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Jueves Octubre 23, 2014

 

 

Arriba: Jorge Noguera, ex Director del DAS, que ayer fue condenado a 24 años de cárcel luego de que la Corte Suprema de Justicia comprobara su responsabilidad en la infiltración paramilitar al DAS.

En el medio: el ex Presidente Álvaro Uribe, que había dicho que metía las manos en el fuego por Noguera, pidió ayer disculpas, como prometió que lo haría si su entonces subalterno era condenado, por haberlo nombrado en el DAS.

Tras la condena de Jorge Noguera por haber puesto el DAS a disposición de los paramilitares, el ex presidente Álvaro Uribe dijo a través de su cuenta en Twitter: "nombré a Jorge Noguera por su hoja de vida y su familia, he confiado en él, si hubiera delinquido me duele y ofrezco disculpas a la ciudadanía". Sin embargo, a la luz de lo que comprobó la Corte Suprema, su nombramiento sigue siendo un misterio.

Es difícil creer que Uribe hubiera nombrado a Noguera por su familia, ya que Uribe siempre se preció de no ser un hombre clasista, quien por el contrario admiraba a la gente hecha a pulso. Y en todo caso, Uribe conoció a Noguera solo un año antes de nombrarlo en el DAS.

También es improbable que lo haya hecho por su hoja de vida. Quizás otro Presidente no habría reparado en nombrar en este cargo a una persona con pocas credenciales en seguridad. Pero Uribe llegó a la Presidencia con una sola obsesión y era la seguridad y un temor muy grande que era Hugo Chávez.

En ambos frentes el DAS, la entidad encargada de producir la inteligencia del Estado que requería el Gobierno para garantizar la seguridad nacional interna y externa, era un eslabón fundamental.

Jorge Noguera tenía 39 años cuando fue nombrado como director del DAS y no había ocupado un solo cargo que tuviera algo que ver con temas de inteligencia o de seguridad.

Noguera era un abogado samario de la Universidad Javeriana de Bogotá con especialización en derecho público de la Universidad Externado de Colombia. Y su trayectoria profesional había transcurrido sobre todo en Santa Marta entre cargos políticos de segundo nivel y asesorías jurídicas a bancos como Davivienda, Granahorrar y Banco de Occidente. Había sido asesor y secretario de la gestión administrativa integral de la gobernación del Magdalena entre 1999 y 2000; secretario general de la Corporación Autónoma Regional del Magdalena; secretario general de la Sociedad Portuaria Regional de Santa Marta y asesor la Gerencia General de Puertos de Colombia.

Si era para pagarle el favor de haber sido el director de su campaña en el Magdalena, el único departamento de la Costa donde triunfó Uribe en 2002, podría haberlo nombrado en cualquier otro puesto.

¿Qué lo llevó, entonces, a nombrar a un joven inexperto en una entidad tan clave para lograr la seguridad del país?

Una explicación es que Noguera compartía con Uribe la misma animadversión contra las Farc. De la condena de la Corte Suprema de Justicia se deduce que este fue el móvil de Noguera para haber puesto el DAS al servicio de los paramilitares. Y del último trino del ex presidente se deduce que, a pesar de la condena, aún no está convencido que Noguera hubiera delinquido ("si hubiera delinquido", dice), lo que deja en el aire la pregunta de si le parece que el método utilizado por su subalterno era aceptable en la lucha contrainsurgente.

Lo que encontró la sentencia

La sentencia de 158 páginas de la Corte Suprema establece que el primer funcionario que nombró Jorge Noguera cuando llegó al DAS en 2002 fue el ingeniero Rafael García, quien fue uno de los eslabones claves para poner a la entidad al servicio de las autodefensas.

García había jugado “un papel importante participando de manera activa y eficaz, en el fraude electoral ideado por Rodrigo Tovar Pupo, alias “Jorge 40” para las elecciones al Congreso de la República en el año 2002, pues fue él quien elaboró el programa de cómputo que sirvió para alterar los resultados electorales en varios departamentos de la zona norte del país”, dice la Corte.

Luego, según García, el representante a la Cámara José Gamarra, recién elegido mediante fraude, le dio instrucciones a García de incorporarse a la campaña a la Presidencia de Álvaro Uribe en el Magdalena que lideraba Noguera. Así lo hizo y se convirtió en el auditor de sistemas frente a la Registraduría Nacional.

