Por Natalia Arenas · 30 de Noviembre de 2016

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A pesar de estar destituido e inhabilitado oficialmente hace un mes, el ex representante a la Cámara liberal Neftalí Correa no ha dejado sus correrías políticas en Tumaco, su ciudad natal y fortín. Esa movida ha reforzado la idea de que en Tumaco habrá elecciones atípicas a principios del próximo año, cuando se espera que se defina la situación de la alcaldesa local, Emilsen Angulo, su ahijada política, que ya tiene un pie por fuera de la Administración por decisión del Tribunal Administrativo de Nariño.

Por eso, en medio de la incertidumbre, en Tumaco se respira una nueva campaña electoral. Una en la que también se están moviendo los opositores de Correa que están formando un bloque de “Todos contra Neftalí”. Y donde también podría terminar jugando un papel clave la guerrilla de las Farc que ya ha hecho política con armas en el municipio y que está próxima a dejarlas para cambiarlas por votos.

Neftalí, en la mala pero no derrotado

Después de haber sido el barón electoral de Tumaco, que jugó y ganó en las tres últimas elecciones locales y se convirtió en el único congresista del segundo puerto más importante del Pacífico, Neftalí Correa ha sufrido dos golpes que amenazan su poderío en puerto.

El primero llegó en junio de este año, justo antes de que se anunciara que en Tumaco habría zona de concentración de las Farc. La Procuraduría General, en cabeza de Alejandro Ordóñez, sancionó a Correa por haber suscrito un contrato como alcalde de Tumaco (entre 2008 y 2011) a través de un convenio de cooperación, cuando debía abrir una licitación. Lo destituyó e inhabilitó para ocupar cargos públicos por 14 años. 

Esa decisión se ratificó el pasado 1 de septiembre en segunda instancia, con lo que Neftalí quedó fuera del Congreso. Sin embargo, como la notificación se demoró dos meses más el llegar, Correa se mantuvo en su curul hasta principios de noviembre.

El pasado 7 de septiembre llegó el segundo golpe. El Tribunal Administrativo de Nariño falló a favor de una demanda en contra de la elección de  la alcaldesa Emilsen Angulo en la que se argumenta que ella está inhabilitada porque su esposo, Jairo Guagua Castillo, ocupaba un cargo público con capacidad de decidir el gasto mientras ella era candidata, como contó Semana.

Si la decisión del Tribunal es ratificada por el Consejo de Estado, Neftalí Correa terminará de perder su fortín con la que hasta ahora había sido su más fiel aliada: fue su secretaria general en la alcaldía y asesora en el Congreso. Además, su campaña recibió 110 millones de pesos en donaciones de la mamá y los dos hermanos del ex representante.

Pero mientras eso ocurre, Correa aparece en los eventos de la Alcaldía de Tumaco casi como si fuera el Alcalde.

El pasado fin de semana, por ejemplo, Correa visitó varias veredas en una especie de rendición de cuentas de la Alcaldía en compañía de la Alcaldesa, se sentó en la mesa principal con el resto del gabinete y dio discursos. También en otro evento esta semana, acompañó a la alcaldesa a entregar camisetas para una campaña ecológica de la alcaldía. Y a principios de mes, lideró un evento con jóvenes deportistas en el puerto. 

Antes había hecho eventos similares, durante y después de la campaña al plebiscito. A mediados de octubre, Neftalí y la Alcaldesa visitaron la vereda el Vallenato, cerca al río Mira y al punto de pre-agrupamiento de las Farc.

Allí, Correa hizo un saludo a las Farc y en apoyo al proceso de paz de La Habana, según le contó a La Silla uno de los asistentes. La fuente contó además, que había varias personas vestidas con camisetas que exhiben el logo de la Alcaldía, el nombre de la alcaldesa y el nombre de Neftalí.

“El verdadero alcalde todo el tiempo ha sido él”, le dijo a La Silla una fuente que conoce la política local pero que pidió la reserva de su nombre. “Es el que manda y hace las cosas”. Algo similar agregaron otras tres fuentes consultadas por La Silla, entre políticos y ex funcionarios de Tumaco.

Correa, en cambio le dijo a la Silla Pacífico que él acompañó a la alcaldesa el fin de semana como “un ciudadano más”. “En Tumaco hay una sola alcaldesa y una sola administración”, dijo.

Además, negó que en Tumaco reine la incertidumbre por el futuro de la Alcaldesa y dijo que ella está trabajando por defenderse “de la perseguidora que le están montando” sus enemigos políticos en Tumaco y los “congresistas de Pasto”, aunque no quiso dar nombres.  

Aún así, sus correrías por el municipio han dado a entender que Tumaco está otra vez en campaña. De hecho, en el puerto ya suenan los nombres de los que podrían ser sus candidatos para reemplazar a Angulo: su hermano, Jorge Correa, o su ex secretaria de educación, Keila Mendoza, según le dijeron a La Silla tres fuentes de Tumaco.

