Por Laura Silva · 15 de Marzo de 2017

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Han pasado dos semanas desde que Dilian Francisca Toro anunció que la Gobernación logró llegar a un acuerdo para que Hidropacífico, la empresa que opera el servicio de acueducto en Buenaventura, salga del principal puerto del país. Aún así, todavía hay muchas dudas sobre cuáles son los términos de ese acuerdo, cuándo saldrá la empresa y quién la reemplazará.

Por ahora, está claro que Hidropacífico no se irá de Buenaventura con las manos vacías. Y que la solución real para que la ciudad tenga un servicio de agua continuo está muy lejos de materializarse.

Lo que se sabe

Después de 16 años operando el acueducto y alcantarillado de Buenaventura y 6 mil millones de pesos invertidos para mejorar el servicio, Hidropacífico no ha logrado que los bonaverenses cuenten con más de 4 horas continuas de agua al día. La situación se complicó aún más en los últimos dos meses cuando empezó la temporada de sequía, sobre todo del río Escalerete, que provee de agua a más del 70 por ciento de la ciudad. Eso desencadenó en protestas en contra de Hidropacífico y bloqueos de las vías principales.

En medio de esa coyuntura, Dilian Francisca Toro se anotó un gol cuando anunció que llegó a un acuerdo para que la empresa salga del puerto, una medida que los bonaverenses estaban pidiendo a gritos y que había sido un compromiso de campaña tanto de ella como de su ahijado político Eliecer Arboleda, el alcalde del Puerto.

Las primeras declaraciones del gerente de Hidropacífico, Gustavo Duque, después del anuncio apuntaron a señalar que la empresa se iba por la mala fama que tenía en el puerto y que se agravó no solo por las consecuencias de la sequía sino de las declaraciones del Alcalde que durante todo su gobierno le echó la culpa por el pésimo servicio.

Y se defendió, argumentando que, por la forma en la que está hecho el contrato, Hidropacífico no pudo hacer obras que mejoraran la infraestructura, que es la causa principal por la que el servicio es tan malo. Aún así, dijo que si la comunidad lo pide, ellos están dispuestos a dar un paso al costado. Pero su salida no será gratis.

Aunque todavía no ha finalizado la negociación, La Silla supo que Hidropacífico ganaría por ahora por dos vías.

La primera, según le confirmó a La Silla Dilian Francisca Toro, es que Hidropacífico será quien definirá qué empresa se quedará con el contrato por los cuatro años que le restan a la concesión que se ganó en el 2002 y que termina en 2022. Es decir, se va, pero deja a su sucesor.

 

Aún es muy pronto para saber qué empresa será, si será pública (como exigen los bonaverenses) o privada y qué margen de acción tendrá para poder invertir en mejorar la infraestructura obsoleta que tiene hoy Buenaventura.

Lo que sí se sabe es que la nueva empresa deberá contar con el visto bueno de la Gobernación y de la Alcaldía, quienes podrán vetar las propuestas que lleve Hidropacífico. Según Toro, quien llegue debe ser una empresa idónea y con músculo económico para poder invertir de sus propios recursos en el mejoramiento del sistema de acueducto y alcantarillado.

Aún así, persiste el temor de que al puerto vuelva a llegar una empresa privada como Hidropacífico, que se creó 24 horas antes de que se abriera la licitación y que ganó a pesar de ser el único proponente.

“Hidropacífico incumplió y aún así quiere poner el operador. El inconformismo de toda la comunidad es total. Buenaventura es una bomba de tiempo que ojalá el Gobierno no deje que estalle”, le dijo a La Silla Jesús Rodríguez, personero de Buenaventura.

“La empresa ha incumplido el contrato que beneficia a los funcionarios pero no a la comunidad que por eso no está de acuerdo con que Hidropacífico se lo ceda a otra empresa privada. Hemos solicitado que sea pública porque si no va a ser así, mejor que no lo cedan y ya termine Hidropacífico lo que le queda”, agregó un líder comunitario que ha estado cerca de la negociación.  

