Menú principal

Martes Septiembre 16, 2014

Al inicio del Gobierno del Presidente Santos, e incluso durante la campaña electoral, en forma casi unánime se llegó a la conclusión de que resultaba conveniente volver a crear el Ministerio de Justicia que había sido fusionado con el del Interior en el año 2002 al iniciar el Gobierno del ex presidente Uribe. El sentido común parecía aconsejarlo, pero en asuntos públicos no siempre lo que parece obvio resulta ser lo correcto.

Que para resolver los problemas de la justicia era mejor que hubiera una entidad que estuviera pensando en ese tema 24 horas. Que la justicia no podía ser un apéndice de segunda categoría de un Ministerio que como el del Interior tenía una misión más política. Que era importante que hubiera un interlocutor válido para mantener un diálogo con las Cortes, etc., etc., cosas de esas que se dicen en campaña y que en ese contexto resultan irrebatibles.

La verdad es que el diseño constitucional que se adoptó para la administración del poder judicial hizo innecesario un Ministerio para eso. La Constitución prevé que la justicia se administre en forma independiente por la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura, que se integra por personas designadas por las propias cortes. Quiérase que no, al Gobierno solo le quedó el manejo de las cárceles y para eso no se justifica tener un Ministerio. A pesar de los reclamos por la gestión del Consejo a nadie se le ha ocurrido proponer volver a la administración del poder judicial desde el ejecutivo, sin embargo se recreó con bombos y platillos un Ministerio de Justicia que a juzgar por los resultados no solo era innecesario sino incluso peligroso para la administración de justicia.

El Presidente ha nombrado como ministros dos juristas de grandes calidades personales y profesionales. Primero Juan Carlos Esguerra, uno de los mejores abogados de Colombia, con una larga y respetada carrera profesional y académica a quien le reventó el fiasco de la Reforma a la Justicia a la que le dedicó buena parte de sus esfuerzos en el Ministerio. Después, Ruth Stella Correa, una Consejera de Estado que quienes la conocen dicen que es una excelente y valiente abogada a quien le reventó un paro judicial que ha manejado en forma errática.

Durante el primer año del Gobierno de Santos, cuando las funciones que hoy tiene el Ministerio de Justicia las ejercía el Ministerio del Interior, los debates de la reforma se desarrollaron en forma fluida y los miembros de las Cortes mantuvieron buena relación con el Ejecutivo. Se tramitaron proyectos de ley que aportan al mejor funcionamiento de la justicia como los códigos general del proceso y contencioso administrativo. Las discusiones presupuestales se lograron negociar. Que los pocos asuntos que el ejecutivo tiene a cargo en materia de justicia estuvieran a cargo del Ministerio que tiene la fuerza política para sacarlos adelante había demostrado ser una fórmula ganadora, pero el sentido común señalaba otra cosa y se decidió –entonces- revivir el inútil Ministerio de Justicia.

Mientras no hubo Ministerio de Justicia también hubo paros judiciales, incluso en uno el Gobierno llegó al exabrupto de decretar la conmoción interior para conjurarlo, que es una fórmula que ojalá a la Ministra de Justicia no se le ocurra en esta ocasión porque una decisión de esa naturaleza no pasa un mínimo examen en la Corte Constitucional como no lo pasó en el año 2008 cuando ocurrió otro paro de similares proporciones al de ahora y con consecuencias tan nefastas como el de ahora. Las razones son las mismas solo que ahora a las explicaciones de las causas hay que borrar el párrafo de la falta de un Ministerio de Justicia.

Gloria María Borrero, directora de la Corporación Excelencia en la Justicia, la organización privada que más seriamente ha estudiado los problemas de la justicia escribió el 4 de Octubre de 2008 una columna titulada “Sobre el paro judicial” que se podría volver a publicar casi intacta ahora salvo por este párrafo:

“La fusión de las carteras de Interior y Justicia –percibida aún como inconveniente– promueve la ambigüedad: los roles de la política y la justicia confundidos en un ministerio que, sin claridad en su libreto y enmarcado en un esquema de autogobierno judicial, no ejerce como doliente del sector en la puja por recursos escasos”.

