Por Antonio Canchila García · 06 de Marzo de 2017

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A mediados de noviembre de 2013 Santa Marta recibió una de sus noticias más importantes de las últimas décadas: fue seleccionada como sede de los Juegos Bolivarianos 2017 por la que compitió con Venezuela. El honor llegó tras la propuesta que presentó ante la Asamblea de la Organización Deportiva Bolivariana (Odebo), en Perú, el entonces alcalde Carlos Caicedo, quien en ese momento aseguró “hay que empezar la ejecución de las obras para que no nos coja la noche”. Pero está pasando exactamente lo contrario. La Administración está corriendo y ya es claro que algunos trabajos no alcanzarán a estar al 100 para las justas.

Por ello, aunque no está en duda la sede samaria, algunas de las 42 disciplinas de 36 deportes que se disputarán allí (son 46 en total, pero se estipuló que 4 se jugarán en Cali) podrían salir de la ciudad, según nos confirmó la directora de Coldeportes Clara Luz Roldan e incluso nos lo reconoció el propio alcalde Rafael Martínez (alfil político de su sucesor Carlos Caicedo).

 

Santa Marta tiene la responsabilidad de hacer 12 obras deportivas para el evento, que será entre el 11 y el 25 de noviembre de este año, pero a estas alturas a la Alcaldía aún le falta adjudicar tres.

De las nueve que están adjudicadas, ocho tienen fecha de entrega para el 31 de octubre (10 días antes de las justas) y el estadio de fútbol, por ejemplo, funcionará en un 80 por ciento para el evento deportivo, que es el primer capítulo del ciclo olímpico mundial, pues según el contrato que revisó La Silla Caribe solo estará listo hasta finales de diciembre. Es decir, dos meses después de los Bolivarianos.

Todo esto con la particularidad de que la Odebo establece que los espacios deportivos deben ser entregados un mes antes de que arranquen los Juegos (es decir en octubre) para su equipamiento.

Este viernes, la Alcaldía de Santa Marta, Coldeportes y el comité organizador de los Juegos Bolivarianos hicieron un recorrido por la samaria y coincidieron en que “todo va a buen ritmo”

La Silla Caribe hizo el mismo recorrido por aparte y encontró un panorama un poco más pesimista. Aunque es cierto que lo que sí estará al 100 por ciento para esas justas son los estadios de béisbol y softbol.

El recorrido

Para las 12 obras que hay que hacer para estos Juegos se están invirtiendo 150 mil millones de pesos, de los cuales 90 mil han sido aportados por la Nación y los 60 mil restantes por el Distrito de Santa Marta.

Encontramos que de esa docena de obras que hay que hacer sólo tres presentan avance: los estadios de béisbol, softbol y fútbol.

Y en los lugares donde quedarán el complejo acuático, el patinódromo, el complejo de raquetas, el estadio de rugby y los coliseos mayor y menos aún se están haciendo demoliciones y adecuaciones de terreno para poder iniciar las obras.

Aunque desde marzo de 2016 se firmó el convenio entre la Alcaldía de Santa Marta y Coldeportes para empezar a girar los recursos para que las obras fueran contratadas, sólo hasta finales de ese año empezaron a ser contratadas por lo que siete de las nueve obras que ya están contratadas tiene como inicio de ejecución el 31 de enero de este año.

¿Qué hay detrás de las demoras en la contratación de dichas obras? Averiguamos y hubo varios factores, pero principalmente hizo mella el empeño del exalcalde Caicedo porque los escenarios fueran megaobras que pasaban el presupuesto que la Nación podía aportar para las mismas.

El factor Caicedo

Cuando se le pregunta al alcalde Rafael Martínez sobre la demora en la contratación de las obras para la realización de los Bolivarianos da dos razones: la primera es que el conocido pulso político entre la alcaldía y la Gobernación del Magdalena que maneja la casa Cotes, en ese entonces en cabeza de Luis Miguel ‘el Mello’ Cotes, retrasó los tramites de cesión de unos predios. Y la segunda es la falta de apoyo por parte de Coldeportes, entonces en cabeza de Andrés Botero, para que se fijara un techo presupuestal y saber con cuánta plata se contaba para los Juegos.

Resulta que para que el Distrito empezara a contratar los diseños de los escenarios y se los pudiera presentar a Coldeportes para que este definiera los recursos para la construcción de los mismos, la Gobernación debía ceder a la Alcaldía la propiedad de las zonas deportivas ya existentes que es donde se realizan las nuevas y que históricamente habían sido del departamento.

Ese trámite fue demorado porque la Alcaldía los solicitó a principios de 2014 y hasta febrero de 2015 fue cuando se entregó el último de estos espacios. Sin embargo, desde esa fecha hasta finales de 2016, que fue cuando la Alcaldía empezó a contratar las obras de construcción de los escenarios pasó bastante tiempo. Por lo que ese argumento no justifica del todo los retrasos en empezar a contratar.

Lo que sí fue determinante en esa demora fue un pulso que libraron durante más de dos años el alcalde Carlos Caicedo y el director de Coldeportes Andrés Botero, como lo contamos en La Silla.

Como Coldeportes era el vehículo a través del cual el Gobierno Nacional iba a girar la plata para los Juegos, necesitaba conocer algunos diseños previos que estaban a cargo de la Alcaldía y que Caicedo como mandatario en efecto contrató. Esos diseños estuvieron a cargo del arquitecto barranquillero Giancarlo Mazzanti y uno de ellos fue el del estadio de fútbol.

