Por Tatiana Velásquez Archibold · 26 de Febrero de 2017

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Una parranda vallenata en un club de Santa Marta, ofrecida por el exalcalde Carlos Caicedo a contratistas y funcionarios de la Alcaldía, y a miembros de su grupo político, evidencia las ayudas que el exmandatario ha recibido del Distrito, las últimas semanas, en su lucha contra la empresa Metroagua. Pero, especialmente, demuestra que su poder sigue intacto en la capital del Magdalena, tan intacto que a veces pareciera ser él quien está detrás del timón distrital y no su alfil político Rafael Martínez.

 

La salida de Metroagua se ha convertido en un caballito de batalla del exalcalde, que le ayuda en la expansión nacional de su proyecto político, después de recorrer el Caribe haciéndole campaña a la paz y de promover el voto en blanco en La Guajira. Movidas que podría capitalizar de cara a las elecciones legislativas porque, como él mismo lo ha reconocido, considera lanzarse al Senado.

La lucha contra Metroagua

Caicedo y sus simpatizantes celebraron las medidas cautelares, decretadas por una jueza de Santa Marta el 15 de febrero en respuesta a una acción popular que él interpuso contra Metroagua cuando era alcalde. La togada le ordenó a la empresa de la filial española Inassa entregarle las redes al Distrito el 17 de abril, tal como lo establece el contrato de arrendamiento.

Ese fallo es el capítulo más reciente de una pelea que Caicedo y Metroagua protagonizan desde 2012, cuando llegó a la Alcaldía prometiendo acabar con las “concesiones onerosas” y enfiló baterías contra Metroagua por el mal servicio que presta. Especialmente, porque la calidad del agua no es la mejor y hasta ha llegado a tener una alta presencia de heces.

Sin embargo, la crisis del agua es un problema complejo en Santa Marta, porque esa ciudad se abastece de fuentes superficiales y de pozos, cuyo caudal está en déficit aún en época de lluvias. Por eso la solución también incluye inversión pública en infraestructura, que garantice el acceso a ríos más caudalosos, y un control a las conexiones fraudulentas por el crecimiento desordenado de la población. Esas soluciones podrían llegar, a través de una APP que estructura Planeación Nacional, por solicitud del Distrito, y contempla inversiones por 2,8 billones de pesos para los próximos 30 años.

La pelea de Caicedo con Metroagua también se da por las condiciones del contrato de arrendamiento. Inicialmente se firmó en 1989, pero tuvo seis modificaciones por igual número de otrosíes que terminaron inclinando la balanza a favor de la empresa. Por ejemplo, Metroagua pasó de darle el 33% del recaudo por facturación al Distrito a entregarle solo el 2%, y tiene el derecho a recibir una suma de dinero por el retorno a las inversiones que haya hecho.

Justamente esa cláusula del contrato se convirtió, recientemente, en el combustible que atizó la hoguera entre Metroagua y el exalcalde Caicedo, porque la empresa le reclama al Distrito 60 mil millones de pesos. Cifra que ni Caicedo ni su sucesor Martínez reconocen y que llevó al primero a interponer las medidas cautelares para evitar que por esa plata se terminara retrasando la salida de Metroagua en abril.

Aunque la jueza le ordenó a la empresa devolverle las redes al Distrito, el lío económico está lejos de resolverse porque Metroagua ya anunció que acudirá a los mecanismos legales para recibir la plata, tal como lo establece el contrato.  

Por lo pronto, el caicedismo celebra su victoria judicial.

La fiesta en el Country Club

El movimiento político del exalcalde Caicedo, Fuerza Ciudadana, organizó una parranda vallenata, el pasado 18 de febrero en el Country Club de Gaira,  para celebrar la decisión de la jueza Martha Mogollón Saker.

A la fiesta asistieron funcionarios de la Alcaldía, ya que gran parte de los integrantes de Fuerza Ciudadana trabajan en el Distrito como contratistas, empleados o miembros del gabinete del alcalde Rafael Martínez. Algunos están vinculados por órdenes de prestación de servicios (OPS) y otros a través de convenios con fundaciones y demás entidades con las que la Alcaldía tiene vínculos vigentes.

Fueron los mismos asistentes a la parranda, quienes comenzaron a publicar en Facebook e Instagram fotografías del festejo, que terminó en la madrugada y tuvo como invitado central al cantante y verseador vallenato Luis Mario Oñate.  Algunos, incluso, publicaron comentarios sobre lo “buena” que estuvo la fiesta.

