Jueves Abril 24, 2014

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Hace un año el presidente Juan Manuel Santos inauguró el primer Congreso del Sector de la Minería a Gran Escala. Su decisión de no asistir este año, pese a estar ese mismo día en Cartagena, ha sido interpretado por el sector minero como una señal de su desinterés por éste. Foto cortesía de Presidencia.

Durante el primer año de su gobierno, la locomotora minera ocupó un lugar central en los discursos del presidente Juan Manuel Santos. Dos años y medio después, prácticamente no se encuentra rastro de ella. De protagonista de muchos de sus anuncios y objetivos económicos, pasó a ser un actor secundario y esporádico.

En medio de un fuerte bajonazo de imagen y del comienzo de la temporada electoral, muchas personas del sector minero creen que Santos está buscando sintonizarse con la opinión pública y que la minería -que ha sido fuertemente criticada en los últimos meses- podría ser la gran damnificada.

Aunque es muy temprano para ver si la bajada de perfil público del tema podría tener efectos en la explotación de minerales como el carbón, el oro o el níquel -una actividad que supone inversiones a largo plazo-, para muchos grandes mineros resulta evidente que el presidente estaría buscando evitar un impacto político negativo.

El impacto negativo del sector en la opinión pública durante los últimos meses parece haber enfriado la relación de Santos con una de sus cinco locomotoras de crecimiento económico. Si bien la minería ha generado tradicionalmente sentimientos fuertes entre la población, éstos se han venido intensificando con el accidente de una barcaza cargada de carbón de la Drummond, la fuerte movilización social en contra de la exploración de oro de Eco Oro -la antigua GreyStar- en el páramo de Santurbán, los rumores sobre la salida del país de la carbonera CCX del millonario brasilero Eike Batista (que ha dejado colgados de la brocha a pequeños empresarios en los municipios donde estaban previstas las inversiones), las huelgas en el Cerrejón y Prodeco, y la negociación de la prórroga al contrato de Cerro Matoso.

Los síntomas del abandono

 
"La locomotora minera va a todo vapor", fue el mensaje que envió hace dos semanas el presidente Juan Manuel Santos al sector minero y cuyo optimismo éste no comparte. Foto: Juan Pablo Pino.
Para el Ministro de Minas Federico Renjifo la creación de nuevas instituciones mineras para guiar al sector, como el Viceministerio de Minas, la Agencia Nacional de Minería y la Anla son pruebas del compromiso del Gobierno con la minería. Foto: Juan Pablo Pino.

Hay varios indicios que sugieren que Santos podría estar buscando distanciarse -al menos en público- de la minería, en momentos en que se calienta la campaña política del 2014.

Como contó La Silla, el Presidente había sido invitado a inaugurar el segundo Congreso Anual del Sector de la Minería a Gran Escala hace dos semanas en Cartagena. Hace un año Santos pronunció el discurso de apertura del evento, pero esta vez optó por no asistir al encuentro que reúne a las 13 mayores empresas del sector, pese a encontrarse en la ciudad ese mismo día.

Prefirió inaugurar el Festival de Cine de Cartagena, aunque entre uno y otro evento no había sino algunas horas de diferencia y un par de kilómetros de distancia, del Hotel Hilton a la Plaza de la Aduana.

Santos sí envió un mensaje al evento. “La locomotora minera va a todo vapor”, decía su carta llena de un optimismo que el sector no parece compartir. Y que en realidad era un mensaje lleno de generalizaciones y ambigua a la hora de responder a algunas de las preocupaciones que le han planteado las mineras sobre temas como las dificultades con consulta previa y las CAR, las falta de unidad de criterios para las licencias ambientales y los proyectos de ley en curso en para aumentar su carga tributaria.

Ha sido, en todo caso, una de las pocas menciones que ha hecho Santos de la minería recientemente. Ya se ven lejanos los tiempos en que el presidente decía que “nadie puede negar que estamos en pleno ascenso minero y que vamos a buena velocidad”, sus palabras hace un año al inaugurar el Congreso del sector minero. O que “nunca antes en la historia contemporánea del país la minería se perfilaba como un instrumento tan importante del desarrollo”, como dijo al instalar el VII Congreso de Minería, Petróleo y Energía en mayo pasado.

No es sólo la desaparición de la minería del discurso de Santos la que preocupa al sector. Tampoco ha defendido, dicen, el papel económico de la minería en el desarrollo en los momentos en que lo hubiese requerido, como en el actual paro cafetero. El sector siente que el presidente no ha dado ninguna respuesta al reclamo de los caficultores de que la minería los está afectando.

A éstos se suman factores como el hecho de que el nuevo Código Minero, que el gobierno había dicho que sería presentado en esta legislatura, no resultó siendo prioritario para el Gobierno y de hecho el 11 de mayo se cumplen los dos años que le dio la Corte Constitucional para presentarlo y evitar que se puedan seguir sacando títulos mineros con la sola cédula. O el hecho de que pese a que instituciones como la recién creada Agencia Nacional de Licencias Ambientales (Anla) tenga ya cientos de funcionarios, el Ministerio del Interior no tenga empleados de planta para gestionar la consulta previa. O que el catastro minero siga siendo obsoleto.

