Por Jineth Prieto · 21 de Abril de 2017

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Aunque todo estaba dado para que una ficha del senador conservador Juan Manuel Corzo llegara a la Secretaría del Interior de Norte de Santander, el gobernador William Villamizar sorprendió con un nombramiento que desbarató los cálculos políticos de la región.

A mediados de semana Villamizar anunció que Jorge Colmenares Laguado, un abogado que ha ejercido como funcionario de planta de la Gobernación de Norte en los últimos 20 años, había sido su elegido para ocupar en propiedad ese despacho.

 

La noticia se convirtió en una sorpresa por dos razones. La primera porque Colmenares, aunque es conocido por ser liberal, no tiene trayectoria política y ese cargo, por ser el segundo más  importante de la administración, tradicionalmente está reservado para cumplir compromisos y afianzar relaciones; y la segunda, porque con esa decisión Villamizar envió el mensaje de que los acercamientos con Corzo naufragaron.

Como lo había contado La Silla, desde finales del año pasado en el Norte político empezó a circular el rumor de que Villamizar y Corzo, su único enemigo político, estaban tendiendo puentes.

Las versiones sobre los acercamientos tomaron tanta fuerza que desde la renuncia de Yebrail Haddad al cargo, un ocañero que llegó como cuota del senador de Córdoba, Miguel ‘el Ñoño’ Elías, se empezó a dar por descontado que quien ocuparía ese cargo sería alguien de la línea de Corzo.

Aunque primero se habló de su hermana Silvia Corzo, el nombramiento se enredó por un problema de salud que la obligó a salir del país; y  si bien luego se empezó a barajar el nombre del exprocurador de Norte Juan Carlos Bautista, al final su potencial llegada al gabinete no pasó del sonajero.

Concretar esa alianza para limar asperezas con Corzo, era clave para Villamizar debido a que el grupo del senador conservador es el que ha impulsado desde la sombra el proceso de pérdida de investidura, que tras más de un año de varias decisiones jurídicas está a punto de definirse.

Sin embargo, aún no es claro qué fue lo que pasó entre Villamizar y Corzo para que los acuerdos se quedaran sin impulso.

Cinco políticos conservadores le dijeron a La Silla que aunque no se esperaban el nombramiento de Colmenares, existían varias razones para que Corzo terminara desistiendo de la idea de alinearse con Villamizar.

Mientras que tres hablaron de que el senador conservador tenía más interés en ir por la Gobernación de Norte que participar burocráticamente de la administración teniendo en cuenta que el fallo sobre la continuidad de Villamizar aún está en veremos; otro dijo que los distanciamientos se marcaron cuando el presidente conservador Hernán Andrade llegó hasta a Norte a ofrecerle a Villamizar y a su ahijado político Édgar Díaz que volvieran a esa colectividad.

“Eso no le funciona a Corzo, porque además de que tiene la amenaza de que Juan Carlos García va a buscar el Senado, tendría otra competencia con Édgar Díaz”, le dijo a La Silla esa fuente.

En la línea de Villamizar, dos políticos se plegaron a la primera hipótesis, y de hecho, uno dijo que esa versión tomaba fuerza porque el Gobernador esperó dos meses a que Corzo le diera el nombre de su ficha pero jamás llegó.

“Eso es demasiado tiempo para un cargo como ese. Había voluntad pero Corzo no quiso entrar”, le dijo a La Silla uno de esos políticos.

Sin embargo, para un sector de los conservadores aún no está completamente definida la ruptura de los acercamientos entre Corzo y Villamizar.

Un político azul le dijo a La Silla que el sábado habrá una reunión para concretar el nombre de quien se quedará con el cargo en la línea de Corzo.

Esa versión no la pudimos confirmar con otras fuentes, y no es tan clara porque en principio no tendría mucho sentido someter la Gobernación a un desgaste administrativo nombrando a un secretario en propiedad si no se va a mantener por un periodo más o menos largo.

Aún así y más allá de eso, cualquiera que hubiera sido la motivación del Gobernador para nombrar a un funcionario de planta y sin representatividad política en ese cargo, sí envió un mensaje y es que la línea que tendió con Corzo tenía bases débiles y que el puente entre ellos sigue quebrado.

Por ahora, lo que sí queda claro es que Colmenares entra como el único no político del gabinete de Villamizar en el cargo más político de cualquier administración.

CONTEXTO

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