Por Laura Ardila Arrieta · 06 de Junio de 2016

Sara Piedrahíta Lyons es la representante más joven y más votada del país. Foto: Laura Ardila Arrieta.

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La cordobesa Sara Piedrahita Lyons es una de las congresistas que más se ha movido para protestar por el caos en el servicio de energía que Electricaribe presta en siete de los ocho departamentos de la región. La representante de La U es la autora de un proyecto -aprobado en primer debate- para modificar en puntos sobre energía y gas la ley de protección al usuario. En entrevista con La Silla Caribe, responde las declaraciones que nos dio el gerente de esa compañía. Revela el negocio que es venderle luz a los más pobres y desmiente algunas cifras de la empresa.

La Silla Caribe: usted ha explicado que su proyecto de ley tiene tres ejes: servicio al cliente, protección al usuario y límites a la posición dominante de las empresas. Explíqueme grosso modo la propuesta...

Sara Piedrahita Lyons:

En protección al usuario, se busca regular el tema del cobro por reconexión. Por ejemplo, no se podrá cobrar reconexión cuando el saldo es inferior al costo de esa reconexión. Eso pasa mucho con el servicio del gas. El cobro no se elimina, pero se limita. También, queremos acabar con el carrusel de los medidores del servicio de energía. Hoy la mayor queja de los usuarios de energía es por cambios sin justificación en sus medidores, eso lo paga el usuario. Buscamos abrir la posibilidad de que el usuario pueda hacer sus revisiones en laboratorios distintos porque no es ético que operadores sean juez y parte.

En cuanto al servicio al cliente, el proyecto dice que donde una empresa preste el servicio debe tener oficina. Te hago un comparativo: entre EPM, Codensa y Electricaribe tienen el 80 por ciento del mercado de comercialización de energía del país. Mientras los dos primeros tienen oficina prácticamente en todos los municipios en los que están, en el Caribe hay 26 oficinas para 168 municipios.

¿A qué se refiere el proyecto con posición dominante?

SPL: Por ejemplo, en 2011 la CREG (Comisión de Regulación de Energía y Gas) sacó una resolución porque, por la época, a Barranquilla empezaron a llegar unos comercializadores de energía independientes a Electricaribe, que empezaron a captar usuarios que eran de esa empresa. Bajo el argumento de que se estaba descremando el mercado, la CREG les puso una barrera de entrada a esos nuevos comercializadores, que consiste en que para cambiar de empresa los usuarios deben pagar un nuevo medidor que vale dos millones de pesos. Eso está vigente, pero no tiene ninguna justificación técnica. Y lo queremos quitar.

Aunque dirigido a todas las empresas, parece claro que su proyecto de ley afectará en varios puntos a Electricaribe…

SPL: Obviamente, el proyecto sí tendrá más impacto en unas regiones que en otras, pero porque hay empresas con índices de calidad en el servicio muy inferiores a otras.

En entrevista con La Silla Caribe, el gerente de Electricaribe ratificó que para ellos la responsabilidad por el caos en la prestación del servicio de energía en la región es compartida con el Estado, entes territoriales que le deben plata y los usuarios que no pagan o cometen fraude. Ellos, incluso, enlistan ahí al clima que les daña las redes. ¿Usted qué opina?

SPL: Uno lee esa entrevista y lo que siente es que el gerente de Electricaribe lo que ha venido haciendo durante estos años al frente de esa empresa ha sido estigmatizar a la Costa Caribe. Eso lo ha hecho diciendo que los usuarios del Caribe no pagan y roban energía, y ha calado en muchos. Lo peor es que le ha hecho creer al país que prestar el servicio de energía en esta región es inviable financieramente.

¿Y no lo es? Ellos dicen que tienen una cartera altísima, que a diciembre ésta era de 1,6 billones de pesos, y que el 56 por ciento de los usuarios del Caribe les debe una factura...

