Por Ana Karietna León Quiroga · 19 de Julio de 2017

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El lunes Francisco Santos y José Obdulio Gaviria organizaron una reunión en Bucaramanga con militantes y simpatizantes del Centro Democrático como un ejercicio para medir cómo están las fuerzas uribistas en Santander de cara a las elecciones al Congreso de 2018. Pero un pulso entre ambos resultó atizando la fractura del Partido en la región y de paso, dejó en evidencia las tendencias que existen en esa colectividad. 

Levantaron el avispero

Francisco Santos llegó a Bucaramanga en su rol de coordinador político del Centro Democrático, en medio de una gira que está haciendo por varias regiones. Como su meta es duplicar las curules uribistas el próximo año, tal y como lo contamos en La Silla, la idea de la reunión era ver qué fuerzas de Santander podrían sumárserles.

 

En ese ejercicio que era para escuchar a la gente y conocer a los interesados en obtener el aval del partido del ex presidente Uribe, no estuvo solo. En la mesa principal del evento que se llevó a cabo en el hotel La Triada también se sentó el senador José Obdulio Gaviria. 

En principio su presencia no resultó extraña para los cerca de 100 asistentes. Aunque Gaviria es antioqueño, desde que se fundó el partido, él ha asumido la vocería de Santander en la bancada del Senado del Centro Democrático, pues allí solo tienen un representante a la Cámara.

Sin embargo, su polémico discurso resultó contrariando la bandera con la que llegó el ex vicepresidente de Uribe a esa región. 

Según cinco uribistas que estuvieron en el evento, Francisco Santos habló de primero. Basó su intervención en la necesidad de que el Partido en Santander haga alianzas con fuerzas políticas que sumen votos para lograr sacar dos representantes a la Cámara.

“Él lo dijo clarito y es que la línea es abrir la participación a sectores políticos que hoy no están en el partido pero tienen afinidad y suman”, dijo uno de ellos. “La idea es sumar. Si sus hojas de vida no tienen tacha, no importa que vengan de otros partidos pero que sumen”, repitió otro.

En esa línea que, como contó La Silla, es la que él y otros congresistas han defendido en el partido a nivel nacional, entre otras cosas, para abrir la lista al Senado del Centro Democrático, incluso insinuó que es posible que la gente de La U se sume.

“Hay muchísima gente que quiere entrar y que no tenemos por qué decirle que no (...) Todos sabemos que el partido de La U éstas son las últimas elecciones que va a tener (...) el Partido Conservador también está en un momento de implosión (...) nosotros tenemos que convertirnos en la única fuerza y si no lo hacemos perdemos el país”, dijo Pacho Santos en una de sus intervenciones que quedó grabada.

Eso le cayó bien a buena parte de los asistentes. Sobre todo a las fuerzas políticas de la región que ya están pidiendo pista para aterrizar en el partido de Uribe y que estaban presentes en el evento. 

Entre ellos, Óscar Villamizar, quien además de ser hijo del excongresista Alirio Villamizar, condenado por el carrusel de las notarías, en 2014 se lanzó a la Cámara por Opción Ciudadana y se quemó con 15 mil votos. 

También fue música para los oídos de Edwin Ballesteros, el exgerente de la Empresa de Servicios Públicos de Santander, quien es uno de los aliados políticos en la región del exgobernador Richard Aguilar, a su vez hijo del exgobernador y condenado por parapolítica Hugo Aguilar, y que hasta hace poco sonaba como su candidato a la Cámara. 

Luego fue el turno de José Obdulio. En veinte minutos, el ideólogo del Centro Democrático, logró que el mensaje de Pacho Santos, que se suponía era el del partido, quedara desdibujado. 

“Yo estoy de acuerdo con que aquí hay que obtener dos cámaras (...) pero no sonsacando a otros partidos dirigentes que tienen como propósito hacer de su vida una curul en el Senado o en la Cámara (...) Ahora dizque porque hay transfuguismo se vienen todos los de La U (...) Esto es un partido que obtiene votos a punta de ideas, a punta de la imagen del presidente Uribe (...)”, dijo.

