Por Laura Ardila Arrieta · 23 de Mayo de 2016

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Las continuas fallas en la prestación del servicio de energía en siete de los ocho departamentos del Caribe son el problema común más sentido en la región y una bomba de tiempo, que todas las semanas genera desmanes en algún rincón de esta geografía. La Silla Caribe entrevistó al español que desde hace cinco años gerencia la empresa que, con 1.500 empleados directos y otros 10 mil indirectos, es hoy la menos querida por los costeños, para entender por qué empezaron a dejar de invertir en mejoras desde 2013 y qué les espera a los dos millones y medio de usuarios. Esto nos dijo José García Sanleandro.

La Silla Caribe: Según la Superservicios, cada usuario de Electricaribe padece unas 92 horas en promedio al año sin luz. Ustedes siempre han dicho que hay una corresponsabilidad entre ustedes, el Estado y los clientes, lo que suele indignar más a la gente. Deme más detalles de esa versión…

José García Sanleandro:

La situación de la compañía la venimos comentando de una forma intensa, con datos y con todo el soporte, al Gobierno y yo diría a que a los seis ministros que han pasado por el Ministerio (de Minas) en este tiempo. El deterioro de todo lo que tiene que ver con la calidad del servicio se debe ya no a un aspecto técnico, sino a un aspecto financiero. La solución del problema pasa por darle sostenibilidad a un modelo financiero. Desafortunadamente, y no lo digo en mala intención, hay un mercado que se da en la Costa Caribe, que no se da en otras zonas del país, que tiene que ver con las dificultades que muchas veces tiene la gente para pagar la factura de energía. No es que la tarifa sea más cara. Es de las más baratas del país. El costo del kilovatio frente a otras zonas es de los más baratos. Pero el consumo sí que es de los más altos, por unas razones obvias de temperatura. 

Además, la compañía soporta un volumen de pérdida no técnica, por fraude de energía muy importante. Eso afecta la cuenta de resultados de una forma muy importante. Por ejemplo, en 2015, estos dos efectos le supusieron a la compañía más de 800 mil millones de pesos. Yo lo que doy son cifras. El 56 por ciento de la gente en la Costa nos debe una factura.

Revisemos esos dos argumentos. Ustedes reportaron que la cartera a diciembre de 2015 era de 1,6 billones de pesos, la más alta cartera de operadores que atienden más de dos millones de usuarios en el país, según nos dijo la Superservicios. Sin embargo, también es cierto que el 80 por ciento de los clientes suyos son de estratos 1, 2 y 3 y reciben subsidios del Gobierno de entre el 15 y el 60 por ciento de la factura. Es un subsidio que en ocasiones, incluso, se les gira a ustedes hasta anticipadamente. Eso es un atenuante a esa cartera, ¿o no?

JGS: Lo que hace el Gobierno para minimizar el impacto en aquellos clientes que no pueden pagar porque viven en estratos bajos, es disminuir el importe de su factura, pero no a nosotros, sino a los usuarios. Va a favor del cliente, no de la compañía. Pero pese a eso, todavía se producen dificultades de pago en los estratos 1 y 2. Además, nosotros tenemos una particularidad, que no la tiene el resto de distribuidores, que es el tema de la subnormalidad.

¿Cuántos clientes en esa condición?

JGS: Hay casi 400 mil familias que viven en zonas muy lamentables, desafortunadamente esta gente no puede pagar la energía. Pero nosotros sí se la tenemos que pagar al generador al que se la compramos, independientemente de quién pague o de lo que se pierda por el camino por efectos de fraude. Eso hace que toda la caja que recibe la compañía sea prácticamente para pagar esa energía.

En el punto específico de que la gente supuestamente no paga, también llama mucho la atención que ningún otro operador de servicios del Caribe tiene problemas con el recaudo. En la Triple A, en Barranquilla, éste es de más del 95 por ciento. Y más o menos parecido ocurre con el gas. ¿Cómo explica eso?

JGS: Pues el accionista mayoritario de Electricaribe (Gas Natural Fenosa) maneja una distribución de gas en Bogotá y el índice de impago es de los más bajos que tenemos en el mundo, y estamos operando en más de 23 países. El agua potable no le llega a todo el mundo en la Costa ni en Barranquilla. Nosotros llegamos prácticamente a todos los rincones. Entonces, comparar el agua con la electricidad es entrar en el círculo vicioso del que se habla de que la gente no paga porque el servicio es malo. La realidad es que la compañía no puede hacer más inversiones porque el sistema financiero se convierte en deficitario. ¿Qué tiene que hacer la compañía? Recurrir a terceros para que le preste plata. Y llega un momento en que el banco dice que la capacidad de caja no permite más endeudamiento. Y el socio mayoritario responde por su lado que cómo va a meter plata en un negocio en el que está es tapando un agujero.