SPL: Es cierto que les deben plata. Hoy hay una deuda de 700 mil millones de pesos con Electricaribe. Pero ellos hacen creer que eso es un tema de cultura de pago, cuando en realidad hay un problema de fondo de ineficiencia de la empresa. No sólo prestan un mal servicio, sino que además no cumplen con su responsabilidad en la gestión de esa cartera. Aquí la respuesta no puede ser decir siempre que ‘es que a mí el Gobierno me debe y la gente no me paga’. ¿Dónde está la eficiencia, que claramente no tiene esta empresa, para hacer su gestión de cartera?

El señor gerente de Electricaribe miente: no es cierto que existe una ley que diga que no los pueden sacar

Sara Piedrahíta Lyons

Pero bueno, la gente que les debe también tiene que pagarles, independientemente de eso…

SPL: Por supuesto, pero empecemos por decir que la cifra no es 56 por ciento. Ellos están diciendo que más de la mitad de la gente les debe plata y eso no es así. La cifra sí es alta, pero no es esa.

¿Cuál es la cifra?

SPL: El gerente tergiversó la cifra. Lo correcto es que el 50 por ciento de los usuarios en las zonas de difícil gestión deben una factura, y esas zonas representan apenas el 15 por ciento del mercado. Ahora, insisto, más allá de que claramente la gente tiene que pagar, hay un tema de fondo de ineficiencia de la empresa. La gente sí paga el agua, que es el segundo servicio más costoso de la Costa, después de la energía. Y los índices de recuperación de la cartera del agua son muy grandes, 86 por ciento en toda la región.

¿Usted cree entonces que la gente no le paga a Electricaribe porque presta un mal servicio y no porque los usuarios sean mala paga?

SPL: Yo insisto en que es un tema de ineficiencia de la empresa y te voy a decir por qué: el 85 por ciento de los usuarios de EPM y Codensa son estratos 1, 2 y 3. Una cifra muy similar a la de Electricaribe, que son del 80 por ciento. Las dos primeras no tienen problemas con su recaudo. Entonces, ahí se cae el argumento de Electricaribe de que la gente acá no paga porque es pobre.

Hay una deuda con ellos, en todo caso. Ellos aseguran que esa alta cartera, que no está en discusión, los vuelve financieramente inviables. ¿Por qué cuestiona eso último?

SPL: Yo te pregunto una cosa: si uno tiene un negocio que no le da, ¿por qué sigue metido en el negocio?

¿Cuál es el negocio de Electricaribe para usted?

SPL: Hay un tema interesante y él (el gerente) lo tocó (en la entrevista con La Caribe). Él dice ‘acá en la Costa tenemos un problema adicional y son los barrios subnormales’. ¡Qué mentira más grande! Primero, la condición de los barrios subnormales en la Costa es igual a la de los barrios subnormales del resto del país. Pero además, entre más pobre es la persona es mejor negocio venderle energía.

¿Por qué?

SPL: Cuando tú le vendes energía a personas de estratos 1, 2 y 3, tienes un alivio, que finalmente es para el usuario, que es el subsidio que otorga el Gobierno. Ese subsidio puede ser hasta del 60 por ciento de la tarifa. ¿Qué pasa en el caso de los barrios subnormales? ¡Ellos cuentan con doble subsidio! Además del primer subsidio, tienen un subsidio adicional que se llama FOES (Fondo de Energía Social). De hecho, en el pasado Plan de Desarrollo nosotros (el Congreso) duplicamos ese subsidio. En este momento, un usuario de un barrio subnormal tiene subsidiada el 83 por ciento de la tarifa, entre el subsidio cruzado de estratos y el subsidio FOES.

¿Y ambos subsidios son girados por el Estado al operador, independientemente de si la persona paga o no su factura?