La Corte no menciona que García dijo en sus declaraciones iniciales que en las elecciones presidenciales también se había producido "un fraude monumental" en la Costa, en Magdalena, Cesar, Córdoba y Guajira, “aportándole al candidato (Álvaro) Uribe unos 300 mil votos sin los cuales no hubiera ganado en primera vuelta”, una afirmación que el Presidente descartó tajantemente cuando fue publicada en los medios. "Efectivamente, Uribe logró  5.862.655 votos equivalentes al 53% de la votación para las elecciones presidenciales de 2002, con lo cual accedió al cargo sin necesidad de segunda vuelta. Si a esa votación se le restan los 337.085 votos que sacó en Magdalena, Córdoba, Cesar y Guajira, habría tenido que disputar el cargo en segunda vuelta con Horacio Serpa", dijo en su momento Semana.com.

“El reencuentro de NOGUERA y Rafael García en la campaña a la Presidencia fue realmente el inicio de una amistad entre estos personajes como lo asegura el testigo de cargo, tanto así, que García fue la primera persona que NOGUERA vinculó al DAS, incluso sin existir el estudio de confiabilidad exigido por la institución: mientras éste registra fecha de elaboración 18 de septiembre de 2002 recomendando en la parte final de observaciones 'vigilar su comportamiento y desempeño', su nombramiento y posesión se produjeron el 4 de septiembre del citado año”, dice la Corte. García le decía a Noguera ‘viejo George’ y este lo llamaba ‘viejo Rafa’.

A través de García, Noguera aprovechó del poder que le confería ser Director del DAS para ayudarle al Bloque Norte de las Autodefensas comandado por alias ‘Jorge 40’ y al Frente Resistencia Tayrona, de Hernán Giraldo.

“A través de su poder discrecional NOGUERA ayudó al Bloque Norte de las Autodefensas, haciéndoles llegar información que el organismo recolectaba en virtud de las funciones que cumplía; nombrando personas allegadas a la organización y, trasladando o declarando insubsistentes a los servidores que dirigían su labor contra ellos, sin importarle la experiencia y años de servicio que llevaran en la institución”, concluye la Corte.

La Corte no pudo probar que Noguera hubiera hecho esto por plata o por intimidación, pero la orden de atacar solo a las Farc sí fue evidente. “Conforme al relato del ex Jefe de la Oficina de Informática, Rafael Enrique García Torres, desde el momento en que NOGUERA tomó posesión del cargo de Director del Departamento Administrativo de Seguridad -16 de agosto de 2002-, le hizo saber que durante su gestión “se dedicaría a perseguir a las FARC, que no tenía ningún interés en perseguir autodefensas, ni narcotraficantes”.

Este testimonio fue ratificado en el juicio por el ex director del DAS en el Cesar, Audberto Flabio Dorado y también por el ex Director General Operativo Luis Carlos Barragán, quien relató que el énfasis del Director “fue que procediéramos contra la guerrilla, sobre las otras organizaciones argumentaba que estaban ya en trámite hacia un proceso de paz y era preciso ser cautos para no entorpecer un eventual proceso de negociación con esas estructuras”.

En consecuencia con esta directriz, Noguera se dedicó durante los tres años que estuvo al mando de la entidad a proteger al Bloque Norte y a pasarles información de personas que creía estaban vinculadas con la guerrilla.

 

Noguera sabotea el allanamiento contra Hernán Giraldo

La sentencia narra en detalle un caso que explica su modus operandi. Se trataba de una operación liderada por la Fiscalía en llave con el Área Especializada de Investigaciones Financieras del DAS para desarticular la estructura financiera del grupo que lideraba el paramilitar de la Sierra Nevada Hernán Giraldo Serna, que Noguera saboteó.

La operación inicialmente se llamaba ‘Rodadero’ pero terminó siendo bautizada ‘Ciclón’ por las tempestades originadas por Noguera durante su ejecución.

La Fiscalía había ordenado proceder a la primera fase de extinción de dominio del jefe paramilitar y para ello le pidió al DAS establecer los antecedentes penales de Giraldo y verificar las propiedades que aparecían a nombre de terceros, de acuerdo a un informe de inteligencia del Ejército, tarea que los detectives cumplieron.

“Todas estas labores venían realizándose de manera pacífica y eficaz, hasta el momento en que NOGUERA se enteró que (el detective) Sigifredo Puentes se encontraba en Santa Marta apoyando a la Fiscalía para materializar la acción de extinción de dominio contra los bienes de la organización criminal liderada por Hernán Giraldo Serna”, cuenta la sentencia.

Cuando Noguera se enteró se puso furioso. Noguera había dado la orden de presentar continuamente informes en los cuales se relacionaran las personas y los bienes que estaban siendo objeto de cualquier tipo de averiguación en la Costa, especialmente aquellos relacionados con el narcotráfico y el paramilitarismo y nadie le informó de este operativo.

