Por Juanita León · 09 de Agosto de 2017

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Los elogios y agradecimientos al Alto Comisionado saliente han sido tan extensos como escasos los comentarios sobre su reemplazo, Rodrigo Rivera, que –para bien o para mal- es el opuesto a Sergio Jaramillo.

Rivera es un pereirano de 54 años, abogado de la Universidad Libre de Pereira (cofundada por su papá, el ex magistrado Rodrigo Rivera Correa) y especializado en Desarrollo Económico y Derechos Humanos de la American University -Washington College of Law.

A diferencia de Jaramillo que en su juventud se dedicó a reflexionar sobre las grandes preguntas alrededor de la filosofía, poesía y literatura (en seis idiomas) durante sus primeros treinta años que vivió en Europa trabajando en un café (ver perfil), Rivera se volcó a la política menuda y a la coyuntura desde su adolescencia.

Se inició como periodista a los 14 años escribiendo columnas en el diario local La Tarde de Pereira, del que fue en los años noventa su director.

Ejerció el periodismo de opinión paralelamente a su actividad política, que empezó de la mano de Luis Carlos Galán en el Nuevo Liberalismo de Risaralda (según una fuente liberal, fue el puente inicial entre Luis Carlos Galán y Cesar Gaviria, pereirano como él), pasó luego por el Partido Liberal, y después, de la mano de Álvaro Uribe, llegó al partido de la U.

Rivera es un político tradicional, que ha hecho toda la carrera desde el concejo hasta el Congreso y con bastante visibilidad en diferentes períodos (aunque con baja recordación), por oposición a Jaramillo, que siempre se ha mantenido al margen de la política electoral.

 

Como lo contamos en nuestro perfil del Quién es Quién, Rivera fue concejal de Pereira, luego representante a la Cámara por una lista gavirista, y más tarde senador, siempre teniendo como principal fortín a Risaralda.

En 1996, cuando la plenaria de la Cámara de Representantes que él presidía, tenía que definir si acusaba al entonces presidente Ernesto Samper por el Proceso 8.000, Rivera lideró la discusión y fue uno de los pocos liberales que votaron en contra de la preclusión de la investigación, con lo que se matriculó definitivamente en el liberalismo antisamperista.

Con el poder que venía amasando en Risaralda y el alto perfil que había conseguido como presidente de la Cámara, Rivera decidió dar el salto al Senado convirtiéndose en el único senador de Risaralda y en la sexta votación del Congreso.

A pesar de ese resultado, sorprendentemente adhirió a la candidatura presidencial de Horacio Serpa, aliado de Samper y de quien Rivera había sido muy distante, y terminó subido en el bus de la derrota.

No sería la primera vez que Rivera cambiaría de un lado al lado opuesto.

En el Senado formó parte del grupo de congresistas liberales que se alejaron del oficialismo serpista, para en 2002, luego de lograr la reelección como senador con 72 mil votos, apoyar una vez más la candidatura de Serpa a la Presidencia, a pesar de la distancia entre las vertientes liberales que representaban los dos. Ese apoyo le valió ser el jefe de debate de Serpa.

Cuatro años después, para 2006, en lugar de buscar renovar su curul, Rivera decidió lanzarse como precandidato a la Presidencia, en oposición a la intención del entonces presidente Álvaro Uribe de ser reelegido. Perdió. Pero dos años más tarde, en una llamativa movida política, apoyó un tercer periodo presidencial de Álvaro Uribe, distanciándose de la posición de su partido liberal y convirtiéndose en promotor de la campaña de recolección de firmas a favor del referendo.

Cuando el referendo se hundió, se fue a la campaña de Santos, inicialmente con la tarea que le asignó Uribe de sonsacarse políticos de las filas liberales y luego Santos lo nombró gerente político de su campaña.

Tras su victoria, como contó La Silla en su momento, el puesto que Santos tenía en mente para Rivera era el de Ministro del Interior, cargo que era hecho a su medida por su amplio conocimiento del Congreso y sus habilidades políticas. Alcanzó hacer el empalme.