SPL: Claro que sí, aunque aquí hay que decir que el subsidio finalmente es para el usuario. Sin embargo, hay otro tema grave. Toda la información de los subsidios por estrato en el país es verificable por parte de la Superintendencia (de Servicios Públicos). Ellos, con base a los datos que el operador monta en una plataforma, pueden verificar y pagan los subsidios. Para los barrios subnormales no existe eso. Hoy el Gobierno paga los subsidios FOES que Electricaribe diga y no hay cómo verificar que la información que ellos mandan es certera. Si ellos dicen que ‘X número de personas son usuarios míos y me deben’, se otorgan ese número de subsidios sin ninguna verificación.

¿Cómo es posible que no se haga verificación?

SPL: No es que no se pueda, es que no se ha hecho. La Superintendencia jamás ha hecho el esfuerzo por ir a cuantificar cuántos barrios subnormales existen en la Costa o en otras regiones, cuántos usuarios viven allí, cuál es el consumo. Electricaribe no hace más que excusarse en que ‘me deben tanto, me deben tanto, me deben tanto’ y resulta que parte de esa deuda la está pagando el Gobierno y con los ojos tapados.

¿De cuánta plata anual estamos hablando, en el caso del subsidio FOES para usuarios de Electricaribe?

SPL: En 2015, Electricaribe recibió 400 mil millones por concepto de subsidios. Adicionalmente, recibió 125 mil millones del fondo FOES. Ese año, el flujo de caja acumulado de la compañía aumentó un 104 por ciento debido en buena parte al incremento de la plata del FOES. Las cifras son de la Superintendencia de Servicios. 

Electricaribe nos dijo que son unas 400 mil familias las que están atendiendo en barrios subnormales. Hay quejas verificadas de facturas altísimas que llegan a estos sectores hasta por 300 mil pesos. El gerente nos dijo que eso es porque los deben estar consumiendo. ¿Usted cree que detrás de eso está el tema de los subsidios?

SPL: El tema de la subnormalidad es uno de los esquemas más perversos que existen para el cobro de un servicio y uno diría que en el tema de la subnormalidad hay un mentiroso: o es Electricaribe o es el Gobierno. La subnormalidad está ligada a la pobreza y si hay una región del país que se ha caracterizado en los últimos años por reducir sus índices de pobreza es el Caribe. Córdoba y Montería fueron ejemplo de reducción de pobreza, y lo dijo Planeación hace pocos días. De hecho, de 2012 a 2015 la pobreza se redujo en un 22 por ciento, según el Gobierno. No tiene mucha lógica que cada vez haya menos pobres, pero haya más barrios subnormales.

¿El negocio de Electricaribe son los subsidios que da el Gobierno?

SPL: Pareciera que el gran negocio está en venderles energía a los más pobres, por la falta de control que existe al otorgar esos subsidios.

Según lo que usted me dice, el Gobierno tiene gran parte de la culpa al no ser capaz de verificar datos antes de entregar millonarios subsidios…

SPL: Por supuesto que sí. La Superintendencia es para que hace rato hubiese tomado cartas en este asunto. Porque lo más injusto del mundo es cómo se estima el cobro en los barrios subnormales. Como no hay medidor por casa, Electricaribe hace un estimativo al ojo. Y si usted tiene una nevera en su casa, pero nunca la prende, igual le van a cobrar como si la prendiera porque la vieron allí. Le giran plata para subsidios a ciegas a un privado. Y después Electricaribe sale a llenarse la boca diciendo que la culpa es de la gente que no le paga.

Yo te pregunto algo: ¿por qué no dejan de prestar el servicio en los barrios subnormales? Allí no hay redes, son conexiones anti técnicas, ellos no son dueños de la infraestructura porque ésta simplemente no existe. ¿Por qué no dejan que otro preste el servicio ahí?

El gerente de Electricaribe nos dijo que nadie está interesado en prestar el servicio allí porque son barrios en donde el nivel de pago es bajo…

SPL: Yo con mucho gusto me ofrezco para hacer la gestión, a ver si otra empresa está interesada. Yo creo que es pura falta de voluntad de ellos.

