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Jueves Agosto 28, 2014

Muchas víctimas y líderes de víctimas como Rosa Amelia Hernández sienten que, un año y medio después de la aprobación de la Ley de Víctimas, los resultados no se han comenzado a ver. Fotos: Juan Pablo Pino

Una de las primeras banderas que reivindicó el presidente Juan Manuel Santos al comienzo de su mandato fue la de las víctimas y en su reciente balance dijo que la aplicación de la ley iba muy bien. Pero un año y medio después de la sanción de la ley que busca su reparación integral muchas de ellas sienten que su aplicación se ha quedado muy corta. Su frustración se comienza a sentir.

La Silla conversó con Rosa Amelia Hernández, una de las líderes de restitución de tierras en Planeta Rica (Córdoba) y alrededor de quien La Silla Vacía -con el apoyo de los Superamigos- lanzó el Proyecto Rosa, para hacerle un corte a la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, desde la perspectiva de una de las propias víctimas.

Su balance no es positivo y va en la misma dirección de las críticas de la Comisión de Seguimiento a la Ley de Víctimas del Congreso.

En las últimas semanas las amenazas contra Rosa han aumentado considerablemente. Además de los panfletos que las Águilas Negras siguen circulando en la región, un líder que trabaja con Rosa recibió una llamada anónima advirtiéndole que ella no iba a llegar al Año Nuevo. Rosa cuenta con medidas de seguridad de la Unidad Nacional de Protección, pero muchas de las víctimas con las que trabaja no cuentan con protección y están sufriendo el mismo hostigamiento. Durante nuestra conversación con ella, recibió la llamada de una víctima de Planeta Rica contándole que definitivamente se veía obligado a salir del municipio esa misma tarde.

 

¿Qué balance hace usted de la Ley de Víctimas?

Cuando se sancionó la Ley de Víctimas fue una alegría inmensa. Pensamos que todos nuestros problemas se iban a resolver. Que no íbamos a tener que seguir mendigando, sino que tendríamos nuestros propios derechos. Yo me sentía realizada, pero ha sido peor el remedio que la enfermedad. Estábamos tan ilusionados, que ahora sólo cabe la desilusión.

Si hacemos un balance, vemos que las cosas no están andando bien. La restitución de tierras e indemnizaciones están en cero. A la seguridad de las víctimas, de uno a diez le pongo un dos y viene empeorando. Los trámites y la atención de funcionarios, muy enredado todo. Las dos grandes cosas que han cambiado es que hay un reconocimiento del conflicto armado y de las víctimas, pero de resto no está sucediendo nada. Yo me siento muy impotente y muchas veces quisiera renunciar a esto, pero hay un imán que me sigue atrayendo.

¿Por qué dice que ha empeorado la situación para las víctimas?

En diciembre recrudecieron las amenazas contra mí y contra muchas de las víctimas en Córdoba. Hace un par de semanas un compañero me citó en Montería para pedirme que me pusiera pilas porque había orden de asesinarme antes del 31 de diciembre.

No supe de quién venía la amenaza, pero lo que sí sé es que el problema mío es por restitución de tierras y porque he continuado mi trabajo ayudando a la gente. Y ahora más que nunca porque estoy en todos los municipios y veredas, haciendo lo que yo sé hacer. Si antes decían que yo era una piedra en el zapato, ahora dicen que soy una espina en el talón. Y la verdad no siento miedo, porque no estoy haciendo nada malo y todo lo que hacemos es lo que ordena la Ley de Víctimas.

Pero esta es una situación general. Las amenazas recrudecen a medida que vamos concientizando a la gente, porque nosotros estamos dando a las víctimas todo el conocimiento que no tienen: cuáles son sus rutas, cuáles son sus derechos y sus deberes, dónde deben denunciar. Y hay mucha gente a la que eso no le gusta.

¿Se sienten entonces desprotegidos por el Estado?

Sí, desprotegidos y muy vulnerables. Hay muchos problemas con la protección. Las amenazas han recrudecido, pero hay muchas personas que sin haber motivo, sin decirles por qué, les están quitando los esquemas de seguridad y los dejan en un estado de vulnerabilidad total. Hay muchísimos líderes que hacen las denuncias y no les asignan esquemas de protección. Y hay muchos que no se atreven a denunciar porque no tienen confianza en que eso tenga algún efecto.

Con estos niveles de riesgo, que Dios no permita que nos vayan a asesinar. Imagínese si eso es con un líder, ¿qué le espera a los demás que no tienen ninguna visibilidad?


Las dos grandes cosas que han cambiado es que hay un reconocimiento del conflicto armado y de las víctimas, pero de resto no está sucediendo nada”– RAH

¿Por qué muchas víctimas no están denunciando?

