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Viernes Octubre 31, 2014

Clarisa Ruiz Correal, Secretaria de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá, está pensando si desiste de la demanda que presentó, hace más de diez años, contra la entidad a su cargo.

Foto tomada de www.culturarecreacionydeporte.gov.co

 

Clarisa Ruiz tiene un largo recorrido en las instituciones culturales de Bogotá y del país, que la llevaron a ser nombrada Secretaria de Cultura por el alcalde de Bogotá. Pero Ruiz enfrenta la paradoja de que llegó a dirigir una entidad a la que ella misma tiene demandada.

Legalmente, Ruiz no tiene ninguna inhabilidad, y desde el 3 de enero pasado tramitó un impedimento para tomar cualquier decisión sobre su demanda, pero hasta el momento no ha desistido de ella.

Ruiz demandó al antiguo Instituto Distrital de Cultura y Turismo, que hoy es la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, porque en 2000 la removió de su cargo como directora de la Academia Superior de Artes de Bogotá (ASAB). La decisión la tomó la entonces directora del IDCT, Adriana Mejía, porque el cargo de Ruiz era de libre nombramiento y remoción, y ella y el alcalde Enrique Peñalosa prefirieron nombrar un nuevo director.

La paradoja no es una novedad para Ruiz ni para el gobierno Distrital. En el informe de empalme que preparó la Secretaría anterior, estaban todos los 21 procesos judiciales en los que está envuelta la entidad, incluyendo el de Ruiz.

Por eso, cuando Petro le ofreció el cargo, cuando ella lo aceptó y cuando efectivamente fue nombrada, se sabía que iba a dirigir la entidad a la que tiene demandada.

Más allá del impedimento, Ruiz aún no ha decidido qué hacer, si vivir con la contradicción y esperar a que la resuelva un juez. O si resolverla ella de una vez. “Quería tomarme un tiempo para reflexionar y consultarlo con mi familia” le explicó a La Silla Vacía. “Para mí lo que pasó fue muy duro, y me llevó a un proceso judicial que yo no deseaba”.

Lo que pasó

Ruiz fue directora de la ASAB durante la administración de Enrique Peñalosa, alcalde de Bogotá entre 1998 y 2000. En ese entonces la ASAB dependía del Instituto Distrital de Cultura y Turismo (IDCT). La ASAB, que desde 2005 se convirtió en la Facultad de Artes de la Universidad Distrital, es uno de los principales centros de formación de artistas en Colombia. Ruiz era el equivalente a la rectora de la ASAB lo que, más que darle mucho poder presupuestal, era un cargo de prestigio en el medio cultural.

Hacia principios de 2000 el alcalde le pidió la renuncia a Ruiz, al parecer por el deseo de darle otra dirección a la ASAB, a lo que ella se negó.

“Las causas por las que me pidió la renuncia excedían su discrecionalidad, aún si mi cargo era de libre nombramiento y remoción”, le dijo Ruiz a La Silla Vacía. Otras personas que conocieron la situación en su momento afirman que ella sencillamente no se quería ir. Por el motivo que fuera, Ruiz se negó a presentar una carta de renuncia como quería Peñalosa.

Cuando fue claro que la intención era sacarla del cargo, finalmente sí presentó una, pero explicando los motivos por los cuales renunciaba, lo que daba pie para una demanda. Según algunas personas que laboraban en el IDCT, Ruiz le hizo el quite a la notificación de resolución por la que la destituían, mientras escribía su renuncia motivada.

“Yo presenté esa demanda porque era una manera de reclamar justicia” le explicó a La Silla Vacía. “También quería darle ejemplo a mis hijos de que uno debe ejercer sus derechos ciudadanos. Ese retiro afectó mi honra y también dejó en duda la idoneidad de mi trabajo. Por eso demandé”.

Hasta ahí, no había ninguna contradicción, sino simplemente una demanda de un ciudadano que argumentaba que una entidad pública le había violado sus derechos.

El proceso

La demanda de Ruiz, que es por poco más de 30 millones de pesos, hizo su trámite por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca entre 2000 y 2005. Mientras tanto, ella siguió adelante con su carrera pública en la cultura: fue directora del Teatro Colón hasta 2004, cuando pasó al Ministerio de Cultura como Directora de Artes. Y, a la vez, en la reforma administrativa del ex alcalde Luis Eduardo ‘Lucho' Garzón, en 2006 el IDCT se convirtió en la Secretaría de Cultura del Distrito.