Una minería que se siente abandonada
 
 
 
El vertimiento de unas 500 toneladas de carbón al mar en enero, por parte de la Drummond, es uno de los hechos que más ha generado un impacto negativo entre la opinión pública. Fotos: Alejandro Arias.

Para muchas personas dentro del sector estos son claros indicios de que Santos ha decidido no jugarse el pellejo por la minería.

“Yo no creo que Santos esté dejando abandonado al sector, porque lo cierto es que lo dejó desde que subió a la Presidencia”, le dijo a La Silla una persona que conoce el gremio desde hace muchos años, quien pidió -como las demás personas consultadas para esta nota- no revelar su nombre por la sensibilidad del tema.

“En ningún momento hubo una línea clara del Estado coordinando a las diferentes instituciones y diciéndoles 'esto es lo que tenemos que hacer'. Y cuando no tienes al líder sentando a sus colaboradores y diciéndoles 'Vamos todos a caminar en esta dirección', cada uno va haciéndolo por su lado. Nunca hubo una decisión de apoyarla ni una política para hacerlo”, añade.

“Son signos de la indiferencia que acompaña a la minería. Puede haber un distanciamiento mayor en este momento, pero el discurso de la locomotora y la locomotora van por diferentes lados. No hay una defensa clara, neta y nítida de la minería ni una estabilidad institucional, que es la que garantiza la continuidad de una industria”, le dijo a La Silla otra persona del sector.

El problema, para el sector, es que el gobierno tiene claro que la minería puede servir para generar los recursos  para inversión en áreas como infraestructura o para generar empleo y sobre todo encadenamientos productivos, pero la ausencia de una visión a largo plazo impide llevarlo a cabo.

“No hay un plan de ordenamiento minero que diga que de aquí a 2040 vamos a explotar esto y esto en esta secuencia y que contemple que así vamos a trabajar el tema de seguridad alimentaria y el del cuidado del agua”, le dijo a La Silla otro ejecutivo del sector. “Como no existe, cada vez que hay un problema aumenta el costo político y se deja colgado al inversionista".

Para muchos dentro del sector, la alta rotación de funcionarios claves ha impedido que la nueva institucionalidad funcione con la eficacia que debería, a pesar de que ven con buenos ojos su diseño y los perfiles de quienes están a cargo de guiarla. “Pero es imposible en un tema tan complejo como la minería -por más capaz que seas- conocer el sector en un año, desarrollar unos planes y ejecutarlos”, dice uno de ellos. “Tanto el sector minero como el petrolero sienten que hay desorden, falta de dirección y que nos han dejado en la intemperie”.

Y además sienten que esa defensa de la minería ha desaparecido en momentos en que sobre el sector llueven críticas desde todos los frentes. “Seguramente hay un cambio de grado en el desinterés o el temor, porque este gobierno se quita de encima todos los temas que se le vuelven un chicharrón. La reforma educativa se volvió un chicharrón y la quitaron. Con la reforma a la justicia, sucedió lo mismo. Sólo se presta atención donde hay ruido. Tal vez sólo la paz es el único tema en que se la ha jugado este gobierno”, dijo otra persona.

Para el Gobierno estas preocupaciones son circunstanciales y no revelan ningún cambio de opinión del presidente Santos en torno al papel de la minería. “El presidente ha expresado en reiteradas ocasiones que está decidido a apoyar la minería que necesita el país, siempre y cuando sea social y ambientalmente responsable”, le dijo a La Silla el Ministro de Minas Federico Renjifo, quien añadió que precisamente están trabajando en un plan minero.

“Nunca antes había habido un gobierno que expresara con tanta convicción su confianza en el sector y en crear la estabilidad jurídica que impulse su desarrollo. No había habido antes tanto presupuesto para información geológica, que beneficia al sector, ni esta nueva institucionalidad para gestionar la actividad minera”, dice Renjifo.

Un cambio de rumbo de Santos podría estar parcialmente anclado en una realidad económica. Si bien la minería (oro, carbón y níquel) aportó en 2011 el 2,4 por ciento del PIB y el 23 por ciento de las exportaciones colombianas, representa apenas una cuarta parte de los 10,54 billones de pesos de regalías que recibió el país el año pasado (2,04 billones de pesos por minería y 8,5 billones de pesos para hidrocarburos).

La gran tajada de las regalías en Colombia -tres cuartas partes- proviene del sector de hidrocarburos (petróleo y el gas natural), que tiene una huella (footprint) o impacto mucho menor que la minería. Y que resulta menos controversial para buena parte de la opinión pública.

A eso se suman otros factores que han reducido el optimismo en el sector, como la caída en los precios de materias primas como el carbón o el níquel, la desaceleración de un cliente clave como China, la crisis de la deuda soberana en Europa y, sobre todo, el auge del shale gas -encontrado en las rocas de esquisto– como fuente alternativa de combustible en Estados Unidos.