Pero cuando Uribe se enteró de que Santos pensaba poner a Germán Vargas Lleras en el Ministerio de Defensa, puso el grito en el cielo y amenazó con irse del país diciendo que su seguridad no estaría garantizada, con lo cual Santos a último minuto decidió que Vargas Lleras fuera al Interior y Rivera a Defensa.

La noticia de su llegada al CAN desilusionó a los militares, que admiraban más a Vargas Lleras por las leyes que había pasado a favor de la Fuerza Pública y su férrea oposición al Caguán. Con lo cual Rivera arrancó con el pie izquierdo.

Su paso por Defensa

En Defensa, Rivera tenía muchas responsabilidades y poca autonomía.

Para empezar, cuando llegó, Santos ya le había nombrado la cúpula (incluyendo un comandante general de las Fuerzas Armadas de la Armada y no del Ejército como es la tradición) y había decidido fortalecer a la Casa de Nariño en el área de seguridad nombrando a sus dos viceministros de Defensa en las oficinas más cercanas a él: a Juan Carlos Pinzón como Secretario de la Presidencia y a Sergio Jaramillo, como Consejero de Seguridad Nacional.

Dado el mayor conocimiento que tenía Jaramillo del tema de defensa y que, además, ya en ese momento era la ficha clave de Santos en las negociaciones secretas con las Farc, fue él quien marcó desde la Consejería de Seguridad la pauta de la política de seguridad en el inicio del gobierno de Santos.

Rivera dio algunos golpes importantes en el Ministerio, comenzando por la baja de alias "Mono Jojoy", pero no tenía la personalidad para el cargo. Por un lado, quizás por sus convicciones cristianas, carecía de la actitud bélica con la que los ministros de Defensa se congracían con los militares.  Además, y en eso también marca una diferencia grande frente a Jaramillo, Rivera a lo largo de su carrera ha demostrado un afán por complacer a su interlocutor.

Es una cualidad sobrevalorada en la política y en los círculos sociales, pero en ese cargo de Defensa no inspiraba la seguridad que se requería. Por eso, después de varios meses de desgaste, renunció al Ministerio y fue reemplazado en el cargo por Juan Carlos Pinzón.

Santos lo nombró Embajador en Bélgica y, en diciembre de 2012, logró conseguir la aprobación del Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea.

Ahora volverá al país para ocupar el cargo de Alto Comisionado de Paz, en una nueva fase para esa Oficina dado que ya Jaramillo logró la parte más difícil de conseguir que las Farc dejaran las armas.

Las nuevas funciones

Según el decreto que sacó Santos en abril de este año con la última cirugía a la Presidencia, el Comisionado de Paz tiene la función de asesorar al Presidente en la formulación y desarrollo de la política de paz y ser el vocero del Gobierno en este tema; preparar el alistamiento para la implementación de los acuerdos de paz; hacerle seguimiento a la ejecución de los acuerdos de paz; y los demás que le delegue el Presidente.

En esta medida, qué tan importante será el rol que juegue Rivera dependerá en gran medida de si Santos lo deja meterse en el proceso con el ELN, del cual Jaramillo se había marginado.

Según lo que le dijeron a La Silla de manera oficial en Casa de Nariño, el Presidente aún no ha dicho si participará o no en ese proceso que no termina de despegar, pero dos personas cercanas al proceso creen que no lo hará.

Si no lo hace, su labor como Comisionado de Paz será principalmente la de cerrar los procesos pendientes que dejó Jaramillo.

En particular, sacar adelante la reglamentación de la Jurisdicción Especial de Paz junto con el ministro de Justicia (y sobre todo el ex ministro Yesid Reyes) y apoyar el trámite de la reforma política junto con el del Interior. Para ambas cosas necesitará un curso express pues ya están en curso ambas iniciativas.

Por otro lado, como parte del ‘gabinete del posconflicto’ que creó Santos hace meses, el nuevo Comisionado es responsable de las zonas de concentración donde se dará el proceso de reincorporación de las Farc hasta el 30 de noviembre, cuando se hará el empalme con la Oficina de Reincorporación que lidera Joshua Mitrotti.

Por último, según confirmó La Silla Vacía con Casa de Nariño, Rivera reemplazará a Jaramillo en la Csivi, que es el espacio donde están sentados el consejero para el Posconflicto Rafael Pardo, el ex ministro y ahora precandidato presidencial Juan Fernando Cristo y tres delegados de las Farc.

