Por LaSillaVacia.com · 17 de Julio de 2017

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El jueves Eduardo Martínez, el gestor de Paz del ELN en los diálogos en Quito, dijo en el congreso del Partido Comunista, que la negociación con ese grupo solo avanzaría si el Gobierno accede a ir implementando a medida que se van acordando los puntos en la mesa de diálogos, contrariando el principio orientador de la negociación con las Farc de que nada está acordado hasta que todo esté acordado. Con esa declaración, el ELN le puso un nuevo palo en la rueda a la negociación de paz.

Pero mientras esta guerrilla se toma todo el tiempo del mundo para concretar un acuerdo que permita su desmovilización, las organizaciones sociales afines políticamente a esta guerrilla ven cómo aquellas más cercanas a los postulados de las Farc comienzan a ganarles espacio político en sus territorios.

Eso está sucediendo en los siete municipios del Magdalena Medio (Yondó, Cantagallo, San Pablo, Simití, Santa Rosa, Arenal y Morales) que fueron preseleccionados como una de las 16 circunscripciones especiales de paz. 

Allí, mientras Congreso de los Pueblos, el movimiento que agrupa a muchas organizaciones afines a los postulados políticos del ELN, está quieto y aún no decide si va a participar de ese proceso, Marcha Patriótica, movimiento que agrupa a organizaciones sociales afines a los postulados de las Farc, ya está en precampaña para quedarse con la curul en la Cámara que le correspondería a esos municipios.

La incursión de Marcha en el terreno de Congreso

Hace un mes, Marcha inició una gira por los siete municipios (no han ido a Simití), con el fin de hacer pedagogía para la implementación del acuerdo de paz con las Farc, y particularmente de las circunscripciones de paz. 

En esta primera etapa está haciendo pequeñas reuniones con las comunidades, principalmente las que son afines a Marcha, para contarles de qué trata ese punto del acuerdo de paz, quiénes pueden participar y quiénes no y así incentivar el interés de votar.  

A partir de agosto planean conformar comités electorales en cada municipio y convocar asambleas con las comunidades en cada uno para postular candidatos y finalmente, en una gran asamblea, escoger un candidato por los siete municipios.   

Con ese plan, empezaron a abarcar espacios que antes no ocupaban y a fortalecer su plataforma con miras a las legislativas de 2018. 

Marcha tiene a su favor que es fuerte en Yondó, Cantagallo y San Pablo porque en esos municipios está la zona de reserva campesina que coordina la Asociación de Campesinos del Valle del Río Cimitarra, una organización que milita en sus filas. 

 

En los otros cuatro municipios tiene delegados, pero su voz no es la más fuerte.

En Arenal y Morales, por ejemplo, Congreso de los Pueblos le lleva ventaja en número de seguidores, entre otras, porque lideraba la zona de reserva campesina que existe entre esos dos municipios.

Pero, como lo ha contado La Silla, en ese movimiento hay más apatía por el proceso de paz con las Farc, no se les ve ninguna intención por ahora de hacer campaña por esas curules. 

“Con la coyuntura que existe se ha puesto más en riesgo a la comunidad. La militarización de la zona, las capturas masivas y asesinato de líderes sociales, el crecimiento del paramilitarismo...Aquí la gente no cree en la política de paz del Gobierno ni el supuesto posconflicto”, nos dijo Teófilo Acuña, vocero regional de la Comisión de Interlocución del Sur de Bolívar.

Eso se ha atizado debido a que, como lo contó La Silla, en el Sur de Bolívar ha crecido la zozobra por la presencia del Clan del Golfo y las acciones del Ejército que mató a un líder social inocente, y el arresto de 14 dirigentes sociales, entre esos Milena Quiroz, una de las líderes más visibles de Congreso de los Pueblos, por su supuesta colaboración con el ELN.

En esos dos municipios en los que el movimiento social lo conforman juntas de acción comunal, asociaciones de pescadores y campesinos, organizaciones de víctimas, entre otros, sólo se está moviendo la Asociación de la Zona de Reserva Campesina de Morales y Arenal Sur de Bolívar, Azocamsur, con miras a la circunscripción.

Y si bien esa asociación nació el año pasado con el fin de unificar criterios entre las organizaciones de los dos municipios y promover la inversión del Estado en la zona, resultó quitándole terreno a Congreso de los Pueblos, que durante los últimos seis años mantuvo su influencia en la zona de reserva a través de Comuarenal, una de las dos organizaciones que la lideraba. 

