Por Juanita Vélez · 29 de Marzo de 2017

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AngloGold Ashanti, la multinacional sudafricana que está explorando si hay oro en el proyecto de La Colosa en Cajamarca y que salió perdiendo con el triunfo del No en la consulta popular, ha invertido 370 millones de dólares desde que pisó ese pueblo de 22 mil habitantes. De esa plata, según ellos, 19 millones de dólares se los ha gastado en programas con las comunidades de este pueblo.  

Pero ni la plata ni los intentos de explicar lo que quieren hacer, convencieron a los más de  6 mil cajamarcunos que votaron No el domingo. ¿En qué fallaron?

Las inversiones

AngloGold ha invertido plata, y bastante, en cambiarle la cara a Cajamarca.

Pagaron 597 millones de pesos para remodelar el estadio del pueblo, el Gonzalo Escobar, que estaba caído y en abril del 2015 patrocinaron el partido entre Deportes Tolima y Deportes Quindío.

Era la primera vez que los cajamarcunos veían jugar en su estadio un partido de fútbol profesional y AngloGold sacó pecho por eso.

 

Hace tres años remodelaron la sala de urgencias del Hospital Santa Lucía y pusieron la mitad de la plata (150 millones de pesos) para entregarle al hospital una sala de rayos X para que los campesinos no tuvieran que viajar hasta Ibagué a sacarse una radiografía.

En ese momento, los de Anglo publicaron una noticia en su página en la que le recordaron a los habitantes de Piedras, que habían votado No a la minería en 2013, que mientras allá se quejaban por “el precario estado en que está su centro de salud, habitantes de Cajamarca asistían a la inauguración de un moderno equipo de Rayos X para su hospital. Piedras y Cajamarca ven el futuro diferente”.

Le regalaron al pueblo su primera ambulancia para que los pacientes graves tuvieran como ir hasta el hospital de Ibagué. Remodelaron la plaza de mercado y el matadero del pueblo y le pusieron gas domiciliario a las casas del casco urbano.

Todo eso solo en infraestructura.

Aparte, invirtieron en un proyecto de mejoramiento genético del ganado y en 45 fincas del municipio para cultivar aguacate. Con eso, ya han exportado 80 toneladas y AngloGold espera patrocinar la exportación de otras 400 el año entrante.

También tienen un proyecto que se llama “Jóvenes al campo” y que según le dijo la empresa a La Silla ha capacitado hasta ahora a 80 jóvenes y les ha patrocinado la siembra de media hectárea de chulupa y granadilla; tienen otro, también con jóvenes, en que les pagan los estudios en Panaca para que hagan un técnico agrícola; y también tienen uno de huertas caseras con 50 mujeres cabeza de familia.

“Hemos hecho todo para que la gente de Cajamarca nos acepte, pero claro, sabemos que hay cosas que hubiéramos podido hacer mejor”, dijo AngloGold a La Silla. “Las comunidades tienden a pensar que vamos a reemplazar al Estado. Y hasta allá no podemos llegar”.

Los errores que reconocen

La multinacional le reconoció a La Silla que a pesar de los esfuerzos se equivocaron en algunas cosas.

La más clave de todas: informar bien y mejor.

Desde que Anglo llegó a Cajamarca en 2006, la política de comunicaciones de la empresa era mantener un bajo perfil. Para un periodista que quería hablar con ellos era todo un reto lograr que le contestaran una llamada y si le contestaban, la respuesta era que “somos una empresa que acaba de llegar y que está apenas conociendo la región”.

“En general las multinacionales, no solo AngloGold, le apuestan siempre al silencio con los medios al principio y cuando ven empoderada a la sociedad, ahí sí le hablan a los periodistas y a la gente” dijo a La Silla Pablo Correa, el editor de Vivir, la sección que cubre medio ambiente en El Espectador.

En la empresa aseguran que esa política de bajo perfil ha venido cambiando desde hace tres años y la estrategia, desde entonces, es hablar cuando los buscan y ponerse a disposición de los periodistas.

El otro mea culpa de Anglo es sobre todo no haber sabido llegarle al campesino de a pie.

Aunque parte del cambio en la estrategia de comunicaciones ha sido invitar, por ejemplo, a todos los presidentes de las juntas de acción comunal a que conozcan la planta de La Colosa y darles tours para contarles lo que pretende hacer la multinacional, eso no se traduce en el campesino cualquiera.

Eso la empresa lo reconoce hasta públicamente en una presentación en la que dicen que dejaron crecer los mitos.

“Aquí la verdad es que hay mucha desinformación. Usted le pregunta a un campesino qué es La Colosa y le dicen que es el proyecto que va acabar con sus fuentes de agua, que de las regalías no nos vamos a quedar con nada, que van a abrir un hueco que nos va dejar sin árboles”, dijo a La Silla Eusebio Durán, que hacía parte del comité que promovía la abstención en la consulta.