Una vez se resuelva ese lío y se acabe el contrato con Hidropacífico, la Gobernación tendrá que abrir un nuevo proceso de licitación para volver a adjudicar el servicio de agua en Buenaventura. Allí, seguramente, se tendrán que modificar los términos que se han criticado en el contrato que ganó Hidropacífico como, por ejemplo, garantizar que quien llegue a operar el acueducto tenga recursos para invertir en el mantenimiento y mejoras de la infraestructura.

La otra vía por la que también gana Hidropacífico es que a pesar de que se ha hablado de ceder el contrato, éste tiene cláusulas que impiden hacerlo, como explicó el presidente de la Cámara de Comercio de Buenaventura, Alexander Micolta.

Por eso, una fuente que ha estado al tanto de la negociación, le dijo a La Silla que para poder ceder el contrato, el Distrito tendrá que pagarle una contraprestación a la empresa. Algo similar le reconoció a la Silla la gobernadora Toro que dijo que ahora le correspondía “a los abogados de la Alcaldía y a Hidropacífico sentarse a cuantificar y mirar cómo arreglan”.

Aunque por ahora nadie sabe exactamente cuánto tendrán que pagar, un informe de consultoría que presentó el Gobierno nacional el año pasado para explorar las posibles salidas al contrato, estableció que ese monto podría ascender a los 11 mil millones de pesos.

Esto por cuenta de las indemnizaciones que habría que pagar por terminar anticipadamente el contrato tanto a la empresa como a la interventoría y los pagos de las deudas que tienen hoy tanto Hidropacífico como la Sociedad de Acueducto y Alcantarillado de Buenaventura, Saab, solo por mencionar algunos.

“Se dice en los pasillos que Hidropacífico cedería pero se le debe pagar un valor por ello. ¿Cuál? No se. La pregunta [además] es quién paga. Lo lógico es que sea quien contrata. Hay que ver cómo están haciendo en casos parecidos como Electricaribe”, agregó la fuente.

Pero mientras esto se resuelve, el gerente de Hidropacífico ha hecho nuevas declaraciones que sugieren que todavía no es claro ni siquiera que efectivamente la empresa se va a ir del puerto.

“Lo que dijo la Gobernadora fue apresurado porque lo que estamos buscando es una negociación. No terminar el contrato", le dijo Duque a La Silla.

Esa versión contrasta con la seguridad con la que Dilian Francisca Toro ha anunciado el acuerdo al que llegó con la empresa. Y desde afuera da la impresión que la estrategia que está usando Hidropacífico es demorar la negociación para aumentar los beneficios que tendría su inminente salida.  

“El negocio no debe ser tan malo porque Hidropacífico no se quiere ir”, le dijo a La Silla un político de Buenaventura que también ha estado pendiente de la negociación.

Soluciones a largo plazo, en veremos

Más allá de la salida de Hidropacífico de Buenaventura, todavía quedan dudas sobre cómo operará el servicio de acueducto en el futuro y cuándo los bonaverenses podrán tener agua las 24 horas. Hasta ahora, tanto la Gobernadora como el Alcalde han sido claros en asegurar que a pesar de que salga la empresa, la solución no va a llegar inmediatamente.

Por ahora, se van entregar las obras de optimización de la planta de tratamiento de agua potable de Escalerete y la construcción del tanque Venecia II, que fueron contratadas por Findeter desde 2014 y costaron 12.806 millones de pesos. Estas obras ya habían sido adjudicadas en el 2007 a la firma P&H por el alcalde José Félix Ocoró, quien fue enviado a la cárcel en el 2011 por irregularidades en los contratos.

El gerente de Vallecaucana de Aguas, Luis Alfonso Chávez, ha dicho que se entregarán en junio y agosto de este año. Y aunque son claves, porque servirán para reducir la turbiedad del agua, ninguna de las dos sirve para garantizar el servicio por más de cuatro horas diarias como ocurre hoy.

Por eso, Toro ha hablado en reiteradas ocasiones de que la solución está en plan maestro diseñado por Vallecaucana de Aguas que contempla construir 42 obras de las cuales hasta ahora solo siete han sido priorizadas y dos ya están listas para arrancar.

