Viernes Abril 18, 2014

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Hay varias movidas que han pasado desapercibidas pero que juntas constituyen otra señal de que Juan Manuel Santos está preparando el terreno para su reelección: ha decidido resucitar a los gobernadores.

Después de la elección popular de alcaldes y la Constitución del 91 los gobernadores perdieron mucho poder político y por ejemplo, durante el gobierno de Uribe, privilegió su relación directa con los alcaldes. Santos está tratando de reversar eso y si estas movidas le salen tendrá en los gobernadores 32 nuevos mejores amigos.

Estos son los cariñitos que pudo identificar La Silla:

Chica, el puente directo

Uno de los hombres de confianza de Santos está a la cabeza del gremio de los gobernadores. Es Germán Chica, quien como Alto Consejero para Asuntos Políticos de Santos tenía el famoso ‘computador de Palacio’,  manejaba las relaciones de la casa de Nariño con congresistas y partidos políticos, y venía de dirigir la campaña presidencial de Santos. En febrero de 2012, y de la mano de su antiguo jefe el gobernador de Risaralda Carlos Alberto Botero, pasó a dirigir la Federación Nacional de Departamentos.

Con Chica como su vocero, los gobernadores tienen línea directa con Palacio – y Palacio tiene a un amigo defendiendo a los departamentos. Por eso, cuando fue nombrado La Silla señaló que era la avanzada de la reelección.

Un nuevo régimen departamental

Desde cuando Germán Vargas Lleras era Ministro de Interior y de Justicia, el gobierno empezó a preparar un proyecto de ley para modernizar el funcionamiento de los departamentos con medidas como permitir que participen de la formación del catastro rural o que tengan más libertad para definir sus entidades. El proyecto ya fue aprobado por la Cámara y está en el orden del día para que la Comisión Primera del Senado lo discuta. Y tendrá que salir porque la Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial obliga a que el Congreso renueve el régimen territorial.

Lo que se viene es un pulso entre el gobierno y los departamentos, para definir con cuánta autonomía se quedan los segundos. Eso se materializa en que los senadores ponentes en mayo radicaron una ponencia totalmente acordada con el gobierno pero no ha habido debate porque algunos sienten que solo cumplía la obligación formal de tener un nuevo régimen. Por eso, el senador verde Jorge Londoño se encargó, con la anuencia del gobierno, de proponer modificaciones que le den más autonomía a los departamentos y en diciembre presentó un pliego de modificaciones a la ponencia, con la firma de los demás ponentes.

Según Londoño con esos cambios los departamentos podrían asumir algunas de las competencias del Icbf en sus regiones  (lo que quiere decir interacción con la gente, burocracia y plata para cumplir esas funciones) – y esa es apenas una de las posibilidades que tendrían los gobernadores de ganar poder con este nuevo régimen, si el Congreso lo aprueba.

Más influencia en las regalías

Desde la reforma a las regalías, que ya tiene más de un año, el gobierno le dio más poder a los gobernadores. Como dijo Héctor Riveros, “El nuevo Sistema Nacional de Regalías revivió a los Gobernadores”.

Primero, porque con la reforma constitucional y la creación de los Ocad, todos los gobernadores tienen un voto en cómo se distribuyen la mayoría de esos recursos. En los Ocad regionales, que manejan cada vez más regalías hasta llegar a un 80 por ciento desde 2015, están sentados varios funcionarios del gobierno, dos alcaldes por cada departamento, un acalde de las capitales y todos los gobernadores de la región, y eso les permite influir como antes no podían.

Pero eso no fue todo. En febrero, en una cumbre de gobernadores en San Andrés, Santos anunció la creación de gerencias regionales para las regalías, que permiten una interlocución más fluida con los gobernadores, y cuyos gerentes va a elegir Planeación Nacional de ternas presentadas por alcaldes y gobernadores. Con esa decisión, el gobierno le entrega a los gobernadores parte de la dirección que ha tenido centralizada la tecnocracia de Planeación Nacional.

A manejar recursos de la salud

Aunque el gobierno aún no ha presentado el texto de la reforma al sistema de salud, los gobernadores entrarían a manejar directamente los recursos de lo que hasta ahora se ha llamado régimen subsidado.

Esta ha sido una solicitud reiterada de los departamentos. Por ejemplo, hace un año el entonces presidente de la Federación Nacional de Departamentos, el gobernador de Risaralda Carlos Alberto Botero, pidió que la plata se girara directamente de las llamadas cuentas maestras a los departamentos, sin pasar por las EPS y el Fosyga.

Parece que la reforma les va a dar gusto. Según el ministro de Salud Alejandro Gaviria, los gobernadores tendrán un mayor rol, como explicó la semana pasada en una cumbre de alcaldes. El mismo Gaviria ha dicho, por ahora, que el gobierno apoya ideas como que los departamentos creen gestoras de salud propias o en asociación. Eso les permitiría a los gobernadores tener una mayor incidencia en el manejo de los recursos, reforzar los hospitales departamentales y reducir los problemas para pagar sus nóminas.

Reforma tributaria para los departamentos

En las últimas semanas Portafolio informó sobre un acuerdo entre los gobernadores y el gobierno para presentar, en abril, una reforma tributaria territorial, un proyecto en el que viene trabajando la Federación de Departamentos desde hace varios años. Ya Juan Manuel Santos se comprometió a impulsarla, pero aún hay que ver exactamente en qué se concreta.

Actualmente, los departamentos dependen mucho de las transferencias de la Nación, a través del Sistema General de Participaciones (que se va mayoritariamente para salud y educación, con algunos recursos para acueducto y alcantarillado), mientras que son pocos los impuestos que cobran directamente (especialmente al consumo de alcohol, cigarrillo y gasolina, y al impuesto de vehículos y gasolina). Por ejemplo, según el Plan de Desarrollo de Antioquia solo el 40 por ciento de los ingresos esperados vienen de impuestos del Departamento y más del 50 vendría de transferencias de la Nación y en Norte de Santander los tributarios son menos del 20 por ciento de los ingresos del departamento en  2013 y las transferencias son un 60 por ciento.

Los gobernadores quieren recibir directamente una porción mayor de los impuestos que pagamos los colombianos, pues sólo reciben seis de cada 100 pesos en impuestos, la mitad de lo que reciben los alcaldes y una cantidad ínfima frente a los 82 que recibe el gobierno nacional.

En 2009, el gobierno Uribe intentó sacar adelante una reforma tributaria territorial que fracasó en el Congreso. Si Santos logra sacar esta adelante en un agitado período de sesiones pero a meses de las elecciones legislativas, puede ayudar a organizar las finanzas departamentales y ganar más puntos con los gobernadores.

Propiedades de Tabla

 

 

 

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Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mar, 2013-04-02 18:06

No veo claro como estas medidas pueden asegurar apoyos o neutralizar oposiciones de los actuales gobernadores a la reelección, pues una vez que se conviertan en parte de nuestra normatividad legal, no importrá quien sea el próximo presidente esas facultades de todas formas las ejercerán los gobernadores.

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