En el fondo, el problema -visto por el sector minero- es que ve que las decisiones no se están tomando a varios años, sino de manera coyuntural. “La minería es una actividad de dos generaciones, por lo que el cálculo político no puede ser de corto plazo”, dice uno de ellos.

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Jue, 2013-03-14 21:31

La locomotora del progreso: ¿atropellando comunidades locales?

http://debatesobrepobrezas.uniandes.edu.co/Historial_Gente/214_Gente_loc...

Jue, 2013-03-07 20:56

POR UN DESARROLLO INTEGRADO CON DEFENSA DE LOS RECURSOS NATURALES, VALE MÁS QUE LA EXPECTATIVA DE UNOS MILLONES SIN CONTROL. BUENA ESA POR COLOMBIA.

Jue, 2013-03-07 18:21

Ya sabemos las posiciones, acciones y omisiones que tienen los partidos azules y rojos y sus combinaciones frente a la gran minería. De sus gobiernos Colombia no ha recibido sino total entreguismo a través de las leyes, generosidad en loas concesiones y poca vigilancia a cumplimientos de normas y balances de producción. Solamente ver el panorama en el Cesar, Córdoba, Antioquia, Choco, Valle del Cauca ...y ahora Tolima, Meta, Huila, Arauca para entender el desempeño de los gobiernos de los últimos 30 años y en especial de los últimos 10. De tal manera los ciudadanos colombianos debemos asumir un compromiso con el presente y ante todo con las generaciones futuras: NO ELEGIR candidatos a presidencia y congreso en las próximas elecciones: pensemos en unos candidatos serios en su pensamiento y en su historia frente a este tema y frente a lo que es la administración pública. NO MAS ENTREGUISMO ANTE LAS COMPAÑIAS MINERAS SAQUEADORAS. PRIMERO LA BIODIVERSIDAD!!!!!

Jue, 2013-03-07 17:04

Simpático el trasfondo: Santos no habla de lo que le incomoda. Habría que pedirle a Uribe que Twitteara alguna de sus peroratas de venganza, para que se ponga pilas con la compleja relación entre explotación-deterioro ambiental y social-enriquecimiento que trae consigo la minería, o para que se abordaran otros temas señalados en comentarios de atrás (educación, salud, armas, Palacio de Justicia, etc.) Pero esas lágrimas de los "Mineros", suenan también sospechosas, lloran por el desorden y el olvido, ¿acaso no han pescado en río revuelto desde hace muchos años?, ¿no existen problemáticas relaciones entre el control territorial de paras y los proyectos de explotación?

Cierto que se requiere de una seria discusión sobre los costos y los beneficios, los alcances y las restricciones que se aplicarán en el corto y el largo plazo, de ahí que se requiera del desarrollo de un diálogo, lo más equitativo posible y no de la preparación de un Plan Minero a espaldas de todos

Mié, 2013-03-06 20:29

Lo de la minería es un tema super delicado, si se toma en cuenta que es el "nuevo" rubro de inversión de los paramilitares y la guerrilla y la relación que este puente tiene con los políticos en un año electoral...

Mié, 2013-03-06 19:18

Donde esta Santos?el silencio que esta aplicando a muchos temas cruciales y fundamentales no puede ser valorado como prudencia. A todas sus líneas de acción les está aplicando "el estado de opinión" donde las encuestas modifican, fortalecen o enmascaran una acción o actividad que fue definida dentro desu plan de gobierno. Que tipo de gobierno es este? Qué dijo Santos de la defensa ante la CPI sobré el palacio de Justicia? Qué dijo de las irregularidades de Multinacionales en Minería y telecomunicaciones? Que ha definido como estrategia en el tema de seguridad rural y urbana? Donde esta una posicion clarasobre el trafico de armas en el pais? aumento de cultivos ilicitos en el sur del pais? Un país no se gobierna a punta de Twitter, eso dejárselo a expresidentes y alcaldes poco gerentes.

Mié, 2013-03-06 18:01

Bien hace el Presidente Santos en ponerle puntos suspensivos a la minería, una actividad que desde donde se mire sólo le ha dejado a los paises que se embarcan en ella miseria, conflictos sociales, depredación de los recursos naturales y pobres ingresos al Estado.Las voces de los expertos se han hecho sentir desde los diferentes trabajos de investigación.Además los movimientos sociales se han levantado para defender aquello sin lo cual no hay desarrollo:Los recursos naturales.El país y sus gobernantes no pueden afincar las perspectivas de desarrollo en las actividades extractivas.COLOMBIA ES UN PAÍS MEGADIVERSO Y SU GRAN OPORTUNIDAD ES EL APROVECHAMIENTO SOSTENIBLE DE ESA BIODIVERSIDAD.

Mié, 2013-03-06 17:39

También tiene que ver con esa situación que el Ministro de Minas, Renjifo, es pésimo. El único mérito que tuvo para ser nombrado fue el de ser compañero de whiskey y póquer del jefe (Santos)

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