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Martes Septiembre 02, 2014

Mientras todos los ojos están puestos en la reforma a la salud,Alejandro Gaviria está sacando, por debajo del radar, una reforma que puede ser tan importante: va a cambiar la política de control de precios de los medicamentos para que el Estado ahora sí pueda ponerles límites.

El sobreprecio de los medicamentos es uno de los grandes problemas del sector de la salud. La industria farmaceútica afirma que no es culpa de ellos, sino de los intermediarios que inflan el precio final.

Foto ilustración: Juan Carlos Arroyo.

La decisión ya está tomada por la Comisión Nacional de Precios de Medicamentos, donde están sentados los Ministerios de Salud y Comercio, y un delegado de la Presidencia. Según supo La Silla, los tres comisionados ya firmaron el documento, y solo falta un concepto previo de la Superintendencia de Industria y Comercio para que sea publicada. Es decir, en pocos días la política será oficial.

Aunque ha sido objeto de discusión entre el Ministerio y las farmacéuticas en los últimos meses, y además es el producto de un documento Conpes de agosto del año pasado, la nueva política ha pasado relativamente desapercibida.

El debate en la salud ha estado centrado en otros asuntos como la reforma a la salud, la ley estatutaria y la denuncia del Superintendente de Salud, Gustavo Morales, de que Roy Barreras y Karime Mota le habrían pedido la cabeza del interventor de Solsalud.

Los precios de los medicamentos

La decisión de controlar los precios no es un asunto de poca monta. Según el documento Conpes de política farmacéutica, el mercado de medicamentos valía entre 5 y 6 billones de pesos al año en 2011.

Buena parte de ese dinero sale del Estado: para 2010 los recobros de medicamentos sumaron casi 2 billones de pesos, y eso es solo alrededor de la mitad del gasto público en medicinas. Además, ese gasto venía creciendo a gran velocidad. En 2002 hubo recobros por 56 mil millones de pesos, y en 2010 llegaron a 2,4 billones de pesos.

Como contó La Silla, buena parte de ese aumento acelerado se debió al incremento en los precios de los medicamenos, que además se recobraran a precios de hasta el doble de lo que valía comprarlos en las fábricas. Eso, según la industria farmacéutica, señalaría que el sobreprecio se está quedando en los intermediarios. Pero otro motivo se puede deber al mal uso de los medicamentos o a intentos de recobrarlos con fraudes: parte de los medicamentos que se buscaba recobrar habían sido utilizados para usos no permitidos por el Invima, según un estudio del BID.

En medio de ese incremento de precios, cuando en cuatro años se habían multiplicado por cinco los recobros y estaban en unos 250 mil millones de pesos, en 2006 la Comisión de Precios de Medicamentos emitió una circular en la que establecía un procedimiento para intervenir precios cuando estos subieran excesivamente, y creaba el Sistema Nacional de Precios de Medicamentos (Sismed), una base de datos que permite saber cuáles son los precios.

Técnicamente, definía que los medicamentos en colombia estaban en régimen de libertad vigilada, y que en ciertos casos podrían pasar a libertad regulada o control directo. Ello solo podía ocurrir si era una medida necesaria para proteger la salud pública o había extrema urgencia (lo que nunca se ha aplicado), si un producto nuevo no tenía sustitutos o si estaban en un mercado clínico con un altísimo grado de concentración.

Esa circular terminó siendo prácticamente letra muerta, pues la información del Sismed estaba incompleta y los requisitos para que el Estado interviniera eran muy difíciles de cumplir. Por eso muy pocos medicamentos fueron regulados: diez en 2008 y 14 en 2009.

Por eso, el gobierno Uribe incluyó medidas para poner en cintura los recobros en su fallida emergencia social , pero la Corte Constitucional tumbó el Estado de Emergencia.

Las movidas del Gobierno Santos

La primera solución del Gobierno Santos a la vena rota de los recobros fue ponerle un límite a lo que pagaba por los medicamentos. En noviembre de 2010 sacó un decreto, que luego desarrolló el Ministerio de Salud, con los que el Fosyga empezaba a tener límites para pagar los recobros de medicamentos, pues solo los pagaba hasta por el 80 por ciento del precio promedio en el país en el año anterior. El Ministerio fue incluyendo más medicamentos, hasta incluir alrededor del 80 por ciento de todos los recobros.