¿Pero entonces cómo se explican las cifras -dadas por Electricaribe-  que evidencian los problemas financieros de esa empresa?

SPL: Yo aquí tengo las últimas cifras que pude conseguir de los estados financieros de esa empresa y éstas hablan de lo contrario. El año antepasado Electricaribe tuvo una rentabilidad de 180 mil millones de pesos. En ese año, existía todavía Energía Social (la filial que atendía barrios subnormales), que ya se acabó. El último año de Energía Social, sus utilidades fueron de 35 mil millones de pesos. Esas son cifras reportadas por ellos mismos.

¿Cuál es la responsabilidad que les compete en todo esto a los entes territoriales que no le pagan a Electricaribe? La compañía habla de una cartera de 144 mil millones...

SPL: Mucha, es que el problema no es intervenir a Electricaribe y que salga. Aquí tiene que haber un esfuerzo de todos esos actores en un ‘todos ponen’ para poder solucionar este problema de fondo. Sin embargo, ¿qué es lo que nos resiente a nosotros en la Costa? Más que la actitud del Gobierno y de los entes, es la actitud de esta empresa, su cinismo y la falta de compromiso que han mostrado durante tantos años. No hay un plazo, un compromiso, una fecha, que hayan cumplido hasta el momento.

¿No es populista salir a pedir que la intervengan?

SPL: Electricaribe es una empresa que engaña hasta al Presidente de la República. Me acuerdo que en una reunión con el Presidente, este año en Barranquilla, se comprometieron a invertir (en mejoras) en los próximos tres años un billón de pesos en la región. Para este año eran 250 mil millones de pesos. Ya vamos a mitad de año y apenas han invertido el 20 por ciento de eso. Una vez el Presidente les dio tres meses para hacer un cronograma de mejora en el servicio, yo no lo conozco. Es decir, uno no ve ni un atisbo de voluntad de esta empresa para mejorar la problemática.

Entonces, no es populismo ni que queremos sacar un rédito del tema, sino que uno ve que la única manera de empezar a mejorar el tema es que entre otro operador que muestre voluntad, acciones, que es lo que necesitamos.

Claramente todo el que hoy se mueve para poner en cintura una de las empresas menos queridas en la región puede sacar réditos…

SPL: Puede que dé réditos, pero también hay un costo político alto cuando la gente ve que no se soluciona el tema. Eso se termina revirtiendo y uno se da cuenta por los mensajes de reclamo que llegan por redes.

Según todo lo que usted me ha dicho, uno entendería que la situación de Electricaribe no es tan mala como ellos dicen. Sin embargo, cuesta creer que no hagan las inversiones en infraestructura que que se necesitan simplemente porque no quieran. ¿Usted cree que ellos sí tienen la plata y no han hecho lo que les toca porque no les da la gana?

SPL: Yo creo que son una empresa ineficiente a la que le falta mucho sentido de pertenencia con la región Caribe, contrario a lo que ellos dicen. Eso por supuesto repercute en las inversiones y en el servicio al cliente.

Ellos también argumentan que no han tenido para invertir porque soportan un volumen de pérdidas por fraudes muy grande…

SPL: No puedo aseverar que ellos tengan un negocio con el tema de los fraudes. Pero sí te digo que ahí existen unos indicios y unas cifras, que evidencian que algo raro está pasando.

¿Qué es lo raro?

SPL: La mayor queja en toda la Costa contra Electricaribe es por cambios en medidores que la gente dice que estaban buenos y por la llamada energía consumida dejada de facturar, que después es facturada unilateralmente. Esta es la región del país en la que más se cambian y se revisan medidores y todo eso lo paga el usuario. No es normal.

Te pongo un ejemplo: en los últimos tres años en Córdoba han cambiado 100 mil medidores anuales. Uno compara eso, por ejemplo, con Antioquia y se encuentra que allá cambian unos 300 medidores al año. Es decir, unas cifras totalmente inferiores. Por eso, en el proyecto de ley que presentamos queremos abrir la posibilidad de que el usuario pueda hacer sus revisiones en laboratorios distintos.

