Por Ana Karietna León Quiroga · 16 de Abril de 2017

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A pocos meses de que la puja por los avales para 2018 se caliente, La Silla le pasó el escáner a los nombres que se están moviendo en los sonajeros de todo el departamento y recopiló los de los políticos que en los últimos años perdieron figuración en Santander y que para las legislativas quieren resucitar.

Esta es la lista. 

Johana Chaves García

Quiere un cupo en la lista al Senado del Centro Democrático. Aunque en 2014 llegó a la Cámara con 21.579 votos con el aval del uribismo y apalancó su aspiración en la fuerza electoral de la Misión Carismática Internacional, iglesia cristiana que su familia dirige en Santander, un año después de posesionada el Consejo de Estado le anuló la elección por doble militancia debido a que cuando se inscribió estaba dentro de los cuadros directivos de Opción Ciudadana. Ahora quiere resucitar en la lista cerrada del uribismo al Senado. 

Gerardo Tamayo

Quiere volver a la Cámara con el aval del Partido de La U. Tamayo llegó a la Cámara en 2010 con el apoyo de ese partido, que dirige en Santander, pero en 2014 solo alcanzó 12.550 votos y se quemó. Aunque desde ese entonces su poder se debilitó no está borrado. En 2015 mantuvo la curul de su hermano Luis Tulio Tamayo, y su hijo Diego Tamayo Salcedo se ha mantenido como el presidente nacional de juventudes de La U, por lo que apalancado en su familia quiere resucitar para 2018.

Ángel de Jesús Becerra

Quiere la Cámara con el Partido Conservador. Fue diputado de Santander con el aval azul desde 1998 hasta 2007, en 2010 se lanzó a la Cámara de Representantes pero se quemó con 25 mil votos, y en 2011 ganó la Alcaldía de Piedecuesta también con el respaldo de ese partido. En 2015 las cuentas le fallaron y su apuesta por sucederlo -Mario José Carvajal- perdió. Tres fuentes conservadoras le dijeron a La Silla que el de Becerra es uno de los nombres que se da por descontado en lista a la Cámara de ese partido por Santander.

Julio Villate Jessen

Quiere un cupo en la lista a la Cámara de Opción Ciudadana. Villate se lanzó a la Asamblea en 2011 y se quemó con 7.188 votos. En agosto de 2012 llegó a la administración del entonces gobernador, Richard Aguilar, llegó como cuota de Luis Alberto ‘el Tuerto’ Gil a dirigir la Secretaría de Educación, cargo en el que enfrentó varios cuestionamientos, y se mantuvo ahí hasta mediados de 2013. En junio de 2014 llegó a la Asamblea por carambola, tras la renuncia del sacerdote Jorge García y aunque intentó mantenerse en las elecciones de  2015 quedó de quinto en la lista con 8.185 votos y se quemó. 

 

Iván Aguilar Zambrano


Quiere un cupo en la lista del Centro Democrático. Aguilar intentó llegar a la Gobernación de Santander con el aval uribista en las elecciones de 2015, pero un fallo del Consejo Nacional Electoral lo sacó de la carrera por doble militancia, luego dio una voltereta y llegó a la campaña del liberal Didier Tavera, pese a que Álvaro Uribe le dio instrucciones de apoyar a Carlos Fernando Sánchez, el candidato del parapolítico Hugo Aguilar. 

Como contó La Silla, Aguilar se volvió el hijo pródigo del uribismo de Santander y ahora está buscando que le den un espacio en ese partido, pese a que desde 2016 tiene un cargo en la administración de Tavera y entró a su llavero.  Ahora no la tiene fácil para volver pero está buscando los acercamientos.


José Alfredo Marín 

Está buscando un cupo en la lista a la Cámara conservadora. Es hijo del exrepresentante conservador Rafael Antonio Marín, y  hermano del exconcejal de Floridablanca Rafael Marín. En 2015 anunció su campaña a la Alcaldía de Floridablanca y aunque empezó a recoger firmas avalar su aspiración con el movimiento ‘Adelante Floridablanca’, se terminó adhiriendo a la campaña del ahora alcalde Héctor Mantilla.