Para tres de los cinco asistentes con los que hablamos, el discurso de José Obdulio iba en contravía del espíritu de la coalición del No de Uribe y Pastrana porque aún cuando la alianza es para las elecciones presidenciales “le echó agua sucia al que cayera”, según un uribista que no milita en el Centro Democrático

El guante le cayó incluso a miembros del Partido Conservador que estaba en la reunión.

José Obdulio dijo que había que cerrarle el paso a los fortines electorales que, según dijo, existen porque “son votos comprados”. 

Cuando recibió aplausos, subió de tono, y le lanzó pullas a varios políticos del departamento.

“Este es el único departamento que es capaz de elegir a Bernabé...es que no se necesita hablar” dijo, en referencia al  senador de Cambio Radical Bernabé Celis. 

Luego se refirió de forma implícita a la fuerza política del condenado Alirio Villamizar: “Hay gente que tiene en su caja fuerte miles de millones de pesos para comprar votos. Sobre todo cuando tienen notarías”.

En contravía de lo que acababa de decir Pacho Santos, también defendió que la lista a la Cámara en Santander fuese cerrada, algo que según él ya había propuesto en 2014 y de paso humilló a los Aguilar: 

“(En 2014) dije hagamos una lista cerrada de kamikazes que se enfrente primero que todo a los Aguilar”. 

El tema de las listas abrió un debate en vivo con Pacho Santos y con Marcos Díaz, el representante a la Cámara de Santander, quien también estaba en la mesa principal.  Ambos, defendiendo las listas abiertas le dijeron que la lista a la Asamblea de Antioquia, aunque fue abierta, resultó eligiendo seis diputados pero José Obdulio repostó que “el resultado no es el número, el resultado es la fuerza ideológica”.

El impacto en Santander

“Él nos convoca aquí a una guerra. Yo no comparto eso porque la guerra política e ideológica que tiene el Centro Democrático es contra las tesis de la izquierda no contra potenciales aliados para las elecciones” nos dijo Laureano Tirado, un conservador aliado de los Aguilar que está promoviendo la candidatura de Alejandro Ordóñez y que según dijo, va a militar oficialmente en el Partido de Uribe. 

En ese mismo sentido, otros dos asistentes dijeron que el evento terminó dividiendo aún más las fuerzas del partido en Santander que como contamos están reventadas. 

En un lado, quedaron los que apoyaron a José Obdulio. Uribistas que aunque son uribistas pura sangre no tienen votos, como la mayoría de la junta directiva departamental. En el otro, los que tienen potencial electoral pero vienen de partidos o grupos cuestionados en Santander.

Pero después del revuelo, José Obdulio, junto a Pacho Santos, resultó entrevistándose en privado con cada sector que está en el sonajero. 

Después del evento pero en el mismo hotel, se reunieron por separado con Óscar Villamizar, Edwin Ballesteros, la exrepresentante Johana Chaves y el director de Fedegasan Jaime Clavijo que quieren lanzarse al Senado y con Iván Aguilar, el excandidato a la Gobernación por el Centro Democrático que renunció y se adhirió al liberal Didier Tavera que ahora quiere volver al Partido y lanzarse a la Cámara.

Según dos fuentes, una que estuvo en uno de los encuentros y supo de los demás y otra a la que le contaron, la actitud del Senador ahí fue más de espectador que de interlocutor. 

“Pacho Santos fue el que les preguntó a cada uno (...) por sus intenciones, por los cuestionamientos (...)” dijo una de ellas.

Ambas fuentes aseguraron que solo con Iván Aguilar, José Obdulio se despachó también en privado -pues en público ya había insinuado que tenía que “pedir perdón” y “hacer la fila”-. 

Con eso, queda en el aire si la discordia en la que terminó la reunión de las fuerzas uribistas fue producto de la pelea interna del Partido en Santander o si fue para darle contentillo a ambos sectores y que todos se sintieran representados en al menos una de las figuras nacionales que fueron. 

CONTEXTO

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