¿Cómo sería eso?

SPL: Todas las empresas operadoras de energía tienen sus laboratorios para la revisión de sus instrumentos de medida o medidores, eso es legal. En la Costa lo que uno ve es que todas las revisiones que se hacen y los cambios que se hacen los hace el laboratorio de Electricaribe. Uno lo que pensaría es que ahí detrás pareciera haber un incentivo perverso de la misma empresa para que se realicen esos supuestos fraudes porque ellos son juez y parte. Ellos son los que dicen si el medidor se dañó o se alteró, pero también los que te venden el nuevo medidor y te cobran por la revisión. Eso no es ético.

¿Cuánto le cuesta a un usuario que le cambien su medidor?

SPL: Una revisión puede estar alrededor de los 38 mil pesos y un medidor, hay diferentes precios, puede ser de 200, de 300, de 400 mil pesos. Y todo corre por cuenta del usuario porque el medidor es propiedad suya. Lo peor es que hoy ese usuario no tiene como certificar de manera más independiente que su equipo tenía o no un fraude, por ejemplo. O que necesitaba una revisión.

Pero así funciona con todos los operadores de energía del país, ¿no?

SPL: Claro, así funciona, el tema es que el mayor número de reclamaciones se presenta en esta zona. En otras zonas no. Algunas comercializadoras, además, son más abiertas y permiten que el usuario pueda tener la segunda opinión de otro laboratorio. Y de hecho, no hay quejas en ese sentido.

Lo de ser juez y parte no es decisión de Electricaribe, es que así es el sistema...

SPL: Exacto, no es culpa de ellos, eso es legal. El tema es que ellos sí se han podido aprovechar de una situación que les permite la ley, que no es ética, y que hoy está evidenciada en las cifras que tiene la misma Superintendencia de Servicios Públicos. Los casos están documentados.

En la Costa pagamos una de las tarifas de energía más económicas del país, y esto está certificado por la Superservicios. ¿Qué es lo que hace que otra de las quejas más recurrentes sean los altos precios?

SPL: La tarifa de Electricaribe efectivamente no es la más cara del país, en algunos momentos ha sido una de las más bajas y en otros ha estado en el promedio. Pero el problema de Electricaribe no es la tarifa. El problema es que ellos cobran por un consumo que muchas veces está alterado, según las quejas que hemos estudiado. Entonces, sí cobran la tarifa que es, pero el valor al final resulta altísimo. La llamada energía consumida dejada de facturar, que ellos deciden unilateralmente, es ejemplo de eso.

¿Y no será que acá se consume más energía por el clima, como dice Electricaribe y parece obvio?

SPL: Ellos dicen que porque acá hace más calor la gente consume más. Pero muchísimos de los casos de las personas que se quejan de los altos costos no están relacionados con la tarifa en sí, sino con cobros como la llamada energía consumida dejada de facturar.

Electricaribe dice que hay una falla estructural que va mucho más allá de ellos y que más bien tiene que ver con el modelo regulatorio. Esta consiste en que las generadoras de energía no están obligadas a ir con energía más barata para estratos más bajos. Es decir, que ellos compran la energía independientemente del sector al que se la vayan a vender. ¿Usted cree que una solución podría ser que ellos o el operador que entre pueda comprar más barato a las generadoras para así, a la vez, poder comercializar la energía a precios más cómodos?

SPL: Esa no es una falla estructural. Eso es un análisis que seguramente vale la pena hacer. Pero es que la única región del país en la que hace calor, señor de Electricaribe, no es el Caribe, no es la Costa. ¿En el resto del país hace frío? Hay muchas otras regiones del país en las que no hace frío y no tienen los problemas que tenemos acá.

Ahora, sí podría haber un asunto injusto con el tema del consumo de subsistencia (la base para otorgar los subsidios a los estratos 1, 2 y 3), que es el mismo para un bogotano que para un costeño y no debería ser así, porque claramente en la Costa sí hay la necesidad de consumir más energía.