Noguera se disgustó tanto que no solo ordenó el regreso inmediato de Puentes sino que ese mismo día dispuso su traslado inmediato a la sede en Arauca. “Era tal la premura de NOGUERA porque el detective Puentes no continuara colaborándole a la Fiscalía, que a través de la citada funcionaria le hizo saber que su decisión era perentoria. En palabras de Sigifredo Puentes, dicho traslado 'debía hacerse en forma inmediata, para lo cual, la Directora me entregó la resolución firmada por el doctor NOGUERA, junto con unos nuevos pasajes aéreos con destino a Bogotá. De allí debía reclamar a la ciudad de Arauca y reintegrarme a la fila, como detective en la población de Saravena'”.

Los otros dos detectives que participaron en esta operación contaron que cuando llegaron de Santa Marta se dieron cuenta que los de informática del DAS habían tratado de acceder a sus archivos y que se habían llevado sus computadores. “Cuando trajeron el computador estaba totalmente reseteado, no había nada, todo lo borraron”, dijo el detective Juan Carlos Sánchez Candía.

“Todo lo anterior hace creíble entonces la versión de García, según la cual, el propósito de esa actividad era obtener y entregar a José Gelves Albarracín, ideólogo político del Frente Resistencia Tayrona, los datos de los bienes que iban a ser objeto de medidas cautelares por parte de la fiscalía, pues ninguna otra justificación tiene la premura con que actuó NOGUERA para la obtención de la misma”, dice la Corte.

Aunque la Corte no lo menciona, el nombre de Gelves es problemático puesto que él, conocido por el alias 'El Canoso', luego aseguró haber entregado 120 millones de pesos para la campaña de Uribe en Magdalena, en cuyo territorio está localizado el Parque Tayrona. Añadió que el dinero "se entregó en apoyo a la campaña y toda la votación del sector de La Machaca se le dio a Álvaro Uribe", tal como lo registró hace unos años el diario La Patria.

El traslado de Sigifredo Puentes a la Seccional de Arauca afectó el desarrollo del proceso de extinción contra Giraldo, pues interrumpió las diligencias que en ese momento adelantaba el Fiscal 21 de la Unidad Especializada. Y luego la Fiscalía decidió dividir el proceso con lo cual se allanaron solo una fracción de las propiedades.

Además de este episodio, en el expediente contra Noguera aparece el testimonio del comandante para de la Jagua de Ibirico, Javier Ernesto Ochoa Quiñónez, quien contó que en 2003 vio a Rafael García en una finca de Pivijay, en el Magdalena, llevando unos documentos a su jefe. “Eran investigaciones que llevaba el DAS en el Magdalena sobre las AUC”, información que “estábamos recibiendo para “Jorge 40”, dijo.

Esto ratificó el testimonio de García, quien dijo que Noguera le proporcionaba informes de diferentes tipos –Ejército, Policía, DAS– e incluso actas de consejos de seguridad, para que él los entregara a las AUC.

“Afirmación que a la postre termina justificando la desconfianza que tenía el Comandante de la Policía en el Magdalena, Coronel Heriberto Pardo Ariza, respecto del DAS, por sus presuntos vínculos con las autodefensas”, dice la Corte.

Despedía los buenos funcionarios y ascendía a los malos

La Corte menciona varios casos como el de Puentes de funcionarios buenos del DAS que fueron despedidos o reubicados por negarse a seguir la línea de Noguera de dejar quietos a los paramilitares.

También menciona a varios funcionarios que nombró que estaban vinculados con las autodefensas, como Gloria María Bornacelli Llanos, quien trabajó con Noguera en la Alcaldía de Santa Marta y en la campaña a la Presidencia de Uribe Vélez en el Magdalena y quien fue ascendida a Directora del DAS en el departamento. Ella fue condenada por sus vínculos con el Bloque Norte de las Autodefensas.

Entre los nombrados también está Rómulo Betancurt, quien antes de ser nombrado por Noguera en el cargo de Director Seccional de Bolívar, ejercía como jefe de seguridad de Enilce López, alias “ La Gata”, condenada por sus nexos con grupos paramilitares.

El DAS bajo el mando de Noguera también borró los antecedentes judiciales de miembros del Bloque Norte de las Autodefensas.

 

El asesinato de Correa de Andreis

Pero lo más escandaloso tiene que ver con la participación mediata de Noguera en el asesinato del sociólogo Alfredo Correa de Andreis, quien era un profesor muy querido de las Universidades del Norte y Simón Bolívar de Barranquilla y quien trabajaba con desplazados del Atlántico y Bolívar.