Esas propuestas de escenarios fueron enviadas a Coldeportes en el primer semestre de 2015, sin embargo, Botero las rechazó porque tenían costos que excedían el monto que el Gobierno Nacional tenía estimado girar, que para entonces eran unos 120 mil millones de pesos.

Por ejemplo, el estadio de fútbol proyectado por el exalcalde Caicedo tenía un costo de 120 mil millones de pesos, es decir, ese solo escenario costaba lo que iba a girar el Gobierno, por lo que la autoridad deportiva rechazó esa propuesta y sugirió una más viable en términos económicos. Sin embargo, Caicedo siempre defendió los diseños justificado en que el gobierno central no puso un techo presupuestal.

Ese pulso entre lo que Botero, como director de Coldeportes, proponía y Caicedo como alcalde quería que se hiciera duró todo el 2015 y en medio de la puja el entonces mandatario salió a decir en los medios que Andrés Botero “no era amigo de Santa Marta”.

Finalmente, en ese caso del estadio se definió la propuesta sugerida por Coldeportes: un escenario más pequeño que el que había sugerido Caicedo y con un costo de 52 mil millones de pesos. Pero eso solo se logró en enero de 2016 con la llegada al poder del alcalde Martínez, que fue cuando empezaron en firme a destrabarse todos los procesos.

Esa decisión del mandatario estuvo impulsada, entre otras cosas, porque la ciudad estuvo a punto de perder la sede, como se lo advirtió la Odebo en una carta en la que puso como fecha límite el 31 de marzo del 2016 para que se empezara la construcción de los escenarios “ya que seguir postergando los trabajos haría imposible que se alcance su realización”.

(Para ver la galería, haga clic en los puntos)

 

A esos desencuentros en la definición del tema de infraestructura se sumó el más reciente capítulo de la novela de la puja entre los Cotes y el caicedismo: la pelea que están librando desde los micrófonos el alcalde Martínez y la gobernadora Rosa Cotes (tía de ‘el Mello’) por la demolición del estadio de fútbol Eduardo Santos para hacer ahí una Arena de Eventos.

Eso tiene que hacerse porque, según la Alcaldía, hay estudios patológicos que demuestran que la estructura no puede ser remodelada por fallas estructurales y de hecho el mismo exgobernador Cotes había estado de acuerdo en que ese escenario debía ser derribado. Sin embargo, la postura de su tía es la de oponerse

El plan de Caicedo y de Martínez era demoler el escenario deportivo y construir en ese lugar una Arena de Eventos que serviría para el desarrollo de algunas disciplinas deportivas y que quedara como un gran escenario de eventos con capacidad para unas 3 mil personas.

“Ya ahora no se va a demoler porque no dan los tiempos, pero el proyecto sigue en pie y lo vamos a desarrollar en su momento”, nos dijo el Alcalde samario.

Como, por ahora, no va el proyecto de la Arena de Eventos otros lugares privados serían arrendados para las disciplinas que se tenían previstas en ese sitio. Pero pese a esa movida, la capital del Magdalena podría perder varias disciplinas.

Las disciplinas que puede perder Santa Marta

Pese a que las obras de los escenarios deportivos van atrasadas Santa Marta vivirá la fiesta de los Bolivarianos, pero en medio de la carrera porque todo salga bien hay una fecha que es clave para saber si aquí van a jugarse todas las 42 disciplinas deportivas previstas. Esa fecha es el 21 de abril.

Ese día es clave porque habrá una visita de los delegados de la Odebo para inspeccionar las obras de los escenarios deportivos y definir las disciplinas que definitivamente no podrán jugarse ahí.

Eso puede ocurrir porque los estatutos de la Odebo lo expresan así para casos en los que “peligre la realización de los Juegos”. Algo de lo que el alcalde Martínez es consciente: “la Odebo en su visita lo que nos puede decir es que X o Y disciplina no puede realizarse acá”, dijo.

Hasta ahora, la disciplinas que podrían salir de Santa Marta son la gimnasia rítmica y artística, según nos dijo la propia directora de Coldeportes Clara Luz Roldan.

Esos deportes tenían como escenario el coliseo de Bureche, la obra más atrasada porque el Distrito aún no tiene licencia de construcción en esos terrenos, porque quienes los donaron demoraron en el trámite de desenglobe de los mismo y hasta que no se tenga licencia no se puede abrir licitación. Según el Alcalde “eso debe estar listo en los próximos días”.

Además de eso y de que a la fecha no han sido contratados los trabajos de construcción de los escenarios de atletismo y BMX, todas las obras tienen un cronograma de ejecución apretado que, en caso de imprevistos, como las habituales lluvias de mayo, podrían presentar retrasos que pondrían en peligro algunas competiciones.

Por ahora las correndillas siguen y aunque Coldeportes y la Alcaldía están convencidos de que los tiempos dan, porque algunas partes de los escenarios, como las sillas, son prefabricadas y se están construyendo en otras ciudades, habrá que ver si la impresión de la Odebo en abril es la misma o si Santa Marta se queda sin más disciplinas de estos Juegos por culpa de las demoras en la ejecución de las obras.

Comentarios (1)

Gustavo Rueda

06 de Marzo

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Les va a pasar como en Ibague con los Juegos Nacionales, van a destruir lo que hay, no va a haber Juegos y si Dios les ayuda en 2018 tendran las obras...+ ver más

Les va a pasar como en Ibague con los Juegos Nacionales, van a destruir lo que hay, no va a haber Juegos y si Dios les ayuda en 2018 tendran las obras.
En Ibague los funcionarios públicos,  los contratistas y los interventores se robaron la plata y Coldeportes (Andres Botero y sus delegados) iban y vieran lo que vieran salían a decir  que "todo iba bien"

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