Mientras tanto, sus opositores también están convocando reuniones políticas para enfrentarlo en unas elecciones atípicas que parecen cada vez más próximas.

El “To-con-Ne”

Desde que se conoció la decisión de destituir a Emilsen Angulo en primera instancia, los opositores de Correa ya han organizado al menos tres reuniones políticas a las que han asistido los cuatro candidatos que se quemaron en las elecciones de octubre del año pasado.

 

Se trata de Julio Rivera, que hoy cuenta con el respaldo de tres poderosos ex alcaldes y barones políticos en Tumaco (Nilo del Castillo, Ever del Castillo y Víctor Gallo); Diego Angulo, que también se lanzó a competir por las curules afro en 2014 y se quemó, entonces apoyado por la ex senadora Piedad Córdoba; Víctor Morcillo, ex candidato por la UP y que como contó La Silla, en las pasadas elecciones tenía el apoyo de las Farc que movieron su nombre y presionaron para que lo apoyaran los sus zonas de influencia, pero que ya no lo tiene; y Diego Pizarro, un empresario que tenía el aval del Centro Democrático a pesar de que no milita en ese partido, como le contó él a La Silla Pacífico.

La idea es lograr armar una alianza en torno a un solo candidato para enfrentar el poder de Neftalí, que hoy cuenta con la Alcaldía y con el apoyo de la Gobernación donde uno de sus amigos ocupa la secretaría de agricultura, como también contamos.

Para todos es claro que si no se unen, Neftalí Correa puede volver a quedarse con la Alcaldía. Sin embargo, la idea no se concreta aún ni parece tener un camino fácil porque todos quieren ser el único candidato.

En medio de la puja, el supuesto respaldo de las Farc a algunos posibles candidatos ha ganado peso, pero más como un lastre que como una oportunidad para los que quieren participar en las potenciales elecciones atípicas.

El “factor Farc”

Como contó La Silla, las Farc ya han apoyado candidatos con armas antes en Tumaco y están a punto de poder hacerlo sin ellas. Lo ha hecho en un municipio donde han tenido casi que una presencia histórica y que podría convertirse en uno de los primeros lugares donde podría crecer su movimiento político tras la firma del Acuerdo de paz.

Hoy, sin embargo, las Farc no tienen ningún candidato para competir a nombre propio en las posibles atípicas, según cuatro fuentes de Tumaco consultadas por aparte y que conocen las movidas de la guerrilla porque trabajan en las zonas por donde ésta se mueve. Aún así, las fuentes creen que la guerrilla sí va a tener un rol en la campaña, e incluso que podrían llegar a unirse a la alianza de “To-con-Ne” si ésta resulta, “aunque por los laditos”, como le dijo a la Silla uno de ellos.

“Las Farc sí van a jugar pero no van a tener un papel determinante porque a la campaña a la que le hagan frente la queman”, agregó. “Van a apretar al que gane”, dijo otra fuente.

Aún así, desde ya el ‘factor Farc’ le está jugando en contra a algunos candidatos. Sobre todo a Diego Angulo, sobre quien se está esparciendo el rumor de que supuestamente ha buscado el respaldo de la guerrilla para lanzarse. Algo que él le negó a La Silla.

El rumor creció luego de que Angulo, junto con otras organizaciones como Marcha Patriótica y consejos comunitarios de Tumaco organizaron el pasado 31 de octubre una especie de ‘vigilia por la paz’ como las que organizó la guerrilla en varios departamentos. En la de Tumaco, sin embargo, no hubo guerrilleros porque se hizo en el casco urbano, según le explicó Angulo a La Silla.

“El contexto de yo ayudar a coordinar la vigilia fue porque yo fuí hasta el 2014 el coordinador nacional de derechos humanos de Marcha Patriótica y el responsable de afrodescendientes. Entonces soy amigo de los directivos de Marcha", le dijo a La Silla.

Pero, dado que el apoyo de la guerrilla no es nada taquillero en Tumaco, como lo demostraron los resultados de Víctor Morcillo en las elecciones de octubre del año pasado donde se quedó con menos del 3 por ciento de la votación, el rumor está sirviendo para meterle presión a Angulo para que se siente a negociar con la alianza de “Todos contra Neftalí”.

En últimas, eso implica que el fantasma de las Farc seguirá restando más que sumar incluso cuando se plantea una segunda oportunidad para desbancar a uno de los caciques tradicionales que más ha acumulado poder en Tumaco como Neftalí Correa. Igual, todos estos calculos deberán esperar a que el Consejo de Estado defina la suerte de la Alcaldesa, cuya caída podría presionar por un borrón y cuenta nueva en el poder tumaqueño. 

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