Un funcionario del DAS, que era amigo de un comandante paramilitar, a quien además transportaba en carros del DAS, lo acusó de ser ideólogo de las Farc con base en dos testimonios de guerrilleros reinsertados que recibieron 850 mil pesos de gastos reservados por su declaración falsa.

El investigador de la Dirección seccional del DAS de Valledupar, Javier Alfredo Valle Amaya, le hizo seguimientos y le tomó fotos a Andreis por iniciativa propia y luego lo denunció ante la Fiscalía, que ordenó su captura en 2004. Pero Andreis demostró fácilmente su inocencia y fue puesto en libertad unos meses después.

“En medio de dos aparatos organizados de poder se encontraba Alfredo Correa De Andreis: uno estatal -el Departamento Administrativo de Seguridad-, en cuya cúpula se encontraba JORGE AURELIO NOGUERA COTES, y otro ilegal –Bloque Norte de las Autodefensas- comandado por Rodrigo Tovar Pupo, alias “Jorge 40”, mientras el primero a través de sus funciones de inteligencia y de policía judicial, fabricó un montaje para hacerlo ver como subversivo, el segundo ejecutó a un falso guerrillero”, concluyó la Corte al declarar a Noguera autor mediato de la muerte de Correa.

Pese a que los medios resaltaron la injusticia de la captura de Andreis y que la Oficina de Control Disciplinario Interno del DAS le abrió una investigación a Amaya por las irregularidades en la retención del profesor, Noguera lo ascendió a Subdirector del DAS en el Magdalena.

“Lo anterior, permite otorgarle credibilidad a las manifestaciones del ex investigador José David Ribero Gómez, quien relató que durante una reunión institucional celebrada el 23 de abril de 2004 en el Hotel Las Américas en la ciudad de Cartagena, sostuvo una conversación privada con NOGUERA, quien luego de recibir parte de las labores investigativas realizadas en la seccional de Valledupar, le propuso colaborar con “las autodefensas de Rodrigo Tovar Pupo, alias “Jorge 40”, mediante la entrega de un “listado delincuencial”, dice la Corte. Ribero se negó a hacerlo y un mes y medio después fue declarado insubsistente.

Del homicidio de Zully Esther Codina y Fernando Pisciotti, la Corte absuelve a Noguera de toda responsabilidad.

 

La responsabilidad de Uribe

Durante el juicio, la parte civil solicitó a la Sala expedir copias para investigar al expresidente Uribe Vélez por su presunta participación en los hechos por los que fue condenado Noguera, ya que en su concepto los mismos hacían parte la política de seguridad democrática que impulsó durante su administración.

La Corte rechazó esta petición puesto que el proceso no reveló la participación del ex presidente en estos hechos. Nadie nunca dijo, y ni siquiera insinuó durante el juicio, que Uribe hubiera ordenado a Noguera hacer nada de lo que hizo.

Pero el ex presidente, reconocido por su microgerencia y por saber hasta los más mínimos detalles de cómo operaba el país en cada región, sí tiene una responsabilidad política por haber nombrado a Noguera, que como lo demostró este juicio, no era “un buen muchacho” sino un cómplice a carta cabal de los paramilitares.

 

Nota de la Editora, jueves 15, 10 a.m.: Después de publicada la historia, metimos un párrafo sobre la declaración de García sobre presunto fraude electoral en los comicios presidenciales del 2002, información que puede ser relevante también para entender el episodio de Noguera.

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Álvaro Uribe Vélez
Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Jue, 2011-09-15 07:02

Dificil creer que el expresidente Alvaro Uribe hubiera tenido razones tan pobres como las que ha aducido para escoger a Noguera. Por más incompetencia que tuviera para seleccionar sus colaboradores,no podía ignorar las dimensiones de la responsabilidad que tenía al nombrar al Director de la Policía secreta del país. El poder que se deriva de este cargo es gigantesco y puede definir el destino de cualquier ciudadano. Era obvio que una equivocación en su escogencia podía ser catastrófica porque el poder otorgado de esta manera permitiría cualquier tipo de arbitrariedades o injusticias y pondría a la ciudadanía a la merced de un poder policial inmenso que actuaría desde la sombra. Quisiera pensar que en este caso el expresidente actuó ingenua o incompetentemente. Quisiera creer en su buena fé al respecto. No obstante su actuación, no solo al escoger precisamente a Noguera para ese cargo, sino su actitud testaruda de defenderlo en medio de graves indicios inculpatorios me impiden hacerlo.

Jue, 2011-09-15 06:40

Eso de poner gente en cargos públicos por rosca y afinidades políticas es la mierda.

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