El total de la inversión para sacarlas a flote será de 157 mil millones de pesos. La plata por ahora, según Toro, saldrá de tres fuentes: 131 mil millones de un crédito que aprobó el Banco Interamericano de Desarrollo BID y el Banco Mundial, 20 mil millones que espera poner la Gobernación con recursos de regalías y la Alcaldía podrá 6 mil.

Además, si bien Toro ha dicho Gestión del Riesgo (en Bogotá) las va a adjudicar, y que la Gobernación y la Alcaldía distrital sólo pondrán la plata, aún no se sabe quién las ejecutará. Y hay una duda de qué rol jugará Vallecaucana de Aguas que desde hace dos años ha acompañado de cerca la discusión sobre las opciones para resolver la crisis en Buenaventura.

Como Vallecaucana no puede ejecutar obras, y en teoría, ya terminó el trabajo que tenía que era definir el plan maestro no es claro por qué sigue tan involucrada en el proceso. Sobre todo ahora, cuando su nuevo gerente, Luis Alfonso Chávez, es una persona de la entraña de la Gobernadora Toro, que salió de ser asesor de ella para ocupar el cargo y que antes fue diputado de La U y ex alcalde de Palmira, uno de los fortines políticos de la gobernadora.

La otra duda es si entrará a jugar Acuavalle que estuvo en Buenaventura antes de Hidropacífico y tampoco le fue bien. Hoy, el gerente Guillermo Arbey Rodríguez dijo que están dispuestos a evaluar las posibilidades para volver aunque anunció que deben revisar "si son beneficiosas para Acuavalle. No tendríamos ningún problema en participar en la convocatoria que haga el distrito y poder regresar allá como lo hicimos hasta el año 2001". 

No obstante, durante la Asamblea Departamental del Valle realizada ayer, el mismo Rodríguez había dicho que la empresa no tenía los recursos financieros que muy seguramente iba a requerir el distrito para mejorar el servicio. Por eso, si Acuavalle entra, lo haría en calidad de operador mientras que la inversión seguiría siendo responsabilidad del municipio.

Vale la pena recordar que en el 2002, cuando Acuavalle salió del municipio, dejó una deuda de 8 mil millones de pesos.

La participación de ambas seguramente se aclarará cuando se empiece a estructurar la nueva licitación que debe abrir la Gobernación para adjudicar nuevamente el servicio de agua de Buenaventura. La pregunta en este caso es cómo será ese proceso y si, como se ha dicho, va a corregir las falencias que tuvo el proceso con Hidropacífico que estructuró un modelo en el que el operador no podía construir infraestructura sino que ésta dependía de la Saab que hoy está embargada.

De ese proceso depende que después de incontables promesas incumplidas, Buenaventura finalmente tenga agua por 24 horas diarias.

El gerente de Vallecuacana dijo hace tres semanas en una reunión con congresistas del Valle que sólo hasta el 2045 estarán listas todas las obras que hacen parte del plan maestro que podrían solucionar de una vez por todas el problema del agua potable en Buenaventura, según le contó a La Silla Jesús Rodríguez, el personero de Buenaventura que estuvo ahí.

“Las inversiones siempre se quedan en promesas. Los planes se hacen por fuera de Buenaventura sin tener en cuenta la realidad local, y cuando toca reformularlos porque no funcionan, los afectados son la comunidad,” dijo el personero.

Por eso, la única solución a corto plazo es que el río Escalerete normalice su caudal. Al menos eso hará que el principal puerto de Colombia pase de tener cero horas de agua y necesitar carrotanques como está sucediendo ahora, a que tenga cuatro horas de agua al día como estaba antes de la sequía. Para soluciones de fondo no hay más remedio que esperar.

Comentarios (1)

Silvio Rodríguez

30 de Marzo

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Sería bueno que continuara el seguimiento de este caso a futuro, ahora que la Procuraduría solicita e invetiguen responsables:
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Sería bueno que continuara el seguimiento de este caso a futuro, ahora que la Procuraduría solicita e invetiguen responsables:
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