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Martes Septiembre 02, 2014

Se ha puesto de moda la idea de promover una reforma constitucional que “reequilibre” los poderes públicos dado el desbalance que se generó con la aprobación de la reelección presidencial y las enormes dificultades que se han causado con la decisión constitucional de implicar al poder judicial en la designación de los candidatos a los órganos de control. De tiempo atrás ha estado pendiente el diseño de un sistema más modernos de controles entre los poderes que se quedó con el esquema de hace casi dos siglos del “juicio político” previsto para el Presidente y otros funcionarios.

Por: Santiago Mesa Rico, Vie, 2014-08-15 17:20
La marcha de Uribe y sus pollitos en el Congreso

El proceso de selección de las víctimas que viajan a La Habana este sábado desnudó una crisis que hasta ahora había pasado de largo ante la opinión pública: ni siquiera las que tienen un puesto en la Mesa Nacional de Participación que creó la Ley de Víctimas, se sienten representadas.

​Simón Gaviria pasó de ser congresista y presidente del Partido Liberal a director de Planeación Nacional. Y en la entidad hay emociones encontradas por eso: mientras algunos lo ven como el entierro definitivo de Planeación, otros sienten que es la oportunidad para que recupere brillo.

La reforma a la Presidencia que anunció ayer Juan Manuel Santos incluye varios cambios. El más importante, fuera de las super funciones que tendrá el vicepresidente Germán Vargas, es la figura del “ministro de la Presidencia” en cabeza de Néstor Humberto Martínez, hombre de confianza de Vargas y sobre todo de Luis Carlos Sarmiento Angulo, el hombre más rico del país.

A pesar de que por primera vez el presidente Juan Manuel Santos dice explícitamente a su coalición que tiene candidato a un cargo que debe elegir el Congreso, a seis días de esa elección todavía no es claro si sus legisladores le harán caso y de no hacerlo sería un pésimo presagio de la gobernabilidad en el segundo tiempo de Santos que apenas comienza. Sobre todo porque el expresidente y senador opositor Álvaro Uribe se está moviendo para que el pulso lo gane cualquiera menos el aspirante del mandatario.

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