Juan Manuel Santos se la jugó por la reforma a la salud - y ha impulsado la reducción de los recobros. Foto: Juan Pablo Pino
Durante el ministerio de Beatriz Londoño se empezó a construir la política farmacéutica Foto: Juan Pablo Pino

El decreto y las resoluciones del Ministerio fueron demandadas y el Consejo de Estado las suspendió provisionalmente en octubre, pues a su juicio la entidad encargada de tomar esas decisiones era la Comisión Nacional de Precios de Medicamentos. Precisamente, la respuesta del Gobierno fue que la Comisión retomara esas medidas, y por lo tanto están vigentes. Con ellas se ha logrado que los recobros pasaran de 2,4 billones en 2010 a 1,7 el año pasado.

Pero, para el Ministerio, el problema de los medicamentos va más allá de cuánto se paga por recobrar algunos de ellos. Por eso decidió retomar la circular de 2006 pero para hacerle algunos cambios. Esas modificaciones son las que se empezaron a discutir a fines de 2012 y que están a punto de empezar a aplicarse.

Esencialmente, la nueva circular va a cambiar dos puntos. El primero es que va a hacer más fácil que el Gobierno pueda intervenir los precios de algunos medicamentos y el segundo es que va a hacer que, en esos casos, el precio sea relativamente bajo.

Como el Gobierno puede intervenir el precio de un medicamento cuando encuentra que el mercado de éste está altamente concentrado, por eso es importante esta definición. Para saber cuándo un mercado está muy concentrado, la circular 04 de 2006 usa un índice llamado Herfindhal - Hirshman (IHH). Ese índice va de 0 a 10 mil, y las agencias en países como Estados Unidos consideran que un mercado con un IHH de entre 1,500 y 2,500 está moderadamente concentrado y uno con más de 2,500 está altamente concentrado, es decir que hay poca competencia.

La circular 04 sólo permite intervenir un precio cuando el IHH es de 4,500 o más, lo que no se da casi nunca; la nueva regulación baja ese límite a 2,500 y por esa vía se podrá aplicar a más casos de medicamentos altamente concentrados.

Además, la baja del precio será sustancial. Cuando el precio de un medicamento sea intervenido, lo que podrá hacer el Gobierno es bajarlo. Para saber hasta dónde, se decidió tomar una comparación internacional de precios del mismo medicamento (con más de 10 países como Francia, Perú, México, Australia, Estados Unidos, Brasil, Inglaterra y Panamá), eliminar los casos atípicos si existen y, entre los extremos que queden, fijar el precio en el percentil 25.
Por ejemplo, si los precios van de 20 a 100 dólares, el precio en Colombia será 40; si van de 1 a 2, será de 1,25.

Esta nueva reglamentación será aplicada, inicialmente, a los medicamentos que producen más recobros. Un cálculo aproximado indica que si se aplica a los 39 medicamentos más recobrados, que suman casi un 20 por ciento de todos los recobros, el ahorro para el Estado podría ser de más de 100 mil millones al año.

Más adelante se podrían incluir otros medicamentos, inclusive aquellos que son vendidos sin fórmula médica, que en principio no podrán incrementar su precio más allá de la inflación sin justificarlo, o podrían terminar sometidos a un control de precios.

Esa posibilidad ha inquietado particularmente a la industria farmacéutica, que en general ve con aprehensión que el Estado asuma mayores atribuciones para regular los medicamentos. Además, les preocupan otros dos puntos: que la regulación se aplique tanto para las ventas institucionales (a hospitales, clínicas y similares) como comceriales (a través de droguerías) y que el precio que se vaya a intervenir no sea el de la venta de los laboratorios a los intermediarios, sino el de éstos a droguerías o clínicas.

Una carta del 25 de abril de Luis Carlos Villegas, presidente de la ANDI, al secretario técnico de la Comisión de Precios de Medicamentos, da fe de esa posición. "La ANDI expresa la inmensa preocupación que asiste a los laboratorios médicos, como a otros actores de la cadena" por la política de control de precios. Y señala que les preocupan puntos como que se intervenga la competencia en la venta de medicamentos sin fórmula médica o "la orientación hacia los mercados de menor competencia y que puedan efectuar (sic) la sostenibilidad del sistema, en vez de dirigirse de forma indiscriminada a todo el mercado".