Ahora hay Ministerio de Justicia y todo sigue tal cual. Gloria María reclamaba por ejemplo que: “La remuneración de los funcionarios judiciales debe ser, además de justa, debidamente equilibrada entre las diferentes jerarquías y tan atractiva, que pueda competir en el mercado laboral y hacer del aparato judicial un escenario interesante para el desarrollo profesional”, es decir, la razón del paro de ahora.

El enorme fracaso de la recreación del Ministerio del Ambiente, que da para otro capítulo, o el escenario enrarecido de la relaciones Nación-Bogotá a pesar, o como consecuencia, de la creación de una Consejería cuya función principal es precisamente hacer más fluida esa relación, son muestras de que no todo lo que parece conveniente resulta serlo. Cada cargo que crea el Presidente -y crea casi un alto cargo por semana- enreda el complejo esquema institucional, genera duplicidades, estimula competencias políticas perversas, pero sobre todo, produce los resultados contrarios a los esperados.

La Alta Consejería para la Mujer no logra siquiera que el Presidente cumpla la ley de cuotas; unas semanas después de posesionada la Consejera para Bogotá el Alcalde trinó quejándose de la supuesta persecución del Gobierno Nacional en su contra; un año después de la recreación del Ministerio de Ambiente la Contralora advierte de una catástrofe ambiental; un año después de recreado el Ministerio de Justicia la justicia está en paro….como cuando no había Ministerio de Justicia. ¿Seguimos en el inventario?

Perfiles relacionados: 
Juan Manuel Santos Calderón
Juan Carlos Esguerra Portocarrero
Ruth Stella Correa
Gloria María Borrero
Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Sáb, 2012-11-10 12:55

la verdad es que estamos en un atraso tenas, ademas que en cada puesto de la justicia se necesita gente competente y con buena etica y valores, quienes ejercen las justicia en comisarias les falta mucho por aprender y cometen muchas iregularidades lo he vivido en carne propia, que decir de los juzgados cuando ralizan mal los juicis de sucesion y al ciudadano le toca afrontar todos los inconvenientes y mas gastos economicos, y los que comentaban al principio,falta mucha educacion y cultura en la ciudadania para evitar tanto problema judicial y saturamiento por procesos innecesarios, los ciudadanos somos muy malos para cumplir la ley, y preferimos arriesgarnos a multas y carcel por no hacer las cosas dfe manera legal, el mayor ejemplo es la mineria ilegal que sumado a las malas politicas esta acabando con lo que mas se ufanan los gobiernos cuando habaln de nuestros pais, la biodiversidad y cuando se habla de justicia hay bastante injusticia por parte de las multinacionales

Mar, 2012-11-06 07:52

Me queda claro que la justicia en Colombia, además de necesitar un desarrollo de LA CULTURA CIUDADANA para que nosotros como ciudadanos creamos y acatemos sus directrices necesita toda una infraestructura de aplicación desde el nivel local al nacional y el ministerio de Justicia puede contribuir a este proposito como bastante claramente lo ha expuesto lalo81.
A mi me queda la pregunta del proposito del ministerio de Ambiente con gran despliegue mediático anunciado a Sandra Bessudo como ministra sin darse cuenta de que ella aunque tiene muy buenos contactos internacionales y lidera una campaña fundamental en el desarrollo ambiental del país no esta calificada para liderar la estructuraciónde la política ambiental del país. Ahora terminamos con un político de oficio que muy abilmente a centrado la labor del ministerio en acabar con la minería ilegal que también es fundamental pero debería ser un tema accesorio a la política de mineria. Lo que comienza a medias termina a medias.