En 2007, la sentencia del Tribunal le dio la razón al IDCT. Pero Ruiz, quien estaba en el Ministerio, siguió adelante y apeló esa sentencia. El proceso llegó a la Sección Segunda del Consejo de Estado, a manos del hoy Procurador General Alejandro Ordóñez. Ordóñez iba de salida, así que el proceso lo tramitó primero Bertha Lucía Ramírez, encargada de su despacho, y desde junio de 2008 lo lleva el magistrado Gerardo Arenas. En enero de 2009 el proceso entró a su despacho, donde está a la espera de una ponencia y un fallo definitivo.

La paradoja surgió más adelante, cuando a finales de 2011 Ruiz empezó a sonar como posible Secretaria de Cultura y cuando, en enero, fue nombrada en ese cargo. Pasó de ser una ciudadana que tenía una demanda contra una entidad pública, a ser la directora de esa entidad.

La Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte maneja directamente escenarios como la Cinemateca Distrital e instituciones como el Observatorio de Cultura Urbana. Entidades como la Orquesta Filarmónica, el Instituto Distrital para la Recreación y el Deporte y Canal Capital, que tienen su propio presupuesto y siguen sus orientaciones. Tiene un presupuesto de poco más de 37 mil millones para 2012 y a finales de 2011 tenía 255 personas a su servicio. Todo esto es lo que está a cargo de Clarisa Ruiz.

La situación actual del proceso reduce mucho las suspicacias pues a estas alturas, la Secretaría solo puede esperar la sentencia. Solo si el Consejo de Estado le da la razón, Ruiz podría eventualmente incidir para que la Secretaría le pague más rápido. Y para eso aún hay que esperar, porque es previsible que la sentencia se demore aún uno o dos años, a juzgar por lo que tardan las sentencias en esa sección del Consejo de Estado. Pero esa posibilidad muestra que la contradicción está viva.

La paradoja de tener una demanda contra la entidad a su cargo ha hecho que varios de los conocedores del sector de la cultura muestren su incomodidad. "¿Qué se puede esperar de la Secretaria, si no desiste de esa demanda? Yo creo que tiene una incompatibildiad moral" dijo un ex funcionario de la cultura que no quiso revelar su nombre a La Silla Vacía. Y esta situación también ha hecho que Clarisa Ruiz, según le dijo a La Silla Vacía, haya hablado con sus abogados para asegurarse de que aún puede desistir de la demanda, y esté planteándose la necesidad de hacerlo.

“Cuando el alcalde me ofreció el cargo pensé que tenía que reflexionar con calma sobre este punto, y hacerlo con mi familia, con mis hijos que me han acompañado en el proceso”, le explicó a La Silla Vacía. “Con mi trayectoria en estos años y con el cargo que estoy ocupando creo que se ve reconocido mi trabajo serio y constante. Además, el respeto a la institucionalidad también pesa”.

El desistimiento puede ser la manera más fácil de desatar la paradoja, que ya lleva dos meses. Con eso el Distrito podría ahorrarse el desgaste de tener que defenderse por lo menos de una de las siete mil demandas que está enfrentando en este momento.

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Clarisa Ruiz Correal
Gustavo Francisco Petro Urrego
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Sáb, 2012-03-10 19:38

ESTE ES UN CASO TÍPICO DE UNA BUROCRATA PROFESIONAL CUYO PASO POR CARGOS OFICIALES NO LE HA REPRESENTADO A LA CULTURA NINGUN BENEFICIO O PROGRESO........UN PUNTO NEGRO PARA PETRO................

Dom, 2012-03-04 13:25

El dilema no es solo ético sino jurídico. Hay un claro conflicto de interés. La señora si quiere permanecer en el cargo debe renunciar a su pretensión contenciosa. De lo contrario debe responder judicialmente. Por supuesto la señora si tuviera sentido de lo jurídico inmediatamente presentaría un memorial dentro del proceso, solicitando no se tengan en cuenta sus pretensiones. Esa es la ética falsa de los que pretenden dique moralizar a Bogota. Se creen con derecho a cometer delitos. Que Petro y su gentecilla miren como esta señora la viga delictual en su propio ojo

Vie, 2012-03-02 20:14

Si ella demandó, lo hizo porque la ley lo permite y según eso ella está actuando bajo la legislación colombiana. Que circunstancialmente empiece a trabajar en la entidad a la cual demandó solo es un asunto de casualidad, pues nadie sabía que Petro iba a ganar y que la llamaría para ese cargo. Creo que su derecho debe seguir su curso normal. Pero por otro lado, si como dicen, ella le hizo el quite a la destitución mientras redactaba su carta de dimisión, ahí ya hay intencionalidad de causar un perjuicio al estado, amparada desde luego en la ley. Lo cual me deja pensando, si de pronto el Alcalde necesita disponer de su cargo, vuelva a hacer la misma jugarreta y esta vez sí por más millones.