¿Todo es déficit hoy en día?

JGS: Claro. Y este último año se ha agravado todo por el Fenómeno del Niño. Como ha habido un déficit de energía hidráulica, por las razones obvias de que no ha llovido, la energía que se ha puesto en el sistema ha sido mucho más cara que la que habitualmente se opera.

Los activos que hay en la Costa son de Electricaribe y el que los quiera usar lo puede hacer de dos maneras: o comprándonos o pagándonos peaje.

José García Sanleandro

En el tema de su cartera ustedes incluyen a los entes territoriales que no pagan y dicen que esa deuda está en 144 mil millones de pesos. Eso contrasta con la cantidad de mandatarios costeños que públicamente piden la salida de su empresa de la región. ¿Cuénteme cuáles son los que más les deben?

JGS: Cuando nosotros hablamos de entes territoriales también nos referimos a instituciones. Es decir, en algunos casos hay alcaldías, pero también hospitales, acueductos, centros educativos, cárceles, que evidentemente no cumplen con sus compromisos. Contra algunos de ellos no podemos ejecutar acciones de corte porque están protegidos. Y eso lo que le decimos al Gobierno: no queremos cortarle la luz a un hospital, pero alguien tendrá que pagarnos esa energía porque se está consumiendo y yo se la pago al generador. Esos adjetivos de que yo digo que es que la gente no paga los ponen otros, yo simplemente doy cifras y esa es la realidad.

Sí, pero sus cifras traducen que según ustedes la gente no paga…

JGS: Pero eso lo dices tu. O sea, el adjetivo de que pagan o no pagan lo pone usted. A mí cuando el Gobernador (Eduardo Verano) me dice ‘pero es que la gente paga el agua’, yo digo, ‘bueno es que la gente en los estratos altos de Barranquilla paga bien, por encima del 96 por ciento’. Pero desafortunadamente como la población no es toda de los estratos 5 y 6, pues hay gente que tiene más dificultades para pagar. Y además hay gente que aún cuando no tiene dificultades para pagar, pues no paga. Y además hay gente que aún cuando puede pagar, utiliza formas ilícitas para consumir energía, y eso se llama fraude. Se usan mecanismos bastante sofisiticados y, de hecho, hay redes y mafias que se dedican a ofrecer el servicio de energía con un costo menor a lo que pasa por el medidor.

El fraude es otro de los argumentos para justificar lo que está pasando. Ustedes dicen que levantan unas 21 mil actas todos los meses con presuntas irregularidades encontradas en la conexión de algunos clientes. La Superservicios regional nos dijo a nosotros que ustedes les pagaban a las cuadrillas que van a los barrios, muchas veces contratadas outsourcing, incentivos por encontrar estos fraudes. Incluso el Superintendente del Caribe advirtió ya los eventuales riesgos de hacer esto porque algunos empleados podrían terminar inventándoselos para recibir ese incentivo…

JGS: Eso es una leyenda urbana de las muchas que rodean a esta empresa.

Perdóneme, pero eso lo dice la Superservicios a nivel regional…

JGS: Yo se lo he dicho a la Superintendencia una que otra vez. Hay leyendas urbanas, nosotros no incentivamos a nadie a buscar fraudes. Lo único que hacemos es poner en la calle personas que se dedican a detectar fraude, pero no tienen ningún incentivo adicional por encontrar.

¿Nunca los han tenido?

JGS: Para nada. Es una práctica que este grupo nunca ha hecho. ¿Con respecto al fraude qué hemos hecho? buscar herramientas que permitan darle más confiabilidad al proceso e la detección porque sabemos que es complejo. Pero el punto es que no tenemos herramientas para ser coercitivos con la gente que defrauda.

¿No pueden poner denuncias penales?

JGS: Sí claro, lo que pasa es que a veces... Mire, hemos puesto más de 60 mil denuncias, pero vemos que no hay sentencias que sean coercitivas. Hay que entender que en estas condiciones la prestación del servicio no puede ser óptima como todos pretendemos. Es que, mire, pareciera que es que Electricaribe se queda al margen de los problemas que tiene el servicio. No, todo lo contrario, quien más sufre esas consecuencias somos nosotros. Lo que trata el equipo humano de la empresa todos los días es intentar que la prestación del servicio sea lo más correcta posible, pese a las deficientes que vamos encontrando en el camino.