Es decir, en materia de subsidio a la tarifa, ¿para usted el Estado debería diferenciar entre un usuario estrato 1 en el Caribe, o en cualquier región cálida, y un usuario estrato 1 en Bogotá?

SPL: Sí, exactamente. Debería hacerse ahí una discriminación positiva. No regional sino, digamos, climática para que las personas con poca capacidad de pago en estas zonas puedan tener mayores beneficios porque tienen que consumir más.

Sigamos hablando del clima porque Electricaribe dice que la salinidad que hay en nuestra región les daña los cables y que eso suma a que haya más fallas…

SPL: Eso es un argumento con muy poca credibilidad. Te pongo el caso de mi departamento. Ahí la minoría es costera. ¿Cómo justifican ese argumento en un municipio como Montelíbano, en el San Jorge? ¿O en las sabanas de Córdoba y Sucre? Para mí ese no es un argumento válido, sino otra mentira de Electricaribe.

Hablemos de la posibilidad de que entre un nuevo operador. Electricaribe compró la infraestructura energética del Caribe y son un comercializador privado que ni siquiera tiene un contrato de concesión. En ese sentido, su gerente nos dijo que la ley no permite entrar a un operador distinto a ellos. Según eso, ¿no toca conciliar con ellos sí o sí?

SPL: Eso es mentira. El señor miente por varias razones. La primera: no es cierto que existe una ley que diga eso, que me la busque. Es totalmente falso. Lo segundo: Electricaribe tiene dos negocios en la Costa, comercialización de energía y distribución de energía, que son diferentes.

Para que alguien entre a comercializar tendría que pagarles peaje y para que alguien entre a distribuir tendría que comprarles la infraestructura...

SPL: Cuando uno habla de distribución habla de redes y, sí, ahí hay unas limitaciones en el uso de las redes. Se las tienen que comprar o pagarles peaje, eso es cierto. Pero ellos pueden hacerlo. Si ellos quisieran vender, más de uno saldría interesado.

Por otro lado, en la Costa y en todo el país se han hecho muchas inversiones públicas en temas de infraestructura energética y hoy no existe una consolidación de esa información. Electricaribe opera esas redes como si fueran de ellos porque no hay un inventario de activos. Hay muchas redes que no son de la empresa.

Pero ellos dicen que tienen más del 90 por ciento de la infraestructura energética del caribe…

SPL: Hay municipios que tienen sus propias redes. De hecho te voy a comentar dos casos de Córdoba: San Antero y Canalete son dos municipios que son propietarios de la gran mayoría de los activos. Si ellos quisieran, podrían cambiarse de operador porque ahí las redes no son de Electricaribe. El problema es el desconocimiento que hay del tema y que muchos mandatarios no han hecho estos inventarios. Pero insisto, no hay una ley que impida la entrada de un operador, sino unos limitantes impuestos por la CREG.

¿Cuáles otros limitantes?

SPL: En el tema de comercialización, para que Electricaribe salga de la Costa y llegue EPM, que es lo que se está planteando, EPM tiene una limitante y es que ya tiene su cuota de participación de mercado. Eso lo estableció la CREG. Si eso cambia, ellos podrían perfectamente entrar en la comercialización a nivel regional.

¿En estos momentos EPM no podría entrar como comercializador?

SPL: No, pero eso es un tema de que el Ministro (de Minas) diga ‘CREG, sáqueme una resolución mañana y cámbieme esos parámetros’.

¿Y, por cierto, qué dice el Ministro Germán Arce? Porque mientras hay políticos que dicen que mueven el tema de la intervención con él, Electricaribe nos dice que con ese funcionario no han hablado nada de un nuevo operador…

SPL: Públicamente, la misma Superintendente de Servicios Públicos ha dicho que hoy el Gobierno está revisando el tema de la intervención. Que el gerente diga que no es un tema que se ha puesto sobre la mesa, cuando ya hay unas declaraciones de un funcionario del Gobierno diciendo lo contrario, habla por sí solo.