Vie, 2012-03-02 11:28

Me parece malintencionado el artículo. ¿Porqué el nombramiento en un cargo implica renunciar a cualquier derecho? ¿A que llaman "dilema ético"? Si yo me siento vulnerado en mis derechos por una entidad del estado y presento una demanda, es "ético" que me hagan desistir con un nombramiento?

Vie, 2012-03-02 14:29

Potter0202 ¿Por qué te parece malintencionado? La nota no dice que deba renunciar a su demanda. Y no creo que a uno lo "hagan" desistir con un nombramiento, sino que uno acepta o rechaza un nombramiento y define si debe desistir.

Vie, 2012-03-02 12:20

No hay ninguna intención perversa, incluso ese tema se conocia de tiempo atrás y LSV lo que ha hecho es presentarlo de forma clara, no se evidencia algún tipo de sesgo solo se presenta la cronlología de lo acontecido. Además la vulneración del derecho es meramente subjetiva para eso los tribunales decidiran y en este caso lo más probable es que se confirme la decisión del tribunal. En todo caso en este país legalista y garantista, la gente es muy fresca con sus actuaciones aquí la ley y el derecho, muchas veces transitan por caminos diferentes al sentido común y la moral.

Jue, 2012-03-01 21:19

A esta señora es a la que llaman en los mentederos intelectuales Oscurisa Gris.

Vie, 2012-03-02 22:31

¿En serio? ¿Por qué?
[Y a mí si me parece que hay conflicto de intereses... lo que me preocupa en realidad más que ello es lo que va a pasar, al fin, con el desgreñadísimo mundo del arte en la capital. Porque con semejante concentración de poder en la Gilberto Alzate Avendaño y la muestra de lo que pasó con la Galería Santa Fé, hacer cultura y arte en Bogotá definitivamente es para Guerrerxs Impecables... porque toca armarse de una pacieeencia].

Jue, 2012-03-01 17:54

No encuentro cuál es la contradicción existente en que un ciudadano demande un acto administrativo, en ejercicio del constitucionalmente instituido, derecho de acción con el hecho de hoy dirigir la entidad demandada. Lo que es evidente, es que no se trata de una demanda de contenido económico, o una ambición personal, sino la convicción de que el acto de su destitución es contrario a la ley. Es paradójico, si, pero no contradictorio. Si me encontrara en su situación, para evitar suspicacias, como las aquí sugeridas no desistiría de la demanda sino de la indemnización pretendida. Es que a veces las demandas tienen un contenido o finalidad de contenido ético o moral en defensa de los derechos y no uno económico o pecuniario. A veces solo se trata del honor y el respeto. Estoy seguro de que cualquiera hubiera demandado si considerara que su despido no se ajustó a la ley.

Jue, 2012-03-01 20:15

No es una contradicción, tienes razón. Es una paradoja. Ya cambiamos contradicción por paradoja, gracias.

Jue, 2012-03-01 17:28

Lo que sorprende es que esta señora ni siquiera se plantee un dilema ético. Al final, los mismos abogados a los que ella dirige en la Secretaría, son los que tienen que defender a la Secretaría en el proceso. Bien porque La Silla se empieza a meter en temas de cultura, que es donde menos control se ejerce por parte de la opinión pública, pues los medios creen que cubrir cultura es reseñar eventos. Quisiera conocer la postura de Garzón frente a lo que asegura esta funcionaria, ya que si era un cargo de libre remoción y nombramiento... Esperemos que el gabinete de Petro no resulte lleno de los vicios que tanto criticaba el mismo cuando era Senador.

Jue, 2012-03-01 17:49

Como muy bien dice el artículo, en este momento los abogados ni de la Sra Ruiz ni de la Secretaría pueden hacer nada. Ya está para sentencia, todos los argumentos fueron presentados desde antes del 2009.

Jue, 2012-03-01 18:02

Sí, tiene razón en cuanto a lo legal. ¿Pero en cuanto a la ética? Al menos habría podido ser clara ante la opinión pública sobre este tema desde el principio. Claro, tiene razón que recurrió a una figura legal y está en su derecho al entablar las acciones que sean pertinentes. Lo que no se es si éticamente resulta aconsejable aceptar el cargo y omitir ante la opinión pública esa información.

Jue, 2012-03-01 17:16

Sebatiana, el comentario que habías introducido fue borrado porque no hace referencia al contenido de este artículo ni al tema general.

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