¿Cómo determinan ustedes que hay un fraude o una energía consumida dejada de facturar, como le llaman en la empresa?

JGS: Lo determina la ley.

¿Pero cómo lo detecta la empresa?, ¿cuál es el método?

JGS: Pues hay muchas formas, nosotros tenemos sistemas, que cada vez están siendo más certeros, que nos permiten ver en qué tipo de cliente o clientes o zonas tenemos déficit de energía. Entonces, tenemos medidores de entrada y cuando tu sumas todos los individuales ves que por ahí se va quedando energía. Por ahí se van haciendo detecciones masivas, de tal manera que disponemos ya de herramientas para que la persona que ha detectado el fraude recupere todas las pruebas in situ, a través de fotos, localizadores, anomalías, que permitan que podamos ser más eficientes.

Hay gente que se queja de que este sea un tema muy unilateral. Periódicos regionales han registrado testimonios de personas que dicen que los señalaron de fraude, pero resulta que estaban de viaje. Incluso, hay historias de señalados de fraude que simplemente estaban acatando la campaña presidencial Apagar Paga…

JGS: Cuando se presentan estas cosas, siempre digo que hay que aportar las pruebas. Nosotros tenemos sistemas que nos dicen cuál es el comportamiento de un cliente, y eso te puede gustar o no te puede gustar. Nosotros podemos cometer errores, sería injusto decir que en cualquier empresa no se cometen errores, evidentemente no son errores intencionados, sino propios de un proceso muy complejo porque hacemos más de 400 mil operaciones de detección de fraude al año. Y hacemos más de 15 millones de operaciones para cobrar a la gente. Llamamos, buscamos facilidades, y todo esto hace que pues evidentemente tengamos fallas. Pero lo que hay que reconocer es que hay una falla estructural en el sistema.

¿En qué consiste esa falla estructural?

JGS: Es inconcebible que haya gente de estrato 6 en Bogotá que pague la energía más barata en generación que un estrato 1 acá. Eso es por el modelo regulatorio que hace que los generadores no estén obligados a ir con energía más barata para los estratos bajos. Esto solo pasa aquí. Y el costo de generación es el 70 por ciento de la factura. Hay que analizar el modelo en su conjunto. Sólo porque salga el alcalde o el gobernador A, B, C o D a decir que somos malos, que no les queremos, bueno pues, vale, pero no les queremos es porque estamos llamando a las cosas por su nombre desde hace ya seis años.

Usted dice que en el Caribe pagamos de las tarifas más baratas del país. ¿Cómo se explica entonces que, por ejemplo, en un barrio de los que usted llama subnormal llegue una factura de Electricaribe por 300 mil pesos, que es un precio altísimo?

JGS: Bueno, realmente lo deben de estar consumiendo. Cuando uno se levanta en la mañana y se mira al espejo, puede hacer dos cosas: mirar si se es feo o se es guapo. En cualquiera de los dos casos, el espejo te dirá la realidad sin importar lo que uno diga. Eso es lo que da el medidor.

¿Y lo del kilovatio más barato del país? Pues, además la lógica indica que en un barrio en condiciones difíciles una persona no tiene 10 aires acondicionados ni 10 habitaciones para ponerlos, como para que llegue una factura tan alta…

JGS: Cuando uno entra a un barrio subnormal, lo que hacemos es hacer un censo a los aparatos que hay ahí. En esos barrios tenemos un elemento, que es un totalizador en la cabecera del sistema. A partir de ahí, lo que buscamos son fórmulas lo más adaptadas al modelo, sin que existan medidores individuales, que les permita pagar a cada uno de forma proporcional a lo que se consume. ¿Puede haber errores en los cálculos? Pudiera haberlos. Pero la realidad es que nosotros lo que hacemos es un censo de aparatos y en función de eso se les distribuye el consumo a todas las familias de ese barrio. ¿Yo qué digo? Analizar y tratar de resolver el problema por temas puntuales es muy complejo, por la variedad de actividades que tenemos. Tenemos zonas de pobreza extrema, zonas rurales de difícil acceso, zonas con verdaderos problemas sociales. No es ninguna excusa, si la compañía después de más de 15 años de estarlo haciendo no ha podido volver a invertir, es porque algo debe de estar fallando. Y quiero decir que, aún así, esta compañía nunca ha dejado de pagarle a sus empleados, al generador y el resto de sus obligaciones.

