Por Antonio Canchila García · 26 de Octubre de 2016

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Las elecciones atípicas de este 6 de noviembre en La Guajira para escoger Gobernador tenían hasta hace una semana a tres candidatos en campaña (dos de ellos respaldados por políticos cuestionados), pero a esa contienda se ha unido una fuerza que puede ganarle el pulso a todos o por lo menos restarles votos. Ese cuarto aspirante activo es el voto en blanco que tiene detrás el impulso de líderes de opinión y el de un grupo político foráneo.

 

El indicio de que el voto en blanco puede dar sorpresas el 6 de noviembre es que en las pasadas regionales, sin tener ningún impulso significativo, esa opción logró el apoyo de 21.708 ciudadanos de los 318.289 que votaron. Por eso, ahora que sí hay un grupo detrás que se está moviendo en todo el departamento, con caravanas y campañas puerta a puerta, muchos ven esta opción como la que pude poner en aprietos a los otros candidatos y recoger simpatías entre los guajiros cansados de los mismos cuestionados con las mismas.

Los dos candidatos que más suenan van con el respaldo de las dos casas que se han peleado el poder en los últimos 25 años y que son lideradas por políticos cuestionados, como lo contamos en La Caribe.

Se trata de Norberto ‘Tico’ Gómez, avalado por Opción Ciudadana y respaldado por el kikismo, grupo del desprestigiado exgobernador Kiko Gómez, quien es investigado por homicidio y por vínculos con bandas criminales; y Wilmer González, con aval de La U y del Partido Conservador y apoyado por los detenidos Hernando Deluque y Cielo Redondo, y por el cuestionado Jorge Pérez Bernier.

Hay un tercer candidato que es Luis Gómez Pimienta, de quien no se conocen alianzas cuestionadas. Él va avalado por la Unión Patriótica.

El movimiento de voto en blanco empezó siendo impulsado desde afuera de la península por varios líderes de opinión en la región, como el columnista Jacobo Solano, quien con su publicación en La Caribe ‘La Guajira: Votar en blanco, por dignidad’, sumada a otras columnas en las que expuso el panorama político de ese departamento, empezó a animar el  movimiento que ahora toma fuerza.

La movida de Solano ha sido clave y prueba de ellos es que, según la más reciente encuesta de Cifras y Conceptos resultó como el columnista más leído por los diferentes líderes de opinión en el vecino departamento del Cesar.

A esa idea se sumó desde la dirección nacional el partido Alianza Verde, que alcanzó a inscribir como candidato a Wilder Navarro, quien en menos de 48 horas se unió a la campaña de respaldado por el kikismo, Tico Gómez. Navarro salió después a aclarar que no está apoyando ninguna campaña.  

Y desde el 20 de este mes el voto en blanco logró conseguir un respaldo que salió con fuerza a las calles: el movimiento Fuerza Ciudadana, del desmovilizado y exalcalde de Santa Marta Carlos Caicedo, que desde antes venía trabajando en el apoyo por esa opción.

Tanto Solano, como algunos habitantes de la península que están apoyando esa opción por fuera del movimiento político Fuerza Ciudadana ven en esta la oportunidad de que los guajiros les den, con su voto, un castigo a los gobernantes que durante los últimos años ha dirigido los destinos de ese departamento, que tiene una de las mayores tasas de pobreza del país: 64 por ciento frente a un promedio nacional del 37 por ciento.

Aunque la opción del voto en blanco parece estar calando en algunos sectores, otros la ven con desconfianza porque tiene detrás a un político con intereses electorales que busca posicionarse. De hecho, en redes sociales hay quienes le critican que su apoyo al voto en blanco sea el aprovechamiento de la crisis que atraviesa La Guajira.

Lo cierto es que, a nombre de Fuerza Ciudadana, el movimiento que creó para las regionales de 2011, Caicedo está recorriendo la península y poniendo a sonar su nombre y el de su movimiento.   

Así se está moviendo Caicedo

Cuando salió de la Alcaldía de Santa Marta al año pasado y dejó a su sucesor y heredero Rafael Martínez, el exguerrillero Carlos Caicedo se propuso liderar una corriente alternativa para la región pensando, desde entonces, en las legislativas de 2018.

