Por Natalia Arenas · 31 de Marzo de 2017

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El Chocó lleva tres meses sin director de la Unidad de Víctimas. La presión sobre el director de la Unidad a nivel nacional, Alan Jara, -que es quién tiene que nombrar al funcionario- solo aumenta en medio de la batalla entre el ELN y las Autodefensas Gaitanistas por el control del departamento, que el fin de semana pasado dejó cinco muertos al parecer a manos del ELN y ya suma al menos cuatro desplazamientos masivos de casi 800 personas en lo que va corrido del 2017. Mientras tanto, la institucionalidad para responder a las víctimas sigue coja.

 

La Unidad de Víctimas en Chocó que atiende a 147.273 víctimas se quedó sin cabeza desde el pasado 31 de diciembre cuando la directora hasta entonces, Betty Eugenia Moreno, renunció para irse como secretaria general del Ministerio de Ambiente, en cabeza del también chocoano Luis Gilberto Murillo.

En ese momento, como contó La Silla Pacífico, empezó una puja entre políticos liberales que tienen adscrita la Unidad de Víctimas en todo el país.

El lío es que los que compiten por poner al director de una entidad que se ha vuelto un fortín burocrático son un chocoano, el representante a la Cámara, Nilton Córdoba Manyoma, y un antioqueño, el senador Luis Fernando Duque. Es decir, representantes de la pelea territorial por Belén de Bajirá que ha aumentado las tensiones entre ambos departamentos.

Esa pelea continúa, según le dijeron a La Silla dos fuentes que conocen el proceso. Además, según otra alta fuente del departamento, el representante de La U, Bernardo Flórez, de la casa política de los Sánchez Montes de Oca, también se sumó porque tiene interés en el puesto. 

Aunque el director nacional de la Unidad de Víctimas, Alan Jara, se había comprometido a nombrar a un director en propiedad a más tardar en marzo, el mes se acabó y aún no hay una decisión tomada.

"Esa actitud, en un departamento donde el 80 por ciento de la población es víctima, no tiene presentación", le dijo a La Silla un funcionario público chocoano que ha estado al tanto de la situación pero que pidió la reserva de su nombre. 

Mientras tanto, los que están pagando los platos rotos son los chocoanos que tienen de director encargado al jefe de la Unidad de Víctimas en Nariño, Jaime Ramiro Guerrero Vinueza, que está despachando desde Pasto. Además, según otra fuente consultada, desde Bogotá o Medellín han enviado funcionarios cuando la situación en Chocó se ha puesto más complicada, pero sólo se quedan en el departamento uno o dos días. 

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