Por Ana Karietna León Quiroga · 19 de Mayo de 2017

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La marcha que el miércoles recorrió Barrancabermeja para exigirle al Presidente Santos que cumpla su promesa de modernizar la refinería de ese municipio -la más grande del país-, se convirtió en un tempranero caldo de cultivo electoral.

Como en los momentos más álgidos de la temporada de campaña política, el puerto petrolero -el segundo municipio más grande de Santander- se convirtió en sede de un inesperado mitin que dio para repartir camisetas, mover avanzadas, pagar grupos musicales, y hasta movilizar gente en buses.   

El alcalde Darío Echeverri fue el político que más se movió. Como lo contó La Silla, él revivió la bandera de la modernización de la refinería en momentos en los que la revocatoria a su mandato tomó aire y recogió las casi 10 mil firmas que necesitaba para que la Registraduría la avalara.

Como si se tratara de una respuesta a sus opositores, le puso tanto empeño que no solo dejó la Alcaldía vacía desde la 1 de la tarde, si no que también repartió camisetas marcadas con el eslogan ‘Darío yo creo’, el mismo de su campaña, y hasta les puso a firmar asistencia a sus funcionarios.

El Alcalde movió su maquinaria completa.

 

Estudiantes becados denunciaron que estaban obligados a asistir a la movilización sino querían perder el beneficio; los líderes que lo apoyaron en campaña se encargaron de llevar hasta a los abuelitos de los ancianatos; y el exconcejal Jhon Jairo Moros, quien suena como el candidato a la Cámara de Echeverri, fue uno de los que lideró a la mayoría de los grupos de personas que se aglomeraron.

Por eso, aunque la exigencia de Barranca es justa, porque como lo contamos en La Silla, la economía del municipio entró en caída libre desde que el presidente de Ecopetrol, Juan Carlos Echeverry,  anunció que el proyecto sería aplazado indefinidamente por el descalabro de Reficar; los que están promoviendo la revocatoria creen que  la marcha fue “una cortina de humo”.

Aunque Echeverri -junto a su maquinaria- fue uno de los que más figuró, los promotores de la marcha incluyeron a la Unión Sindical Obrera, comerciantes, la iglesia y políticos locales como el diputado del Polo Democrático Roberto Schmalbach y líderes de municipios aledaños.

Por eso además de barranqueños, a la marcha llegaron delegaciones de municipios vecinos como Sabana de Torres, Puerto Wilches, Cantagallo e incluso de Bucaramanga.

Pero Echeverri no fue el único que se movió como si estuviera en campaña. El excandidato a la Gobernación de Santander, Leonidas Gómez,  los senadores del Polo Jorge Robledo y Alberto Castilla, el senador liberal Horacio Serpa y su hijo el concejal de Bogotá Horacio José y el senador de Opción Ciudadana Mauricio Aguilar, aprovecharon para tomarse fotos y dar discursos.

Y aunque Serpa es conocido por ser el barón electoral de Barranca, dio su discurso entre abucheos y aplausos.

Sobre las 7 de la noche, Echeverri cerró el evento encendiendo velas blancas. Duraron menos de cinco minutos encendidas y luego la gente se dispersó. Probablemente volverán a encontrarse el 18 de junio, día en el que los barranqueños decidirán si mantienen al Alcalde en su cargo.

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