Esa fuerza, que es considerada la antítesis a la colonización vargascharista, que se consolidó en las regionales pasadas y que lidera el alcalde barranquillero Álex Char, se movió en el plebiscito y ahora está aprovechando la oportunidad del descontento de buena parte del pueblo guajiro con sus gobernantes, que han terminado cuestionados y algunos hasta presos, para impulsar el voto en blanco y consolidarse en ese departamento.

Como su participación en política en la península ha sido criticada porque su carrera la ha hecho en Santa Marta, Caicedo aduce que Fuerza Ciudadana es un movimiento regional y que además él tiene raíces guajiras y familia en esas tierras.

A pesar de esas críticas, su grupo se está moviendo y ya ha visitado cinco de los 15 municipios de La Guajira y hoy estará en dos más.

Lo que hacen en esos pueblos, además de propaganda, es armar toda una estructura política que puede ponerse a andar en el futuro. Prueba de ello es que en cada municipio de los que visitan conforman un comité de Fuerza Ciudadana.

“Ese comité no es solo como promotor del voto en blanco, sino además pro-Constituyente”, como nos dijo Caicedo.

 

La campaña por dentro

Para impulsar el voto en blanco no es poco lo que se está haciendo. Esa campaña tiene una logística similar a las que están manejando los candidatos cuestionados.

Caravanas, carro valla, avisos en cinco municipios, un grupo de 40 personas que recorren pueblos y ciudades, 100 camisetas, 100 gorras, 15 mil volantes, cuñas radiales y demás andamiaje que genera gastos millonarios.

Por ejemplo, sólo en propaganda (que incluye camisetas, gorras, perifoneo y demás) han invertido más de 22 millones de pesos y en gasolina para los vehículos, que con afiches y banderas recorren La Guajira, han gastado 6 millones de pesos, según una lista de precios que el mismo Caicedo compartió con La Silla Caribe.

Por eso uno de los grandes interrogantes que hay en la península es precisamente de dónde están saliendo los recursos para esa campaña ostentosa.

Lo que nos dijo Caicedo al respecto es que se trata de apoyos de ciudadanos y de “recursos que han ido aportando guajiros profesionales que quieren generar un gran consenso en su departamento para darle un cambio a la política”. Además, algunos empresarios también le han aportado, pero no quiso precisarnos ningún nombre.

Aunque en la península no los ven tan fuerte, como nos lo aseguraron por aparte un político activo y tres periodistas de allá, las personas que están haciéndole campaña al voto en blanco sí sienten que está calando el discurso en los ciudadanos.

“Lo que uno ve cuando llega a los pueblos es que la gente está cansada de estos gobiernos y algunos lo dicen en voz baja, pero otros nos dicen de frente que van con el voto en blanco para castigar a los de siempre”, nos detalló Alime Ruidiaz, coordinador departamental de la campaña del voto en blanco.

Pese al clima de tensión que hay en la región por la feria de amenazas que han tocado hasta al Gobernador encargado y a algunos diputados, los de la campaña del voto en blanco no han sido objeto de ataques. El único hecho de rebelión en su contra es el desmonte de una valla en Barrancas, la cuna del cuestionado Kiko Gómez.

Gane o pierda el voto en blanco, Caicedo y su Fuerza Ciudadana amplían en La Guajira su poder con miras a las legislativas de 2018 o a una eventual candidatura a la Vicepresidencia. Y los políticos guajiros de seguro verán reducidos sus apoyos en las urnas.

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Interesante estrategia. Puede que se note el esfuerzo pero la Guajira necesita un cambio de mentalidad fuerte, eso tomara al menos una o dos generaciones y que la vocacion economica del departamento cambie sustancialmente. En estos momentos aunque haya gente que impulse cambios, en la practica la economia subterranea sigue determinando como se gobierna.

Interesante estrategia. Puede que se note el esfuerzo pero la Guajira necesita un cambio de mentalidad fuerte, eso tomara al menos una o dos generaciones y que la vocacion economica del departamento cambie sustancialmente. En estos momentos aunque haya gente que impulse cambios, en la practica la economia subterranea sigue determinando como se gobierna.

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