Por LaSillaVacia.com · 14 de Marzo de 2017

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Después de pagar siete años de cárcel por los delitos de interés indebido en la celebración de contratos, contrato sin cumplimento de requisitos legales y prevaricato por acción y por omisión en el llamado carrusel de la contratación de Bogotá, el multimillonario desfalco a las arcas de la capital, y de prender el ventilador en ese escándalo, el abogado sucreño Inocencio Meléndez Julio vuelve a la escena pública, pero esta vez como defensor de casos polémicos de contratación pública.

 

En esa nueva faceta Meléndez Julio, quien antes de volverse protagonista nacional de la corrupción en la Alcaldía de Samuel Moreno era reconocido en su pueblo, San Onofre, como un prometedor abogado, destacado además en su esfuerzo por venir de una familia humilde, asiste desde hace tres días a las audiencias de acusación en contra de los implicados en el llamado cartel de los enfermos mentales en Sucre.

Como lo contamos en La Silla Caribe, según la Fiscalía se habría causado un detrimento de unos 5 mil millones de pesos en Sucre por pagos que hizo la Gobernación a seis IPS por pacientes que en realidad no atendieron y cuyos cobros fueron soportados con documentos falsos.

Meléndez hace parte del proceso como abogado defensor de la exsecretaria de Salud, Nayibe Padilla, una contadora pública de profesión que era funcionaria de carrera de esa dependencia y que en 2014 fue nombrada por el entonces gobernador Julio César Guerra como titular de la cartera.

Padilla está acusada por la Fiscalía de presuntamente haber cometido los delitos de concierto para delinquir, peculado por apropiación agravada y peculado por apropiación.

Según el ente acusador, ella autorizó el pago de unos 3 mil millones de pesos a la IPS Fundación Nuevos Amaneceres por pacientes inexistentes.

Pero es no es el único caso mediático en el que Meléndez funge de defensor.

También es el abogado defensor de la fiscal Yaine Hernández, una de las implicada en el llamado cartel de fiscalías de Sucre, que consiste en un supuesto soborno que se hacía desde esa seccional para archivar procesos en contra de funcionarios públicos.

Hernández está acusada de concusión luego de haber sido grabada mientras llamaba al exalcalde de San Benito Abad, Manuel Cadrazco, para presuntamente pedirle plata por archivarle una investigación que el mandatario tenía en la seccional de la Fiscalía de Sucre.

Un tercer caso mediático en el que ya Inocencio salió airoso como abogado defensor fue el de la esposa y los hijos del concejal de Cartagena  Américo Mendoza, a quien la Fiscalía acusó, como presuntos responsables del detrimento de recursos del ICBF en Bolívar dentro de un contrato suscrito con la fundación Prociencia (propiedad de la esposa de Mendoza) para la alimentación de niños de 0 a 5 años.

En ese caso sus defendidos salieron libres porque la Fiscalía no logró demostrar la comisión de los delitos de peculado, falsedad material y concierto para delinquir.

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