Terminemos de mirar, uno a uno, los argumentos que ustedes dan para explicar lo que está pasando. El último es el del clima, no sólo porque la gente consume más sino por el mantenimiento de las redes. ¿Puede explicarlo?

JGS: Sí, el tema del clima afecta fundamentalmente el mayor consumo y luego hay un elemento, que es el tema de la contaminación, yo no diría ambiental, sino de alta salinidad, que hace que los elementos que están expuestos a la intemperie se deterioren mucho más rápido. Y las redes eléctricas no son menos. Eso requiere mayor mantenimiento. Pese a eso, nosotros hacemos labores de mantenimiento, pero, como ya he repetido, hacemos lo que el déficit de caja nos permite.

Cuando estaban las empresas públicas, que quebraron por malos manejos, se usaban cables de cobre, a los que impactaba menos la salinidad. Ustedes los cambiaron, ¿por qué?

JGS: Se cambió para evitar esto que nos pasa todavía en las zonas en las que aún tenemos cobre, y es que la Costa, y no lo digo yo sino otros, se convirtió en un gran exportador de cobre, cuando aquí no hay cobre. Este es un elemento que tiene un precio en el mercado bastante alto.

Se los robaban…

JGS: Pero el cobre se puede sustituir por aluminio. De hecho no lo hacemos solo nosotros. Sin embargo, ¿qué ha ocurrido? que hay un aluminio en el que se ha acelerado la corrosión. Lo que vamos a empezar a hacer, sobre todo en Barranquilla, es reformar esos circuitos con aluminio para poner otro de más resistencia.

¿Y qué pasó con los kilómetros de cableado en cobre que quitaron?

JGS: Bueno, nosotros no los hemos quitado. Los hemos ido sustituyendo por alumnio conforme se han ido deteriorando. No vayas a entrar en la pregunta de si nos llevamos el cobre a España.

Mucha gente no lo sabe, pero ustedes no tienen contrato con el Estado. Ustedes no son una concesión ni están amarrados a estar en la región. Además de eso, como usted mismo lo detalla, están en déficit por la cartera, por el fraude y hasta por el clima. Y para rematar, evidentemente la gente no los quiere. ¿Por qué no se han ido si es un negocio tan malo?

JGS: Cuando uno trabaja en una empresa de las características de nuestro mayor accionista, que lleva trabajando más de 180 años en la prestación del servicio de energía, hay compromisos, desde el punto social, económico y del país. Nosotros queremos apostarle a la solución del problema por el bien de la prestación del servicio y por supuesto por el bien de la compañía. Le apostamos al país porque además tenemos otros negocios en el país, que los tenemos siendo los mismos actores, utilizando las mismas políticas. Y bueno, porque eso de que no tenemos compromisos… ¡Claro que tenemos compromisos! Tenemos compromisos regulatorios, más allá de no tener concesión, como piensan los que creen que se puede cambiar de operador.

¿A ustedes no los pueden sacar?

JGS: Los activos que hay en la Costa son de Electricaribe, propiedad de Electricaribe, y el que los quiera usar lo puede hacer de dos maneras: o comprándonos o pagándonos peaje, como hacen otros. Hay comercializadores que pasan energía por nuestras redes y nos pagan. Las redes son de Electricaribe. Todos los activos que tiene la Costa, desde el punto de vista eléctrico, el 90 y tanto por ciento son de Electricaribe.

¿Esta es su respuesta a la reciente iniciativa de algunos gobernadores de la región que quieren reunirse con las Empresas Públicas de Medellín para que sean el nuevo operador?

JGS: Yo suelo ser respetuoso con las declaraciones de los demás, cosa que a veces no es recíproca, porque nosotros representamos a una empresa que lleva más de 15 años intentando resolver este problema estructural. A los que hablan de que tiene que entrar otro operador, les digo: bueno, la ley, la que hay ahora, es la que es y no permite entrar a un operador distinto a Electricaribe.

¿Por qué?