La gente no se atreve a denunciar, en gran medida porque ha perdido la confianza. Muchas de las amenazas provienen de las Águilas Negras, de Los Rastrojos. Es decir, de las mismas AUC pero que ahora las denominan bandas criminales. Y como no están reconocidas por la ley como grupos paramilitares, es ahí donde muchísima gente tiene temor. Cambiaron de nombre, pero son los mismos los que están ahí.
 

¿Por qué no existe esa confianza?

Uno de los problemas centrales es que muchos de los funcionarios no tienen sentimiento, no tienen un poquito de sensibilidad hacia las víctimas. No todos, claro, hay muchas excepciones. Pero son comunes los casos de víctimas que han ido a denunciar una violación y les han preguntado, ¿pero no será que tú provocaste eso?

En vez de ayudar a las víctimas, muchas veces las cuestionan y las vuelven a victimizar. Y nosotros estamos tan sensibles, que siquiera una frase malinterpretada produce un dolor muy profundo y nos deja en estado de vulnerabilidad mayor. No le creen a uno, no se presume de la buena fe de las víctimas. Yo no creo que una persona vaya a ponerse a inventarse algo tan doloroso, cuando uno lo único que quisiera es olvidar todo lo que le hicieron.

Muchos funcionarios nos tratan como si nos estuvieran haciendo favores. Y nos lo dicen: 'Yo a usted le estoy haciendo un favor'. ¿Cómo?, les digo siempre. 'Usted no me está haciendo ningún favor. Estos son derechos que nosotros como víctimas tenemos y estamos exigiéndolos.'

Es que son los mismos funcionarios y la Policía quienes nos dicen 'Señora Rosa, viva su vida tranquila, bájele el perfil'. No se dan cuenta de que este es nuestro trabajo. Yo le encuentro una explicación: los funcionarios no son víctimas. Y siento que no hay confianza entre las víctimas y el Estado.
 

¿Cuáles son algunas de las dificultades que están encontrando para hacer su trabajo?

La mayoría de las víctimas no tiene claridad de cómo es el proceso, ni qué es la Ley de Víctimas. Ese es el trabajo que venimos adelantando la mayoría de líderes. Pero sentimos que no tenemos respaldo para hacer nuestro trabajo.

Le voy a dar un ejemplo. Como delegada de víctimas, yo necesito darles información a las víctimas pero nos toca reunirnos en el parque de Montería porque no tenemos una oficina donde podamos sentarnos para hacer el plan de acción, enseñarle a la gente sus derechos. Nos toca en el parque, al aire libre donde todo el mundo escucha. Menos mal muchos de nosotros tenemos protección y ellos nos rodean.
 

¿Y cómo ha sido el trabajo con la Unidad de Víctimas?

No es suficiente el trabajo que adelantan las Unidades de Víctimas. En el caso de Córdoba, para ir a una UAO [Unidad de Atención y Orientación a población desplazada] hay que ir hasta Montería y hay que llegar a las tres de la mañana para poder coger un turno, para que lo atiendan a uno. Tienen acceso únicamente los que llegan a la capital y a esa hora, ¿pero qué se deja para los demás? Nunca van a tener acceso a la atención a la que tienen derecho.

Hay tantos empleados ahí, pero no funciona. Muchos no entienden bien sus funciones y muchas veces nosotros entendemos más de la Ley de Víctimas que ellos.
 

¿Entonces ustedes sienten que muchas de las personas escogidas para trabajar con las víctimas no están capacitadas para hacerlo?

No sólo eso, sino que yo veo que se está haciendo politiquería con la Ley de Víctimas. En los comités municipales de víctimas y restitución de tierras de Córdoba no han sido elegidos los verdaderos líderes, sino personas que están con la Administración. Yo soy la delegada de víctimas del departamento y trabajo a nivel nacional, pero a mí no me invitan al comité de Planeta Rica. Y lo mismo sucede en Pueblo Nuevo, en Tuchín. Y esos son los espacios donde van los funcionarios de la Unidad de Víctimas, la Defensoría del Pueblo, del Departamento para la Prosperidad Social: van todas las autoridades que forman parte del comité, menos los líderes. No son representativos, sino que están escogidos a dedo.
 


El Presidente cree que todo va muy bien pero para mí que las cosas no están andando. Él dice que el plan bandera de su gobierno somos las víctimas, pero yo quiero que eso él lo demuestre”– RAH

¿Falta entonces involucrar más a los líderes en la aplicación de la Ley?

Por eso vuelvo y recalco: debe haber funcionarios que sean víctimas. Por ejemplo, el enlace a nivel municipal -que es el funcionario que debe trabajar con las víctimas- debería ser un profesional que sea también víctima.

