Por Jineth Prieto · 28 de Abril de 2016

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Iván Aguilar Zambrano, el excandidato uribista a la Gobernación de Santander, desde el primero de enero se convirtió en una de las caras más visibles de la administración de Didier Tavera.

 

En sus redes sociales publica casi todos los movimientos de la Gobernación, celebra los nombramientos, aparece en fotos como parte del gabinete, y además, tiene oficina al lado del despacho del Gobernador. 

Aunque además es reconocido como asesor de Tavera y tiene funciones delegadas, Aguilar no ha sido nombrado, no aparece su contrato y, nadie en la Gobernación responde por cuál es su vinculación real al Palacio Amarillo.

El asesor que no es asesor

Cuando el Consejo Nacional Electoral lo sacó de la carrera por la Gobernación de Santander por doble militancia, Iván Aguilar aterrizó en la campaña de Didier Tavera y de paso entró en su llavero.

Su aterrizaje en la campaña del ahora Gobernador fue tan estruendosa, que terminó de fracturar al Centro Democrático en Santander y dejó colgada la figura de Álvaro Uribe Vélez, quien hasta esa época había sido su único jefe político.

De ese entonces para acá, las relaciones con Tavera se estrecharon. La campaña la terminaron con bombos y platillos, y desde la posesión del nuevo gobierno, la figuración de Aguilar en estos cuatro meses ha sido tanta que muchos políticos creen que es asesor del Gobernador, los diputados aseguran que es una de las manos derechas del despacho, y los empleados del departamento hablan de él como funcionario de alto rango.

Si bien hasta ahí no hay nada raro, lo particular es que Aguilar no ha sido nombrado formalmente como asesor y aunque le dijo a La Silla que tenía un contrato de prestación de servicios, no está publicado en ningún sistema ni aparece registrado en el software interno de la Gobernación.

Aunque públicamente Aguilar también había dicho que su labor en la Gobernación de Santander era la de ser el enlace entre el despacho de Tavera y el Instituto Financiero para el Desarrollo de Santander, Idesan, cuando La Silla habló con el director de esa entidad, Gilberto Mendoza, el funcionario negó que el excandidato uribista estuviera vinculado a esa dependencia.

En la Secretaría Jurídica y en la Secretaría General  de la Gobernación tampoco le dieron razón a La Silla sobre el contrato. Y cuando intentamos con el mismo Aguilar conocer detalles de su vinculación solo dijo que tenía un contrato y aseguró que estaba en un almuerzo pero que respondería más adelante. Después no volvió a contestar las llamadas ni los mensajes dejados en su celular.

Aún así Aguilar tiene una oficina que está en las mismas condiciones que las de los nueve asesores que figuran formalmente en la nómina de Tavera; según las versiones de cinco políticos que hablaron con La Silla, se presenta como uno de los asesores de la Gobernación, y, además, tiene funciones delegadas.

Las funciones

Iván Aguilar, tal y como lo dio a conocer en la campaña, aún no ha terminado su carrera profesional y figura como estudiante de Administración de Empresas de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, Unab.

“Un estudiante no puede figurar como asesor de despacho, porque los requisitos para esos cargos exigen en el más laxo de los casos título profesional. Las funciones y la figuración de Aguilar son el pago del favor político de la campaña”, le dijo a La Silla una fuente de adentro de la Gobernación que trabaja directamente con Tavera.

Dos fuentes de adentro de la administración de Tavera y un diputado coincidieron en decir que la labor del excandidato es la de ser el enlace entre la Secretaría de Educación y el despacho del Gobernador.

Las funciones y la figuración de Aguilar son el pago del favor político de la campaña

“En las Secretarías en las que Didier Tavera no colocó a gente directa suya sino de los partidos puso enlaces. Educación le pertenece a Opción Ciudadana y Aguilar está coordinando allá”, relató el diputado.

Un contratista del sector de la alimentación escolar también le dijo a La Silla que si existían inconvenientes en los contratos con quien había que hablar era con Aguilar: “Si uno quiere hablar de logística del contrato, de la interventoría o de temas relacionados, con él es que a uno lo mandan a hablar”.

Aunque Aguilar tampoco quiso dar detalles de sus funciones, en sus redes sociales sí se ha pronunciado sobre el Programa de Alimentación Escolar, PAE, que en el caso de la Gobernación, como lo contó La Silla, fue entregado a un contratista con varios cuestionamientos en medio de una licitación que terminó denunciada ante la Procuraduría.

Un asesor de la Gobernación también dijo que Aguilar se encargaba de la logística de las relaciones entre Tavera y los municipios, algo que concuerda con las visitas que han realizado juntos a 15 pueblos del departamento para inaugurar ferias y fiestas, asistir a eventos y dar discursos.

El gobernador Didier Tavera no le respondió a La Silla las preguntas sobre esa delegación ni el papel de Aguilar en su administración; no obstante, este medio conoció que, por lo menos en la Secretaría de Educación, Iván Aguilar sí tiene una relación directa: su mamá Sonia Zambrano fue nombrada en enero como Directora Estratégica de esa dependencia.

Más allá de las dudas que pueda generar el hecho de dónde proviene el sueldo que debe recibir por sus servicios, o qué hace una persona que no está vinculada a la Gobernación con oficina y funciones de un alto mando, queda claro que Aguilar está en el llavero de Tavera y que el apoyo de la campaña sí le rindió frutos.

CONTEXTO

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