JGS: Porque para que entre un segundo operador a operar esta red a mí me tendrían que pagar. La ley como está ahora mismo les permite a otros comercializadores vender energía por las redes de un operador, el que sea. Yo puedo vender energía en Bogotá y de hecho lo hago. Pero lo hago utilizando las redes de Codensa o de EPM y les pago un cargo por peaje. Si aquí hay gente que les quiere vender energía a industriales, a grandes superficies, lo puede hacer utilizando nuestras redes y pagando. De hecho, ya hay quienes lo hacen. Eso sí, todavía no ha venido nadie a decirme que le quiere vender energía a Pueblo Viejo (uno de los cordones de miseria más grandes del Magdalena).

¿Entonces no puede entrar un nuevo operador, pero sí un comercializador? ¿Es decir, EPM podría entrar a distribuir energía usando sus redes y pagando peaje a ustedes?

JGS: Pues es que de hecho ya lo está haciendo. Hay más de 10 comercializadores en la Costa. Un centro comercial, por ejemplo, puede comprarle energía al que quiera, pero tienen que pagarnos porque el operador de las redes es el dueño de las redes. Somos dueños de la infraestructura.

¿Eso qué incluye?

JGS: Transformadores, cables, redes…

¿Entonces es un globo de algunos mandatarios costeños eso de que los van a sacar de la región?

JGS: Yo, vuelvo a decir lo mismo, yo respeto. Y también pido el mismo respeto para nosotros. Lo que tenemos que hacer entre todos es resolver el problema. Esto lo venimos diciendo hace rato y de tal manera que el último ministro (de Minas, Tomás González) que hubo empezó a tomar cartas en el asunto. Y el nuevo ministro (Germán Arce) cuando empezó a analizar el problema también ha visto que esto no es de una solución que se pueda decir ‘¡pin! cambio de operador’ y ya.

Más allá de lo que permite o no la ley, está el sentir de la gente. Alcaldes como Álex Char han dicho que nunca antes había estado el Caribe tan unido como ahora en contra del mal servicio de energía. ¿No es un contrasentido querer permanecer en donde claramente no los quieren?

JGS: Yo cambio la oración: ahora mismo que el Caribe está tan unido es que tenemos, entre todos, que sacar esto adelante. Eso se hace con un paquete de medidas estructurales y consiguiendo energía más barata y un tema de cultura ciudadana. Lo fácil es decir ‘estamos mamaos’. Eso es fácil. Lo difícil es decir: ‘señores, aquí pasa esto y todos tenemos que cumplir con nuestras obligaciones’.

Da la impresión de que para Electricaribe los culpables de la situación son los clientes, algunos de los cuales han padecido hasta semanas sin luz, el clima y el Estado, pero ¿qué errores reconocen ustedes?

JGS: A ver, que no es un tema de culpabilidad. Porque si empezamos a buscar culpables… lo que estoy diciendo es que esto es un tema estructural y eso no es para echarle la culpa a nadie, sino para analizar de forma individual los problemas que han llevado a esto. Yo no le estoy echando la culpa al clima.

¿Qué opina de los que piden la intervención de la compañía?

JGS: ¿Usted cree que si se interviene la compañía quién va a poner la plata? ¡La vamos a poner todos! de nuestros impuestos, porque aunque no parezca yo también pago mis impuestos en Colombia. Lo vamos a pagar todos y ese déficit que ahora tiene Electricaribe alguien lo tendrá que poner, porque sino seguirá pasando exactamente lo mismo.  

Esa solución estructural que usted tanto menciona en parte es el Plan 5 Caribe, que es un plan de choque por 4 billones de pesos en el que a ustedes les toca poner una plata para inversiones en el sistema de distribución local. Esos recursos, todos, se van a recuperar vía tarifa. Es decir, que los pagarán los usuarios, como es normal que pase en estos casos. Sin embargo, como ustedes son totalmente privados esa inversión va a terminar engordando su patrimonio. ¿No le parece que caen parados con ese Plan?

JGS: El Estado sí tiene participación en la compañía, tiene un miembro en la junta (exactamente, la Nación tiene el 2,70 por ciento en la composición accionaria, lo que no le permite tomar decisiones, mientras los privados tienen el 86 por ciento. Hay otros entes públicos que en total suman el 10 por ciento de las acciones de Electricaribe). Y nunca ha hecho ninguna aportación.

Pero usted mismo ha dicho que son los dueños de toda la infraestructura y las inversiones del Plan 5 Caribe van a capitalizar ese patrimonio. ¿No le parece que quedaron muy cómodos con esa solución?

JGS: En cualquier modelo de distribución de energía en el mundo, las inversiones que hace el que gestiona el sistema se recuperan vía tarifa. Eso no es novedoso, es en todo el mundo. A mí lo que me retribuye es el tema de esos activos.