Lun, 2012-10-29 12:26

Pues aq mi de niño mis hermanos me decian lalo y mi esposa tambien lo hace,muy bueno que defienda el ministerio, pero creame que si necesita cambios, hay que cambiar el asistencialismo y el cumplimiento, osea cumplo y miento, en las funciones del ministerio creame que esta la paz del pais,los mecanismos de conciliacion y todo lo que nombras de ser bien implementados, desde nuestra cartera le daremos soluciones que el gobierno esta pidiendo a gritos, quisiera poder compartir mis experiencias, llevo 13 años investigando en prevencion del delito y convivencia ciudadana y se que tengo el mejor programa de latinoamerica en mis manos y lo quiero implementar desde el ministerio, trabajo en el inpec y soy el unico y verdadero creador del programa que sellama delinquir no paga, tengo los soportes que asi lo confirman, me gustaria poder hacer parte de un circulo de calidad investigativo del ministerio y se que le daremos a nuestra ministra muy buenmos resultados. felicitaciones por el amor a la

Mar, 2012-11-06 07:31

Felicictaciones Hector Fabio por un curriculo impecable y unas intenciones a la altura. Leyendo su comentario unido al argumento del artículo me queda claro que la principal responsabilidad del ejecutivo respecto a la administración de justicia es el funcionamiento carcelario que incluye la prevención del delito. Como usted dice hay mucho que organizar para lograr el optimo funcionamiento del ministerio. Para mi la pregunta es si con los nuevos cargos y ministerios el presidente está logrando consolidar la institucionalidad en el país o está creando competiciones entre instituciones concebidas en la constitución de 1991?

Sáb, 2012-10-27 22:15

Ejemplos de políticas que ejecuta directamente el MinJusticia: 1) Casas de Justicia, programa clave para pensar en fortalecer acceso de justicia desde lo local; 2) Autorizar la creación e inspeccionar Centros de Conciliación y Arbitraje; 3) Certificar conciliadores en derecho y en equidad; 4) manejar las extradiciones y repatriaciones; y 5) administrar sistema de control de sustancias. Ahora bien, el Ministerio apenas lleva un año de funcionamiento y apenas está retomando su rol y poco a poco deberá encontrar aquellas actividades en las que más pueda aportar y tener un mayor poder de ejecución. Por otra parte, valdría la pena que en vez de extrapolar citas de Gloria María Borrero sobre el Mininterior, le pregunte a ella misma hoy en día que piensa del rol del MinJusticia. Se lo digo, no sólo porque es su deber como periodista tener un manejo adecuado de fuentes, sino porque le oído decir a ella,,en varias ocasiones y escenarios, que haber fusionado el MinJusticia había sido un error.

Sáb, 2012-10-27 21:51

Usted reduce las funciones de la justicia a dos aspectos: i) la administración de justicia por parte de los jueces y ii) el manejo de las cárceles. Tras anotar que la rama judicial es independiente y que el MinJusticia no ha sido capaz de conjurar el último paro, usted concluye que es un ministerio inútil. Es cierto que el MinJusticia es un ministerio sui generis porque no es competente para ejecutar todas las políticas que fórmula. Pero es un actor clave para el sector justicia y paso a explicarlo. El concepto de "servicio de justicia" va más allá de la labor de los jueces. En Colombia no sólo tienen funciones jurisdiccionales los jueces, sino también órganos de la rama ejecutiva como superintendencias, comisarías de familia e inspectores de policía. Además los servicios de justicia también incluyen los de conciliación (que administra el MinJusticia tanto en derecho como en equidad). La articulación de esos actores del sector es clave, ejemplo: víctimas de violencia basada en género

Sáb, 2012-10-27 22:03

La atención de estas víctimas requieren de la interacción entre Comisaría de Familia, Fiscalía, Juez de Garantías, Medicina Legal y Juez Penal. No será el Consejo Superior de la Judicatura el que intente coordinar a esta variada cantidad de actores. No, para eso está el MinJusticia. Otro ejemplo: para la puesta en marcha de la oralidad en civil y administrativo se requiere de infraestructura que no tenemos. Ahí es clave la articulación del MinJusticia con el Consejo Superior, MinHacienda, Mintic y el Congreso (presupuesto precisamente). Podría darle muchos otros ejemplos en el cual, el MinJusticia juega un rol muy importante, como coordinador que ninguna otra entidad está dispuesta a jugar. Pero es que además de articular, el Ministerio hoy está a cargo de ejecutar muchas tareas más allá de lidiar con paros judiciales (no será este el último, y si fuera por su periodicidad entonces su argumento serviría para cerrar otro par de Ministerios, como Educación y Transporte) y de cárceles.

Añadir nuevo comentario