Varias de esas fotos ya no están disponibles en redes sociales, pero conservamos los pantallazos que fuentes en Santa Marta nos hicieron llegar. Inicialmente algunas fueron publicadas con el mensaje “Celebrando el triunfo #NomasMetroagua”.

En una de ellas aparecen dos abogados contratistas de la oficina jurídica de la Alcaldía, junto a cuatro personas más, incluido el exalcalde Caicedo.

Esos dos abogados contratistas también posan con Caicedo en una segunda fotografía, que fue publicada en Twitter.

Además de profesionales del área jurídica, a la parranda asistieron empleados de distintas secretarias, como la de Hacienda, según le escuchamos decir a un contratista de la Alcaldía. Esa persona contó que algunos miembros de Fuerza Ciudadana fueron los encargados de organizar e invitar telefonicamente a sus compañeros en el Distrito.

Aunque extraoficialmente algunos miembros de Fuerza Ciudadana han manifestado que la parranda se pagó con las donaciones voluntarias de sus miembros, la financiación de la fiesta ha sido objeto de controversia los últimos días en Santa Marta, especialmente entre los críticos del exalcalde Caicedo.

Un periodista samario publicó algunas fotografías de lo que calificó de “fiestón”, en el que hubo “cervezas en lata a la lata” y “comidas”, y cuestionó el “derroche de plata” de una campaña liderada por Caicedo contra la empresa Metroagua, que ya tiene sus días contados por el inminente vencimiento del contrato. También sugirió que podrían tratarse de recursos de la Alcaldía.

Dos personas que conocen por dentro Fuerza Ciudadana le dijeron a La Silla que la fiesta fue un evento de agradecimiento del exalcalde Caicedo para su grupo político, por el trabajo hecho las últimas semanas. Este incluyó recolectar en tiempo récord 230 mil firmas con las que respaldó las medidas cautelares que solicitó, una campaña publicitaria y de presencia activa en las redes sociales con imágenes y etiquetas de #NomasMetroagua y la organización de la marcha el 14 de febrero.

La marcha

Aunque la prensa nacional reseñó la marcha contra Metroagua como una iniciativa ciudadana liderada por el exalcalde Caicedo, La Silla encontró evidencias de cómo a esa manifestación asistieron, además de miembros del movimiento político de Caicedo Fuerza Ciudadana, funcionarios y contratistas de la Alcaldía de Santa Marta.

Un funcionario del Distrito, que trabaja en el área de salud, nos contó que a él y a sus compañeros de trabajo su jefe les pidió llevar entre 5 y 10 personas a la marcha y que los citó una hora antes del inicio de la manifestación, en la estatua del Pibe Valderrama, para corroborar que estuvieran contribuyendo a la causa con la cuota de participantes. Además nos contó que un día antes de la marcha les llegó, vía whatsapp, un recordatorio de asistencia.

Esa fuente nos dijo que asistió a la marcha, acompañado de cinco familiares a los que le pagó el transporte, por temor a que le cancelaran su orden de prestación de servicios, y que tan pronto llegó se aseguró de que su jefe lo viera para evitarse problemas. Aunque nos dijo que nunca recibió una amenaza explícita de parte de su superior.

Esta fuente también nos habló de unas planillas en las que él y los demás empleados tenían que firmar tan pronto llegaran al punto de convocatoria, pero La Silla no pudo conseguir ninguna fotografía de esos documentos.

Una vez a las afueras del estadio Eduardo Santos, continuó la fuente, él y sus familiares recibieron unas camisetas blancas estampadas con las letras No más Metroagua. Esas fueron las camisetas con las que los manifestantes se uniformaron para recorrer las calles de Santa Marta exigiendo la salida de esa empresa.

La Silla también obtuvo copia de un chat en el que un contratista de la Secretaría de Hacienda reconoce que algunos jefes en esa dependencia les pidieron a los funcionarios asistir a la marcha, pero no lo publicamos por petición de la fuente que nos lo facilitó.

Nos comunicamos con el exalcalde Carlos Caicedo, pero oficialmente no pudimos obtener respuesta a las preguntas que le enviamos porque se encontraba ocupado con compromisos familiares.

Aunque desde que comenzó su pelea con Metroagua, Caicedo ha manifestado que su lucha se basa en la defensa de lo público, con estas movidas recientes no solo evidencia que lo hizo con más de una ayuda de la Alcaldía sino que logró sacarle réditos políticos. Los medios nacionales no han dejado de reseñar su cruzada y sus simpatizantes han comenzado a vender la salida de Metroagua como un logro propio, gracias a la acción popular que interpuso su líder, y no por el vencimiento del contrato que esa empresa firmó hace 28 años con el Distrito.

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