Marín ya le solicitó formalmente el aval al Partido Conservador, es de la línea que le hace oposición a la representante Lina Barrera. En su carrera ha hecho amistad con la familia Aguilar y podría capitalizar esa cercanía con el apoyo de ese clan político regional. 

Celestino Mojica

Quiere un cupo en la lista a la Cámara de Opción Ciudadana. Fue concejal de Bucaramanga de 2001 a 2011 avalado por el viejo PIN,  partido del parapolítico  Luis Alberto ‘El Tuerto’ Gil.  Con ese mismo partido intentó llegar a la Alcaldía de Bucaramanga en 2011 pero se quemó con 24.817 votos y quedó en tercer lugar de los tres posibles. En 2013 alcanzó a integrar la lista a la Cámara del recién creado Centro Democrático pero se salió a última hora y finalmente aspiró por Opción Ciudadana. Quedó de quinto con 4.427 votos.

En 2015 nuevamente apareció como candidato a la Alcaldía de Bucaramanga por Opción Ciudadana pero dos meses antes de las elecciones se adhirió a la fallida campaña de Jhan Carlos Alvernia y se convirtió en su jefe de debate. Ahora Mojica hará un nuevo intento de resucitar políticamente y para hacerlo está trabajando de la mano con dos excandidatos a la Asamblea de Opción Ciudadana: Libardo Cáceres (obtuvo 5 mil votos) y Mary Yolid Merchán (7 mil votos). 

Jorge Gómez Celis

Quiere volver a la Cámara de Representantes con el aval de Opción Ciudadana. Es liberal por tradición. Fue representante entre 1994 y 2002 por partido, y también estuvo en el Senado como segundo renglón de Hugo Serrano Gómez. En 2007 aspiró a la Cámara nuevamente pero por Convergencia Ciudadana, el partido del parapolítico Luis Alberto ‘el Tuerto’ Gil, y se quemó; sin embargo, alcanzó a ocupar la curul porque José Manuel Herrera Cely, renunció luego de que la Corte le abriera investigación por parapolítica. 

En 2010 repitió intentó repetirla pero no le alcanzó. En 2014 apoyó la fórmula de los liberales Jaime Durán y Edgar Gómez Román pero, según le dijo a La Silla una fuente cercana a él, volvió a alejarse de ese partido en vista de que su equipo político no encontró oportunidades para las elecciones de 2015.

Óscar Villamizar Meneses


Buscará la Cámara. Es hijo del exsenador Alirio Villamizar, político de Floridablanca condenado por vender su voto para aprobar la reelección del entonces Presidente Álvaro Uribe Vélez a cambio de una Notaría. En 2014 aspiró a la Cámara por Opción Ciudadana pero se quemó con 18 mil votos. Aunque, como ya lo contó La Silla, los Villamizar aún no deciden por qué colectividad avalarán su candidatura, el más sonado es el Partido Conservador, donde hizo carrera el controvertido exsenador.

Edwing Ballesteros Archila


Quiere llegar a la Cámara de Representantes. En 2010 ya lo había intentado por el Partido Conservador pero no le alcanzó. Es de las entrañas del exgobernador Richard Aguilar. Durante su gobierno fungió como su asesor, Secretario de Educación, alcalde encargado de Floridablanca (tras la pérdida de investidura de Nestor Díaz Barrera) y como director de la Empresa de Servicios Públicos de Santander, Esant. 
Pocos meses después de su salida enfrentó cuestionamientos luego de que la represa de Vélez, una de las obras icónicas de la Esant, colapsara, y luego desapareció. La Silla supo que su intento de resucitar dependerá de que logre aglutinar a su favor el respaldo de Aguilar y de algunos conservadores.

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