Por Juanita Vélez · 23 de Marzo de 2017

957

3

En los últimos tres días hubo una twitteraton defendiendo la idea de que el jefe de la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Colombia no lo roten a otro país. Con el hashtag #ToddHowlandNoSeVa 280 organizaciones sociales se movieron para apoyar que Todd Howland se quede en Colombia, un gesto atípico a favor de un funcionario diplomático de un organismo multilateral y cuyo nombre muy pocos colombianos reconocerían.  ¿Qué hay detrás de esa movilización?

¿Quién es Todd Howland?

Todd Howland es conocido dentro de las organizaciones sociales de izquierda como “el que sabe hacer los puentes entre el Gobierno y las Farc y entre el Gobierno y las comunidades”, dijo a La Silla el líder del movimiento político Marcha Patriótica, Andrés Gil.

Howland, un jurista de Estados Unidos que antes de llegar a Colombia trabajó como representante de la Oficina de los Derechos Humanos de la ONU en el Congo y en Angola y fue director del centro Centro Carter,  aterrizó en Colombia en enero de 2012, nueve meses antes de que arrancara la fase pública de los diálogos entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las Farc.

Desde que llegó, se metió de lleno en episodios donde el Gobierno se jugó su legitimidad con los movimientos sociales.

Por ejemplo, durante “el tal paro no existe” de 2013, Howland se volvió un interlocutor clave entre los dirigentes de las dignidades campesinas y el Gobierno para lograr que se destrabaran los diálogos.

Viajó hasta Catatumbo, en Norte de Santander, y logró entre él y sus funcionarios que los campesinos que llevaban más de 50 días en las carreteras protestando desbloquearan las vías y apareció en micrófonos diciendo que ya todo estaba listo para que Juan Manuel Santos instalara la mesa de negociación con los manifestantes.

“Él fue muy clave en ese momento porque fue un facilitador. Ayudó a suavizar a la Fuerza Pública y su oficina fue la que verificó los acuerdos que logramos con el Gobierno”, dijo a La Silla César Jerez, líder del Catatumbo y de la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina, Anzorc.

Ambos líderes sociales también le dijeron a La Silla que Howland tiene una alta credibilidad entre los dirigentes de las Farc y que les genera confianza.

Iván Márquez, por ejemplo, lo citó en diciembre en su cuenta de Twitter para mostrar que la implementación de los acuerdos estaba demorada.

“Él tiene una alta credibilidad entre los dirigentes de las Farc”, agregó Gil.

En contraste, en el Gobierno no cuenta con un apoyo tan unánime.

Durante ese paro de 2013, por ejemplo, Howland dijo que los excesos de la Fuerza Pública podrían haber ocasionado la muerte de cuatro hombres en el Catatumbo.

Y justo una semana después, el presidente Santos salió a decir que estaba considerando “si realmente vale la pena prolongar ese mandato (de la oficina de derechos humanos de la ONU) o si se prolonga sería por muy corto tiempo, porque Colombia ha avanzado lo suficiente para decir que no necesitamos más oficinas de derechos humanos de Naciones Unidas en nuestro país”.

En reacción a esas palabras, las Farc pidieron la permanencia de la Oficina de Howland. “La propuesta de Santos de sacar a la oficina de la ONU está fuera de lugar”, afirmó en ese entonces la guerrilla en su cuenta oficial de Twitter.

Un año después cuando volvió a arrancar el paro agrario con las dignidades campesinas porque las organizaciones insistían en que no les habían cumplido lo pactado, Howland y funcionarios de su oficina también se sentaron en la mesa con los campesinos, el entonces ministro de Agricultura Rubén Darío Lizarralde y acompañaron toda la negociación.

Fuera de eso, Howland también ha denunciado en cuanto micrófono ha podido la realidad de los asesinatos a líderes sociales. Algo que el Gobierno no reconoce como sistemático.

Hace una semana, Howland presentó un informe que revela que 127 líderes sociales fueron asesinados el año pasado y en frente de cientos de asistentes que fueron al lanzamiento del reporte, llamó al Gobierno y a las Farc a “reconocer sus responsabilidades por las graves violaciones de derechos humanos y del derecho internacional humanitario”

Hace cinco días dijo en una entrevista para El Espectador que “lo que ha ocurrido con la Ley de Amnistía o el acto legislativo de la Jurisdicción Especial de Paz es que se han puesto a consideración intereses distintos a los derechos humanos”.  Un comentario poco diplomático que ataca de frente la iniciativa avalada por el Gobierno y consensuada con los militares.

En suma, todas esas fuertes críticas que él ha expresado sumadas a que Howland se ha ganado la confianza de organizaciones sociales de izquierda y también de las Farc, fue lo que originó semejante indignación ante un rumor.

El rumor

Lo curioso es que ni la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas ni el propio Howland han declarado en ningún lado que él se va ya, aunque La Silla sí supo que el estadounidense le ha dicho a algunas personas que le toca irse a mediados de año y que no quiere.

Su cargo depende directamente de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Ginebra y desde allá tampoco se han pronunciado sobre el tema.  Pero lo normal para un jefe de oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en cualquier país es que dure cuatro años. Howland lleva cinco.

Una persona de alto nivel que pertenece a la ONU nos explicaba que aunque no hay un plazo rígido, Howland lleva más de lo normal y que Colombia es un país muy apetecido dentro de la ONU  “porque aunque hacemos presencia en países en guerra, en Colombia uno puede traer a su familia. En otros lugares como Siria o el Congo, eso no es posible. Ni siquiera una visita”.

Si llega a haber una puja por su puesto, el espaldarazo de las organizaciones sociales sin duda le podría servir.

“La verdad es que en grupos de whatsapp que tenemos las organizaciones se empezó a regar la bola de que había presiones del Gobierno para sacarlo y por eso se decidió hacer lo de la carta y lo de la twitteraton”, dijo a La Silla César Jérez.

Es decir, las organizaciones sociales se movieron “por si acaso”.

 

Comentarios (3)

DIDUNDI

23 de Marzo

1 Seguidores

No se con quién sufro más, si con la selección o con Santos..!!?

No se con quién sufro más, si con la selección o con Santos..!!?

fran

24 de Marzo

0 Seguidores

http://lasillavacia.com/sites/all/modules/ckeditor/ckeditor/ckeditor/plu... title="wink" width="23" />

http://lasillavacia.com/sites/all/modules/ckeditor/ckeditor/ckeditor/plu... title="wink" width="23" />

Daniel Campo

24 de Marzo

0 Seguidores

En este análisis faltó el factor Jean Arnauld. En las diferencias políticas entre el jefe de la misión de ONU en Colombia y Howland está el orige...+ ver más

En este análisis faltó el factor Jean Arnauld. En las diferencias políticas entre el jefe de la misión de ONU en Colombia y Howland está el origen de la próxima salida de este último.

Las historias más vistas en La Silla Vacia