El Gobierno ya se la jugó por poner en cintura los precios de los medicamentos. Aunque lo ha hecho sin mucho alboroto, este cambio podría desatar una guerra con uno de los actores más importantes de la salud, justo cuando el Ministro y su Superintendente se han enfrentado con varios Congresistas y otros actores del sector, y se la están jugando por una reforma a todo el sistema. pero también muestra que se vienen cambios en la salud, con reforma o sin ella.

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Dom, 2013-07-14 19:20

si uno como paciente crónico asume el costo de un medicamento, este puede llegar a valer 3 veces mas que lo que el laboratorio cobra al estado si se adquiere a traves del POS o del FOSYGA. Los laboratorios utilizan el sobrecosto como medio de presión para que el usuario del POS entutele al estado y así pueda obtener un acceso prolongado a su medicamento. En este caso los laboratorios a traves de sus propias ONGs y con el apoyo del personal medico (que a su vez recibe del laboratorio: pasajes, cupos en congresos y otros beneficios economicos) le brindan herramientas al usuario, para que tenga a su disposición el medicamento de alto costo. En ultimas, los pacientes crónicos términan siendo utilizados en un negocio donde el laboratorio e intermediarios disfrutan de las ganancias de un lucrativo negocio.

Dom, 2013-05-19 02:12

gracias por estos espacios de opinión.
Estoy muy indignado con las políticas o mejor con las politiquerías de las personas que están en el poder, el congreso es una basura. Todos buscan llenarse los bolsillos y el pueblo que se joda.

Dom, 2013-05-19 02:11

Juan:

¿No decían que esta pelea fue una de las razones que le costó el puesto a la ministra Londoño?

Dom, 2013-05-19 02:11

Así es. La pelea con las farmacéuticas es una de las más duras de los Ministros de Salud, si deciden darla.

Dom, 2013-05-19 02:09

Yo no entiendo bien la preocupación de la Andi.

Dom, 2013-05-19 02:10

Le preocupa el negocio de las farmacéuticas. Como siempre, no es capaz de ver más allá de los intereses de su gremio.

Dom, 2013-05-19 02:09

Esto es muy facil de hacer, la medida podría ser "Ningun laboratorio multinacional o nacional puede vender en Colombia un producto por más del 25% de lo que su producto sea vendido sin subsidios en algún país del mundo" A la que la pillen haciendo esto, le suspenden la licencia y punto.

Dom, 2013-05-19 02:08

O sea que nos llevan robando ¿cuánto tiempo? Mínimo desde que el magnánimo AUV se creó su famosa ley 100 en contra del bienestar de los colombianos.

Ahora la política será algo así como, bueno ya robamos demasiado, ahora vamos a robar un poco menos, pero igual seguiremos robando. Solo se ve en Colombia.

Dom, 2013-05-19 02:04

Invito a LSV a investigar detenidamente el TLC con los EU en el área de medicamentos y podrán dar una mejor explicación de la "reforma".

Dom, 2013-05-19 02:06

La sección de los medicamentos en el TLC era particularmente macabra, si ésta hubiera prosperado, tendriamos que respetar las patentes de EEUU, por tanto saldrían del mercado la gran mayoría de los medicamentos genéricos que disponemos en la actualidad. Un ejemplo: La atorvastatina es un medicamento para la prevención de muerte por enfermedades del corazón, 10 tabletas del medicamento de marca (Lipitor) cuestan aprox. $70000, mientras que el precio de 10 tabletas del genérico cuestan aprox. $10000. En Colombia entre el 3% y el 7% de la población tienen enfermedad cardiovascular, es decir tenemos entre 1350000 y 2250000 a riesgo de muerte; en el caso de tener que respetar las patentes de EEUU y se prohibiera la venta de genéricos, de ésta población enferma ¿cuánta podría pagar el precio del medicamento de marca? Si se tiene en cuenta que estos medicamentos reducen la mortalidad en un 39% y que la mitad de la población enferma lo puedan comprar, moririan entre 675000 y 1125000 personas.

Dom, 2013-05-19 02:08

Tendríamos que respetar las patentes...