En esta instancia donde se concerta con las Farc los proyectos que desarrollan el acuerdo de Paz, Jaramillo tenía un claro liderazgo porque se conocía al derecho y al revés el acuerdo con las Farc y en esa medida no se dejaba meter reinterpretaciones del mismo.

Además, porque su obsesión y dedicación al Acuerdo era tan grande que daba todas las peleas para vencer las inercias del gobierno y empujar para que se cumpliera.

A Rivera le tocará ahora esa difícil tarea con una personalidad más conciliadora que Jaramillo, y sin tener la memoria del proceso ni la autoridad de haber sido autor del Acuerdo.

Y será difícil porque tampoco contará con el apoyo de la mayoría de funcionarios de Jaramillo que desde hace meses han ido migrando a otras oficinas del Gobierno. Los que no se han ido, lo harán muy pronto, con lo cual Rivera no tendrá el soporte técnico de su antecesor.

Dadas esas limitaciones, es posible entonces, que Rivera termine jugando un papel mucho más político con miras a la contienda del 2018.

En particular, manteniendo del lado del ‘Sí’ al sector de los cristianos que habría apoyado el Acuerdo de Paz de manera mucho más decidida en el plebiscito si no se hubiera metido el cuento de que tenía una ‘ideología de género’. 

Es un sector que en esa campaña demostró que puede movilizar muchos votos, y al que Álvaro Uribe, el ex procurador anulado Alejandro Ordóñez y la senadora liberal Viviane Morales están cortejando para las presidenciales del próximo año.

Rivera, como contó El Espectador, es un miembro fervoroso de Avivamiento, una de las iglesias cristianas más grandes del país, y no esconde su militancia religiosa.

De hecho, cuando Santos anunció su reciente nombramiento, lo agradeció con un versículo de la Biblia en un trino.

Y durante la campaña del 2014, presentó al entonces candidato Santos ante una multitudinaria audiencia de fieles como “un amigo temeroso de Dios.”

Es posible, también, que Rivera hubiera llegado a este cargo no tanto porque Santos pensara que estuviera hecho a su medida sino porque ostentaba la única embajada a donde hubiera estado dispuesto a ir Jaramillo (La Silla le preguntó a cuatro personas cercanas al Presidente por qué lo había nombrado y ninguno sabía) y con el cual era fácil un enroque.  

En todo caso, con Rivera, que es cercano al general Óscar Naranjo, que fue su asesor de cabecera en el ministerio de Defensa, seguramente se reducirán las fricciones en el sector del posconflicto que lidera el Vicepresidente pues ya no existirá el contrapeso de visión al interior del Gobierno que representaba Jaramillo. Al fin y al cabo, si algo le reconocen a Rivera los que lo conocen es que es una persona amable que no pelea con nadie. 

Comentarios (13)

GMolano

09 de Agosto

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LSV tiene una recordacion muy ligera de Rivera como MinDefensa. En l...+ ver más

LSV tiene una recordacion muy ligera de Rivera como MinDefensa. En la transicion de Uribe-Santos era vital que los militares mantubieran la misma linea, al menos en apariencias. Era la "garantia" para que los huevitos se siguieran cuidando al estilo Uribe. Sobra decir que fallo en eso y fue la antesala de la purga de los militares uribistas que quedaron.

Juanita León

09 de Agosto

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yo creo que no es tan ligera. Si te das cuenta, ahí narro cómo cuando Uribe ...+ ver más

yo creo que no es tan ligera. Si te das cuenta, ahí narro cómo cuando Uribe se puso furioso porque iban a nombrar a Vargas, Santos  mandó a Rivera allí. Pero los militares preferían a Vargas, que era más línea dura, en el sentido de Uribe.

José Saramago - 0

09 de Agosto

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Sergio Jaramillo antiuribista de los mas, enemigo de la Seguridad Democratica....+ ver más

Sergio Jaramillo antiuribista de los mas, enemigo de la Seguridad Democratica. Otro q no reconocio el limpio y legitimo resultado del Plebiscito (validado por el Consejo de Estado),al contrario se presto al maquillaje del acuerdo de La Habana. Promotor de la JEP para dar impunidad a las FARC y perseguir al opisitor de "derecha".¿donde estan las nińas y nińos?

