Por Tatiana Duque · 24 de Noviembre de 2017

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El expresidente Álvaro Uribe arrancó a buscar entre los conservadores y liberales disidentes más apoyos para asegurar sus dos metas más inmediatas para el 2018: que su candidato a la Presidencia de la República pase a la segunda vuelta y ser la principal fuerza en el Congreso, doblando las curules que actualmente tiene.

En la batalla por la derecha que está librando con Germán Vargas, con quien según cuatro senadores del uribismo, no hará una alianza “al menos para primera vuelta”, Uribe ya comenzó a hacer reuniones y coqueteos con bancadas y políticos con los que Vargas Lleras también se ha reunido.

Con la derecha azul

La primera fue la reunión entre Uribe y el senador conservador Juan Diego Gómez en Llanogrande, Antioquia, (de donde son oriundos) hace menos de dos semanas.

 

“El Partido tiene que llegar a esa coalición (del No)”, nos dijo Gómez, quien fue delegado por el directorio azul para entablar acercamientos con Uribe y nos confirmó la reunión.

En el encuentro se habló precisamente de cómo llegarán los candidatos a la coalición y cómo podría jugar el conservatismo, apoyando a uno de los precandidatos. Durante las semanas siguientes a esta reunión, arrancó a crecer una tendencia liderada por senadores como Gómez, Juan Manuel Corzo y Jorge Pedraza dentro de los azules para apoyar a Marta Lucía Ramírez en esa coalición como el puente para la llegada de los conservadores al uribismo.

Aunque hace tres meses, la precandidata decidió buscar firmas en vez de seguir en el Partido (en parte por la oposición de otros azules poderosos como el presidente del Senado, Efraín Cepeda, un godosantista), ahora es buscada entre las toldas conservadoras por varias razones.

La primera es porque Marta Lucía es una de las aspirantes más fuertes de la derecha y es considerada dentro del mismo uribismo como una de las que puede vencer al candidato ‘que diga Uribe’ dado su mayor reconocimiento.

La segunda es porque la exministra tiene una base conservadora que la apoya y que, como revelamos, le ayuda a recoger las firmas.

Y la tercera porque si gana el conservatismo podría “tener gobierno”, como nos dijo un senador conservador que supo del encuentro entre Gómez y Uribe.

“Estar con Uribe nos garantiza Gobierno, o sino Presidencia”, nos dijo.

Precisamente este viernes en la mañana Uribe y el expresidente Andrés Pastrana confirmaron su ya cantada alianza para 2018 en donde Ramírez es una de las más fuertes aspirantes.

Uribe se acerca a los conservadores semanas después de que Germán Vargas Lleras (quien le pelea ahora los votos del No) lo hiciera.

En ese encuentro, en la sede del Partido Conservador en Bogotá hace cuatro semanas, Vargas propuso una lista de coalición al Congreso, pero les dejó claro que eso no significaba que lo tenían que apoyar a la Presidencia, como revelamos.

”La coalición del No es con todos los que quieran arreglar el camino”

Fernando Nicolás Araújo, senador

Dentro del Partido hay varios cercanos a Vargas como el director azul Hernán Andrade, ‘Fincho’ Cepeda, y David Barguil.

Sin embargo, el Directorio no ha tomado aún una decisión, que de todas maneras debe ser definida por una Convención, en la que una posible coalición con Marta Lucía tendría más apoyos, pues al fin y al cabo Vargas -que es nieto de Carlos Lleras Restrepo, es visto por la militancia más vieja como un delfín liberal.

Los coqueteos de Uribe, en todo caso, no se han limitado a los azules. A través de su partido, el Centro Democrático, han buscado otros apoyos, como el de las nacientes disidentas liberales, las senadoras Sofía Gaviria y Viviane Morales.

Con la disidencia liberal

“Estamos tratando de consolidar la coalición del No con todos los que están dispuestos a arreglar el camino”, nos dijo el senador uribista Fernando Nicolás Araújo, al consultarle sobre la cercanía entre esa bancada y ambas senadoras.

Las dos liberales se convirtieron en ‘piedras en el zapato’ entre el liberalismo, que es la bancada más jugada con el Acuerdo de Paz.

Mientras la senadora Gaviria, antioqueña y víctima de las Farc, ha sido una de las más fuertes críticas a la forma como quedó la reparación de víctimas que plantea el texto refirmado, Morales se distanció del liberalismo después de que le hicieron firmar un ‘manifiesto liberal’ que iba en contra de su referendo anti adopción gay y sus reparos a la JEP.

El apoyo que no encuentran en su Partido, las senadoras lo encontraron en el Centro Democrático. Eso quedó claro la semana pasada, cuando la reglamentación de la JEP pasaba su último debate en el Senado.  

Morales propuso una modificación al artículo 1 de la reglamentación que explica los principios del modelo de justicia transicional. Inicialmente indicaba que todos los conflictos armados en Colombia serían resueltos mediante negociación, lo que para la exfiscal significaría renunciar al uso de la fuerza.

Aunque el ministro del Interior, Guillermo Rivera, y el ponente liberal Horacio Serpa no apoyaban ese cambio, la propuesta de Viviane pasó con 44 votos, 11 de ellos del uribismo sin los cuales no habría pasado. Fue la primera vez que ese Partido votó un proyecto del Fast Track.

De hecho, vimos como senadores uribistas (que normalmente no asisten a las votaciones) comenzaron a llamar a sus compañeros para que votaran “el artículo de Viviane”.

”Siempre seré liberal”

Sofía Gaviria, senadora

Sin embargo, si bien ese coqueteo impulsó su propuesta, no es claro que las senadoras terminen en el uribismo o saliéndose incluso de su propio partido.

“Siempre seré liberal. Lo que el Partido necesita es renovación. Si me salgo será para hacer un partido nuevo”, nos dijo la senadora Gaviria, quien explicó que su cercanía con el uribismo es más un “colegaje” que una nueva coalición.

Aún así, Gaviria aparece como una de las invitadas a un foro uribista que realizará la iglesia cristiana del pastor Miguel Arrázola en Cartagena la próxima semana, llamada ‘Coalición Colombia’ con los precandidatos uribistas y Alejandro Ordóñez, lo que mostraría que su colegaje va más allá.

Por el lado de Viviane, al parecer Vargas sí le ganó el puesto a Uribe, toda vez que el exvicepresidente lleva al promotor del referendo antiadopción y esposo de la senadora, Carlos Alonso Lucio, a las reuniones políticas (como la que tuvo con los godos) y ella misma impulsa la figura del transfuguismo en la reforma política para, posiblemente, partir hacia el vargasllerismo.

Además de estos ‘avances’, si pasa la figura del transfuguismo en la Reforma Política que se debe aprobar en los próximos días, podrían terminar también en las toldas uribistas barones electorales de La U como la senadora Sandra Villadiego.

Pero al partido de Santos también lo está merodeando Vargas Lleras, que ya tiene al senador Mauricio Lizcano haciendo lobby para que lo apoyen a la Presidencia.

Con Vargas Lleras pisándole los talones, a Uribe ahora sí le tocó hacer campaña como cuando tenía solo el 2 por ciento.

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