniciativa. Sin posibilidad de lanzarse nuevamente como candidato, Uribe apoyó la candidatura de Andrés Felipe Arias en la consulta conservadora y cuando perdió, le hizo el guiño (y la campaña) a Juan Manuel Santos, quién salió elegido como nuevo Presidente de la República.

En septiembre de 2010, aseguró que sería una figura activa en las elecciones de alcaldes y gobernadores en 2011. Uribe respaldó a varios candidatos y los acompañó presencialmente en sus respectivas campañas a lo largo del país. Sin embargo, su participación activa no se vio reflejada en las urnas, y el ex presidente fue considerado uno de los grandes perdedores de las elecciones.

A pesar de que algunos de sus candidatos ganaron en lugares donde el ex mandatario tiene intereses económicos, como en la Media Luna de Cundinamarca, Uribe perdió diez gobernaciones y seis alcaldías. Entre éstas se encontraban bastiones fundamentales como la Alcaldía de Bogotá con Enrique Peñalosa, la Gobernación de Antioquia y la Alcaldía de Medellín, dos pérdidas significativas por tratarse de su propia región. Estos resultados electorales demostraron lo que varios medios ya venían afirmando sobre la caída en la popularidad de Uribe.

A esto se le suma que el ex presidente, de cuya mano Santos llegó a la Presidencia, se ha convertido en uno de los principales opositores del nuevo gobierno. El distanciamiento entre ambos ha crecido desde que el ex presidente comenzó a oponerse públicamente a varios de los integrantes del gabinete y las políticas adoptadas por Santos. Uribe ha expresado su descontento con los nombramientos de Germán Vargas Lleras, Juan Camilo Restrepo y de Rafael Pardo, y ha interpretado los procesos judiciales en contra de algunos de sus ex funcionarios, Andrés Felipe Arias, María del Pilar Hurtado y ahora Luis Carlos Restrepo, entre otros, como un ataque en su contra.