La Superservicios anunció recientemente que les impuso un plan de mejoras que implican inversiones de ustedes por 130 mil millones de pesos y que los van a vigilar a diario. ¿Dígame en concreto que han hecho ya para cumplir esa medida?

JGS: Pues las que ya anunciamos en su momento en el Plan 5 Caribe, es que prácticamente no difiere para nada. Pero insisto: exigirle a un único actor que cumpla en un problema que es estructural es complicado. Yo digo, ¿por qué no firmamos un acuerdo entre todos para cumplir todos con la parte que nos corresponda? Lo que pasa es que la ley y el nuevo Plan de Desarrollo le permite a la Superintendencia imponer estos planes y nosotros somos respetuosos con las leyes del país.

Permítame decirle que a ustedes les exigen, pero también les dan. Por ejemplo, han sido contratistas directos del Ministerio de Minas para hacer obras de normalización de redes eléctricas y cobertura en zonas rurales con plata de unos fondos llamados FAER y Prone, a pesar de haber incumplido un acuerdo de mejoramiento suscrito en 2012 con la Superservicios…

JGS: En el tema de los fondos Prone y FAER, el que tiene la atribución para realizar ese tipo de obras es el operador del sistema.

Pero no es obligación que los contraten a ustedes…

JGS: Nosotros, independientemente del incumplimiento del plan de mejoramiento en 2012, que no se en dónde incumplimos, unos compromisos se cumplieron y otros no, pero no hay un incumplimiento tácito que nos limite para nada en hacer uso de esos fondos que nosotros lo que hacemos es ponerlos en manos y a disposición de los clientes que los necesitan. Esos fondos no los usa Electricaribe a su libre albedrío.

Sobre el uso de la plata no hay ningún cuestionamiento, me refiero a que ustedes son contratistas directos a pesar de los incumplimientos que señala la Super…

JGS: Tampoco hay ningún condicionamiento que diga que por haber, como dice usted, incumplido, que no se dónde… nosotros no hemos incumplido nada.

Fue información que nos dio la Superservicios. ¿Cómo están sus relaciones con el Gobierno Nacional?

JGS: Pues las relaciones con el Gobierno siempre han sido buenas y de entendimiento de trabajo. Con el nuevo Ministro ya estamos trabajando en conseguir resolver estos problemas estructurales.

(En este punto de la entrevista se fue la luz en la sede de Electricaribe por unos minutos…)

¿Y con el Ministro Arce han hablado el tema de un nuevo operador?

JGS: No. Nosotros con el Ministro lo que estamos es analizando el tema estructural.

Le preguntaba lo de las relaciones con el Gobierno Nacional porque entre dirigentes como Jorge Enrique Robledo llama la atención que el Presidente Santos nunca se manifieste en contra de Electricaribe, y que su amigo el expresidente español Felipe González haya sido hasta el año pasado consejero de Gas Natural Fenosa…

JGS: Yo no se ni lo que habla Santos con el expresidente Felipe González ni de suspicacias. Lo que sí se es que el grupo Gas Natural Fenosa en el país está haciendo inversiones como inversionista extranjero desde hace ya muchos años. Con Santos, con Uribe, con el anterior y así sucesivamente. Nosotros somos una empresa que trabajamos en 23 países y operamos sistemas de todo tipo. Yo los temas políticos no entro a analizarlos.

Cinco de los siete departamentos del Caribe en los que ustedes prestan servicio están entre los más pobres del país. A muchos de estos ciudadanos lo que le interesa es saber cuándo van a tener un servicio de energía digno. ¿Usted qué les contesta?

JGS: Ponerle fecha es lo que no me gusta. Yo lo que le digo a la gente es que para que una relación, del tipo que sea, funcione tenemos es que confiar mutuamente y tener la certeza de que este grupo va a seguir haciendo lo que esté en sus manos y más para que la energía les llegue de la forma lo más eficiente y segura posible.

Por todo lo que ha dicho le entiendo y concluyo que definitivamente Electricaribe no se va…

JGS: Yo no he dicho en ningún momento que nos vayamos a ir.

 

Comentarios (1)

Luis Miguel Moises garcia

03 de Junio

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Energía Social, manifiesta a los barrios sub normales, que no puede invertir en redes, son los mismos habitantes quienes han comprado he instalado postes, cableado y transformadores. Luego energía social cobra por esa infraestructura al Estado, y termina en el inventario de Electricaribe.

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