Por Juanita Vélez · 20 de Junio de 2016

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Anoche El Espectador  dijo que un grupo de afros no iba a Cuba. Aunque sí van algunos líderes afros, el impasse destapó una realidad que ellos mismos reconocen: “no estamos unidos y cuando uno no está unido es muy difícil que le paren bolas”, le dijo a La Silla un líder afro que pidió no ser citado porque en este momento están en la decisión sobre finalmente quien va y quien se queda.

El viernes el Gobierno convocó a una reunión del Espacio Nacional de Consulta Previa, la instancia que se creó en hace tres meses para que 230 delegados de las comunidades afro, raizales y palenqueras se sentaran con el Gobierno para hacer la consulta previa de las medidas legislativas y administrativas que los afecten. Era la segunda reunión y, además de los asuntos a consultar, la idea era decidir quienes irían a La Habana.

De allí saldrían cuatro de los diez representantes afro que la mesa de conversaciones invitó  para que fueran hoy y mañana a Cuba.

 

Los otros seis delegados los escogen directamente las delegaciones de Gobierno y Farc, y a ellos se sumarían en La Habana dos representantes del pueblo Rom seleccionados por sus representantes en la Comisión Nacional de Diálogo, y diez miembros de las comunidades indígenas (cinco escogidos por ellos mismos y otros cinco por la Mesa).

La decisión de invitarlos se dio después de meses de insistencia de los afro, al punto de que en marzo líderes afro, desde la excongresista María Isabel Urrutia hasta la agrupación ChocQuibTown y la exalcaldesa de Quibdó, Zulia Mena y el exgeneral Luis Alberto Moore, redactaron una carta pidiendo más representación en el proceso de paz.

Luego de mucha presión, el presidente Juan Manuel Santos recibió a algunos representantes en Palacio a mediados de marzo. Y ahí, según le contó a La Silla Ray Charrupi, de Chao Racismo, “nos dio su palabra de que nos mandaba a La Habana.”

A pesar de esa puja, la decisión de ir o no y de quién asistirá no era sencilla, pues los 230 delegados al Espacio tienen que escoger solo a cuatro delegados que serán muy visibles y deben ser los voceros de todos ellos, lo que naturalmente crea un debate agudo.

Ayer por la noche, luego de muchas horas de discusión, algunos miembros del Espacio sacaron una carta pública en la que dicen que no van a Cuba porque “no fuimos tenidos en cuenta”  en las negociaciones de La Habana y piden, entre otras cosas, “que todos los acuerdos y decisiones que se tomen y adopten en la Mesa de La Habana deberán ser sometidos a consulta previa a través de este espacio”.

 

Eso es bastante improbable por varios motivos.

Uno es que hoy no existe una ley de consulta previa para saber cómo hacerla. Otro, si se hace con los afros seguramente los indígenas exigirían lo mismo.

Y, sobre todo, porque hacer una consulta previa dejaría en duda un eventual Acuerdo Final, y consultarlos con comunidades tan amplias y divididas demoraría más la aprobación de los acuerdos y dejaría la duda de qué pasaría con éstos y con las Farc mientras se consultan. Eso por no mencionar que queda la duda de si se consultaría antes o después de la refrendación de los acuerdos.

Encima, no todos los líderes afro están de acuerdo con hacer esa exigencia en este momento.

La división

“Ese Espacio Nacional de Consulta no ha sido el canal de diálogo entre el Gobierno y los afro para tramitar el viaje a La Habana. Eso se ha hecho desde el principio con el Consejo Nacional de Paz Afrocolombiano (Conpa).”, le explicó a La Silla Absalón Suárez, miembro del Proceso de Comunidades Negras (PCN), una de las organizaciones afro más grandes y organizadas.

Mientras el Espacio Nacional de Consulta es un espacio que el Gobierno creó este año para hablar todos los temas que necesiten consultarse con los afro, el Conpa es un consejo creado por ellos desde en febrero del año pasado, que defienden como su “expresión autónoma” y por eso lo ven como un canal de diálogo más legítimo.

Como nos explicaba un miembro del Conpa: “En el Espacio de Consulta el Gobierno es el que pone la agenda y dice cuándo, dónde y cómo. En el Conpa somos nosotros los que mandamos la parada.”

Por eso, cuando los de Conpa se enteraron de la carta anoche hubo mucha molestia. “Nos íbamos arrancando los pelos porque llevamos meses peleando por ir y no puede ser que en un espacio que ni siquiera convocamos nosotros, como es ese de la consulta previa, ellos decidan por todos”, agregó otra persona que hace parte del Conpa y pidió no ser citada.

“Ese espacio de consulta es un embeleco del Gobierno y avanza solo porque los funcionarios siguen creyendo que ahí están las voces que nos representan cuando no es cierto. La única ganancia es que en esa carta algunos miembros del Espacio por fin reconocen que la consulta previa no es sentarse en un escritorio a oír pero no hacer nada. Es una instancia para tomar decisiones.”, dijo esa fuente.

Pero igual la división está clara: 23 de los 230 delegados del Espacio se apartaron públicamente del comunicado.

“Hicimos una declaración con otros compañeros en la que dejamos constancia de que esa decisión (la de la carta) fue acelerada, el comunicado no se socializó bien y no se puede asumir que los diálogos tengan que pasar por consulta previa. Por eso lo damos por no aprobado. Lo mejor es que cada delegado haga su pronunciamiento por departamento, porque poner a 226 personas de acuerdo es muy difícil”, le dijo a La Silla Paulino Riasco, que estuvo en las discusiones representando al Cauca.

Por esta pelea, la visita se postergó para la próxima semana. Y todavía no se sabe qué va a pasar con los cuatro cupos que en principio iba a elegir el Espacio, no solo por la pelea sino porque volverlos a reunir es complicado, pues vienen de todas partes del país.

De hecho, el Gobierno todavía no sabe qué va a pasar.

La viceministra del Interior para la Participación e Igualdad de Derechos, Carmen Inés Vásquez (que es afrocolombiana), le dijo a La Silla que estaba sorprendida.

“La verdad es que yo fui el viernes a la reunión y había muy buen ambiente para ir a La Habana. Todavía estamos intentando entender qué fue lo que pasó y lo que sé es que muchos si quieren ir y desde hoy lo han manifestado”, dijo.

Ante tanta incertidumbre, Riasco propone que, por ejemplo, se escojan a los miembros de las regiones más afectadas por el conflicto como el Valle del Cauca, Cauca, Chocó y Nariño o que los delegados de cada departamento elijan a sus representantes para alcanzar a ir. Pero esa es apenas una propuesta.

Por ahora no es claro cuántos afros irán, ni quién va a elegir a esos cuatro. Pero sí se evidencian dos cosas: que los afro siguen muy divididos y que en un eventual Acuerdo Final en La Habana no solo quedará pendiente la refrendación, sino que la consulta previa con afros e indígenas también puede enredarles el camino.




 

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