Las patentes existentes y aquellas que se concedan conforme a la ley (lo que incluye los medicamentos) tienen que ser respetadas con o sin TLC con los Estados Unidos. Desde hace décadas tenemos disposiciones que deben cumplir con tratados internacionales en ese sentido.

No existe ninguna posibilidad de que una patente expulse genéricos de un mercado en el que se encuentran con antelación a tal derecho concedido. Eso, simplemente no puede ser cierto, y sus ejemplos y afirmaciones no tienen sustento técnico ninguno y demuestran gran desconocimiento del Derecho de Patentes.

Dom, 2013-05-19 02:05

Hola, Carlosc ¿A qué te refieres, específicamente? Saludos,

Dom, 2013-05-19 02:06

El actual ministro de salud es defensor del TLC con USA ¿Que raro no?.

Las farmacéuticas son los mayores financiadores de los tanques de pensamiento conservadores neoliberales (perdón el pleonasmo) mas influyentes en USA -y en Colombia también (Uniandes)- y también de las campañas políticas en USA. Desde hace muchísimos años -ellos trabajan con metas a largo plazo- tienen un lobby influyente ante el congreso y senado, para que aprueben el mayor numero de TLCs en el mundo. Ellas fueron grandes opositoras a la reforma de salud y la caricaturizaron con el nombre de 'Obamacare' y están detrás de la Propiedad Intelectual.

Menciono esto, para ahora ir a Colombia sobre su pregunta. Leer el capitulo de Propiedad Intelectual es un galimatías aburridor. Este es un resumen de la salud y el TLC, del 2007 pero todavía esta vigente: http://goo.gl/B7r8V y también pueden leer esta entrevista http://goo.gl/hcfvr

El Dr. German Holguin Zamorano es una bella persona, el les contesta lo que quieran.

Dom, 2013-05-19 02:02

Lo de los precios de los medicamentos es uno de los escándalos de corrupción y de afectación al erario público más grandes de los últimos años, seguramente más grande que el carrusel o las EPS (aunque seguramente a estas entidades también les tocaba plata de aquí).

Un ejemplito: la ampolleta de Sevorane (tal vez el más importante de los anestésicos) le cuesta unos 400 mil pesos a los hospitales en Colombia; en Venezuela se vende al equivalente de unos 40 mil pesos colombianos-PVP. La Abbott no lo vendería en Venezuela si no le reportara ganancias.

Hará falta investigar que viene pasando con esta plata, porque con seguridad no todo es para las farmacéuticas. Para mi es uno de esos robos legalizados por medio de los cuales se quebró el sistema de salud.

Dom, 2013-05-19 02:03

Pues claro que reporta ganancias, el asunto radica en que con seguridad ese medicamento cuenta con subsidio. Al margen de eso hay ejemplos por docenas como el citado, sería tambien interesante comparar el precio con otro país que no sea Venezuela

Dom, 2013-05-19 02:02

Milbarras, sin duda es uno de los goles más grandes al erario de los últimos años. Solo ver cómo los recobros pasaron de 56 mil millones en 2002 a 2,4 billones en 2010 es motivo de investigación. Saludos,

Dom, 2013-05-19 02:03

Ante esa realidad es necesario un control de precios, una negociación en la que el gobierno no se puede dejar embaucar de la farmacéuticas con precios exagerados.

Dom, 2013-05-19 02:00

Insisto, hay que ver la dimensión de esos cambios.

Dom, 2013-05-19 02:01

De acuerdo, juan manuel. Sobre todo ver qué efectos tienen. Saludos.

Dom, 2013-05-19 02:00

Si la reforma controla e incide significativamente en el precio de los medicamentos, razón de ser de las farmaceuticas, vale la pena el esfuerzo; si el cambio es tímido, ello reflejaría el miedo que tendría el funcionario ante estos monstruos que igualmente no solo están incursos en los tejemanejes característicos de los actos de la corrupción, sino que también son responsables de la desaparición de vidas que pueden salvarse, aunque complejo y riesgoso decirlo en el contexto de las perversiones del sistema de salaud colombiano, altamente mercantilizado, insensible ante el dolor de los débiles y diseñado para usufructuar de una necesidad tan básica y vital, ingentes utilidades para profundizar los crímenes y propósitos esenciales de los monopolios de las transnacionales no separados del todo de los nacionales.

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