Por Juan Pablo Pérez B. · 06 de Marzo de 2017

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Uno de los principales argumentos de los críticos de Enrique Peñalosa, y que tiene eco entre quienes promueven su revocatoria, es que supuestamente ha desmantelado los programas sociales del Distrito.

Sin embargo, no los ha cortado de tajo sino que llegó a organizarlos, reduciendo su burocracia y formalizando los criterios para acceder a las ayudas del Distrito, lo que va a terminar sacando a parte de sus más de tres millones de beneficiarios (cifras de 2015).

Con el cambio de administración, hubo un giro ideológico en el que se reorganizaron los presupuestos y el enfoque de los programas de las distintas secretarías.

Así, Peñalosa dio un timonazo a cuatro sectores que fueron la prioridad de Petro (Integración Social, Desarrollo Económico, Hábitat y Salud) y en donde justamente desarrolló sus programas bandera.

Esto es lo que ha cambiado Peñalosa en cada uno de esos sectores:

Ha focalizado la ayuda en los más necesitados

La mayoría de las críticas que se le han hecho a Peñalosa han girado en torno a la Secretaría de Integración Social y cómo, al reducir su presupuesto, han recortado programas.

Por ejemplo, Petro ha dicho que con la reducción presupuestaria se está dejando de financiar jardines y otros proyectos de la Secretaría.

En efecto, tras la llegada de Peñalosa, en el sector de Integración Social se disminuyeron los gastos en un poco más de 100 mil millones, mientras que en el sector de Planeación el presupuesto subió, entre 2015 y 2016, en un poco más de 70 mil millones.

Otra de las críticas que se han hecho, y está vinculada a la anterior, es que hay menos gente dedicada a los programas de la Secretaría, pues el número de contratistas cayó de 12.605 en 2015 a 10.227 en 2016, una reducción de casi uno de cada cinco.

Según un portavoz oficial de la Secretaría, ellos no han dejado de financiar programas, pero sí han reducido el número de contratistas en virtud de que los proyectos de la Secretaría se ejecuten con más eficiencia.

Esto no quiere decir que haya menos programas sociales, pues siguen asistiendo a niños, adolescentes, adultos mayores, población lgbti y habitantes de calle, entre otros, sino que han cambiado cosas en los programas para solo ayudar a los más necesitados.

De los cambios concretos, el que más ha sido cuestionado es el de Ámbito Familiar, ahora Creciendo en Familia, un programa destinado a atender, en centros comunitarios o con visitas domiciliarias, a niños de hasta dos años por medio de la entrega bonos de alimentación. El programa también atiende a madres gestantes con el objetivo de garantizarle un crecimiento adecuado a los niños.

En ese programa la administración de Peñalosa, encabezada por la secretaria Maria Consuelo Araújo, hizo más específicos los criterios de ingreso y estableció que, a menos que haya una emergencia, los beneficiarios tendrán que ser de los niveles más bajos del Sisben.

También, agregó nuevos criterios que llevan el programa a otros grupos como mujeres embarazadas que sean adolescentes víctimas del conflicto, en condición de discapacidad o en detención domiciliaria, entre otros.

En cuanto al número de beneficiarios, en un comunicado oficial de la Secretaría nos contaron que pasaron de asistir a 50.776 niñas, niños y mujeres gestantes en junio de 2016  a 39.813 en diciembre de ese mismo año.

Esto ha sido utilizado por los detractores de Peñalosa para decir que se ha disminuido el cubrimiento.

Pero, según la Secretaría, la reducción se debe a que le quitaron las ayudas a personas que al tiempo la recibían a la vez en Integración Social y en otras entidades, como niños que eran atendidos a la vez por el Distrito y el Icbf.

Por eso están depurando las bases de datos y por eso han salido uno de cada cinco beneficiarios.

Para una fuente de la Secretaría que pidió no ser nombrada, el continuo ataque que sufre la SDIS radica en que la Secretaría, que manejaron en la pasada alcaldía Jorge Rojas y Teresa Muñoz, “era el fortín político de Petro”.

Efectivamente, como contamos la semana pasada en La Silla Cachaca, esta Secretaría tiene un gran capital político pues ejecuta, en el terreno, los programas sociales de la Alcaldía. Por eso suele ser usada con fines clientelistas y, actualmente, la mayoría de sus subdirectores locales son fichas políticas del Centro Democrático o Cambio Radical.

De forma similar, en 2015 fue usada con fines electorales por la campaña de Clara López a la Alcaldía. Como contamos en ese entonces, a varias maestras de Ámbito Familiar se les insinuó que, de no votar por la candidata del Polo, se acabarían este tipo de proyectos sociales.

 

Comentarios (2)

Carlos Tafurt L

06 de Marzo

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Los programas "sociales" son un peligro cuando son "asistencialismo a cambio de votos y aplausos". Al final esos programas están diseñados para...+ ver más

Los programas "sociales" son un peligro cuando son "asistencialismo a cambio de votos y aplausos". Al final esos programas están diseñados para que los "pobres" sigan siendo "pobres" para que no progresen ysigan elegiendo malos goberantes. Si no fuera así, Colombia hacer rato sería próspera...pero no, es "social".

HadriaXinauh

06 de Marzo

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Afirmar que los equipos extramurales en las pasadas administraciones se dedicaban solo a repartir periódicos es una falacia. De otro lado, aseverar q...+ ver más

Afirmar que los equipos extramurales en las pasadas administraciones se dedicaban solo a repartir periódicos es una falacia. De otro lado, aseverar que los equipos, atendían a personas que no necesitaban el servicio porque no estaban enfermas, demuestra el poco conocimiento que sobre salud pública tiene esta administración. Muy desencantada de la silla vacía, en lo que a Bogotá se refiere

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