“Me parece que el error más que de la empresa es del Gobierno por no venir hasta aquí desde que sabían que AngloGold quería explorar a explicarle a la gente lo que eso significaba. Y sin explicar bien, cogen ventaja las mentiras”, agregó Durán.

La empresa reconoce que a pesar que desde que llegaron invitaron a la comunidad a hablar sobre el proyecto, sí faltó comunicar mejor lo que hacían.

“Lo que creemos es que a veces una información tan técnica como la de minería es difícil de traducir y en eso pudimos fallar”, dijo la empresa a La Silla.

Algo que no ayuda a que la gente entienda lo que quieren hacer es que AngloGold no ha presentado estudios de impacto ambiental sobre el proyecto e igual ellos dicen que son estudios para los que necesitan tiempo de trabajo de campo. Y no lo han hecho porque de acuerdo con el Código de Minas, solo es necesario presentarlo cuando la multinacional pide licencia para explotar.

“Apenas estamos en fase de exploración. Si decidimos pedir los permisos al Estado para explotar, los presentaremos”, dice la empresa.

“Por eso valdría la pena, para que se hagan debates con información completa, que cualquier empresa tenga que pedir licencia para explorar porque eso la obliga de entrada a presentar estudios de impacto ambiental. Estudios con los que se evitaría la desinformación”, agrega el ambientalista Julio Fierro a La Silla.

En 2014 la ministra de Ambiente de ese entonces, Luz Helena Sarmiento, se comprometió públicamente a pedir licencia para explorar (cosa que Anglo apoyó en ese momento). A hoy, eso no ha pasado.

Los errores que les achacan

Fuera de esos golpes de pecho hay errores que perciben otros pero no AngloGold y que van más allá de los problemas de comunicación que reconoce la empresa.

Para una persona que viene de trabajar en el sector minero, un error de AngloGold y en general de todas las multinacionales que llegaron durante el Gobierno Uribe (la superficie de hectáreas con título minero pasó de 1,13 millones a 8,53 millones durante su gobierno) es que “se concentraron en hacer estrategias nacionales y no locales. El ministerio de Minas les gestionaba los permisos, sus políticas de responsabilidad social eran de corte nacional y se olvidaron de pensar en lo local”.

Otro error que no es menor fue el de subestimar por un lado el activismo judicial, como por ejemplo el del centro de estudios Dejusticia, una organización que viene analizando jurídicamente el tema y que el año pasado también se movió para que la Corte le diera autonomía a los municipios para prohibir la minería.

“Mentes jurídicas brillantes se dedicaron a promover un activismo que cambió las decisiones de la Corte y la vocería del sector y de Anglo específicamente, no se sintió en ese momento”, nos dijo la fuente que viene de la minería. “El peor error de Anglo fue quedarse callados. No defenderse.”, agregó.

Y por otro lado, subestimar la crecida que ha tenido el movimiento ambientalista en el país porque temas como el agua o la calidad del aire se han vuelto preocupaciones de las grandes ciudades y han llegado hasta los discursos de precandidatos como Claudia López, el senador Jorge Enrique Robledo o el exalcalde de Bogotá Gustavo Petro. O para no ir muy lejos de Cajamarca, el alcalde de Ibagué Guillermo Alfonso Jaramillo, que promovió también una consulta minera en su ciudad.

“Mientras los ambientalistas se han reinventado y han logrado que la agenda ambiental se mueva en medios y la gente se preocupe por el agua, el sector minero no. Siguen con el discurso de que generan regalías, empleo y que pagan impuestos. Pero ese discurso se quedó congelado en el tiempo”, dice la fuente que pertenece al sector.

Otras dos fuentes por aparte nos dijeron que a la hora de contratar gente para el proyecto, a los cajamarcunos les ofrecen los trabajos de más bajo rango como el de auxiliar de campo y que les pagan 900 mil pesos.

“La verdad hay que decir que lo que son los ingenieros, topógrafos o geógrafos que se necesitan y que ocupan cargos de más alto nivel, no contratan gente de aquí”, dijo a La Silla Durán del comité abstencionista.

“Entonces mucho profesional de aquí, que se formó con la ilusión de que  le dieran trabajo, se vio excluído”, agrega Duran.

En la empresa nos dijeron que a un auxiliar de campo le pagan dos salarios mínimos (un millón y medio) y que es cierto que no contratan gente para cargos de alto nivel porque “no hay gente capacitada para esos cargos. Nosotros vamos por círculos. Si necesitamos a alguien, la buscamos primero en Cajamarca, luego en Ibagué y si no encontramos, buscamos en otras partes del país.”

Para Renzo García, del comité promotor del No, “a ellos los ha matado la soberbia, porque creen que con todas esas inversiones convencerían a la gente y no.”