AlvaroH

09 de Agosto

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En su ignorancia usted tergiversa, distorsiona y engaña sobre el fallo del Co...+ ver más

En su ignorancia usted tergiversa, distorsiona y engaña sobre el fallo del Consejo de Estado, el cual no habla de ninguna "limpieza" en el resultado, lo cual lo hace usted un mentiroso.

Lupita Gómez

09 de Agosto

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He notado que a las FARC se les reclamaba insistentemente por no entregar toda...+ ver más

He notado que a las FARC se les reclamaba insistentemente por no entregar todas las armas, el dinero y los niños reclutados. Hoy solo les reclaman por los niños y niñas ... ¿dónde están?.
Probablemente muchos, tristemente, murieron. Probablemente otros, felizmente, sobrevivieron, crecieron y se convirtieron en guerrilleros indultados (o no sé cómo se les llame en su nuevo estatus). Ojalá sepamos.

GMolano

09 de Agosto

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2 años de antesala!! Con Rivera la seguridad del pais sufrio un notorio ...+ ver más

2 años de antesala!! Con Rivera la seguridad del pais sufrio un notorio declive. No salio de MinDefensa por bueno. Si interviene o se le delega el proceso con el ELN es casi un acta de defuncion. Estos relevos ministeriales parecerian jugadas de poker. Pero son muestras tardias de falta de gobernabilidad y un intento a media tinta por ser baron electoral en 2018.

GMolano

09 de Agosto

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Si el ELN realmente quiere llegar a algun acuerdo de paz con el gobierno colom...+ ver más

Si el ELN realmente quiere llegar a algun acuerdo de paz con el gobierno colombiano, mas le vale concretar un cese de hostilidades de aca al arranque de la campaña electoral o si no ... Alguien deberia decirle a Santos que santismo no va a elegir VargasLlerismo, solamente va a colocar el presupuesto a su disposicion. 

José Saramago - 0

09 de Agosto

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A estas alturas todo es calculo electoral pensando en 2018, desde el “period...+ ver más

A estas alturas todo es calculo electoral pensando en 2018, desde el “periodismo santi-uribista” pasando por reemplazar a Cristina Plazas en el ICBF hasta la llegada de Rodrigo Rivera como Alto Comisionado de “Paz”.Rodrigo Rivera llega a ese cargo por ser CRISTIANO, trae la biblia 'bajo el brazo'(votos). Su cercanía con el ex-general Oscar Naranjo lejos de ser algo bueno es algo muy malo.

AlvaroH

09 de Agosto

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Es algo muy malo para personajes llenos de odio como usted. No soy gran fanát...+ ver más

Es algo muy malo para personajes llenos de odio como usted. No soy gran fanático de Rivera, pero prefiero ver si hace las cosas bien (en el sentido de apoyar la paz), antes de opinar.

DIDUNDI

09 de Agosto

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Conclusión, el avivato..perdón, al avivamiento Rivera es un sambumbe-sancoch...+ ver más

Conclusión, el avivato..perdón, al avivamiento Rivera es un sambumbe-sancocho-salpicón dl juego político de la tradicional derecha. Nada nuevo.
Alguien q 'no pelea' y 'complace a todos'= Sin personalidad y eso lo limita exclusivamente a su escencia, la política, q aquí llaman 'menuda' así como al delito d Godofacho le siguen llamando 'anulado'.
Camaleón Rivera..!!

Robin Hood

10 de Agosto

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Carlos Alonso Lucio es el alter ego de Rodrigo Rivera.

Carlos Alonso Lucio es el alter ego de Rodrigo Rivera.

DIDUNDI

10 de Agosto

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No conozco pastor d iglesia q sea pobre y viva peor o igual q sus aúlicos, me...+ ver más

No conozco pastor d iglesia q sea pobre y viva peor o igual q sus aúlicos, menos cuyo 'cambio' no haya obedecido a un tal arrepentimiento x las vidas 'pasadas'; y si esta percepción me ocurre con los seres comunes y silvestres, en los d carácter político Si q MUCHO MENOS CREO EN ELLOS.

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