Yo no soy profesional, pero hace muchos años trabajo como promotora social y me siento tan profesional en lo que hago. Sin ser abogada, yo oriento a cualquier persona que me busque y la ayudo a defender sus derechos. Y muchos de nuestros hijos sí son profesionales y conocen la realidad del día a día de las víctimas. Nos interesa conocer al dedillo la ley y su aplicación, sabemos cuáles son los hechos victimizantes, nos interesa ayudar a otras víctimas en sus procesos. ¿Por qué no se le dan esas oportunidades a quienes conocen bien la situación y las dificultades de las víctimas?
 

¿Cómo ve la restitución de tierras?

Yo dudo mucho que haya restitución. Lo dudo porque el gobierno no tiene la capacidad para proteger a las víctimas. No la tiene, ¿entonces cómo va a restituir? Yo, por ejemplo, no voy para allá donde tenía mi tierra, porque sé que apenas piso allá me muero. No voy ni si me la devuelven, porque en seguida me matan. Y esa esa una situación muy común.
 

¿Ustedes han manifestado todas estas preocupaciones al gobierno?

Claro, todo el tiempo. Pero la verdad es que no le veo ningún resultado. Para mí venir a muchas de estas reuniones en Bogotá es perder el tiempo, porque no se saca ninguna conclusión y no se toma ninguna medida. Se dice 'bien, bien, bien' pero la realidad es que uno va después donde los alcaldes y gobernadores y no le paran ni cinco de bolas a uno. Si el gobierno central no se amarra bien los pantalones y les exige que nos apoyen, estaremos perdiendo de tiempo.

 

¿Cómo ve usted la situación ahora comparado con hace dos años?

El disco está rayado. Las quejas son las mismas que antes, porque estamos prácticamente en la misma situación que antes y no se ve ningún cambio en la práctica. Y me da tristeza pensar que podríamos estar perdiendo el tiempo porque no está funcionando.
 

Si usted tuviera en frente al presidente Juan Manuel Santos, ¿que le diría?

Yo no sé si el Presidente se hace el sordo o qué, porque se ve que él cree que todo va muy bien pero para mí que las cosas no están andando. Él dice que el plan bandera de su gobierno somos las víctimas, pero yo quiero que eso él lo demuestre. Que esté presente en alguno de estos comités donde discutimos las dificultades que estamos teniendo, así fuera para dar un saludito. En suma, yo le diría que haga efectiva la Ley de Víctimas.

 

Nota de la editora: Cuando Rosa Amelia hace referencia a la atención a las víctimas en Montería se refiere a la Unidad de Atención y Orientación a población desplazada (UAO), y no a la Unidad de Víctimas que la engloba, como erróneamente apareció en el artículo original. Pedimos disculpas por el error de transcripción.

 

Consulte el Proyecto Rosa aquí.

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Rosa Amelia  Hernández
Juan Manuel Santos Calderón
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Vie, 2013-01-11 17:20

Aunque suene a repetición de la repetidera no olvidemos la fracesita aquella de la historia como tragedia o como como comedia y nosotros estamos viviendo de tragedia diaria en tragedia diaria sin pensar en la comedia que ha significado el ejercicio del poder de los mismos con las mismas y desde hace mas de MEDIO SIGLO! señores! Qué dió origen a la guerrilla de las hoy farc? La misma situación de la tierra. Y el problema no ha cambiado, antes se ha fortalecido con la desmoralización,la ignorancia educativa y la evidente decadencia generacional y global.
Con una revolución frustrada, con una dirigencia corrupta y con un mundo de poder en esta situación general de crisis, la opción pasa inevitablemente por el replanteamiento de todo el esquema, que las nuevas generaciones pensantes y cansadas del relajo logren canalizar a través de la acción inteligente y oportuna de los nuevos movimientos que vienen canalizándose.Ojo con ellos!

Jue, 2013-01-10 21:19

Excelente entrevista. Sin duda el mensaje sobre las víctimas y su falta de vinculación al proceso (tanto en la burocracia de la restitución como en el seguimiento del proceso) es un cuello de botella que Rosa señala con precisión. Creo que hubiera sido interesante preguntarle a Rosa sobre sus expectativas frente al proceso de paz (especialmente por lo que dice Enrique), pero entiendo perfectamente que era imposible preguntarle por todo. Muy grave lo del esquema de protección, pero además parece que solo se han concentrado en esquemas de protección individuales y no colectivos. Obviamente es imposible proteger a todo el mundo a nivel individual, pero si hay medidas concretas de protección colectiva (enlaces con la Fuerza Pública, protocolos de emergencia, etc.). Es infame lo de la oficina en Montería, sería estupendo un artículo de LSV sobre una de esas reuniones al aire libre.