Según García, en los espacios de discusión entre la multinacional y las comunidades “no valoraban las críticas. Creían que con tener el respaldo del Gobierno era suficiente y que no íbamos a lograr lo que logramos” dijo refiriéndose al triunfo del No. “Cuando uno hablaba con defensores de la minera, decían que era imposible que pasaramos el umbral”

Por ahora la multinacional no ha decidido si va pedir o no la licencia para explotar e igual dicen que de aquí a allá hay por lo menos cuatro años. La noticia del No de Cajamarca ya llegó hasta las oficinas de Sudáfrica y desde allá La Silla supo que ya le escribieron al ministro de Minas Germán Arce. La empresa está analizando qué hacer. Y eso incluye enfrentar los errores.

Comentarios (8)

chjarami

29 de Marzo

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Y será que si los habitantes supieran de verdad de qué se trata, habrían votado SÍ? O habrían pedido no 19, sino 190 millones - e igual vota...+ ver más

Y será que si los habitantes supieran de verdad de qué se trata, habrían votado SÍ? O habrían pedido no 19, sino 190 millones - e igual votado NO? Será un problema de información, uno de repartición de rentas, o uno de incapacidad de hacer cumplir los compromisos adquiridos (por ambas partes)?
El derecho a patrasearse cuando uno quiera destruye futuro. Chjh

Jifcg10

29 de Marzo

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Esta muy complicado el asunto, respeto mucho el ambiente, pero en este caso no se si soy gallo o gallina.

Esta muy complicado el asunto, respeto mucho el ambiente, pero en este caso no se si soy gallo o gallina.

Simon Mejia

30 de Marzo

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Además de sesiones informativas, con las comunidades se debe establecer un dialogo, conversaciones que permitan establecer relaciones más allá de l...+ ver más

Además de sesiones informativas, con las comunidades se debe establecer un dialogo, conversaciones que permitan establecer relaciones más allá de lo transaccional. La búsqueda de la licencia social, en el peor de los casos, ofrece el beneficio de la duda ante las campañas masivas y engañosas de las que se jactan los ambientalistas (desde políticos reconocidos hasta militantes idealistas)

Sandra Carolina Sua

30 de Marzo

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oh pero que preocupados por la empresa estan!. Lea un chin sobre shell en Nigeria, chevron en Ecuador y el cerrejon eso ...+ ver más

oh pero que preocupados por la empresa estan!. Lea un chin sobre shell en Nigeria, chevron en Ecuador y el cerrejon eso es: gente que ya no tiene que tomar, que respirar, que sembrar!. sabia ud que frente a los daños ambientales no hay tratado obligatorio que permita sancionar  las transnacionales? 

GMolano

30 de Marzo

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Aunque parezca magnanimo y elaborado el acercamiento. Valga pensar que una vez se realiza una exploracion a cielo abierto, volver a "ar...+ ver más

Aunque parezca magnanimo y elaborado el acercamiento. Valga pensar que una vez se realiza una exploracion a cielo abierto, volver a "armar" el ambiente despues de sacar el oro es algo dificil de estimar economicamente. La idea es empezar ahi, que va a hacer la empresa con los efectos negativos de su actividad, que compromisos institucionales creibles va a asumir.

Clara H.

30 de Marzo

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Felicito a Cajamarca por este NO y que sea un NO rotundo! Bien claro está que estas explotaciones acaban con la naturaleza, envenenan el agua co...+ ver más

Felicito a Cajamarca por este NO y que sea un NO rotundo! Bien claro está que estas explotaciones acaban con la naturaleza, envenenan el agua con arsénico y los demás químicos. No tiene sentido que destruyamos el paraíso que es Colombia aún más a cambio de unas regalías insignificantes y unos corruptos que se enriquecen a costa de la gente. 

Andrés Tafur Villarreal

31 de Marzo

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Que empaquen maleta porque, a no ser que tengan un tribunal de cierre que reemplace a la Corte Constitucional o que reemplacen a la población de Caja...+ ver más

Que empaquen maleta porque, a no ser que tengan un tribunal de cierre que reemplace a la Corte Constitucional o que reemplacen a la población de Cajamarca por otra que apruebe el proyecto, La "tal" Colosa no va, no fue, no existe. No creo que se trate de errores de unos y aciertos de otros, también hay mucho de criterio en la gente. No todo se reduce a la retórica. 

Noo qué pereza

01 de Abril

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De verdad? Es por este tipo de análisis que la Silla está peor que caracol blu y demás. Cómo que errores? Como que "regalaron"? Qué les pasa? Sab...+ ver más

De verdad? Es por este tipo de análisis que la Silla está peor que caracol blu y demás. Cómo que errores? Como que "regalaron"? Qué les pasa? Sabe qué representan 150 millones en lo que ganan? Y qué del impacto ambiental y social? Ahora resulta que el error es el "bajo perfil". No Silla, no se trata de errores de comunicación, no reduzcan los problemas a eso. Sean serios.
 

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