Esa movida interna le dio cabida a la Asociación de Zonas de Reservas Campesinas, Anzorc (que también pertenece a Marcha), cuyos líderes empezaron a moverse con la nueva asociación, cuando eso no había sucedido antes, algo que también les ha acortado el terreno

En Santa Rosa y Simití (donde tanto Congreso de los Pueblos como Marcha tienen influencia pero ninguno lleva la batuta), uno de los líderes de Marcha le dijo a La Silla, que una de las dificultades es que si bien ese ha sido un territorio tradicionalmente controlado por guerrillas, la gente, sobre todo en Santa Rosa, es muy conservadora. En el plebiscito, por ejemplo, en ese municipio el No ganó con el 62 por ciento de los votos.

La avanzada

Marcha está visitando cada municipio para explicar de qué se trata la circunscripción y a su vez está promoviendo la idea de que la mayor cantidad de organizaciones, asociaciones campesinas y de víctimas se unan en torno a una candidatura única, como lo quieren hacer en el Catatumbo

El sábado pasado los líderes sociales de los siete municipios se reunieron formalmente por primera vez en San Pablo, junto al Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio y dos organizaciones afines a Congreso de los Pueblos (que hacen presencia en los municipios en que es más fuerte Marcha y que por eso son más receptivos a su trabajo). 

Aunque la invitación se les hizo a todos, al final solo llegaron alrededor 20. Es posible que no hayan ido muchos porque la citaron de un día para otro y no todos lograron llegar, también es un termómetro que permite medir que por ahora que el tema de la circunscripción no está aún en la lista de prioridades de los dirigentes, por lo que la madrugada le puede servir a Marcha Patriótica para fortalecerse.

Y es que aún con la poca asistencia en la reunión sí se empezó a aterrizar políticamente el tema. Tres fuentes le dijeron a La Silla, que dentro de los temas que se analizaron, estuvo el potencial electoral y la abstención. 

Según sus cálculos, el potencial electoral de los siete municipios es de 80 mil personas, pero dado que en las elecciones de Congreso (2014) votaron a penas 37 mil de los cuales cerca de 7 mil fueron inválidos, una de las estrategias tempraneras estará en derrotar la abstención y hacer pedagogía para marcar tarjetones.

Para eso, Marcha ya está promoviendo que las Alcaldías abran nuevos puestos de votación, sobre todo en zonas rurales, y faciliten el proceso de inscripción de cédulas pues muchos ni siquiera están habilitados para votar. 

A eso se suma otro ingrediente que Marcha puede terminar capitalizando. 

Casi siempre las organizaciones de Congreso de los Pueblos en esa región se han marginado de los procesos electorales porque sienten que los políticos pueden terminar involucrándose en las asociaciones.

“La politiquería ha sido capaz de permear hasta los procesos sociales”, dijo Juan Hincapié dirigente de Asamisur que hace parte de Congreso de los Pueblos. Teófilo Acuña y Narciso Beleño, dirigentes que también pertenecen a Congreso en Sur de Bolívar nos dieron una versión similar. 

Esa es una de las razones por las que ni en la Federación Agrominera ni en la Comisión de Interlocución, las dos más visibles de Congreso de los Pueblos en Sur de Bolívar, se han reunido para definir si participarán o no por la circunscripción, y, según cuatro líderes que pertenecen a ambas plataformas, de seguro habrán posiciones encontradas. 

“En la Comisión puede que la apuesta sea no participar. En la Federación Agrominera se ha visto con buenos ojos. De cualquier manera hay que esperar las asambleas”, nos dijo un líder que se mueve en ambos sectores. 

Así que si Marcha logra que campesinos de Congreso de los Pueblos se identifiquen con sus candidatos, o si logra, como sus líderes le dijeron a La Silla, que los dos movimientos se unan para la circunscripción, de cualquier manera ganarán porque ellos serán los que marcaron el ritmo de la elección. 

Y mientras el movimiento que es base del futuro partido político de las Farc va ganando espacio, las organizaciones sociales afines políticamente al ELN lo irán perdiendo mientras que la dirigencia guerrillera dilata las negociaciones en Quito.

Comentarios (1)

Sergio Carvajal Gallego

17 de Julio

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Es positivo que sectores tradicionalmente marginados de la política electoral comiencen a sentir confianza en los procedimientos de la misma. Se...+ ver más

Es positivo que sectores tradicionalmente marginados de la política electoral comiencen a sentir confianza en los procedimientos de la misma. Será un reto gigante para las organizaciones, pero tiene el potencial de enriquecer los debates democráticos de maneras que nunca antes habíamos conocido. Esto también puede dar vuelta al predecible abstencionismo con el que contamos.

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