Por Juanita Vélez · 27 de Febrero de 2017

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A los camioneros, un gremio súper poderoso capaz de paralizar a medio país cuando lo desea, les están coqueteando por punta y punta con miras al 2018.

Por un lado, el Polo con el senador y precandidato Jorge Enrique Robledo y por otro el Centro Democrático, que aunque no tiene a un precandidato tan jugado con ellos, sí tiene a senadores del partido buscando sus apoyos para repetir curul.

Todo eso, en medio de la indignación de ese gremio por dos decretos que sacó el Gobierno, uno en septiembre del año pasado y la semana pasada, y por las capturas de varios de sus líderes hace quince días por el paro del año pasado y la de Pedro Aguilar, director de la Asociación Colombiana de Camioneros, ACC, por el cartel de la chatarrización.  

Tanto los uribistas como los robledistas consultados por La Silla dicen que ganarse a los camioneros, un gremio que no vota unido y que ya tiene una larga historia con partidos santistas, no va ser fácil. Pero a pesar de eso, como ahora están tan indignados con el Gobierno, ambos lados lo quieren intentar.

Los coqueteos de Robledo

Hace unos días, al senador Jorge Enrique Robledo lo invitaron los camioneros de Samacá en Boyacá -un departamento que concentra buena parte del gremio camionero con Antioquia- a un encuentro “para hablar de lo mal que nos sentimos los camioneros con el Gobierno” dijo a La Silla Francisco Alvarado, un transportador que fue al encuentro.

Luego de almorzar con ellos, el precandidato del Polo incluso manejó una tractomula y, con timón en mano, dijo “estamos con ustedes en la lucha de defenderles el trabajo y el derecho a progresar”.

Por la tarde terminó su visita tomando chocolate en la casa del líder campesino César Pachón, cabeza de la Dignidad Papera y uno de los líderes visibles de la Dignidad Agropecuaria.

Del encuentro, al que lo acompañó el exdirector del Incoder conservador Juan Manuel Ospina, Robledo trinó que, “coincidimos en gran unidad para ganar en el 2018”.

 

A esa reunión, se suman estrategias con las que Robledo ha aprovechado la coyuntura y la ha enganchado a la indignación camionera con el Gobierno.

Por ejemplo, con el escándalo de Odebrecht, el senador recuerda en sus redes sociales que la plata de los sobornos que pagó esa multinacional brasilera “sale del bolsillo de los colombianos y de los peajes que pagan transportadores y demás ciudadanos”.

Ese tipo de gestos han hecho que hoy sea el precandidato con más fanaticada dentro el gremio. “Robledo es el único congresista que ha dado la talla con nosotros. Es el que públicamente nos defiende y se ha ganado el cariño de los camioneros”, nos dijo Alvarado, el camionero de Samacá.

“No queremos saber nada de políticos tradicionales”, dice Alvarado: “Ellos solo vienen cuando hay elecciones, mientras Robledo ha sido constante con nosotros”, agregó.

Ese acercamiento justo ahora, como nos decía un asesor de Robledo, “es porque los camioneros no tienen vocación de izquierda, como sí la tienen los estudiantes o los maestros. Aquí estamos ante un gremio que vamos a pelearnos con la derecha”.

Por eso la estrategia de Robledo de cara al 2018, aparte de montarse al bus anticorrupción, es llegarle a nuevos sectores. Específicamente, a los pequeños propietarios afectados por los TLC.

“A los que aplastan los grandes él quiere llegarles con un discurso de que aquí cabemos todos”, dijo a La Silla su asesor.

Precisamente el miércoles de la semana pasada Robledo viajó a Barranquilla y entre otros eventos, se reunió  con pequeños propietarios de estaciones de servicio agrupados en la Federación Nacional de Distribuidores de Combustibles y Energéticos, Fendipetróleo. Un gremio que se fundó hace más de cuarenta años y que se creó para representar los intereses de los distribuidores pequeños de gasolina y gas natural.

Fendipetróleo tiene una pelea casada hace rato con Terpel porque según ellos, se están quedando con todo el negocio de las bombas de gasolina.

Así, llegándole a los pequeños propietarios y también a los camioneros, Robledo comienza a conquistar una base que puede servirle para el 2018.

El problema para él es que no es el único en esa búsqueda.

Los coqueteos del uribismo

Del lado del Centro Democrático también hay acercamientos, aunque no tan adelantados ni con un candidato a la Presidencia, pero sí de parte de congresistas.

Aunque el precandidato Óscar Iván Zuluaga también se tomó foto con unos camioneros a principios de año antes de ir a un encuentro político en San Ángel, un municipio en el Magdalena, el senador uribista del departamento Honorio Enríquez, le dijo a La Silla que fue: “una foto de carretera. No fue un encuentro formal”

Hasta ahora, ni Iván Duque ni Carlos Holmes Trujillo, los otros precandidatos del partido, se han metido en la pelea de los camioneros ni se han acercado.