Bueno, pero independientemente de que pueda haber algunos municipios dueños de su infraestructura energética , Electricaribe sigue teniendo igual un gran porcentaje de ésta. Usted dice que ellos podrían vender, pero claramente por ahora ese no es el caso…

SPL: Así es, ellos son privados y si no quieren vender no venden. Eso es totalmente cierto. Por eso nuestra propuesta es intervenir Electricaribe.

¿Vale la pena más la intervención, con todos los costos y las implicaciones que traería, a conciliar con ellos para mejorar el servicio?

SPL: Tú concilias cuando la otra parte está dispuesta a dialogar, a que haya un consenso, y a que mejore la situación. Pero este no es el caso. Ese fue el mensaje que claramente mandaron en esa entrevista: ‘yo soy privado y si no quiero vender no vendo’. Un mensaje totalmente contradictorio porque, al tiempo, aseguran que el negocio no les da. Uno pensaría que no se quieren ir y si no se quieren ir la única manera de sacarlos es interviniendo. Razones hay muchas.

¿Cómo sería esa intervención?

SPL: Lo que planteamos fue una intervención con fines de liquidación. El Gobierno puede asumir el control de la empresa, de alguna manera sanearla financieramente para hacerla atractiva a los operadores que estarían dispuestos a comprarla, y que luego llegue una nueva empresa. Pedimos que esté esa mano del Gobierno aportando recursos y comprometiéndose a las inversiones que se necesiten. Una intervención responsable que de verdad mejore los índices de calidad.

Usted dice que es contradictorio el mensaje de Electricaribe, pero no lo es menos el del Gobierno que, por un lado, dice que revisa la intervención y, por el otro, plantea el Plan 5 Caribe como la solución al problema. Ese Plan contempla la participación de Electricaribe…

SPL: Yo sinceramente no sé qué más están esperando de esta empresa. Obviamente, en estos casos lo ideal sería concertar con ellos para salir de este atolladero, pero ellos no cumplen nada. Si no cumplen lo pequeño, ¿cómo creer que van a cumplir las millonarias inversiones del Plan 5 Caribe? ¿Para qué seguir perdiendo el tiempo con ellos?

¿Usted siente que detrás de la pasividad del Gobierno con Electricaribe pueda haber alguna suerte de protección política?

SPL: Te digo lo que he sentido en el tiempo que llevo dando esta lucha. Lo que he sentido son barreras, barreras, barreras, y además de esa pasividad yo he sentido también que como es un problema tan complicado nadie se atreve a dar últimas palabras. Últimamente, eso sí, he visto más voluntad del Gobierno por solucionar. Desconozco si hay intereses ocultos, pero lo claro es que ha habido mucha pasividad.

Usted ha dicho que el problema de la energía en el Caribe es una bomba de tiempo. Los afectados son los dos millones 400 mil usuarios que tiene esta empresa. ¿Qué va a pasar si esto no se soluciona pronto? ¿En qué podríamos terminar?

SPL: El otro día estuve en Barranquilla en un foro sobre este tema y allí unos integrantes de la Fuerza Pública nos comentaron que hoy una de las causas por las cuales se presentan más manifestaciones, quema de llantas, bloqueos, en la Costa es lo de la energía. Esto ya es un tema que ha tomado unos tintes de desorden público con heridos. Las personas viven bajo el desespero de estar a 40 grados sin luz dos y tres días en sus casas.

Hoy muchos nos sentimos más cerca que nunca de llegar al final de este caos. Pero si la gente que tiene esa expectativa ve que sigue pasando el tiempo y eso no es así, digamos que ocurren más acciones como las que hoy ya están pasando. La pregunta es ¿cuántos muertos tiene que haber para que se tomen las cartas que se deben tomar en el asunto?

 

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