Lun, 2013-01-14 09:39

Gracias Santiago por sus comentarios. En efecto la mayoría de esquemas de protección son individuales y no colectivos, un tema que estamos planeando explorar pronto. Y la sugerencia sobre documentar lo de Montería es buena. La voy a tener en mente.

Jue, 2013-01-10 20:37

La Ley de víctimas y la de restitución de tierras son una farsa. En el texto están bien confeccionadas, pero en la realidad ocurre lo que señala ROSA AMELIA HERNANDEZ. Que desde hace rato están asesinando las víctimas como ocurrió con YOLANDA IZQUIERDO. Cuando se toca un personaje de las altas élites, el gobierno que defiende a quienes tienen el poder económico y disfrutan todas las maravillas del mundo a costa de la desigualdad social, captura a través de la fuerza pública a los responsables. E igualmente los organismos judiciales se hacen sentir oportunamente, pero como se trata de pobres la única razón que los mueve a promover leyes y a exhibir mediaticamente lo raquítico que hacen son los controles y las denuncias que hacen los organismos internacionales.

Es indignante el comportamiento de los funcionarios. Una burocracia inoficiosa, indolente, perversa y mediocre. Así ocurre en otras entidades como la Defensoría del Pueblo que tiene de presupuesto 300.000 millones y nada hace.

Jue, 2013-01-10 19:30

Creo yo que si hay una medida que va a ser demoradísima es la de restitución de las tierras por que entre los dos actores hay de buena y de mala fe. Con el absoluto despelote del registro público, de las notarías, de los catastros donde también hay mucha corrupción, enderezar eso tomara tiempo. Hay mucho vivo que quiere tener tierras restituidas sin jamás haberlas poseído, hay mucho tenedor de "buena fe", a eso agreguemoslé la lentitud paquidérmica de todas las entidades interesadas incluida la justicia. Las ONG's y los colectivos de abogados, algunos demasiado vivos y otros con justicia generan un ambiente legal que constituye un laberinto. Los mayores ladrones de tierras han sido los paracos y las FARC y eso no facilita para nada la situación por que son gente que esta "bien" asesorada. Hoy en día hay multinacionales de la palma que lo hacen en tierras obtenidas ilegalmente por alguien dentro de todo el proceso. A eso agreguemoslé que se viene una reforma agraria con cualquier nombre

Jue, 2013-01-10 19:34

Sí, en efecto estás enumerando muchos de los temas que tenemos planillados para trabajar este año en el tema de restitución. Prometemos ir trabajándolos uno por uno y en profundidad.

Jue, 2013-01-10 23:00

Andrés, eso va tener una dinámica enorme por los pobres o buenos resultados en la Habana, se te van a mover en la foto seguido. Muy buen aporte de todas formas y abre una de las discusiones más álgidas. Esta política y la posible o no, de castigar a los responsables de crímenes en actos de guerra se van a llevar muchos años. Buena entrada Andrés.

Jue, 2013-01-10 17:29

La eterna historia de nuestro país. Las leyes que buscan favorecer de alguna manera al pueblo se quedan en letra muerta. Solo se aplica a rajatabla las leyes que buscan perjudicarlo. El gobierno de Santos no se puede quedar en la mediocridad de promover una ley...para nada.. La ley de Víctimas y restitución de tierra hay que implementarla y llevarla a cabo efectivamente. Hay que restituirle sus bienes a estos millones de compatriotas expropiados violentamente de lo que les pertenece. No puede ser que el gobierno colombiano en cabeza de Santos se muestre debil ante el narcoparamilitarismo o la ultraderecha asesina y permita que se salgan con la suya en detrimento de sus políticas gubernamentales. Salvo que, como lo decía la periodista Claudia López, estas políticas carezcan de cualquier convicción y solo sean cuestión de simple imagen.

Jue, 2013-01-10 16:41

Es bochornoso que estos dirigentes les importe un carajo el destino de sus compatriotas. Hacen leyes para decir "Es que les quitamos las bandera a las FARC", "Nuestro gobierno hace vainas sociales". Los gobiernos de este narco país, desde su independencia jamás han abogado por el pueblo. Siempre han querido darle en la cabeza a los colombianos que votan por ellos.

Esta señora es la muestra fehaciente que las leyes aquí no sirven para nada. La única solución en este país para arreglar la vida de millones de desplazados por la violencia, principalmente por los paramilitares que patrocinaban empresas multinacionales y grandes ganaderos, es expropiar las millones de hectáreas que están sin hacer nada. Aquí con pañitos de agua tibia está demostrado que no se consigue nada, solo ilusionar a personas como Rosa Amelia que aún cree en la oligarquía que gobierna esta narco democracia.

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