Pero dos camioneros, uno de la Cruzada Camionera, el grupo que lideró el paro el año pasado, y otro de Boyacá, contaron a La Silla por aparte que hay congresistas buscándolos para mantener sus apoyos en las listas.

El senador del Centro Democrático Rigoberto Barón, que fue candidato a la gobernación de Boyacá en 2011, nos dijo que él quiere repetir curul para la lista cerrada del Centro Democrático en el Senado y que “como Boyacá es un puerto terrestre automotor muy importante para el país, ojalá podamos contar con el apoyo de los transportadores para volver al Congreso”.

Barón es conocido en la seccional de la Asociación Colombiana de Camioneros, ACC, de Boyacá y de hecho se ha reunido con ellos varias veces y nos dijo que es amigo de Alfredo Medrano, vicepresidente de la ACC, al punto de que cuando fue capturado la semana pasada, Barón llamó a sus familiares y trinó a favor de ellos.

Según él, el apoyo de los camioneros y también de otros sectores como el campesino, va a ser clave no solo en Senado, sino en Cámara, donde el Centro Democrático todavía no define si se va por lista abierta o cerrada. “En ambos escenarios, ese apoyo siirve”, nos dijo.

Fuera de él, hay senadoras cercanas al gremio como Susana Correa, que está en la comisión sexta, que es la que discute todo lo que tiene que ver con el sector del transporte, y María del Rosario Guerra, que nos contó que hace unas semanas se reunió con algunos representantes para discutir su proyecto de ley que busca que las tarifas de los peajes sean distintas dependiendo del tramo.

Eso es justo uno de los puntos que los camioneros pelearon con el Gobierno en sus negociaciones el año pasado, buscando que les quitaran algunos peajes y por eso se sentaron con Guerra.

Pero como le decía un senador uribista a La Silla que ya se les ha acercado a los camioneros y nos pidió no citarlo “ellos son muy poco rentables políticamente. Son muy desorganizados y por lo general los domingos, que es el día de las votaciones, andan en carretera. Uno puede acercárseles, pero eso no significa que vayan a apoyarlo a uno”.

Los difíciles

Es cierto que convencer a los camioneros de apoyar en bloque a un candidato no es fácil porque de entrada, no están unidos y con la captura de Pedro Aguilar, que era el presidente y fundador de la ACC, quedó descabezada la asociación más grande.

Y hay otras que también están en el limbo.

El director ejecutivo de la Asociación de Transportadores de Carga, ATC, Orlando Castañeda, está fuera del país. Según dijo a La Silla: “por presiones y riesgos contra mi integridad y la de mi familia a causa de mi trabajo como dirigente”.

Pero además es un golpe duro para el gremio, como nos decía el líder de la Cruzada Camionera Manfri Parra: “Quedarnos sin interlocutores visibles con el Gobierno”.

Tan desordenados están que entre sus propios chats circuló un llamado de atención de Jorge García, presidente de la Confederación Colombiana de Transportadores, CCT, porque en las negociaciones con el ministerio de Transporte del pliego de 25 puntos que acordaron, han llegado camioneros que, según él, no estaban en la mesa.

“Hay muchos amigos que quieren llegar a hablar por su cuenta propia. Lo han hecho, han ido tres o cuatro a decir que la Cruzada no los representa”, dice García. “Ir al ministerio a mostrar desorden, ir a hablar a quién es el que habla más duro, eso no tiene presentación. Nos desdibuja y nos debilita”, dice en el audio que mandó por WhatsApp.

Aparte de esas divisiones internas, los camioneros tienen una larga historia de coqueteos con el santismo.

Como contamos en la campaña presidencial del 2010, el entonces candidato vicepresidencial Angelino Garzón buscó a Pedro Aguilar para que la ACC apoyara a Santos. Y estos le dieron su apoyo con la condición de que “cualquier inconveniente, él resolvía la problemática” dijo Aguilar a La Silla en ese momento. Además en 2010 y 2014, Aguilar fue candidato al senado por la U, quemándose ambas veces.

Igual, esa cercanía con la U se ha ido desdibujando.

Sobre todo desde un paro en 2013, en el que el Gobierno amenazó con penalizar los que estaban bloqueando vías e intentó negociar con una pequeña disidencia que no apoyaba a Aguilar. En el paro del año pasado, también liderado por él, se terminó de ir al traste esa alianza. Más ahora que está preso.

Por eso ganarse a un sector que se siente defraudado por el Gobierno y que además no es cualquier sector en términos de su poder de movilización, puede ser un gran activo para quien lo logre. Como nos dijo Alvarado, el transportador, “los transportadores estamos buscando quien nos puede ayudar”. Falta ver de aquí al 2018 quién “los ayuda” y a quién le dan un aventón.

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